miércoles, 9 de septiembre de 2020

Berni, la policía te vino a buscar

 


Una nueva protesta de la policía bonaerense puso en vilo al país y en estado de paranoia al gobierno bonaerense. ¿Es un reclamo netamente salarial o busca desestabilizar al gobernador Kicillof?

El desconcierto fue profundo por la sorpresa absoluta de la masiva medida, a pesar de que los uniformados venían avisando a través de las redes sociales de sus organismos de representación sindical sin personería gremial. También lo revelaron distintos ex funcionarios bonaerenses como Florencia Arietto, que reveló que había malestar en la fuerza que eclosionaría en días.




Sin embargo es auto engañarse tomar eso para sostener que la oposición impulsó el reclamo. Que busque fogonearlo, amplificarlo para dañar al gobierno provincial y capitalizarlo políticamente es otro cantar.

Las razones del malestar

Hay tres razones estructurales que explican la acumulación y explosión del malestar policial. Dos son responsabilidad del gobierno de Maria Eugenia Vidal, una de Kicillof.

Cambiemos prometió equiparar los sueldos de la policía bonaerense con los de la policía de la ciudad. No cumplió. Esa frustración explica por qué los voceros de la protesta como el ex subjefe Barata o el mismo Luis Tonil (presidente de la Defensoría Policial) hablan pestes de la ex gobernadora Maria Eugenia Vidal.

También fue Cambiemos el que devaluó sin parar el peso, disminuyendo el salario real y el poder adquisitivo del salario. ¿Entonces por qué protestan ahora? Las devaluaciones y los desengaños comparten algo en común: siempre se "sienten" después, una vez que el engaño fue consumado.


La protesta eclosiona ahora por el factor del que es responsable -pero no culpable- Axel Kicillof: la cuarentena por la pandemia mundial de Covid-19. 

En todas las provincias los trabajadores más afectados fueron los del sistema sanitario y la policía, que es la que hace cumplir la cuarentena. Su trabajo se multiplicó y su sueldo no.

Por eso hubo protestas en Misiones -que lo resolvió aumentando un 50% el sueldo de los uniformados- y Catamarca.

Especificidades

Es innegable que el caso aún no resuelto de la desaparición y muerte de Facundo Castro y la crisis por toma de tierras incidieron en el clima ambiente previo a la manifestación policial.

El primero volvió a poner en el banquillo de acusados -que en Argentina suele ser el mismo que el de condenados, al menos mediáticamente- a la fuerza, de un pasado tan oscuro que torna inmediatamente verosímil una acusación por desaparición forzada de una persona.

En este caso sin embargo la justicia aún no imputó a ningún uniformado y el ministro de Seguridad Sergio Berni (y por ende el gobernador Axel Kiciloff y Cristina Fernández de Kirchner) optaron por no apartar a los agentes, basados en el principio de presunción de inocencia. Algo que los uniformados movilizados destacan.

La crisis de toma de tierra revela la contradicción interna entre un ala permisiva, encarnada en la ministra de Seguridad Frederic y los movimientos sociales expresados en el Chino Navarro y Grabois, que reavivan la tensión entre los garantistas y los punitivistas, que los uniformados interpretan como un "siga, siga" a la delincuencia.

El raid mediático de Sergio Berni en relación a ambos temas exacerbó su perfil siempre alto, en un momento donde el respaldo a la fuerza y la mística del orden que encarna el Ministro no alcanzaron para conducir a una tropa empobrecida hasta el límite.

Poner los puntos

El pliego de reclamos de los uniformados es una evidencia de lo apolítico -apartidario si se prefiere- del "planteo" policial. Aumentos segmentados de salario según categorías, aumento de las horas extra (Core), plan de viviendas, que la tropa no pague sus insumos (chalecos, uniformes, balas, combustible del patrullero) son todos reclamos extremadamente sensatos.


Si bien especular sobre qué porcentaje de aumento se debería dar -atendiendo a que es segmentado por escalafón- es impreciso, en el sentido que no se da lo que corresponde, sino en base "a lo que hay para dar" (recursos disponibles realmente existentes), es claro que el 60% que pide la policía responde a la táctica de pedir el doble para que te den la mitad. En ese sentido, un aumento del 40% debería cerrar esta "paritaria", si se retocan los ítems adecuados (horas Core).

Pero hay un solo ítem que los uniformados aclararon que no negociaran y es la no sanción de los agentes en funciones que participaron de la manifestación. Es un tema sensible, porque es de estricta ilegalidad, razón por la que no existe un sindicato policial: los agentes en funciones no pueden hacer huelga.

Este punto tampoco debería ser insalvable, si se recurre a la astucia necesaria para gobernar. Se levanta la protesta sin sanciones. Se sanciona con una purga diez meses después, con las brasas apagadas.

¿Adiós Berni?

Lo insólito puede ocurrir: mientras todos pensaban que Sergio Berni caería por izquierda (arrastrado por el caso Facundo Castro) es posible que caiga por derecha con la rebelión de la fuerza que falló en comandar. Vale decir por ineficaz en los términos en que él mismo lo plantea.


Falló en conducirla porque privilegió lo simbólico (arengas, defensa y jerarquización mediáticas) por sobre lo material concreto, que es el sueldo de la tropa. Por eso la gota que derramó el vaso fue el anuncio del plan de seguridad que agregaría tropa y equipos a una fuerza pauperizada.

Los cuatro mil pesos de aumento de principio de año y no haber anunciado un porcentaje concreto al prometer un nuevo aumento no logró desactivar la protesta. Una protesta que Berni no vio venir y ahora es su peor pecado y causal de despido. Despido que es incierto, porque no se debe subestimar la capacidad para no retroceder de Cristina.

domingo, 19 de mayo de 2019

La promesa de Alberto Fernández: verdad o consecuencia


Por Santiago Costa

¿Por qué Cristina Fernández de Kirchner designó a Alberto Fernández como el candidato del kirchnerismo a presidente?
Sin habitar la mente de la ex presidenta aún puede delinearse, en base a potencialidades y límites estructurales, qué garantiza y qué puede aportar Alberto Fernández como cabeza de la fórmula presidencial.
Socios
El ex Jefe de Gabinete de Néstor Kirchner tiene una particularidad que ningún otro ex funcionario del kirchnerismo posee: él fue socio político del ex presidente, no empleado.
Alberto Fernández fue la tercera pata (desde años antes, con elGrupo Calafate) de la mesa chica kirchnerista modelo 2003. Fuequien le abrió al gobernador sureño sus contactos políticos, judiciales, económicos, mediáticos, eclesiásticos, sindicales en la capital federal.
Esa sociedad voló por los aires en 2008 por el conflicto con el campo, madre de “la grieta” social y la incipiente ruptura peronista, que tomaría carnadura recién en 2013 con el massismo.
Allí recaló Alberto Fernández después de su eyección en 2009 del kirchnerismo, mal acusado de operador de Clarín en el gobierno, cuando Néstor Kirchner aplicó la vieja máxima del verdugo que decapita al verdugo.
Su también ex Jefe de Gabiente fue extremadamente crítico del segundo gobierno de Cristina Fernández, como también lo fueron Felipe Solá y Hugo Moyano, hoy todos “amnistiados” en el universo kirchnerista frente al adversario común en el gobierno. Nadie puede arrojar la primera piedra.
Alberto Fernández se reconcilió con la ex presidenta después de haber apostado por Sergio Massa en 2015 y por Florencio Randazzo en 2017. Se acercó en 2018 a la ex presidenta (en un contexto de debilidad) y por su habilidad política logró transformarse en su principal consejero y operador político.
Mensaje de texto
El mensaje de la ex presidenta intenta subsanar errores del pasado con un “acto de responsabilidad ciudadana” muy concreto con un “primero la patria”: ella ocupará un segundo plano.
Cristina Fernández cree que se requiere de un candidato que pueda construir una coalición sociales y políticos, y económicos también, no sólo para ganar una elección, sino para gobernar…una Argentina que se encuentra en una situación de endeudamiento y empobrecimiento peor que la del 2001″.
El programa de gobierno del neo kirchnerismo o “nuevo contrato social no es más ni menos que la búsqueda de una mirada práctica que genere una base de orden”. Para eso Alberto Fernández tiene las cualidades para “decidir, organizar, acordar y buscar siempre la mayor amplitud posible del gobierno”.
La promesa
Cristina Kirchner será el yunque en que descanse la fórmula: ella garantiza el 35% de votos piso del kirchnerismo.
Alberto Fernández tiene una doble misión. La primera es tender puentes y acordar alianzas con los gobernadores de Alternativa Federal (ocho ya celebraron la fórmula) y en caso de no poder acordar (Córdoba, Salta) interpelar a sus electores para sumar el voto peronista no kirchnerista.
El neo kirchnerismo necesitará ganar la provincia de Buenos Aires (en alianza con el massismo), todas las provincias federales pequeñas (las patagónicas, las del noreste y noroeste) y hacer elecciones dignas en Córdoba, Santa Fe y Mendoza.
Para eso Alberto Fernández debe explicar esta frase del mensaje de Cristina: “no se trata de volver al pasado ni de repetir lo que hicimos del 2003 al 2015 -y de lo que más allá de aciertos, críticas o errores nos sentimos muy orgullosos-, pero el mundo es distinto y nosotros también”.
La segunda misión de Alberto Fernández es, con su tono pausado, convocar a todo el voto políticamente antikirchnerista, pero económicamente defraudado por Cambiemos, a un gobierno de reconstrucción al que Cristina Fernández alude constantemente.
Verdad o consecuencia
Con la designación la ex presidenta reconoce que con ella sola no alcanza. Tal vez sí para ganar las elecciones, pero no para crear una coalición lo suficientemente amplia como para gobernar con éxito.
Para ser un candidato presidencial creíble, Alberto Fernándeznecesita proyectar autonomía. Eso significa que los gobernadores, dirigentes sindicales, operadores de la city y demás lo llamen a él.
La única que puede lograr eso es Cristina Kirchner, cultivando un bajo perfil (en redes sociales y actos) para ocupar en los hechos segundo plano oficial. También derivando con el candidato a quienes la llamen para pre acordar.
Solo así se hará lo que no se hizo con Daniel Scioli, hasta que fue demasiado tarde.

martes, 7 de mayo de 2019

El Canca murió a los 27


Por Santiago Costa
¿Qué significó el Canca” Juan Carlos Dante Gullo para un sector de la militancia que va desde los treinta y cinco a los cincuenta años? La mayoría conoce su historia personal y también su significación simbólica para el movimiento peronista, pero subestima su impacto histórico generacional.

Nene de antes
La agrupación H.I.J.O.S. en los inicios del kirchnerismo era una máquina de peronizar, aún sin proponérselo. Todos sus objetivos estratégicos se cumplían, como en cascada, bajo el naciente kirchnerismo.
En esa época de “dudas” en el movimiento popular post 2001, varios miraban a figuras como las Madres, las Abuelas, pero aún más a militantes setentistas como Miguel BonassoHoracio Verbitsky apoyar al kirchnerismo: eran una brújula. Permitían el beneficio de la duda, para tratar de comprender el momento histórico. 
Desde el retorno de la democracia, el peronismo revolucionariocontaba con demasiados mártires a cuestas, pero “comandantes” sobrevivientes que no mostraron la menor autocrítica, en una actitud que fue políticamente letal y humanamente gélida para con las generaciones de relevo.

El Canca Gullo fue el setentista con mayor prestigio que sobrevivió: no solo no se quebró -habiendo estado preso ocho años y medio, mientras desaparecían a su madre y a su hermano-, sino que tampoco se corrompió (como sí lo hizoRodolfo Galimberti). Siguió haciendo política territorial, aquella de la JP de las Regionales, que los fierros montoneros eclipsaron.
Padrino de huérfanos
El Canca -con muy poquitos como Envar El KadriErnesto Jauretche y algunos otros- habilitaba la autocrítica sobre la ruptura con el General Perón en esa fatídica plaza del 1 de mayo (o la muerte de Rucci, o el pase a la clandestinidad, o la contraofensiva) a una generación que necesitaba romper los bronces donde estaban encerrados sus referentes históricos, para poder hacer política de futuro.
El Canca pasó la antorcha, no solo humanamente, contándole cómo eran sus padres a los hijos de sus compañeros desaparecidos (como a Horacio Pietragalla o a Camilo Juárez), sino históricamente, entre Juventudes.
Si después de la muerte de Néstor Kirchner vino “el engorde” de la juventud kirchnerista, el Canca funcionó -junto a otros- como funcionó la CGT de los Argentinos y los cuadros de la Resistencia para la juventud de los setenta (que también tuvo su “engorde”). Fueron la correa de trasmisión histórica, los formadores de nuevos cuadros.
Intuición histórica de dirigente histórico
Juan Carlos Dante Gullo era un polemista feroz, temerario en el debate. Apoyó a Néstor y Cristina en todo momento y fue referencia generosa -como Elvio Vitali o Héctor Recalde– de las juventudes peronistas que confluyeron en La Cámpora.

Jamás cedió a la tentación de criticar por izquierda el proceso histórico, como hicieron otros ex referentes prestigiosos comoPino Solanas o Jorge Rulli en 2008 (para tristeza de tantos), porque él no ponía a “los hombres” por delante del movimiento, como los modestos cargos de diputado nacional (2007-2011) y legislador porteño (2011-2015) lo atestiguan, habiendo tanto ministerio suelto.
El Canca Gullo se murió a los 71 años, lúcido, pareciendo físicamente diez años menos, aún tras haber pasado por lo que todos pasaban al caer en manos de la represión genocida.
Pero el Canca Gullo no se murió a los 71 años, porque aún pertenecía a la Gloriosa Juventud. Los mitos suelen morir jóvenes, para no acumular contradicciones y por eso el Che es más mito que Fidel. Si de mitos juveniles se trata, nada supera al “Club de los 27” del rocanrol.
El Canca vivió 71 años, pero se murió a los 27.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Adiós Das Neves, león sureño



León sureño de la meseta,
vagabundo,
hiciste del rumbo de todos,
tu rumbo.

Fuiste un caminante eterno
y "el uno",
bicho temerario y de temer,
“cabezón” a más no poder
y leal al mandato oportuno.

¿Como fuiste el padre de tantos,
siendo en tantos barrios un hijo?
Te respetaron siempre tus pares,
una vez te traicionó un desprolijo.

Algunos también te odiaron,
implorando tu amargo revés,
sin embargo hoy grande es,
para todos,
tu sombra.

Sombra que hoy es provincia
transformada por tu paso,
naciste de una urna azul,
pero rebalsaste el vaso.

Y si alguno no tuvo premio,
o hubo un remate a traición,
en profesión tan terrible,
que el tiempo traiga perdón.

Volarás en la espalda ancha
del viento frío del desierto,
hijo del “pueblo de Luis”,
adiós portugués nuestro.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

A 10 años del No al Alca, recuerdos adolescentes de un hito de los pueblos



En 2005 tenía veinte años y hacía tres que militaba en la agrupación H.I.J.O.S., regional capital. En rigor de verdad, hacía medio año que me había desenganchado, porque quería apoyar a esto nuevo que estaba naciendo, pero se cuidaba a la agrupación, que tenía otros tiempos. Como había quedado la mejor con los compañeros, viajé con ellos a Mar del Plata y salimos en bondis desde la Gráfica Patricios, en aquel entonces recientemente recuperada por sus trabajadores (hoy con radio y escuela).
Marchando en Mar del Plata recuerdo a la CTA ya en el medio entre los nac&pop -el debut del Frente Transversal, la FTV en su máxima expresión- y la izquierda del bloque piquetero, inaugurando una costumbre de época que se aplicaría también en las marchas de los 24 de marzo, para que no hubiera quilombo. Recuerdo al MST1 y el MST2 -que no entraron al estadio- agarrándose a las piñas entre ellos (tenía un amigo en cada bando, insólito). Recuerdo a Manu Chao y los pibes de Karamelo Santo marchando y tocando el bombo junto a H.I.J.O.S. El campo del estadio repleto bajo una fina llovizna, el poncho de Hebe, Diego chiquitito recién operado. Evo, que aún no era presidente, al lado de Chávez. El comandante, luego de su histórico "Alca, Alca, Al carajo", atiende a los piratas por Malvinas y todo el campo saltando y cantando "el que no salta es un inglés". Chávez fue el último en dejar de saltar, alucinante.
Recuerdo la sensación: "estamos empoderando a este tipo para que después se meta ahí adentro a armar quilombo". Claro, todavía no asumíamos que ese estadio, para ese tipo, había sido autorizado y promovido por "otro tipo". Un tipo que le puso la manito en la rodilla a Bush y le daba la palabra a Chávez para que hablara y hablara y le ganáramos por cansancio al cowboy. Sinceramente ver en yunta a Lula, Néstor, Chávez, Tabaré era como ver a la Liga de la Justicia América del Sur.
De regreso al bondi, alguien subió -no importa quién- y arengó para ir al centro a armar quilombo porque esa era "la marcha piquetera, la de verdad". Luego se vieron por tv las tristemente célebres imágenes de gansos encapuchados saqueando un Havanna. Lo real es que con mis 20 años me quedé en el bondi y creo que ese día me terminé de hacer kirchnerista. Nosotros ya habíamos cumplido, lo otro era una adolescentada política.
Era difícil ser oficialista en esa época. Desde 2003 hasta 2008 te puteaba el resto de la militancia, el "campo popular" (que no es lo mismo que "el campo nacional", ojo). Después de 2008 ganamos prestigio con la militancia, pero nos puteaba el 70% de la población. Recién se puso piola ser kirchnerista luego de la muerte de Néstor. Cosas de la vida.
Mucha agua pasó bajo el puente. Se sumaron Evo y Correa, Lugo, Mujica y Bachelet. Nació UNASUR y aprovechamos todo lo que pudimos el tiempo que el ojo de Saurón se olvidó de nosotros, concentrado en destruir estados en medio oriente.
Se fueron Chávez y Néstor al comando celestial. Hoy somos millones los muchachos de la juventud latinoamericana que tienen fuerte sentimiento de Patria Grande -esa cuarta bandera tácita de la doctrina peronista- y que sabemos positivamente que de todos los laberintos se sale por arriba: con integración regional.

lunes, 2 de noviembre de 2015

No hagamos liturgia kirchnerista. Propongamos Sintonía Fina



Las 75 mil lecturas que tuvo en tres días el post anterior -se agradecen- marca la pauta de que hay terreno fértil para sembrar, luego de la tierra que tragamos en el porrazo del 25-O.
Trataré de ser más explícito: no ganaremos asustando a la gente. No ganaremos contándole las bondades del modelo. La gente ya pagó eso en 2007 y 2011 y nosotros le prometimos una Sintonía Fina que nunca le cumplimos. La polarización se dará sola, no podemos ser tan torpes de vender 100% de continuidad. 
Daniel Scioli tiene que ponerle nombre y apellido a las cosas que cambiará como Macri le puso nombre y apellido a las cosas que mantendrá (independientemente de que lo haga o no, una porción del electorado le creyó). 
No hay que perder tiempo con la gente que votó a Macri, esos ya están convencidos, en la buena y tocando el cielo con las manos. Hay que hablarle a los que votaron a Massa, el progresismo y a la izquierda, admitiendo los errores. 
Cantemos todos la canción que canta Scioli (no la del patio de las palmeras, la de Scio-li que es el candidato: todos los reflectores ahí y solo ahí).

Cuelgo dos audios: una entrevista que me hicieron en Radio Palermo donde desarrollo un poco más.

Scioli fue y es un excelente candidato, hay que dejarlo diferenciarse para embocar la dosis justa de continuidad y cambio. (A partir del minuto 2.20)

Un excelente audio del compañero @contradictook que canta la justa.

La sociedad hizo un voto castigo al kirchnerismo, se cansó del patio de las palmeras. Hay que salir a buscar al resto sin la palabra modelo en la boca.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Para que Scioli gane hay que enrollar las banderas



"Enrollen las banderas, no las bajen nunca, pero enróllenlas así los de atrás pueden ver" 
Cristina Fernández, un acto cualquiera.

Una campaña electoral es, por definición, la lucha por la opinión en la sociedad. Conducir es persuadir y nadie nunca jamás logró convencer a alguien de algo de lo que no está convencido. El fuego amigo, ir a votar desgarrado y todas esas pelotudeces tienen su repercusión, porque la gente no es zonza y mira. 
Desayunarse la cena, con discusiones sobre qué pasará en el movimiento justicialista en el período 2015-2017, cuando aún no se ganó la elección presidencial es vender la piel del oso antes de cazarlo y tampoco ayuda. Nadie vota delegados, gobernantes que no gobiernen ni dobles comando. 
Las reacciones de los compañeros el día después de las elecciones en las redes sociales fueron desopilantes. Desde "la gente es una ingrata", pasando por "esto es una guerra y acá no se rinde nadie", la imposibilidad de decodificar el mensaje de las urnas fue estremecedor. El kirchnerismo no solo no ganó en primera vuelta sino que va empatado a un balotaje -que es correrla de atrás- y el peronismo perdió ni más ni menos que la provincia de Buenos Aires. 
Alguien dijo una vez: "el kirchnerismo te lleva al paraíso a patadas en el culo". Si el "paraiso" es el fondo, las "patadas en el culo" son la forma. Los ciudadanos no son idiotas, no quieren el fin de la Asignación Universal, quieren el fin de la cadena nacional una vez por semana porque es una tocada de culo innecesaria que nos gusta a nosotros nomás, que la queremos a Cristina y "qué ídola que sos". No quieren el fin del Fútbol para Todos, quieren no tener que fumarse una apabullante propaganda política que demasiadas veces cae en partidaria. No quieren dirigentes cobardes con el FMI o los fondos buitre, pero sí con capacidad de autocrítica y de escuchar la calle. Aún la calle asfaltada. Reírnos en la cara de 200 mil caceroleros y decirles: "nosotros tenemos el control del Congreso" o "hagan un partido y ganen" es tirarle el colectivo encima al fitito. Hay demandas ahí, se debe poder tomar nota. Hablar de sensación de inseguridad, ningunear la inflación, no medir la pobreza aunque se la combata, porfiarse con ganancias, minimizar al punto de negar las derrotas electorales se paga, cómo que no. Los errores propios existen y hay que volver a enamorar. Nada peor en política que el autismo.
Cuando el kirchnerismo ganó con el 54%, con 37 puntos de ventaja a su inmediato competidor, empezó a boxear con su sombra. Se olvidó de persuadir, porque ya tenía los porotos y no le hacía falta. Comenzó más que nunca a privilegiar las formas. 
Se acentuó una tendencia en la militancia kirchnerista a la endogamia, al microclima. La militancia de la "selfie" -que nadie dice que sea la mayoritaria- existe y es más o menos esto: salir a convencer a los convencidos. ¿Para qué se manda un mail o mensaje de wsp a un grupo de compañeros, si ya pensamos todos lo mismo? ¿Cuánta gente que no es del palo tenés en tu facebook y podés hablar sin putearte porque no te considera un kirchnerista cabeza de termo?
Se convence al que piensa distinto. Escuchándolo para partir de un punto en común y generar empatía. Dando la razón en algunas cosas, aunque sean secundarias para nosotros. Lograr que no te sientan "extraño" y piense que sos un tipo autocrítico y lúcido. Ser "fronterizo" de la grieta. Si llega a pensar: "lástima que está con ellos porque es buen tipo, entiende" arrimaste más, porque ahora te escucha. Fijate bien lo que le vas a decir.
Decir que si gana Macri es el fin del mundo porque es "malo" y quiere destruir el país no sirve. Tirarle con la dictadura, los noventa y su gobierno en la ciudad -ampliamente plebiscitado por la mayoría- no sirve. Hay que dejar de hablar de Clarín por dos años. Esas balas a Macri no le entran y acá lo que se busca es la eficacia en el accionar político.
El discurso de Máximo fue un papelón. No solo no ganó la categoría de diputados, en la que salió segundo, sino que se la pasó puteando a Clarín y dijo -a horas de haber perdido la provincia de Buenos Aires, infinidad de intendencias e ir empatados al balotaje- que: "la gente votó a Cristina con el 54% y a Macri con el 34%". Autismo absoluto o intereses inconfesables.
Cada vez que Máximo puetee a Macri, éste va a subir en las encuestas. Es una regla de tres simple y Scioli tiene que decirle que cierre el pico y que se haga de abajo.
Scioli dijo que va a ser más Scioli que nunca y eso en criollo significa que va a empezar a mostrarse más autónomo y rebelde del kirchnerismo de las formas. Está perfecto, era hora. Si la militancia kirchnerista quiere hacer su aporte, aparte de convencer en la verduleria -el mundo real, no el virtual- a desconocidos con tacto y humildad, su aporte es este: dejarse putear sin reaccionar.
Scioli va a empezar a tocarle el culo al kirchnerismo simbólico poniendo en caja a Carta Abierta, 678 y La Cámpora. Hay que bancársela y todo aquel que además de kirchnerista sea peronista lo va a entender. Ver en esto una traición y no una táctica electoral es kirchnerismo bobo. Silbar bajito y repetir la línea del candidato es el aporte.
Macri es porteño. ¿Realmente puede ponerse en el lugar de un chaqueño, un chubutense o un salteño? Un porteño no sabe lo que es estar a miles de kilómetros del "calor" y si Dios está en todos lados pero atiende en Buenos Aires hay que hacer la campaña con eso. Hay que plantase en unitarios y federales porque ellos no tienen gobernadores y nosotros muchos muy queridos en sus provincias. Hay que plantarse en el peronismo porque ellos no tienen sindicatos y nosotros sí.
Lograr privilegiar el fondo -que Scioli gane y seguir gobernando la nación-, sacrificando en la campaña las formas, sin reaccionar y conteniendo el fuego amigo, salir a convencer a no convencidos predicando la línea que baje el candidato es lo que la realidad impone para ganar.

Posdata: la eficacia de este texto se medirá en las puteadas que se reciban de los compañeros, porque se busca conmover estructuras mentales.

martes, 27 de octubre de 2015

El Néstor virtual (homenajes) versus el Néstor real (aprendizajes)


5 años del ingreso a la inmortalidad de Néstor al "comando celestial"
¿Qué se recuerda hoy? ¿A un ex presidente, a un líder? A un tipo disruptivo ciertamente, que recogió demandas de justicia, empleo, seguridad social, educación, salud. Para poder concretarlas rompió correlaciones de fuerzas, internacionales e internas, patrones de acumulación, digamos. Hizo política.
¿Cómo se emula un líder así? ¿Cómo se transforma un militante social en un militante político-partidario? ¿Cómo se transforma un joven que quiere cambiar el mundo en un político adulto obsesionado con ganar elecciones, tener votos propios y acceder al control del Estado para desplegar un proyecto político que logre transformar lo que "diosa fortuna" permita?
Es lo mejor que tiene Néstor para enseñar. La apuesta en un pago chico (es más fácil juntar votos para ser Gobernador en una provincia que Intendente en algunos municipios del conurbano), la acumulación de dinero para solventar campañas y darle autonomía a la política sin ser mero instrumento de poderes económicos. ¿Cómo logró Néstor comerle la tropa a Flores y desplazar a Puricelli? Las alianzas, las traiciones, la concentración de poder, las reformas electorales, las reformas constitucionales. Ir por adentro, siendo minoría, siempre por adentro. Armar equipo, bancar a los soldados propios, aunque tengan manchas. Dar vuelta adversarios, tenerlos en el propio dispositivo. Al enemigo ni justicia, aprender a patear al caído en el piso. "Ser blando con los blandos y duro con los duros".
Aceptar privatizaciones nacionales si eso garantiza autonomías provinciales. Salud, educación y empleo provinciales. Aceptar aliarse con los feos, sucios y malos para llegar. Ser chirolita un rato, para llegar y cambiar la correlación de fuerzas. Apostar a la transversalidad si el clima de época ruge antipolítica. Apostar al peronismo si se requiere gobernabilidad. Incumplir pactos, dejar en el camino leales de la primera hora si no se encuadran o se muestran rebeldes. Hoy hay demasiados ex kirchneristas de la primera hora.
Lo que se conoce como kirchnerismo se inició en 2003. Pero sus líderes se formaron como dirigentes en las décadas del 1980 y 1990. Hay que estudiar el período 1983-2001 de Néstor. Mostró que hay que aprender a gobernar. "Hacer la escuelita". Ser intendente, gobernador, gobernador reelecto, presidente. Tener "virtú", no abandonarse nunca.
En la elección 2003 no vinieron con un programa de gobierno bajo el brazo que decía "anularemos las leyes de impunidad", "recuperaremos YPF", "recuperaremos las AFJP". Cuanto más se define uno, más votos pierde, porque se aisla.
Muchos creen que el kirchnerismo debe ganar porque si, por determinación histórica, porque es lo bueno contra lo malo. No hay política ahí. No hay alianzas, no hay pactos, no hay negociaciones por necesidades, sapos ideológicos.
Néstor, como el General Perón, "sabía que había que hacer" en el gobierno, antes de ser gobierno. Tenía medidas ya pensadas, adversarios que sabía que se iban a oponer, límites que romper. Se apoyó en la opinión pública, en el presupuesto, en las organizaciones sociales, luego en el aparato y en el sindicalismo.
El que haga liturgia kirchnerista, ideologismo, no le suma nada al proyecto. La lealtad de los pocos pero buenos, no le suma nada al proyecto. Si como decía Juan Perón "la acción electoral es una acción cuantitativa, la acción de gobierno es cualitativa", hoy se lo recuerda a Néstor por su acción de gobierno. El desafío para continuarlo es aprehenderlo en su accionar político-electoral.


miércoles, 16 de septiembre de 2015

Caída de los precios de los commodities y guerra de monedas: ¿Se viene el Programa DevaluAR o la Sintonía Fina?


A mediados de julio Hernán Brienza escribió una columna contra el peligro de la reprimarización de la economía argentina y alertando sobre el proceso de regresión de los términos de intercambio comercial, que implica el fin del boom de los commodities y el “viento de cola”. Allí se cita a Jaurecthe (que explicó el fenómeno políticamente en forma muy clara, mientras Presbich y la CEPAL lo hacían económicamente desde la academia) de un modo como mínimo “extemporáneo”, ya que Don Arturo escribió en los años ´60 y hoy el mundo es otro, por la aparición de los BRICS en general y China en particular. Esa columna, que además cierra citando a Belgrano, mereció un socarrón comentario: “sobra pensamiento nacional y falta geopolítica”.
Si sabemos que la irrupción al mercado mundial de millones de productores y consumidores en China e India a fines de los años 90 implicó una demanda de alimentos y materias primas -que es el origen del boom de los commodities-, se impone la pregunta: ¿Esta caída, es circunstancial o permanente?
Aquí es donde consultamos a los economistas, ya que la mencionada teoría de Presbich y la CEPAL han hecho escuela. Esta teoría de la posguerra, llamada Teoría Secular de los Términos de Intercambio básicamente dice que siempre un bien industrializado o un bien de capital tendrán mayor precio que un bien primario, recurso natural sin industrializar. Para decirlo en criollo: que un kilo de máquina siempre saldrá más que un kilo de carne. ¿Por qué? Porque en el proceso de agregado de valor, el obrero tiene un sindicato que puja y se apropia de parte de la ganancia, que se traslada al precio final. Eso no pasa en el producto primario, generalmente de uso de mano poco intensiva (¿cuántos peones hacen falta para manejar una estancia? Pocos) y sin sindicalizar. Ahora bien, el modelo productivo chino hace explotar esta ecuación a fines de los años ochenta con lo que se conoció como “deslocalización” de empresas del primer mundo, que se “mudan” a producir a China por el bajo costo de mano de obra. Bajo costo que permite su escala (sus millones en población) y el hecho de que para los chinos es negocio: ese obrero que gana dos pesos es hijo de un campesino que sufrió hambrunas, vive en una ciudad con servicios básicos como luz, agua y gas, y su hijo tiene chances reales de ser universitario. La movilidad social ascendente existe en China y se cumple el milenario “mandato del cielo”.
¿Que significó esto? El tremendo abaratamiento de los bienes industrializados, “primero de las herramientas y luego de las máquinas de hacer herramientas”, donde China se va llevando puesta a su competencia inglesa, alemana, yanqui. El primer mundo deja de “fabricar” y se concentra en la investigación y desarrollo (I+D), la biotecnología, nanotecnología, robótica, industria del software y demás. Junto a la industria armamentística, demandante y complementaria de lo anterior, que las potencias jamás abandonarán por razones “de estado” y geopolíticas.
Entonces con millones de chinos “fabricando” barato y saliendo de la pobreza de a cientos de millones por década, “comiendo”, de repente un kilo de herramientas sale menos que un kilo de soja. Hoy China ya no crece a 10% anual (“tan solo a 4%”), entre otras cosas porque USA y Europa, que son sus mercados, demandan menos, pero también porque China ha priorizado su mercado interno (“redistribución del ingreso”) como motor de crecimiento frente a las exportaciones, en un delicado juego de equilibrios donde también pesan las desigualdades regionales, el problema de la contaminación y la corrupción en las altas esferas del gobierno, que es la agenda interna que manejan. Sin embargo, ¿Dejarán de comer los chinos?

Soja y petróleo: factores financieros y geopolíticos

Volviendo a la pregunta que origina la columna (¿Los commodities vuelven a la baja permanente porque se impone la ley secular de los términos de intercambio comercial, o es algo pasajero por que los BRICS garantizan demanda?), hay que decir frente al precio del petróleo y de la soja derrumbados, que estos precios tienen varios componentes. El básico es la oferta y la demanda, donde si la crisis internacional destruye industria y hay menor demanda energética, es normal que haya menor demanda de petróleo. Sin embargo, otros factores juegan, en un mundo donde el capital financiero ha subordinado al industrial.
En el caso del petróleo, Estados Unidos nunca fue un exportador nato, ya que a pesar de contar con petróleo propio, gracias a su gran complejo industrial la demanda interna siempre requirió más petróleo del que disponía, oscilando entre el auto abastecimiento y la importación. Se sabe que durante la Guerra Fría, Estados Unidos jugaba la carta de las guerras en medio oriente para mantener el petróleo barato, ya que ese era el talón de Aquiles de la Unión Soviética. Sus grandes gastos por la “carrera espacial”, que no lograba solventar con exportación de bienes de consumo (su industria era “pesada”, orientada a bienes de capital y maquinaria) la dejaba presa de sus exportaciones de petróleo, donde una baja del precio le afectaba profundamente su balanza comercial. Luego de una “sed” de petróleo exacerbada a principios de los años 2000, que implicó la invasión a Irak y el intento de golpe de estado en su tradicional abastecedor Venezuela, Estados Unidos se orientó al desarrollo del shale-oil con el que logró otra vez el auto abastecimiento recientemente. Si sumamos su tradicional alianza geopolítica con Arabia Saudita (que opera en la OPEP a su favor), USA logró tirar el precio internacional para abajo, lastimando a los exportadores de petróleo con “menor ventaja comparativa”: Rusia, Irán, Venezuela.
Esto es una buena y mala noticia para Argentina. En el corto plazo es buena porque alivia el déficit energético y comercial argentino, generado por importaciones de combustibles considerables luego de la debacle privada en YPF. En el largo plazo es una mala noticia porque sin precio alto del petróleo no hay desarrollo de Vaca Muerta posible, no habría inversiones. Lo mismo le sucedería a Brasil con el petróleo off-shore (en aguas profundas) Sin embargo el petróleo sigue siendo un recurso no renovable, que se agotará en algún momento y constituye la savia vital del modelo industrial de sociedad de consumo, con lo cual, eventualmente en pocos o muchos años, volverá a subir su precio. En ese sentido expertos dicen: “Si el precio sigue muy bajo, el shale (proyectos a mucho más largo plazo que petróleo convencional) va a seguir cayendo y deja de ser rentable, USA va a tener que volver a importar, y ahí Arabia Saudita lograría su cometido, porque puede vender a 50 y ganar igual por sus bajos costos, pero a ese precio el shale y el offshore dan pérdida. Veo el precio de WTI en 56-60 a fin de año, 70 a fin del año que viene y posiblemente estabilizándose en 80 en el 2017”.
La soja se explica de otra manera. Tiene un componente financiero considerable, donde los “capitales golondrinas” invierten en el corto plazo al igual que en otros commodities o migran, inflando o no (incidiendo en) el precio. Hoy que la Reserva Federal de USA aumenta la tasa de interés, lo que significa que premia el ahorro en dólar y funciona como una “aspiradora de capitales mundial”, ese capital golondrina migra hacia allí e incide a la baja en el precio de los commodities, eso existe. Sin embargo, si se toma en cuenta que el mejor precio de la soja en 2008 coincidió con períodos de sequía importantes en USA (el primer exportador mundial de soja, seguido de Brasil y Argentina) y que el real brasilero devaluó fuerte haciendo más atractiva su oferta de soja, se entiende la caída del precio por sobre oferta, ya que la demanda China no cayó estrepitosamente.
Eso nos lleva a la actual “guerra de monedas” en el mundo, que es la forma en que se traslada la crisis económica entre los países, discusión que anticipó en este mismo medio en su columna del domingo Pablo Papini y a la cual la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se refirió esta semana reiteradas veces. Con Rusia devaluando, China devaluando, Brasil devaluando, Argentina ¿qué debe hacer? La presidenta argumenta que no hay evidencia de que las economías que devaluaron hayan tenido un repunte en sus exportaciones, y que más bien es contraproducente, porque acentúa el peso de la deuda externa en los países emergentes (hace falta más moneda local para pagar la misma deuda en dólares que antes de la devaluación).
Sin embargo, Argentina se encuentra hoy fuertemente desendeudada y es un secreto a voces que el tipo de cambio argentino está retrasado, lo que puede verse en el estancamiento de las economías “regionales” (cuyo nombre no inquieta a los capitalinos por sonar lejano, deberían llamarse “todo lo que exportamos que no es soja”).
“Estos fenómenos son los que están indicando que el sector transable atraviesa una crisis de competitividad que excede a la evolución de los precios internacionales. Un cúmulo de desequilibrios y elementos de la política económica interna pesan sobre el sector: fundamentalmente el atraso cambiario como consecuencia de años de alta inflación acompañados por una tasa de devaluación siempre menor, que en los últimos meses se ha visto incrementado como consecuencia de la revalorización del dólar por parte de todas las monedas del mundo. A la evolución del tipo de cambio real se suman otros factores de relevancia como el aumento persistente de la presión tributaria durante toda la década, la implementación de múltiples trabas y requisitos para la exportación, las deficiencias de infraestructura, entre otras, que aumentan los costos de las actividades transables y restan rentabilidad y competitividad. Es indispensable concebir la corrección cambiaria necesaria dentro de un plan económico consistente y abarcativo de otros frentes como el fiscal y el monetario. Si sólo se realizan correcciones en la cotización del dólar, se repetirá el escenario de enero de 2014 donde la devaluación de casi el 25 % efectuada en dos días perdió todo efecto real al cabo de 8 meses y, para septiembre, el TCRM se encontraba en el mismo nivel previo como consecuencia de una aceleración inflacionaria”.
Plantear el dilema en “devaluación SI/NO” es de brutos, ya que se habla de cómo evitar una devaluación brusca (Duhalde) que generaría pobreza al castigar al salario real. ¿Cómo hacer para ajustar el tipo de cambio gradualmente y qué otras herramientas se necesitan para complementar el esfuerzo y aumentar la productividad de los sectores productivos y que no quede tan solo en una medida coyuntural?
No es ningún secreto que el modelo inaugurado en 2003 siempre apostó a un tipo de cambio administrado, de “flotación sucia”, donde el Banco Central interviene comprando o vendiendo dólares para mantener un tipo de cambio competitivo. Esa política se inició sobre la “base” de la devaluación de 2002, “manteniendo el margen” del 3 a 1 original. Ese margen hoy se esfumó. Hay que volver a lograr un “tipo de cambio de equilibrio desarrollista” (TCE-D), que Aldo Ferrer define como: “aquel que busca retener el ahorro argentino, promover el compre nacional, diversificar e incorporar valor agregado a las exportaciones, y desalienta los capitales especulativos”. Implica que el tipo de cambio impulse las exportaciones y estas generen divisas para consolidar las reservas del Banco Central, pero también que el Estado sea capaz de “abrir espacios de rentabilidad” en los sectores que apueste a desarrollar, con políticas de promoción.
Sobre ese “tipo cambio de equilibrio desarrollista”, que fomente las exportaciones para apalancar la industria como ya se hizo cuando el modelo tenía sintonía fina, deberían aplicarse políticas de incentivo a la productividad, como beneficios fiscales y créditos blandos a quienes reinviertan cierto porcentaje de sus utilidades en la modernización tecnológica de sus empresas. El Estado nacional cuenta con herramientas fiscales y crediticias complementarias al tipo de cambio que garanticen ampliar los márgenes de rentabilidad para reimpulsar sectores productivos, evitando que la única e ineludible variable sea el salario real. Debe tener “palo”, pero también “mucha zanahoria” con una política de fuertes incentivos a quienes inviertan en productividad.
Ese es el horizonte al que hay que apuntar para salir de este esquema de subsidios generalizados, insostenible en el tiempo y lograr la “sintonía fina”.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Chubut: ante la exacerbación electoral de los regionalismos

(Artículo publicado en la versión papel de ElExtremosSur)

Las PASO del 9 de agosto mostraron una provincia más partida que nunca entre el norte y el sur. Como una familia con dos hermanos que suelen disputarse el amor de la madre: Trelew y Comodoro. Si bien Comodoro Rivadavia es el hermano mayor y el más fuerte económicamente, Trelew siempre tuvo una densidad política e influencia en su barra del Valle: Rawson, Puerto Madryn y el amigo de la otra cuadra, Esquel, con lo que da pelea y solía ganar. ¿Nace esta rivalidad de las distintas fundaciones de las ciudades? ¿Cuánto pesa la tradición comunitaria galesa? ¿Cuánto pesa la administración pública provincial en la vida política de Trelew y visceversa? ¿El éxito para un comodorense es ser rico, mientras que para un valletano es ser poderoso?
El Extremo Sur buscó desentrañar la identidad política del valle, una región históricamente orgullosa de instalar gobernadores. Adrián Maderna, el candidato a intendente más votado, nos da su opinión, como asi también el joven Secretario de Trabajo provincial y fundador del Grupo Los Altares, Lic. Federico Ruffa. Por su parte Mauricio Fernández Picolo, investigador y profesor titular regular de la cátedra “Historia Argentina y Americana Contemporánea” de la Universidad Nacional San Juan Bosco en Trelew, aportó la visión histórica. El vice gobernador Gustavo McKarthy, consultado sobre el tema por esta columna, no se mostró interesado en brindar su opinión.

El Valle y sus origenes

Si bien un rasgo común de Trelew, Rawson y el valle en general es su fundación por los colonos galeses, el profesor Fernández Picolo no ve un factor decisivo en el posterior entramado comunitario que se traduzca en una densidad política. Si hoy día ese legado repercute culturalmente en institutos, en un principio lo hizo idiomática y religiosamente, y tal vez el aporte más duradero en el tiempo sea una cierta tradición cooperativa. Las cooperartivas de servicios junto con las de canales de riego -donde en forma autogestionada cada grupo de chacareros mantenia la limpieza de su sector- pueden ser sus símbolos más acabados. Rawson, lugar de asiento primero de los galeses a orillas del río Chubut, se unío con el puerto de Madryn -lugar de desembarco original, pero fundamentalmente via de conexión con Buenos Aires y el mundo- mediante una traza ferroviaria de capitales ingleses que tuvo su otra cabecera en Trelew. Así y desde un inicio esta ciudad fue intermediaria comercial entre el puerto y los chacareros, y asiento de los ganaderos de la meseta, quienes sin embargo no eran terratenientes al estilo santacruceño sino de extensiones más modestas. Muchas de esas tierras de menor fertilidad, “terrenos fiscales” luego de la mal llamada Conquista del Desierto, se transformaron en pequeñas y medianas propiedades de hijos de habitantes de pueblos originarios, fundamentalmente sobre la cordillera. Aunque no se habla de terratenientes, si de una clase proietaria trelewense donde se funde lo ganadero y lo comercial.
La presencia del estado nacional se hará patente con la imposición del idioma, la escuela pública laica y una mayor presencia de la iglesia católica que argentinizó de modo no siempre suave a los descendientes galeses. A su vez el arribo del peronismo significó el robustecimiento de los sindicatos, entre los que se contaron los sindicatos de empleados de comercio, textil, administración pública y de empresas nacionales en particular, que consolidan su presencia social y política, cuyos máximos exponentes hoy son los sindicatos de Luz y Fuerza y Camioneros.
El período de proscripción del peronismo y dictaduras tuvo su impacto en 1972 con la tristemente célebre Masacre de Trelew, durante la dictadura de Lanusse, donde un grupo de presos políticos del penal U6 que no llegan a fugar y se rinden, son cobardemente asesinados en la Base Naval Almirante Zar. Dos consecuencias se derivan de este fatídico hecho. Por un lado la solidaridad en el alojamiento de los familiares y abogados de los presos por parte de vecinos genera una cierta polítización en la comunidad, que se pone en acto con la movilización y pueblada posterior al secuestro como represalia de reconocidos vecinos de la ciudad luego de los fusilamientos. Con la consolidación de la fecha como homenaje a las víctimas y el pedido de Memoria, Verdad y Justicia, se despliega en el tiempo una militancia social y de derechos humanos no menor. Por otro lado, el impacto nacional y mundial de la matanza le otorga al nombre de la ciudad de Trelew un volumen símbolico que la ubica a partir de allí en otro plano político.

Trelew: su densidad política

La conquista de la democracia en 1983 encuentra a Trelew con un vigoroso parque industrial textil, 5.000 obreros en su pico (que luego tras años de políticas neoliberales se desinflará a un promedio de 1.500). Sin embargo, según el profesor Fernández Picolo, otro cambio opera fuerte: desde 1983 empieza a bajar la proporción de cargos de carrera en la administración pública provincial y aumentan los cargos políticos y nombramiento de asesores.
Para el candidato a intendente por Chubut Somos Todos Adrián Maderna, la razón por la que hay tanta militancia política en Trelew es “porque se basa en una cuestión muy territorial. De aquí han salido los principales políticos de la provincia, sea peronistas, radicales o de otros partidos. Tiene que ver con la idioscincracia de la ciudad de Trelew, donde se palpita política desde una asociación vecinal, una cooperadora, desde los clubes de fútbol, desde lo barrial y todo eso hace a la mística de la ciudad misma”.
Por caso, la ciudad tuvo cierres de campaña multitudinarios de sus tres principales candidatos a intendente. Tanto Maderna como McKarthy convocaron cerca de 4 mil personas cada uno, mientras que el actual intendente de Trelew Máximo Perez Catán, perdedor de la interna por el espacio dasnevista, reunió cerca de 5 mil personas. Otro indicador interesante de resaltar es la práctica de “llevar a votar” a ciudadanos el dia de las elecciones en coches partidarios. Según fuentes dasnevistas, esta práctica extendida en el valle y Puerto Madryn, contó en Trelew tanto en el espacio de Maderna como en el de Pérez Catán con 400 autos cada uno aproximadamente, mientras que en Comodoro Rivadavia fueron 100 los autos totales dedicados a ello por ese sector.
Para el Secretario de Trabajo Federico Ruffa, también tiene que ver con la idiosincracia de las ciudades, que se deriva de su actividad económica: llama la atención que cualquier ministro provincial camina por Comodoro y es ignorado, mientras que en el valle un intendente o funcionario es casi una celebridad. En Comodoro no ves que se despierte fácilmente esa pasión por la política. Tal vez esté cambiando lo que significaba “la política” desde que tienen un gobernador, antes significaba otra cosa.
El nivel de empleo público incide tal vez desde la concepción de éxito, donde “el éxito para un comodorense es dirigir una empresa de servicios petroleros. U ocupar un lugar importante en el organigrama de alguna de las empresas de Cristóbal López o Pan American Energy. Personas como el Gobernador Martín Buzzi, que tengan esa vocación política y necesidad de ocupar espacios de poder público en Comodoro Rivadavia, son una rareza”, opina Ruffa.
Según fuentes de la Secretaría de Estadística y Censos de la provincia, existían en 2013 41.239 empleados públicos provinciales sobre una población de 545.656, lo que daba un promedio de 76 empleados públicos cada mil habitantes. Sin embargo, en 2012 comodoro tenía 8.383 empleados públicos proviciales sobre una población de 177 mil habitantes (4,7 %, según el censo 2010), mientras que Rawson contaba con 6.335 empleados públicos entre sus 26 mil habitantes (24%, según censo 2010). Trelew por su parte registra 9.078 empleados públicos provinciales por sus 99.500 habitantes (9%, según censo 2010). Si bien estos números poblacionales están desactualizados, si puede verse una tendencia y una proporción clara.
Ese desinterés por lo público en Comodoro Rivadavia conspira en una cierta falta de generación de cuadros dirigenciales, funcionarios públicos. Naturalmente, el espacio de las organziaciones partidarias territoriales es ocupado tanto en Comodoro como en Madryn, ciudades con mayor presencia del mercado que del estado, por los sindicatos y clubes de fútbol. En opinión de Ruffa, “las organizaciones políticas más fuertes de la provincia existen en el valle. El ejemplo del vice gobernador con una agrupación que fundó su padre hace treinta años es un buen ejemplo. Eso tal vez en Comodoro no lo encontrás, si tal vez lo veas en los sindicatos, donde se hace mucha política. Son protagonistas de la politica, desde la cantidad de gente que involucran, hasta en el plano económico. Si vos ves al sindicato de petroleros, con sus 12 mil afiliados, son un electorado más grande que el de muchas ciudades pequeñas de la provincia.

Das Neves y Buzzi. ¿Trelew versus Comodoro?

Si bien en todas las provincias existen regionalismos, Chubut está atravesando momentos de intensas tensiones. ¿Es común que las unidades políticas más chicas se junten contra las más grandes, como puede ser el caso de las provincias argentinas contra la de Buenos Aires? ¿Es normal la influencia de una ciudad capital en el aparato administrativo y judicial de una provincia, como puede ser el caso de la ciudad de La Plata y el aparato judicial bonaerense?
Luego de la restitución al territorio chubutense de la zona sur, comprendida entre 1943 y 1955 por la Gobernación Militar con asiento en Comodoro Rivadavia y que abarcaba también el norte de Santa Cruz, la mayor diferencia en cuanto a densidad demográfica del valle en aquel entonces pesó definitivamente en la elección de Rawson como asiento de la capital provincial. 
La capitalización de Rawson forjó en un punto cierta alianza de Trelew con Esquel, apreciable en la elección de varios gobernadores y vices de ambas ciudades, en un momento donde Puerto Madryn no tenía peso propio como hoy sí tiene. Trelew erigió como gobernadores a los radicales Galina (1958), Viglione (1983), Maestro (1991-1999) y al peronista Das Neves (2003-2011). Desde Esquel llegaron a la gobernación los peronistas Fernández (1973), Perl (1987) y también el radical Lizurume (1999). 
Si bien Comodoro Rivadavia tuvo en el pasado un gobernador de Chubut oriundo de dicha ciudad en la figura del radical Roque González (1963), es hoy con el actual gobernador Martín Buzzi que siente que ha llegado al poder político. 
Puede apreciarse en el volúmen de obras licitadas y realizadas en la zona sur, y la transferencia de recursos en general, que Comodoro siente como una necesaria reparación histórica luego de años de postergación y olvido. Sin embargo, el contexto de crisis política al interior del peronismo desde 2009 hasta la actualidad, con el rompimiento de relaciones del gobernador Martin Buzzi con sus ex aliados, los intendetes de Trelew y Puerto Madryn, derivó en acusaciones de ahogo financiero y mala liquidación de la coparticipación provincial.

¿Tan Distintas?

Para Ruffa “las tres grandes concentraciones urbanas casi implican tres provincias distintas: Comodoro y el sur; Trelew y el valle (con Madryn cerca, pero distinta) y Esquel con la comarca andina. Los problemas son distintos y la forma de encarar y ver las cosas de parte de la dirigencia política y sindical es distinta. Hay una idea de que Chubut termina siendo algo que se parece mucho a una confederación”.
Maderna por su parte ve la relación histórica entre Comodoro y el valle como “algo muy particular. Siempre hubo un distanciamiento. Soy un convencido de que acá no hay que distanciar la relación, hay que unificar. Creo que pueden ser dos potencias, cada una en lo suyo. Trelew desde lo agroalimentario y servicios; Comodoro tiene la particularidad del petróleo. Son dos ciudades pujantes que están en la misma provincia. Creo que la rivalidad no existe en la gente, existe a veces en una dirigencia que le conviene que exista y la alimenta. Hay que gobernar para todos y repartir la torta equitativamente. Buzzi no fue justo con Trelew, Madryn y Pirámides estos últimos cuatro años. Solamente mirando el presupuesto vos te das cuenta donde se destinan la mayoría de las obras. Él podrá tener su fundamento o no, pero yo creo que Trelew ha entrado en un pozo en los últimos cuatro años”.
Daniel Enhes, analista financiero y ex secretario de hacienda de Puerto Madryn, publicó en el diario Jornada una columna que incluyó un cuadro sobre la “Distribución Recursos Coparticipados a Municipios 2014/2013”. Allí se observan los cuatro primeros lugares ocupados por Rada Tilly, Comodoro Rivadavia, Sarmiento y Rio Mayo, con variaciones de recursos coparticipados entre 2013 y 2014 que van desde el 96% al 214%. En ese mismo cuadro pueden verse a Puerto Madryn ocupando el puesto numero diez, Puerto Pirámides el quince, Rawson en el puesto 20, Esquel y Trelew en los puestos 25 y 26 respectivamente, de un total de 28 muncipios.

El actual intendente de Trelew, Máximo Pérez Catán declaró en su momento en este medio sobre la relación con el gobierno provincial: “nos acusaban de que no presentamos proyectos, asique presentamos una serie de obras por 1.500 millones en tres años, considerando que el presupuesto de la provincia en 2014 fue de 15 mil millones. Incluía loteo con servicios, viviendas, el nuevo hospital, centros de encuentros.”
En relación a los municipios, Ruffa considera que “Chubut es una provincia atípica donde los municipios cuentan con mucha autonomía fiscal, recaudando Ingresos Brutos por ejemplo. A veces las ciudades no ejercen la presión fiscal que deberían, por no enemistarse con algún sector y perder votos”.
La realidad es que los municipios en Chubut tienen un grado de autonomía muy grande desde su fundación por los galeses, lo que sumado a casi cien años de vida de municipios sin una provincia constitucionalmente organizada que las contuviera políticamente, genera un efecto de ciudades con fuerte peso político y una identidad política provincial débil, víctima fácil de los regionalismos.
Sin embargo, los distintos sectores políticos consultados de Trelew no ven que los gobernadores oriundos de dicha ciudad hayan sido injustos con Comodoro Rivadavia, y dan como ejemplo el puerto realizado por el radical Maestro; o el acueducto, el camino Juan D. Peron y los centros de salud y escuelas realizados en la gobernación del peronista Das Neves.
Para Ruffa no obstante, la llave de la solución es la herramienta de la coparticipación provincial, sumado a un recambio generacional que licúe ciertos vedetismos políticos que alimentan las disputas regionales. “Hay un reto al futuro, unir aún más la provincia y sobretodo evitar un futuro de revanchas y contra revanchas, donde uno mira la población de todo del valle con Madryn, empata a Comodoro, que a su vez depende mucho del precio del petróleo que lo empodera y mueve demográficamente y cuando crece en base al precio del barril la balanza se inclinará para ese lado, o a la inversa. La dirigencia política tiene que generar lazos. Se necesitan paños fríos y que la política no se aproveche de los regionalismos, termina siendo dañino. Lo que hay que lograr es una mesa de negociación que pueda fijar criterios objetivos y claros donde cada región se vaya pensando que gana algo. Todos tienen que sentir que el gobernador de fontana 50 es el gobernador de todos”.