martes, 12 de mayo de 2015

La polémica Brienza-Verbitsky por la nominación de Santoro


(publicado en ABCenlínea)
El domingo último ambos periodistas estrella del universo kirchnerista polemizaron, acaso sin saberlo, en sus respectivas columnas de opinión.
El tema excluyente fue la nominación en el Frente para la Victoria del joven radical Leandro Santoro como compañero de fórmula de Recalde para disputar la elección a Jefe de Gobierno.
Brienza, en su nota “Conversos” de Tiempo Argentino, ensayó una defensa de la fórmula electoral, diciendo que todo el mundo tiene derecho a cambiar y a hacerse kirchnerista, incluso en 2014. También quitó relevancia a los desafortunados tuits de Santoro, donde tiene expresiones poco felices para Perón y Néstor Kirchner.
Brienza defiende que las “razones de la elección de Santoro pueden ser: a) ampliar la base política de la fórmula; b) energizar con un buen orador y un buen polemista mediático la campaña; c) no sacar los pies del plato del ámbito político y no caer en la convocatoria a un cómico, un jugador de fútbol o un malabarista de semáforo para “popularizar” la fórmula; d) apostar nuevamente a la transversalidad de los partidos populares argentinos en el eje peronismo-radicalismo; e) optar por un corte generacional de la militancia que mire al movimiento popular desde la modernidad y con una visión de futuro a mediano plazo”.
Sin embargo, Verbistky en su columna “El Modelo y sus confusiones” en Página 12se queja amargamente de la elección de Santoro “el desconocido jefe de la agrupación radical Los Irrompibles”. En relación a los polémicos tuits de Santoro, Verbistky afirmó que “En forma explícita dijo que si hubiera sabido que sería candidato a la vicejefatura de gobierno no los habría escrito. Es decir, ése era su pensamiento, y lo que lamenta es que lo hayan descubierto, ahora que no le conviene. Por supuesto, acusó por divulgarlos a los medios hegemónicos”.
Verbistky recuerda y critica la participación de Santoro en 2013 del “paseo de la corrupción de las estrellas K” junto a encumbrados opositores al gobierno y se lamenta de que “ahora, Recalde y Tomada deben cargar con el lastre de Santoro” que “no aporta votos nuevos y ahuyenta a los propios, porque ofende al mismo tiempo a los militantes y a los porteños”.
Más allá de quién tenga la razón en la insólita polémica, esta es digna de verse por la infrecuencia de que dos de las principales plumas del modelo nac&pop debatan abiertamente, aún sin saberlo.

jueves, 7 de mayo de 2015

Avanza "Scioli al gobierno, Cristina al poder"

El cerrojo Institucional
Latinoamérica está iniciando un proceso de amesetamiento político, se cierra el ciclo de fuerte avance reformista iniciado en 2002 con Lula (Chávez estaba antes, pero Brasil es Brasil). Nada dramático, seguirán las mismas fuerzas políticas conduciendo los países del cono sur, pero en versiones más conservadoras. Tabaré en Uruguay es un ejemplo. Existen dos maneras de leer este proceso: como "un giro a la derecha", que implicaría un retroceso; o como "pasar de 5ta a fondo a 3ra regulando", para usar una metáfora automovilística.
Se insiste en que si el kirchnerismo se aferra tozudamente a ofrecer al electorado, que busca continuidad con cambio o cambio con continuidad (lo que desvela a los encuestadores y candidatos, descifrar la dosis exacta de ambos en la fórmula), se aislaría perdiendo sin pena ni gloria las presidenciales. Basta imaginar la performance electoral de un Rossi, Urribarri y demás kirchneristas "puros". Algunos incluso arriesgan que Randazzo (que no es kirchnerista "puro") también cae en la volteada. Para decirlo sin vueltas: si el kirchnerismo quiere ganar, debe jugar fuerte con Scioli. A fondo.
Muchos en el kirchnerismo dudan de "Daniel" y temen una emancipación traumática en términos políticos. Scioli, un moderado, un conservador popular (de los que abundan en el peronismo desde sus inicios allá por 1945) ha dado muestras de lealtad desde 2003 a la fecha, particularmente en la crisis del campo y en las fatídicas elecciones de 2009. Sin embargo esto es política y el General Perón decía que "hay dos clases de lealtad, la de los que son leales de corazón al Movimiento y los que son leales cuando no les conviene ser desleales. Con ambos hay que contar, usando a los primeros sin reservas y utilizando a los segundos, a condición de colocarlos en una situación en la que no les convenga defeccionar."
Entonces, si Cristina duda de Scioli, le arma un cerrojo institucional. ¿Cómo sería eso? 
  • CFK arma las listas de diputados nacionales en las provincias. Se asegura el control de diputados (del senado no vale la pena, porque el presidente seduce gobernadores con el presupuesto en obras y los senadores responden a los gobernadores, siempre).
  • Arma la fórmula a la gobernación de la provincia de Buenos Aires. En caso de "emergencia", pasar la provincia que es un país dentro de otro país a la oposición no es cosa menor. Además se garantiza el control del peronismo bonaerense, fundamental.
  • Coloca al vicepresidente. "Los cobos no existen, pero que los hay los hay".

Existen dos grandes teorías de qué hará Cristina. Ninguna contempla que se vaya a la casa a tejer: intentará seguir siendo la conductora del movimiento nacional, aun sin ser presidenta.
La primera opción es la del cerrojo institucional, donde ella retiene el poder, la lealtad del movimiento. Es fundamental en ese esquema que se postule a diputada por la provincia de Buenos Aires, para retener esta provincia (frente a la amenaza massista) y Santa Cruz con la candidatura de Máximo Kirchner. Es una condición excluyente porque los gobernadores peronistas no andan con vueltas  y enseguida te arman "la mesa", y no hay que quedarse afuera de esa mesa, Cristina necesita conducirla. En caso de CFK diputada conduciendo la tropa legislativa, la pregunta pertinente es: ¿Qué le conviene más a Cristina, ser jefa de bloque del FPV o presidenta de la Cámara Baja (tercera en la línea de sucesión presidencial)?
La opción Macri
La otra opción que sonó fuerte es que Cristina haga "la gran Bachelet" y le deje a la oposición de derecha el gobierno para volver en 2019. Rememora la jugada de Menem en 1999, que boicoteó a Duhalde para que gane la Alianza y él seguir reteniendo el poder dentro del peronismo. Algunas fuertes señales hacia Macri, colocándolo como el interlocutor principal en la oposición y dándole alguna mano en su unión con los radicales fortalecieron esta versión.
La "ventaja" de esta jugada es que ordena luego de 12 años de implosión el sistema de partidos argentino en una "centroizquierda" FPV federal versus una "centroderecha" PRO con bases en la pámpa húmeda. Incluso podría avanzarse más allá y discutir la coparticipación federal, gran tema tabú de la política argentina, haciendo que los platos rotos los pague Macri en su presidencia.
Sin embargo, Cristina viene dando señales de que "va a jugar a ganar". Creer o reventar. En la última semana CFK "bancó fuerte" la decisión del gobernador Jorge en La Pampa y Capitanich en Chaco de jugarse a las intendencias de sus respectivas capitales de provincia al tener impedida la reelección. Incluso en su visita a Chaco, Cristina se despachó con una frase reveladora: "No hay cargos menores, hay grandes responsabilidades superiores". Todos recuerdan a Néstor yendo como diputado testimonial...
¿Qué hará Cristina? Todo hace suponer que apostará a un Scioli ganador, cerrojo institucional mediante. En ese caso ella será diputada por Buenos Aires y Máximo Kirchner, "que no necesita el aura de nadie", será diputado nacional por su pago chico, Santa Cruz, con la ayuda del arrastre por arriba en la boleta del Gobernador y por abajo del Intendente de Río Gallegos. No puede fallar. ¿O sí?

martes, 5 de mayo de 2015

Impuesto a las Ganancias, unidad de la CGT y sintonía fina: ¿Podrá Scioli?

El martes último, el ministro de economía Axel Kicillof anunció la modificación en la escala de ganancias beneficiando aproximadamente al 68% de trabajadores alcanzados por el impuesto (dentro del 10% de trabajadores en total que lo pagan) en aproximadamente 6% de desgravación impositiva. Una excelente noticia que aporta una cierta "justicia cortoplacista" en medio de un esquema fiscal argentino complejo y regresivo, a pesar de que ciertamente ganancias es el impuesto más progresivo si se lo compara, por ejemplo, con el iva al consumo. Sin embargo vale la pena preguntarse: ¿Por qué se anuncia esta medida ahora?
Varios son los factores, que involucran ciertamente aspectos macroeconómicos, políticos y electorales. En primer lugar ganancias no es un impuesto menor dentro de la recaudación del gobieno nacional. Anses se nutre en un alto porcentaje (casi un 20%) del aporte del impuesto a las ganancias, con lo cual cuando Cristina dice que ese dinero se "redistribuye" en cierta medida lo hace, vía jubilaciones, asignación universal, netbooks escolares, etc. Por otro lado, el gobierno acaba de tomar hace quince días deuda por aporximadamente 1.400 millones de dólares, que se estiran si se sumán los bonos que colocó en el mercado la YPF de Galluccio. Así "el puente de plata" que significan unas reservas robustas del Banco Central, que mantengan el tipo de cambio "planchado" y eviten corridas bancarias u operaciones de desestabilización financiera en medio de la campaña, está garantizado. El costado electoral de la medida se aprecia si se recuerda 2013. Ese año, en medio de una presión creciente de los sindicatos, la oposición al gobierno principalmente en la figura de Sergio Massa, tomó el reclamo otorgándole estatus de promesa de campaña. Tras una derrota en primarias, el gobierno modificó el mínimo no imponible, pero fue demasiado tarde y no le alcanzó. Falló el timming.
El Papa peronista
No es menor tampoco el estado de agitación en el sindicalismo argentino. A pesar de la fractura de las centrales sindicales (tres CGTs, dos CTAs), "los muchachos" suelen unirse cuando de pelear reivindicaciones se trata y 2015 no es un buen año para tener un proceso de cierre de paritarias traumático. Ni el propio Caló, líder de la CGT más próxima al gobierno pudo (¿quiso?) contener a sus bases metalúrgicas, que fueron al paro por un porcentaje de aumento que le gane a la inflación y sume un par de puntos al salario real. Un dato significativo fue que el anuncio extraoficial de la medida lo hiciera el líder de la UOCRA y representante internacional de la CGT en la Organización Internacional del Trabajo (¿el Canciller obrero?) Gerardo Martínez, tal vez el más cercano a Crisitina en este momento político. Otro gesto apreciable fue la audiencia que le otorgó el papa Francisco a Pablo Moyano y el llamado que su padre Hugo recibió del Santo Padre en medio de su reunión con la Pastoral Social. Se sabe, Francisco como buen cristiano y peronista, trabaja por la reunificación del movimiento obrero en una sola CGT. No sería esta una mala noticia, tal vez condición necesaria para el efectivo combate contra el trabajo en negro y demás flagelos laborales que aún quedan pendientes.
Si de asuntos pendiente se trata, vale preguntarse cuánto más aguanta el actual esquema impositivo, de subsidios al transporte y la energía y baja inversión de los empresarios.
El próximo gobierno deberá ordenar algunas cuestiones macroeconómicas que sirvieron para salir de la crisis y "apalancar" la producción y el mercado interno. Se sabe que una buena receta, si no se modifica y adapta a los tiempos, a la larga arruina el pastel. Habrá que ver como se logra desatar el potencial de productividad e inversiones sin malograr las conquistas sociales, el nivel de empleo ni el mercado interno con una devaluación grosera o atajo similar. Lo que se dió en llamar la sintonía fina es el desafío del próximo gobierno sea este de Macri, Massa o Scioli. Aunque en el caso de Macri sabemos hasta el momento, lo más "fino" que presentó fue al ex jefe de la metropolitana procesado por escuchas Palacio.

sábado, 2 de mayo de 2015

Massa en Vélez


No todos los primero de mayo se lanza un precandidato a la presidencia. Precisamente eso hizo Massa en un estadio de Vélez repleto por las bases de los intendentes y sindicatos que lo apoyan. Si bien este tipo de demostraciones de fuerza es típicamente peronista por su poder de movilización, el acto tuvo muchos condimentos que lo hicieron original. Una estética cuidada fue uno de ellos, con shows en vivo para la familia, nuevos colores de campaña celeste y blanco, mucho vídeo por la pantalla gigante y un Massa caminando una pasarela que se adentraba en el campo, desenvuelto frente a su mega auditorio cual pastor evangelista. Un showman.
Si Mauricio Macri tuvo su semana de oro entre las elecciones de Santa Fe y las de Ciudad de Buenos Aires; esta semana, políticamente hablando, se la llevó Massa. Al acuerdo con el gobernador de Córdoba De la Sota para ir a unas internas abiertas del peronismo no kirchnerista, sumó este gran acto que en cierta medida sirvió para romper el cerco mediático del que los massistas insisten en que son víctimas, encuestas "truchas" y ninguneo mediático pro Macri mediante.
La realidad es que muchos en el kirchnerismo apostaron, sobre todo en las redes sociales, a un estadio semi vació que terminara con el mito Massa. Un clima poco benigno el sábado parecía cerrar la ecuación. Sin embargo, al lleno total se sumó una mística nada desdeñable que mediante miles de banderitas de argentina repartidas entre los presentes en el campo, himno coreado en las tribunas y hasta un improvisado "que los cumplas feliz" para el candidato que cumplió 44 años la semana pasada, mostró que la gente de ese estadio tenía ganas de estar ahí.
Massa por su parte aprovechó a fondo la ocasión para despacharse con un discurso redondo. No solo dejó patente su tremenda vocación de ser presidente (sus ganas de dar pelea hasta el final) sino que deslizó promesas a distintos sectores y esbozó un perfil suyo y de sus contrincantes. A los trabajadores los saludo en su día y prometió eliminar el impuesto a las ganancias y atacar la inflación. Al interior del país le garantizó relanzar las economías regionales eliminando las retenciones para dichos productos. A a la clase media metropolitana le juró combatir la inseguridad y el "garantismo zaffaroniano", algo que se sabe rinde electoralmente. A ese sector prometió también combatir la impunidad de la política a la que simbolizó, tal vez maccartystamente y yendo ciertamente más lejos que Macri, en los "ñoquis de La Cámpora" que él no permitirá que dejen plantados en el estado.


Promesas electorales aparte, es digno de destacar la construcción de su perfil como "hijo de inmigrantes" de clase media (nombró y enfocaron a sus padres al principio y al final de su discurso) frente a sus oponentes, tanto Macri como Scioli, que vienen de cuna de oro. Algo que rendondeó nombrando a sus hijos y ponderando a su mujer, mostrándose fuertemente "familiero" cosa que siempre paga electoralmente. Sin embargo, lo realmente llamativo fue la explicación por parte de Massa de qué es "el cambio justo", nuevo eslogan de campaña que sus adversarios no tardaron en ridiculizar con la imagen de las monedas que da un taxista o kioskero de vuelto. Es que Massa tal vez haya encontrado la fórmula ideológica-discursiva de evitar el ahorcamiento en las encuestas que le genera la polarización Macri-Scioli. Cuánto más se tensen los campos kirchnerismo-antikirchnerismo (o peronismo-antiperonismo, como ud. prefiera) la "ancha avenida" massista se va angostando hasta transformarse en una vereda de San Telmo.
Massa sabe que estas elecciones tiene más chances de ganarlas el candidato que dé con la fórmula químicamente más pura en la dosis exacta de "continuidad" y "cambio". Y Massa, cuál alquimista, realiza una operación discursiva que lo saca del lugar de "ni chicha ni limonada" en que lo habían colocado tanto el kirchernismo como el antikirchernismo y dice: ni el presente bobo que niega los problemas que es Scioli; ni el pasado neoliberal dinamitante de todos los logros sociales de esta década que es Macri.
Ni presente ni pasado: futuro. Brillante. Lo dijo claro: él fue el límite en 2013 al kirchnerismo desbocado reeleccionista y "lo sigue siendo", pero sacará por ley la Asignación Universal y no volverá a las AFJP.
No obstante, por más que dicha fórmula recapture votos y lo saque del cerco mediático, muchos factores más juegan de cara a octubre. Scioli cuenta con el respaldo de los gobernadores y la mayoría del sindicalismo. Macri cuenta con la preferencia mediática, el acuerdo con los radicales y el apoyo empresario. Habrá que ver si es verdad, como creen los massitas, que con una elección extraordinaria en provincia de Buenos Aires y Córdoba y un restito en el interior del país alcanza.  

martes, 28 de abril de 2015

¿Qué tendría que hacer Recalde para sumar votos?

Un debate es vital como el agua para Recalde hoy por hoy.
Se escribió inmediatamente después de las elecciónes PASO en ciudad de Buenos Aires que PRO hizo una gran elección, que Lousteau hizo buena elección y que el FPV, que bajó su piso de votos.
El PRO construyó su identidad sobre los restos de la hegemonía radical de la ciudad, con pata peronista con la dupla Ritondo-Santilli. Los votantes hicieron caso a Mauricio votando masivamente continuidad con Rodriguez Larreta. 
Lousteau hereda el voto radical, suma algo de voto joven, siempre en la franja del no peronismo. Algo del progresismo fue a parar a ese espacio también, viendo los malos desempeños de los acompañantes del FPV. Ellos no sumaron, Ocaña sí. Tanto Recalde como Lousteau saldrán a disputar el voto que eligió a Michetti. Se redefinen estrategias. Stop.

El Perfil de Recalde
Se dijo también que "el proyecto no se ve" tanto en una ciudad con cloacas, gas, agua y luz de por sí. Eso quita potencia a la frase "el candidato es el proyecto", no tiene sustancia en estas tierras asfaltadas. Optar por subestimar o despreciar al porteño como esencialmente gorila es el error que no debe cometer el Frente para la Victoria. Si en el largo plazo la única formar de vencer al PRO y quebrar su hegemonía es retomar algunas de sus banderas pero operando sobre sus contradicciones para lograr quebrar su sistema de alianzas (su pata peronista por ejemplo), en el corto plazo y en medio de una campaña electoral pueden delinearse ciertos reajustes tácticos posibles.
En una ciudad con pretensión de autonomía, que disputa y tensa tradicionalmente con el poder central, mostrarse como "el delegado del poder nacional" es un error. Se debe tener perfil autónomo y animarse a discrepar en cuestiones locales con las autoridades nacionales (la cuota de plan federal de vivienda asignada por ejemplo). La supuesta polarización que abona Artemio López como remedio para todo, no existe en la capital. Primero porque las elecciones son un mes antes que las primarias nacionales. Segundo porque como ni a Lousteau ni a Larreta les conviene nacionalizar una disputa donde sus propios referentes nacionales comparten interna presidencial, harán el vacío. En un esquema donde la "continuidad anti k" suma el 60 % piso no es negocio para Recalde. No es por ahí.
¿Qué podría hacer entonces Recalde para captar voto?
  1. Nombrar un buen vice. Visto el desempeño de la progresía, y en relación a lo que se escribe a continuación, una fórmula 100% peronista con Victor Santa María no sería mala opción.
  2. Se vio varias veces en el discurso de Recalde que afirma que los porteños "no quieren", "les gustaría", "están deseando". Hay una ajenidad discursiva. Hay que incluirse todo el tiempo: "queremos", "nos gustaría", "somos capaces".
  3. A pesar de la gran gestión de Recalde en Aerolíneas Argentinas (es más probable le reconozcan los libros de historia y no los diarios), el sentido común porteño está hegemonizado por el relato "Aerolíneas es un agujero negro en el presupuesto nacional y un refugio laboral de camporistas". Es un punto en el cual tener un par de argumentos sólidos y con punch para "devolver saques", si se permite la metáfora tenística, y no un tópico alrededor del cual generar centralidad e identidad. Lamentablemente el usuario porteño de Aerolíneas Argentinas no vislumbra la vitalidad de la conectividad como puede hacerlo un jujeño o un fueguino. Se percibe como el reino de la ineficiencia y el subsidio, es la dura realidad.
  4. Por eso mismo es preferible un perfil de tipo honesto y de abogado laboralista defensor de trabajadores. El episodio de la cámara oculta y denuncia de intento de corrupción en torno de la Ley que eliminó los tiket canasta como forma de pago de parte del sueldo de los asalariados debería ser en sí un spot de campaña. Honestismo puro y duro. En vez de ser "Podemos vivir mejor", el slogan de campaña podría ser algo más agresivo del estilo "Honesto, gestor y defensor de los ciudadanos que trabajan". Peronismo a los tobillos. 
  5. Es vital como el agua para Recalde un debate con Larreta y con Lousteau (que también lo desea). Allí tendrá que defenderse muy bien de su flanco (Aerolíneas) con frases contundentes y comparando con el subte (conectividad, función social, costos, inversión). Atacar a Lousteau por su falta de estructura para gobernar y su "supuesto" expertise como técnico, cuando a la hora de ser Ministro demostró gran torpeza en la elaboración de la resolución 125 al no discriminar chicos de grandes productores (adosarle la culpa técnica de la 125) y desatar la crisis con el campo. A Larreta debiera llevárselo al terreno de la obra pública, la vivienda, el transporte, donde hay mucha plata y poco hecho. Hablar de temas locales, sabiendo que la injusticia social no se caracteriza por dar vuelta una elección en CABA y que hasta Macri tiene su asignación social familiar con la tarjeta de "Ciudadanía Porteña". 

lunes, 27 de abril de 2015

PASO porteñas: sorpresas y lecciones.


La sorpresa que no sorprendió

La excelente elección del PRO en la ciudad de Buenos Aires, con el mismo porcentaje que Mauricio en la primera vuelta de 2011 (pero sin Mauricio) mostró que, contrario a lo que dijo en su discurso tanto Horacio como Macri, los ciudadanos porteños votaron por la continuidad. Tanto votaron por la continuidad que siguieron a quién Macri les indicó que más la garantizaba: su jefe de gabinete, su mejor gestor.
Claramente fue un triunfo de Macri, que logró transferirle votos a Larreta (nunca había ganado una elección) y demostrar que los votos del PRO son sus votos. Mostró que él es el líder e impuso a su delfín ante la rebeldía de Michetti (que no quiso ser su candidata en Provincia en 2011, que no quiso ser su vice en la fórmula en 2015). ¿Qué hubiera pasado si Michetti ganaba y Macri perdiera en la presidencial? Macri sofocó la rebeldía interna y garantizó el esquema actual de alianzas con los grupos de poder (negocios) en la ciudad, sintetizado en la figura de Nicolás Caputo, algo que el discurso de Michetti ponía en evidencia y amenazaba tenuemente. 
Hay que reconocerle a Michetti que se la jugó. Apostó y perdió, pero apostó. No hay peligro para ella, es senadora hasta 2019. Si es de notar como Larreta logró posicionarse como el gestor, el que domina el día a día y tiene un equipo que lo apoya. También hay que reconocer que Larreta logró aislar a Gabriela, alineando a toda la estructura del PRO tras él, y que la ciudadanía lo notó. 
Larreta con la segunda línea del Ministro de Cultura de Lombardi, uno de los dos ministros que apoyaban a Michetti
Michetti no logró salir del lugar legislativo que siempre tuvo, de las buenas intenciones pero inexperta en la gestión, con planteos de vuelo político como la lucha contra el narcotráfico, la trata o el juego en la ciudad. Macri logró con su apoyo hacer de Larreta, que no tiene gran carisma ni sonrisa seductora, Horacio no es un "rubio de ojos celestes" para los porteños. Shapó.
Mauricio por su parte capitalizó la victoria en su discurso pidiéndole al país que "no tenga miedo, se anime y acompañe", cerrando la puerta a una interna con Massa, por que "es peronista".

La sorpresa

Lousteau hizo una excelente elección. Su espacio ECO quedó como segunda fuerza y él como el candidato no PRO más votado, ganando en ambas peleas a Recalde y el FPV. Su discurso "evolutivo" y su perfil no peronista, jóven, experto universitario lograron captar al sector no PRO ni peronista de la ciudad. Su desafío es retener los votos de Ocaña, que con su 5% hizo buena elección sumando a ECO (algo que no se vio en el FPV con los competidores de Recalde) y salir a sumar los votos de Michetti, votos que en gran medida eran PRO con "mejores intenciones" (voto Papal, digamos) y otros de esos votos eran tal vez massistas, tal vez "voto útil" antimacrista pero no peronista.

El dilema es que la Ciudad de Buenos Aires siempre fue antiperonista y eso significó hasta 2001, "radical". Mucho del voto PRO fue, hace mucho, radical. Macri logró captar y darle una nueva identidad a ese voto, "modernizarlo" con un look empresarial y antipolítico. Macri también logró acaparar y consolidar un voto peronista porteño, reflejado en dirigentes como Ritondo y Santilli con fuerte predicamento en el sur de la ciudad. ¿Logrará Lousteau pescar en esa franja de voto no peronista y ex radical? Si pudiera hacerlo, es probable que consolide su ventaja y entre al ballotage. No parece tan probable que un electorado que voto continuidad se anime a "cambiar un equipo que gana" por alguien nuevo, sin experiencia ni equipo consolidado que mostrar. Sí hay que valorar la apuesta de un joven técnico de animarse a hacer política. 
El sorpresón

Si los objetivos eran quedar segundo como fuerza y tercero como candidato, salir tercero como fuerza y cuarto como candidato solo puede llamarse una mala elección para Recalde y el FPV. En vista de que los resultados de 2011 en primera vuelta fueron mejores que los actuales, corresponde formular ciertas preguntas. ¿Sumó o restó al Frente para la Victoria llevar tantos pre candidatos (Ibarra, Cerruti, Heller, Oviedo, López) en la interna? No por nada Scioli y los gobernadores del PJ se esfuerzan tanto en que en las PASO nacionales no haya más de dos candidatos: por  temor a que la excesiva competencia interna genere una foto perdedora en la competencia con otras fuerzas. 
Si el objetivo de Kirchner en 2009 al seducir a Heller fue retener al progresismo pero prescindir de Ibarra: ¿Por qué hoy son los dos candidatos? ¿Era necesario premiar al "radicalismo k" de Gustavo Lopez o a Lubertino (que impulsó a Oviedo) con candidaturas? El FPV tendrá que evitar la tentación de Fito Paéz de tildar a los porteños de retrógradas y bucear en las causas de su aislamiento electoral. Se sabe que en una ciudad con asfalto, agua y cloacas es más difícil demostrar las bondades del "proyecto nacional" que se evidencian solas en provincias del norte argentino. Pero es muy probable también que pese mucho la "obstinación capitalina" de estar en tensión con el poder nacional, ser "autónoma". Cabe preguntarse entonces qué contribuye más a una victoria: presentarse como un "delegado" de Cristina o construir un perfil propio autónomo y acaso hasta  "rebelde" en cuestiones locales. Nacionalizar la campaña hablando de Cristina o decir que "el candidato es el proyecto" evidentemente no sirvió. 
Se debe tener la certeza de que la única manera de terminar con la hegemonía del PRO es aceptar algunas de sus banderas ("lo que hizo bien") y apostar a fragmentar ese voto que alguna vez fue peronista. ¿Si los ex pj porteño Ritondo y Santilli de pronto dudaran de su pertenencia al PRO y vieran más negocio en integrar una fórmula PJ con Santamaria por ejemplo, qué se diría? 
Si el FPV quiere ganar la nación y para eso está dispuesto a perder en la ciudad, como dice acá mendieta, no hay tales dilemas. Lo cierto es que hoy por hoy Recalde y el FPV arrancan de muy atrás y es difícil que entren al ballotage ya que tanto su piso como su techo bajaron y mucho del voto de Michetti y del voto útil anti PRO vayan a Lousteau. 

miércoles, 1 de abril de 2015

MAXIMUS


Máximo Kirchner dio una entrevista radial en el programa de Víctor Hugo y generó un hecho político que en gran medida distrajo la atención del paro de transporte. Timming le dicen.

No interesa aquí especular sobre el fato de las cuentas en Irán, el periodista Santoro ni el Grupo Clarín. Lo que dispara este post es un comentario visto en twitter: "Ja, y dicen que éste es un cuadro". Cuadro en la jerga política se le dice a un militante veterano de mil batallas, con historia, dirigente. Que tiene capacidad de análisis y de acción, que puede crear organización o generar estrategias. No hay fotos de Máximo de chico repartiendo volantes o pegando afiches, se duda que haya hecho "la escuelita". No terminó sus estudios universitarios, algo que es caro a la tradición argentina de "m´hijo el doctor", como si ser universitario fuera garantía para esquivar la mediocridad. Le tocó ser hijo de dos dirigentes políticos que hicieron fortuna, algunos lo ven como el hijo de dos presidentes, otros como el hijo de dos ricos.
En la entrevista Máximo deslizó la posibilidad de ser candidato y agitó el avispero. Es cultor del perfil bajo, pero el gran público tiene tres elementos para inclinarse por pensar si es un cuadro o no: su discurso en Argentinos Juniors, su entrevista de ayer y el libro sobre La Cámpora de Sandra Russo ("Fuerza Propia").
Una crónica de lo que dijo en Argentinos fue "que no hay apellidos milagrosos ni hombres providenciales sino proyectos, y también que sus compañeros son mejores que él. Pero aunque apueste a una conducción colegiada de la agrupación (más allá de la conducción final de Cristina), su apellido le impone eventualmente jugar de "jetón" electoral como mínimo". Dijo que nació en La Plata (guiño, guiño) y que cualquiera que quiera conducir el país (y el movimiento agregaría yo) "que compita con Cristina en elecciones", dando a entender que ella ganaría de no estar inhabilitada por la Constitución para competir. A presidente.
Del libro de Sandra se destaca este concepto central en la entrevista a Máximo: el método de toma de decisiones de Néstor. Cuenta allí que, en forma bien setentista, se hacía un "planteo" y se abría una discusión, tratando de persuadir y bancando las respuestas que pudieran venir, para llegar a una síntesis superadora colectiva, En base a eso, la decisión final la toma el jefe. Cuándo Máximo dice "mis compañeros son mejores que yo" está diciendo eso: que él replica ese método. Claramente es el hijo de dos ex presidentes.

El futuro de La Cámpora
Era necesario que Máximo saliera a la palestra porque su exacerbado bajo perfil y la línea anti mediática de la agrupación había dejado crecer una leyenda negra y había dejado un vacío. Sobre eso se escribió por entonces que "no poniéndole un rostro humano a la agrupación, se colabora con el abstracto. Rostros humanos, que debatan, que den la discusión(...) volver a dar el debate. Debatir la justicia social con Facundo Moyano y porque lo correcto es estar con Cristina y no con Moyano. Debatir la política de no represión con los troskistas trasnochados. Debatir soberanía económica con los niños neoliberales. Debatir la política de vivienda con los pibes de Un Techo. Debatir la política de reindustrialización y baja del desempleo con los pibes de Greenpeace".

Ayer, en forma inédita, estaban Cabandié en Intratables, el Cuervo con el Gato Sylvestre en C5N, Mariano Recalde en Duro de Domar y Ottavis en 678....

Es muy probable que Máximo sea candidato. No será candidato a diputado nacional por Buenos Aires como quiere el Cuervo Larroque si Cristina lo es, que viene siendo la jugada más probable. Además, "nadie es profeta en su propia tierra"...salvo los dirigentes políticos. Deben ser profetas en su tierra y Máximo remarca todo el tiempo que él es de Río Gallegos. Tiene el problema que la gobernación de Santa Cruz le queda grande, y la intendencia de Río Gallegos le queda chica, amen de que las encuestas parecen no acompañar. Tal vez su mejor lugar sea como primer candidato a diputado nacional por Santa Cruz. 

La Cámpora debe humanizarse para ganar a la opinión pública y tener volumen electoral. Debe lograr que "sus dirigentes de primera línea salgan a debatir en los medios no oficialistas, para no achancharse y poder ganar discusiones jugando de visitante; encarar tácticas de acuerdo a escenarios particulares que le permitan empezar a ganar de una vez centros de estudiantes en las universidades y secundarios; diseñar una estrategia de mediano plazo que les permita en dos o cuatros años ganar masivamente intendencias y, tal vez, alguna gobernación".

La postulación de Recalde como Jefe de Gobierno porteño avanza en esa dirección por no ser un dedazo y ajustarse a las necesidades actuales de La Cámpora. No hay dejar de ver que:

"este país es gigante y federal y La Cámpora tiene la particularidad de que su núcleo duro dirigencial, su "militancia más vieja", desplegó un desarrollo territorial muy fuerte en Capital Federal (80 básicas) y el Conurbano Bonaerense. En las provincias la estrategia fue mixta, sumando cuadros medios con alguna historia y formación previa, y desplegando tenue tropa propia desde cero, aprovechando el envión místico de la muerte de Néstor. Siempre con la línea rectora de la "autonomía" de los dirigentes locales, la línea directa y lealtad única a Nación. Que a veces se confunde con la capital federal. En la próxima etapa, en la que se integre un "gobierno de coalición" con Scioli o directamente la oposición a Macri/Massa vemos una contradicción insalvable: o se relaja la libertad táctica o se generarán fracturas (...) y no se vete desde la Capital Federal. Porque lo que sigue a un veto, cuando se cree firmemente que la táctica es correcta, muchas veces es la ruptura. O la cooptación sistemática de dirigentes desde las estructuras locales.

Como dijo Máximo ayer, "se verá entre los compañeros" si juega o no y en dónde. Pero una virtud que tiene y que siempre pide: hay que tener paciencia.