miércoles, 1 de noviembre de 2017

Adiós Das Neves, león sureño



León sureño
de la meseta, vagabundo,
hiciste del rumbo de todos,
tu rumbo.

Caminante eterno y “el uno”,
tan temerario y de temer,
“cabezón” a más no poder
y leal al mandato oportuno.

Siendo de tantos el padre,
y en muchos barrios un hijo,
te respetaron tus pares,
te traicionó un desprolijo.

Hay quienes te amaron y odiaron,
quienes te vieron de revés,
y sin embargo grande es,
para todos, tu sombra.

Sombra que hoy es provincia
más mejor de lo que fue,
naciste de un papelito azul,
que no te supo querer.

"¿Qué traje hay que componer?"
-preguntó el sastrecillo valiente al ver-
al Trigigante que en mil ocasiones
ganó seguidas las elecciones.


Y si alguno se sintió malpagado,
o se pensó rematado a traición,
en tan tremenda profesión
eso, hoy, ya es perdonable.

Amigo del mar y los valles,
las nieves, del viento y el desierto
y un corazón del pueblo-de-Luis:
adiós portugués, ya eres nuestro.

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