Mostrando entradas con la etiqueta democracia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta democracia. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de junio de 2015

Una multitud marchó en Puerto Madryn pidiendo #NiUnaMenos

Una multitud se concentró en Puerto Madryn pasadas las 17 hs en el marco de la marcha #NiUnaMenos. La comunidad se concentró en Plaza San Martín, superando holgadamente las 3 mil personas. En un marco familiar y con mayoría de vecinos autoconvocados por fuera de organizaciones o partidos, pudieron verse cientos de carteles y banderas hechas a mano.
También participaron organizaciones de defensa de la mujer como Casa de la Mujer y Comisión Latinoamericana por los Derechos de la Mujer (CLADEM), Movimiento de Mujeres Fuertes; agrupaciones de mujeres cristianas, sindicatos como SEYOM y ATECH; la UTN, el MOCARA, Partido Obrero, Frente de Mujeres Unidas y Organizadas, Magdalenas Puerto Madryn, Chubut Diverx, Encuentro de Lecturas y Debate Feminista, SITRAED, CTA, Las Hacedoras, Cátedra de Derechos Humanos y sexualidad de la Universidad de la Patagonia.
Con gran colorido y mística, que incluyo trompetas, tambores y una instalación artística, la manifestación concentró frente al municipio y marchó dos vueltas a la plaza, para luego concentrarse en el centro de la misma. Allí las organizadoras leyeron el petitorio nacional de cinco puntos, pidiendo:
  1. La implementación, con recursos y monitoreo, del Plan Nación de Acción para la Prevención, la Asistencia y la Erradicación de la violencia contra las mujeres, que establece la Ley 26.485. 
  2. Garantizar el acceso de las víctimas a la Justicia, algo para lo cual debe haber personal idóneo y capacitado para recibir las denuncias, pero también algún mecanismo judicial que no revictimice a las víctimas, y también que ellas puedan disponer de patrocinio jurídico gratuito durante todo el proceso judicial. 
  3. La elaboración de un Registro Oficial Único de víctimas de violencia contra las mujeres, porque “sólo dimensionar lo que sucede permitirá el diseño de políticas públicas efectivas”. 
  4. Garantizar y profundizar la Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos, en todo el país, y que se capacite y sensibilice a docentes y directivos al respecto. 
  5. Garantizar la protección de las víctimas de violencia con monitoreo electrónico de los victimarios, “para asegurar que no violen las restricciones de acercamiento que les impone la Justicia”.

Luego, representando a todas las agrupaciones convocantes, distintas oradoras repasaron la situación local enumerando los casos más resonantes y denunciando la falta de respuestas desde el estado local, poniendo en tela de juicio el rol de la justicia y la comisaría de la mujer. 

miércoles, 3 de junio de 2015

#NiunaMenos: de las buenas intenciones a la efectividad política


La marcha realizada el miércoles 3 de Junio contra la violencia de género y los constantes casos de femicidio en Argentina ha sido un éxito total en su convocatoria. Cientos de miles de ciudadanos mujeres y hombres se han movilizado para participar demostrando su apoyo, no sólo en la plaza de los Dos Congresos sino en todas las capitales de provincia y en miles de ciudades en todo el país.
Este marco auspicioso de acompañamiento masivo a una causa urgente, que pone el foco de la opinión pública en un problema social muchas veces invisibilizado o "normalizado" como algo cotidiano e inmodificable, es la oportunidad perfecta para ver el estado del problema, lo que se ha hecho bien, mal y lo que falta y puede hacerse.
El peligro real de este tipo de convocatorias es que por su carácter difuso y abierto (que permitió que se subieran todas las expresiones políticas, mucho para bien y también algo para mal) en cuanto rechazo de una situación (ni una menos, basta de femicidios) muchas veces al movimiento que se genera le cuesta pasar a la fase propositiva concreta o programática. Para decirlo en criollo: el que mucho abarca poco aprieta. 
“Ni una menos” tiene cinco reclamos puntuales:
  1. La implementación, con recursos y monitoreo, del Plan Nación de Acción para la Prevención, la Asistencia y la Erradicación de la violencia contra las mujeres, que establece la Ley 26.485. 
  2. Garantizar el acceso de las víctimas a la Justicia, algo para lo cual debe haber personal idóneo y capacitado para recibir las denuncias, pero también algún mecanismo judicial que no revictimice a las víctimas, y también que ellas puedan disponer de patrocinio jurídico gratuito durante todo el proceso judicial. 
  3. La elaboración de un Registro Oficial Único de víctimas de violencia contra las mujeres, porque “sólo dimensionar lo que sucede permitirá el diseño de políticas públicas efectivas”. 
  4. Garantizar y profundizar la Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos, en todo el país, y que se capacite y sensibilice a docentes y directivos al respecto. 
  5. Garantizar la protección de las víctimas de violencia con monitoreo electrónico de los victimarios, “para asegurar que no violen las restricciones de acercamiento que les impone la Justicia”.
¿A quién le habla el 3J? 
La marcha fue una interpelación de la sociedad civil al estado, demandándole que accione para prevenir y castigar estos delitos. Que haga algo que no está haciendo, y si lo esta haciendo (mal), que lo haga infinitamente mejor. ¿A dónde debe apuntar el movimiento del 3J? Aquí se abre una discusión fundamental que hace al diagnostico de la situación y necesita a toda costa esquivar y evitar las mezquindades políticas que se verán en estos días donde la oposición dirá que todo es culpa del gobierno; el ejecutivo dirá que es culpa de la justicia, y algunos idealistas dirán que es todo culpa de "la cultura", lo que es tirar la pelota sin quererlo, a la tribuna. Los tuits de la presidenta no ayudaron en ese sentido.
Hay cosas que puede hacer la sociedad civil y cosas que debe hacer el estado. El "estado" son los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Además, vivimos en un régimen federal por lo que cada provincia tiene sus tres poderes. Nación necesita articular con las provincias y los municipios.

De donde venimos
Argentina no es, a pesar de este momento sensible y doloroso que estamos viviendo, un mal lugar para que viva una mujer. No es una sociedad islámica ni confuciana, no hay intolerancia religiosa. Si bien la iglesia católica mete el hocico en cosas que no le corresponden, sumar en esta discusión cuestiones como el derecho a la interrupción del embarazo no conviene ni a la lucha contra el femicidio ni a lo primero, porque mezcla todo y de nuevo: el que mucho abarca poco aprieta. Vivimos en una sociedad con estado laico (la educación pública y los requisitos para hacer política lo prueban) que tiene una Presidenta, juezas, legisladoras, intendentas, empresarias, grandes periodistas. Mujeres empoderadas. Y sin embargo aberrantes crímenes como los sucedidos con inusual frecuencia en los últimos meses y cuestiones de género que en pleno siglo XXI no se pueden tapar como el sol con un dedo nos vienen a demostrar que es urgente y necesario generar una agenda pública en la cuestión. Realizar el diagnóstico, construir propuestas de políticas públicas, generar la densidad social y política para poder realizarlas y saber dónde se da la disputa, para poder ganarla.
En el caso del Poder Legislativo, en el año 2012, la Argentina sancionó la Ley 26.791, incorporando entre sus supuestos la figura del homicidio de una mujer, cometido por un hombre, en un contexto de violencia de género, que puede ser de cualquier tipo. Si bien el femicidio no es una figura penal, se lo considera un agravante y la pena siempre es prisión perpetua. Sabemos que la mayoría de los casos de violencia de género en general y femicidios en particular se dan en el ámbiente familiar por una pareja, ex pareja, padre, etc.
En el caso del ejecutivo, se han realizado políticas públicas brillantes, otras opacas, y otras oscuras. El caso del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata del Ministerio de Justicia de la Nación es ejemplo de una política pública impecable, que en los pocos años en que se ha puesto en marcha ha logrado rescatar miles de mujeres de las garras de la mafia, donde se mezcla crimen organizado con violencia de género, prostitución forzada y reducción a la servidumbre. El infierno.
Si esos son los casos más extremos, volvamos un poco para atrás. La creación en su momento de la Comisaria de la Mujer fue un paso importantísimo que, lamentablemente y como la mayoría de las políticas públicas, puede haber tenido un gran diseño pero depende siempre de su implementación local. En todo el conurbano bonaerense hay casos de comisarias de la mujer que funcionan excelente y otras que no, y algunas se han transformado más en parte del problema que de la solución.
El gobierno nacional tomó una medida, inesperada en su momento, con el programa cooperativo Ellas Hacen, cuando apuntando al universo de las mujeres desocupadas hizo foco, entre otros sub universos, al de mujeres que sufren violencia de género. Lamentablemente el poder ejecutivo en este caso no ha logrado estar a la altura de la demanda que convocó, ofreciendo soluciones insuficientes. Es positivo incluir este sector social en una política pública que le posibilita contar con medios materiales (sabemos que uno de los principios de la violencia de género es el aislamiento social de la mujer por parte de la pareja de su familia, amigos y vecinos y el manejo del dinero que la hace dependiente de él), un dinero destinado a la mujer vulnerable que aumenta sus niveles de autonomía y a su vez le pide como contrapartida obligatoria el finalizar sus estudios primarios o secundarios. Pero esto solo no resolverá la situación de violencia cotidiana en que se ve envuelta la víctima, e incluso puede agravarla ante la inseguridad que siente su "pareja" por el statu quo amenazado. Es parte del programa Ellas Hacen la Secretaria de la Mujer que debe desplegar acciones y estrategias para atender la problemática. Lamentablemente este organismo cuenta con poca estructura territorial (recurso humano) y una concepción netamente liberal del problema que hace que priorice "talleres" a una política de sistemática organización de las mujeres, de recreación de los lazos sociales. Ninguna mujer que este sufriendo situaciones de violencia necesita que le vengan a contar cómo es el asunto. A su vez, los casos más comprometidos necesitan directamente: una casa segura a la que poder trasladarse con sus hijos con urgencia y un buen abogado, médico y psicólogo. Sin embargo, la mayoría de las mujeres están en el momento previo y es ahí donde es perentorio crear grupos porque nadie entiende mejor a una victima de la violencia de género que otra que la padece o padeció. La unidad hace a la fuerza, a la confianza, a la solidaridad y se han visto casos de mujeres alojando a otras mujeres o encarando "en banda" al machito que huye como el cobarde que es. La información, la experiencia, la unidad, fortaleza y esperanza que transmiten las mujeres que ya han logrado superar esta situación hace de faro para las demás. Es por ahí. Basta de talleres.

Solo la organización social de las víctimas y militantes de esta causa ciudad por ciudad permitirá controlar al juez que no hace respetar la orden de restricción, al comisario que no toma la denuncia o suelta al cobarde de turno al otro día. Es la sociedad civil la que construye la accountability horizontal, el control social sobre los órganos del estado. Por eso es impúdico cuando funcionarios del estado se solidarizan con una causa que mal sirven. El gobierno de CABA como el de las Provincias tienen que hacer su parte, los municipios también. Será con el botón antipánico y casas seguras para alojamiento urgente de víctimas, pulseras magnéticas para los acosadores, crear la figura de "Lesiones familiares" y todas las medidas que hagan falta.
La sociedad argentina se caracteriza por organizarse desde la tragedia. Las victimas se transforman en militantes de una causa y generan la conciencia social que con gobiernos receptivos se transforman en programas o políticas públicas que se cristalizan en agencias del estado. Si esas agencias están llenas de militantes de esas causas, la cosa camina. Pasó con las Abuelas de Plaza de Mayo y la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), con el caso Carrasco y el fin del servicio militar, con Susana Trimarco y la trata.
La cultura patriarcal existe, pero las nuevas generaciones argentinas están cada vez menos influenciadas por ella. El poder de convocatoria de la marcha y la masiva presencia de la juventud lo demuestra. Los debates sobre el rol de los medios son necesarios, pero la construcción social de políticas públicas y el control sobre su aplicación lo son más. No perdamos esta oportunidad, la gravedad del problema y esta fuerza social que se ha generado merece que seamos efectivos. 

martes, 2 de junio de 2015

La Juventud Periodista y el fin de la grieta mediática


Argentina es un país apasionante y tiene un periodismo político que históricamente estuvo a la altura. Grandes polemistas en el siglo XIX como Alberdi, Sarmiento, Mitre, José Hernández; figuras como Natalio Botana, Walsh, Timmerman, Neustdat, Verbitsky, Lanata en el siglo XX. No interesa si unos eran conservadores o reformistas, demócratas o autoritarios, sino su efectividad como periodistas de investigación o formadores de opinión.

Siempre fue, es y será conflictiva la relación entre el periodismo y los gobiernos. Se disputa la opinión pública, la imagen política, la aceptación mediática de un gobierno, aunque la realidad material económica finalmente se imponga en la percepción del ciudadano. También es conflictiva la relación con el poder, que puede ser político o económico, porque se juega a develar secretos, una especie de juego de las escondidas, donde a veces encontrar puede ser riesgoso.
En la historia argentina reciente, hubo un periodismo complaciente con la dictadura (en un marco de terror y autocensura, pero también de negocios) que pudo apreciarse en forma cabal con la guerra de Malvinas; un periodismo ciudadano que apostó a reconstruir la democracia y los valores republicanos en épocas de don Raúl Alfonsín; y un periodismo que en medio de la corrupción derivada de las privatizaciones menemistas y altos grados de impunidad sistémica jugó el rol de justiciero mediático, de fiscal de la república, cuyo símbolo más acabado en todo sentido es Jorge Lanata.
El kirchnerismo puso en jaque todo lo que encontró (obstaculizando) a su paso. Así como eligió desde el comienzo como adversario ideológico al diario La Nación (fiel exponente doctrinario de la clase dominante argentina) y su recordada editorial donde Escribano imponía un pliegue de condiciones al nuevo gobierno; también eligió pactar con Clarín y cooptar Página 12 y su entera cantera de intelectuales de izquierda.
No interesa aquí juzgar el inicio del fin del pacto con Clarín en plena crisis con la Mesa de Enlace, ni la necesidad o efectividad de la nueva Ley de Medios. No se busca entrar en la batalla cultural.
Sí pensar que "la grieta" -como la bautizara Lanata-, o la "crispación" -como la nombró el santo padre Bergoglio-, implican un corte social y político y éste tuvo pleno impacto en el periodismo político argentino. No se menta el periodismo militante o la red de medios sensibles a los llamados del gobierno, ni a los productos de Diego Gvirtz. Se busca entender como un gobierno desde la polémica política pública corrió de ese lugar impoluto y contestatario al periodismo, emparentándolo con los grupos económicos que dominan el escenario local.
Muchos periodistas alegan que en esa práctica, el gobierno maltrata trabajadores de la prensa al presentarlos como co-partícipes de la línea editorial del grupo mediático en el que trabajan, pasando de ser posibles afiliados a la CGT o CTA a meros operadores políticos o intelectuales orgánicos del establishment. Esto último podría ser cierto en los editorialistas domingueros, de cualquier medio que sea, pero difícilmente encuadre a los meros redactores que trabajan en la redacción.

Comerás vacas sagradas
Sin embargo, lo más violento del proceso ha sido la desacralización de ciertas vacas sagradas del periodismo y su destemplada respuesta. Así, grandes periodistas que supieron construir sus prestigios en las décadas del ochenta y noventa como referentes contra la censura autoritaria, la corrupción o la impunidad, hoy ven llegando al momento de disfrutar de sus años dorados una impugnación política y social que los sorprende y llena de rencor. Figuras como Lanata, Majul, Leuco, Gelblung, Nelson Castro, el fallecido Eliaschev, Tenembaum y muchos más padecen lo que consideran una persecución ideológica desatada por el gobierno y realizada según sus críticas en principio por Diego Gvirtz. También existen momias oficiales como Victor Hugo Morales, Eduardo Aliberti, José Pablo Feinman y otros, que han visto alinearse un gobierno con sus luchas y han optado por quemar las naves y gastar los ahorros simbólicos acumulados durante toda una vida antes de entrar definitivamente en el cajón de olvido.
Si bien puede haber un poco de eso, la realidad es más compleja porque al debatir públicamente sobre sus editoriales, el kirchnerismo los obligó a fundamentar políticamente sus respuestas donde muchas veces se vislumbra un liberalismo ramplón, un falso progresismo, cierto republicanismo naif, cuando no el más insultante antiperonismo. Es legítimo y natural escribir desde la ideología (es imposible no hacerlo) siempre y cuando se respete una pluma apartidaria, sincera en los hechos que se reseñan y con buena fe en la interpretación.

Guerrilla Radio
Sucede que con la pérdida de derechos laborales y profesionales propios de la etapa neoliberal en las grandes empresas periodísticas, se gestó un movimiento paralelo de "emprendedurismo" del periodismo y de integración horizontal. Grandes figuras del periodismo, que saben que su nombre es su marca, fueron montando productoras y equipos para poder trabajar en la tv, en canales como el 26 o el 9, que alquilan su espacio de aire. Los canales ya no producen sus contenidos periodísticos, reteniendo tan solo el servicio de noticias, ya no emplean periodistas en planta. Sub-alquilan su hardware, al software que generan periodistas que deben traer sus propios anunciantes. La ventaja de este fenómeno es cierta independencia del periodista-frontman en la línea editorial respecto del canal desde donde emite, pero: ¿Respecto de sus anunciantes? Alfredo Leuco (hasta ayer nomás), Maxi Montenegro y Luis Majul son claros exponentes de este estadio (la grilla política de canal 26 en general). Se configura así una suerte de periodismo-pyme que obliga a pensar en costos y beneficios, en correr tras el anunciante y muchas veces la línea editorial funge de "herramienta" para conseguir pauta. Muchos rencores periodísticos con el gobierno se explican y mejor entienden bajo esta luz. La única opción válida en este caso es una línea editorial lo más plural posible (desde los invitados al programa) y una pauta lo más diversificada que se pueda (sub gobiernos de distintos signo partidario, pauta privada).
Los programas de Montenegro y de Sylvestre en tele, y Varsky y Sietecase en radio, son paradigma en este rubro.
A su vez hoy por hoy todo periodista de cierto renombre, aún joven, tiene la posibilidad de trabajar en varios formatos en simultáneo. Se aprecia un fenómeno que cobró potencia en los últimos años donde el periodista trabaja en televisión, radio y gráfica, muchas veces en el mismo grupo mediático (o no). Por ejemplo Gustavo Sylvestre hace tele en C5N, radio en Del Plata y gráfica para el Cronista Comercial. Alejandro Bercovich hace radio con Tenembaum en la Rock&Pop, gráfica en diario BAE y tele en C5N con Sylvestre. Nicolás Wiñazky está en la pantalla del 13 con Lanata y hace radio en Mitre con su padre. Mario Wainfeld hace radio en Nacional, gráfica en Página 12 y apariciones en tv en DDD de Gvirtz. También existen vasos comunicantes que unen radio Nacional Rock y espacios como Tiempo Argentino o Página 12 (Wernet Pertot, Nicolas Lantos, Julia Mengolini son buenos ejemplos). Como todo en esta vida, los huevos repartidos en varias canastas (grupos mediáticos) aumentan los márgenes de autonomía editorial y la sobrevida laboral.
Un fenómeno también impactante es el ingreso a la arena del periodismo político de conductores televisivos con poco recorrido previo en cuestiones públicas. Fantino como frontman de esta especie, seguido de cerca por Jorge Rial (casualmente elegido para entrevistar a la presidenta) y el joven Santiago Del Moro en Intratables demuestran que con una buena producción periodística, un formato show atractivo y -fundamental y excluyente para comprender- la buena fe en el mano a mano y la entrevista, la fauna política abreva en ese bebedero sin problemas. Martín Rodríguez ha escrito y bien sobre esto.
Por último se observan jóvenes periodistas, con cierto recorrido alternativo en los años noventa, que van llegando a un punto de maduración y ocupan lugares en el mainstream periodístico argentino. Con formación especializada en muchos casos, con profusas citas "en on" en tiempos donde ese recurso escasea, exhiben una honestidad intelectual que les permite ponderar la recuperación económica y social de esta última década y al mismo tiempo señalar el vaso medio vacío. Hoy existen jóvenes profesionales y nuevos productos periodísticos de una calidad refrescante.
Casos como Diego Genoud (Crisis, LPO, MdZ online, Plan M), Pablo Ibañez (Ámbito), José Natanson (Le Monde), Martín Rodríguez (radio Nacional, LPO, Crisis), Sebastian Lacunza (BsAs Herald), Marcelo Falak (Ámbito), Sebastian Iñurrieta (El Cronista), Fernando Rosso (La Izquierda Diario), Alejandro Bercovich (BAE, Rock&Pop, C5N), Jonatan Viale (América), Ivan Schargrodsky (Nacional Rock, El Destape web, DDD), Juan Cruz Sanz (Infobae) y muchos más aportan desde sus especialidades datos, formación académica y una mesura para tratar la coyuntura política que no se ve en sus mayores.
En paralelo han surgido productos periodísticos de altísima calidad como La Garganta Poderosa, Revista Anfibia, Revista Crisis, Le Monde Diplimatic Argentina, La Izquierda Diario, Revista Paco y observatorios como Diario Sobre Diarios y Chequeado.com o servicios informativos especializados como Infojus.
Esta nueva generación de periodistas -que vienen de militancias políticas, académicas o culturales y que flirtearon en su adolescencia política con el autonomismo y saben generar productos contraculturales de calidad-, no arrastra viejos rencores ni falsas lealtades partidarias o empresariales. Es la síntesis, el hilo de la aguja que coserá la famosa grieta social, política y cultural. Una grieta que supo transformarse en negocio para unos pocos que no permiten pensar el país y su futuro.

jueves, 21 de mayo de 2015

Aníbal Fernandez y Julián Domínguez se disputan los vices

20.05.2015 / ¿Cómo quedarán las fórmulas del FPV en Provincia de Buenos Aires?
Luego del “baño de humildad” sugerido por la presidenta, la catarata de renuncias a la carrera por la gobernación bonaerense no se hizo esperar. La carrera ahora es por los vices, que se disputan el jefe de Gabinete de ministros y el Presidente de la Cámara de Diputados.
por Santiago Costa para Politicargentina

Luego del “baño de humildad” sugerido por la Presidenta, la catarata de renuncias a la carrera por la gobernación bonaerense no se hizo esperar. Candidatos endebles en cuanto a conocimiento público e intención de voto (condiciones necesarias, pero no suficientes para competir con posibilidades de éxito) dieron el paso al costado.
Así desfilaron bajando del estrado el vice ministro de desarrollo social de la nación y referente de Kolina 
Carlos Castagnetto; el joven y exitoso intendente de Berazategui Patricio Mussi; los ministros sciolistas Cristina Álvarez Rodríguez y Santiago Montoya; y el vicegobernador actual Gabriel Mariotto.
El caso más resonante sin dudas fue 
Diego Bossio, no solo por liderar la intención de voto en las encuestas hasta el momento del ingreso de Aníbal Fernández, sino por tener una supuesta fórmula acordada con Sergio Berni. Este último siguió en carrera junto a Julián Domínguez, el mencionado jefe de Gabinete de la Nación y los intendentes de La Matanza Fernando Espinosa, y de Lomas de Zamora Martín Insaurralde, quienes no aceptan ningún tipo de baño de humildad por el momento.
Descontando el caso particular de Insaurralde, sobre quien el kirchnerismo hará sonar el escarmiento de la obligada reelección municipal por sus reiterados amagues de deslealtad, el resto de los ex candidatos bien pueden valer un vice. En ese caso a los ministros excluyentes (Fernández y Domínguez) pueden acompañarlos dirigentes con poder territorial (los intendentes Espinoza y Mussi), con perfil en el combate a la inseguridad (Berni) o con experiencia en el manejo legislativo en una siempre compleja Legislatura Provincial (Mariotto). ¿Pero cuáles son las fórmulas más posibles? ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de los candidatos a gobernador del FPV?
Circuló con intensidad la posibilidad de la fórmula Aníbal-Berni. Sin embargo, esa combinación sufre de exceso de “azul” y peca de dura. Es que al aporte de hombre de acción, incansable y eficaz de Berni se suma la experiencia de Aníbal Fernández como ministro del Interior coordinando a la Policia Federal. Además, ambos son reconocidos por interpelar a los jueces, por evitar la mano dura sin ser “progres” ni “garantistas”. Es lo más duro que puede ofrecer el kirchnerismo por dentro de los derechos humanos. Esa fórmula no se complementa y satura, aún en la provincia de Buenos Aires donde la inseguridad es la principal preocupación ciudadana.
Tanto Mussi por su buena gestión y “refrescante” juventud (algo que en el caso de Bossio parece haberle jugado en contra, “tener tiempo para la revancha”), como Espinoza por manejar el principal distrito y ser representativo del PJ son números puestos a vice. Domínguez parece inclinarse por el primero. No se sabe si Fernández se inclina por el segundo, que podría ser el heredero simbólico de Alberto Balestrini, y no hay dudas de que desde la vicegobernación al sillón de Dardo Rocha el trayecto es más corto que desde una intendencia.
El FPV tiene hoy por hoy como partido, como espacio político, la mayor intención de voto en la Provincia. Sin embargo no todo es color de rosa para ambos candidatos. Julián Domínguez debe luchar contra cierto desconocimiento del electorado. Esa fue la razón por la que desde la Casa Rosada asignarán en su equipo al publicista Enrique “Pepe” Albistur, otrora Secretario de Medios y jefe de campaña de varios candidatos kirchneristas.
Por su parte, Aníbal Fernández cuenta con una imagen negativa sensiblemente superior al promedio, que no le quita intención de voto por si le asigna un techo. Por su estilo, si hay un lugar donde pesa menos ese techo es en la provincia de Buenos Aires donde se valora su experiencia de trabajo y ese estilo arrabalero de tener pocos pelos en la lengua.
Faltan ver encuestas actuales, spots de campaña y actos que pongan en escena niveles de adhesión, así como saber si un episodio como vivido en la Bombonera la última semana no le da un plus a Berni que no lo deje afuera de una fórmula.

lunes, 18 de mayo de 2015

Cristina candidata: ¿Diputada Parlasur o diputada nacional por Buenos Aires?

15.05.2015 / Los caminos posibles de la Presidenta

¿Cuál será el destino de la mandataria? ¿Será parlamentaria del Mercosur? ¿Legisladora nacional?


por Santiago Costa para Politicargentina




Existe una vieja frase en el peronismo que explica muchas cosas: “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”. En este ciclo electoral donde no puede reelegir como presidenta, Cristina necesita demostrar que quiere ganar para seguir conduciendo el movimiento nacional peronista (columna vertebral del kirchnerismo, aunque no su único componente) y por eso será candidata. Pero ¿candidata a qué?

Este año no renuevan senadores Santa Cruz ni Buenos Aires, distrito electoral adoptivo (por residencia) y de origen (por nacimiento) respectivamente de la Presidenta. Esa opción suele ser la preferida de los ex presidentes al ser el cargo legislativo que mayor cuota de poder concentra (poder de veto para obstruir una ley y negociar beneficios para la provincia de origen o partido al que se pertenece).

Ahora bien, la opciones actuales son dos: candidata diputada Parlasur o candidata diputada nacional por la provincia de Buenos Aires. Analicemos los pros y contras de ambas opciones.

No es en absoluto menor que el Congreso Nacional, a instancias del gobierno, haya aprobado la ley que reglamenta las elecciones a diputados del Parlasur y las haya “pegado” a las elecciones nacionales. Nada es casual en política y el kircherismo suele hacer estos moviemiento para contar “con un as en la manga” en caso de necesitarlo. Los pros, además de los fueros que eviten futuras cazas de brujas judiciales, son varios. Por un lado “la salida por arriba” que significa una representación latinoamericana, de perfil internacional. No obstante ello no es del todo satisfactorio si Cristina quisiera explorar ese perfil, dado que por su estatura política, no podria conformarse con menos que la secretaria general de Unasur que alguna vez detentara Néstor Kirchner. Sin embargo, hay otras ventajas y razones más terrenales en esta opción que hacen a lo electoral y lo simbólico. Los diputados parlasur se eligen en cierta cantidad por las provincias (como se elijen los diputados nacionales) y en cierta cantidad por distrito único, o sea en todo el país (como el presidente).

Esto significa que si Cristina fuera candidata parlasur por distrito unico, su boleta estaría en todo el pais, con el “arrastre” que eso significa para todos los gobernadores y demás cargos electorales que compitan en simultáneo con la elección presidencial. Incluso hay una última razón simbólica: sacar más votos que el candidato a presidente por el FpV. Mucho se dijo tanto en 2007 como en 2011, cuando la fórmula fue Cristina presidenta Scioli gobernador, acerca de quién sacaba más votos que quién (gracias a colectoras como Nuevo Encuentro o corte de boleta). Ese dato era leído en clave de demostración de poder, de quién “le aportó votos” a quién. En esta elección puede volver a repetirse. Cristina iría en la primer boleta desde la izquierda, “arriba” del candidato a presidente del FpV. Como contra de esta opción puede mencionarse el hecho de sacar al candidato del escenario local y la disputa de poder día a día (como el nombramiento en una Embajada) y que el Parlasur hoy en día tiene un carácter más bien testimonial y simbolico, no maneja ninguna cuota de poder significativa.

En el caso de ir Cristina como candidata a diputada nacional por Buenos Aires, las contras son evidentes: disputar en un solo distrito y en una categoría “menor”, aunque se sepa que al kirchernismo nunca le importó el título del cargo sino la cuota de poder efectivo que contiene. En este caso, la cuota sería grande ya que podría significar ser Jefa de Bloque del Frente para la Victoria o bien Presidenta de la Cámara de Diputados. En ambos casos lideraría y controlaría la tropa legislativa, asegurando su lealtad, en un próximo Congreso que no contará con mayorías absolutas y donde la primera minoría seguirá siendo muy probablemente del Frente para la Victoria. En el segundo caso además, Cristina se ubicaría como tercera en la línea de sucesión presidencial en caso de muerte o renuncia del Presidente y de su vice. A este panorama hay que agregarle que la Provincia de Buenos Aires concentra el 40% del padrón nacional, lo que significa que el kirchnerismo siente que allí hay que ganar si o sí y todos los sacrificios y “arrastres” son bienvenidos en la disputa central.

¿Qué hará Cristina? Sólo ella lo sabe, porque maneja como nadie manejó (exceptuando claro a Juan Domingo Peron y a Néstor Kirchner) la fórmula de la conducción política que reza información-secreto-sorpresa, que sirve tanto para apabullar al adversario con la iniciativa política como para refozar en la incertidumbre la lealtad de los propios. No obstante, un indicio puede darlo el florentino Maquiavelo, padre de la ciencia política moderna, cuando recomendaba que “al conquistar un reino, el principe debe mudar la capital de su reino e instalarse en él, para gobernarlo con justicia y ver los desordenes ni bien comienzan a generarse, a fin de remediarlos en su origen”. Sabemos que Néstor Kirchner conquistó el peronismo bonaerense en 2005 al ganarle a Duhalde y se asentó en él, nombrando a los gobernadores. Tal vez diputados sea el nuevo reino.

jueves, 19 de marzo de 2015

Kirchnerismo: Todo o Nada

Aníbal Fernández dice que Néstor y Cristina no recitan peronismo, lo practican. Hay una vieja máxima del General que reza: <con los dirigentes a la cabeza, o con la cabeza de los dirigentes>. Eso es justamente lo que va a hacer Cristina, ir al frente, revalidarse como conductora.
A esta altura del partido ya no tenemos dudas: si Cristina va de primera diputada por la Provincia de Buenos Aires, apuesta a que gobierne Macri. Es muy distinto un bloque de diputados que le responda a ella como ex presidenta, líder de la fracción mayoritaria del movimiento frente a un Presidente peronista; que un bloque que le responda a ella como jefa de bloque frente a un Presidente peronista. En el primer caso habría un frontman tipo Rossi, una válvula de escape, márgenes de negociación sobre espacios y leyes. En el segundo caso no: Cristina no va a tener jefes.
Con el pacto UCR-PRO, nacido de la Convención de Gualeguaychú, que logra unir al antiperonismo (¿logrará Sanz "volcar el padrón", el aparato radical, y ganar en la interna o se lo comerá el voto independiente macrista?) y la confirmación de Julián Dominguez como candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires, todo va cerrando. Porque habrá segunda vuelta y es imposible que en esa instancia el kirchnerismo gane.
Si Buenos Aires es "un país dentro del país", y al país lo va a manejar el antiperonismo, es claro que "La Provincia" será el mascarón de proa de la confrontación. Y es por eso también que Cristina ira de candidata a diputada por Buenos Aires, porque esa lista tiene que ganar y por mucho. El único peligro real de esta estrategia era que Massa "baje" a ser candidato a gobernador, porque le gana a cualquiera. A cualquiera menos a Cristina. Negro futuro el de Massa que se queda así sin la presidencia y sin la gobernación.
Ni Alfonsín ni Menem bajaron a la trinchera luego de sus presidencias. Se quedaron sin proyecto y prefirieron el exilio dorado del Senado. Solo Néstor tuvo la humildad militante de ser diputado luego de ser presidente, sabiendo que no era solo un diputado: era el jefe del movimiento. Cristina seguirá ese camino, por eso su celo por controlar las listas a legisladores nacionales y su deber de re legitimarse con votos propios en el movimiento y sintetizar lo que deja tan al descubierto: gobernadores que tendrán a un extraño en la Rosada, sindicatos que adivinan el fin de la era de oro. 

Madurez de la Democracia Argentina
La política necesita de la épica, el idealismo, la dimensión de lo heroico, la lucha por la justicia para poder convocar a las masas a ejercer su ciudadanía. Excederse lleva al maniqueísmo de "buenos contra malos" y a la ruptura del pacto democrático: si gana el otro, todos moriremos (Alex Freyre dixit). No hay adversarios, sino enemigos; y el sufrimiento del pueblo que se derivaría de su victoria habilita moralmente la intolerancia o la violencia política. Se pierde de vista la ley de las mayorías: el voto. La legitimidad de los mandatos constitucionales y la verdad electoral: a laburar en la construcción de nuevas mayorías.
Por eso siempre es deseable que un oficialista le pueda pasar el bastón de mando a un opositor, en una transición ordenada y pacífica. Es un signo de madurez democrática, la famosa calidad institucional. Punto para Alfonsín, punto para Menem. 
También es deseable que un peronista le pueda pasar el bastón de mando a otro peronista. La realización del viejo lema: primero la patria, después el movimiento, luego los hombres. Sin tiros. Solo vi esa grandeza en Cafiero. 
La legitimidad en la política democrática la dan los votos, no la ideología. Para ser votado hay que ser candidato, poner la cara. La constitución prohíbe repetición de candidaturas al máximo cargo, pero no ser candidato a otro cargo menor. 
Al país le va a hacer muy bien esto. Los dueños de Argentina y la clase media que quiere ser como ellos se expresarán democráticamente como partido luego de cien años. Ciudadanos acostumbrados a perder electoralmente y con cierta sensación de opresión, sentirán lo que es ganar en un juego limpio. Ser mayoría. La estructura federal del partido radical y el liderazgo popular de Macri garantizarán la gobernabilidad. Se recompone por fin el sistema de partidos argentino (si la UCR usará esa táctica para regenerarse estrategicamente y construir un liderazgo genuino -¿uno de los gobernadores que ganarían en 2015?-; o si Macri la fagocitará al menos partiéndola y llevándose un pedazo, no nos interesa por ahora). Habrá por fin una oposición tenaz pero responsable y constructiva, el FPV conducido por Cristina, que controlará al gobierno desde el Congreso sin apostar a la ingobernabilidad. Evitará con mayoría en la Cámara baja (y tal vez en la Alta también) decisiones estructurales perjudiciales para la Nación, sin jugar ni a la montaña ni a la ruleta rusa. Se acortará la bipolaridad argentina, el péndulo.
Esto beneficiará enormemente al kirchnerismo que luego de 12 años de gobierno necesita la oxigenación de la historia. El General Perón necesitó 18 años de gobiernos entreguistas y represores para que los hijos de quienes lo derrocaron lo revalorizaran favorablemente (fenómeno que pudo apreciarse con mayor potencia en los ámbitos universitarios), lo que constituyó el aporte generacional de masa crítica que le permitió volcar la balanza de las mayorías a su favor y concretar el ansiado regreso. Alguna apuesta generacional sobrevuela detrás de esta táctica y 2019 puede ser el fin de un mal gobierno, en el marco de un elenco dirigencial renovado a nivel de gobernadores y sindicalistas, que corone el arribo al poder de una generación ex joven ya fogueada.
La política no se hace en el aire y siempre debe compararse un gobierno "en tiempo y espacio". Europa y sus crisis quedan muy lejos y los ecos de 2001 ya se han apagado (y pagado con las victorias electorales de 2007 y 2011). Al kirchnerismo empiezan a compararlo contra él mismo, y sale perdiendo. Es hora de que lo extrañen.

viernes, 17 de octubre de 2014

Movimiento y Lealtad


Hoy los peronistas conmemoramos el Día de la Lealtad, en que el pueblo trabajador rescató al General Perón de su prisión en la isla Martín García y lo depositó en el balcón de la Casa Rosada, para que trabaje para la felicidad del pueblo y por la grandeza de la Nación.
Hoy, 69 años después de aquel 17 de octubre y a 40 años de la muerte del General, seguimos habiendo peronistas. Y los seguirá habiendo.
¿Pero qué significa la Lealtad en el peronismo? Primero fue la lealtad a una persona, a Juan Domingo Perón, conductor del movimiento y creador de su doctrina (si antiperonistas, hay doctrina, lean a Perón que escribió mucho). Pero luego Perón murió, y el peronismo devino de movimiento en partido. Allí nació la frase "el que gana conduce y el que pierde acompaña" porque siempre la unidad fue un valor en el peronismo, la autoridad la dan los votos y "para un peronista no hay nada mejor que otro peronista". Pero ha habido conductores de todas las layas en estos últimos 40 años, como correlaciones de fuerza ha habido en el mundo, porque también enseñó el General que "hay que adaptarse a la evolución de los tiempos". La famosa fortuna de Maquiavelo y la virtú para adaptarse.
Entonces, hubo conductores neoliberales como Menem, conservadores-populares/industrialistas como Duhalde y "desarrollistas con inclusión social" como Néstor y Cristina. 
Aníbal, que algo sabe de peronismo, suele decir que:
"Rescato que Néstor, que era profundamente peronista y Cristina, que es profundamente peronista, nunca fueron ávidos de `dar´ el discurso de Perón pero sí de volcar la política que Perón concebía como la política popular o la política del trabajador (...) el peronismo pasa hoy por la política que Néstor y Cristina llevaron a la práctica, porque ellos no se olvidaron ninguna de las materias que enseñaba Juan Perón. Ejercen el magisterio conceptual completo"
Hay quienes se quedan en la "liturgia" (gerontes generalmente) y andan peronómetro en mano diciendo quién es peronista y quién no. Y eso es una bobada, porque el peronismo es movimentista (no una estructura partidaria como la UCR o la izquierda) que se apoya en las "organizaciones libres del pueblo" ("agrupaciones" sueltas) y utiliza la herramienta electoral (PJ) solo en elecciones. Y al aparato del Estado. Siempre el intendente es el jefe del PJ local, el Gobernador del Provincial y el Presidente del Nacional, entonces a veces se resuelven pujas de poder partidarias al interior del Estado. 



Pero en lo ideológico, el peronismo son sus tres banderas: Soberanía Política, Independencia Económica, Justicia Social. En ese orden, porque son correlativas. Algunos agregan Integración Latinoamericana también, lo que nos lleva ya al concepto de Tercera Posición, etc.
Lo que queremos remarcar es lo siguiente: el peronismo se apoya ideologicamente en el Pensamiento Nacional creado por FORJA. Y Jauretche nos enseñó que el movimiento nacional tuvo distintas expresiones históricas (desde los patriotas de 1810, los caudillos federales, el yrigoyenismo radical, hasta llegar el peronismo, que lo abandonó momentáneamente en los noventa). El peronismo es el continente del pensamiento nacional.  Gramsci dice que los partidos tienen un ciclo histórico, una vida y una muerte. Y Néstor lo devolvió a la vida. 

En los primeros años del exilió de Perón, Jauretche apuntaba a detectar el sector menos duro del frente antiperonista y operar sobre él. Así fue que nació el pacto Perón-Frondizi, a instancias de Cooke, pero sobre una idea que Jauretche y Scalabrini Ortiz venían martillando desde el semanario Qué. Al principio Perón era renuente, porque es verdad que había quedado aturdido por la reacción del ´55 y sus peores años de conducción fueron los que van del ´56 al ´58 donde, en el mayor momento de debilidad del movimiento, solo apostaba a la línea  dura y el sabotaje. Perdón a los que sientan que lo dicho le quite un ápice de mística a la gloriosa Resistencia Peronista.
Entonces, hacia afuera detectar en qué sectores de la oposición democrática anida pensamiento nacional y patriotismo genuino, para construir consensos y gobernabilidad.
Hacia adentro: es necesario desmitificar algo. Muchas veces sobre cúpulas dirigenciales enquistadas, tanto en el partido como en los sindicatos, sectores del movimiento decidieron "jugar por afuera". Es válido, es parte del manual no escrito del peronismo. Pregúntenle al viejo Cafiero. Si la apuesta prospera, se copa por afuera la conducción. Si fracasa, se vuelve al redil "castigado" y al fondo del bondi. Porque el movimiento es eso, un gran bondi donde el conductor maneja y los leales y los ex adversarios van adelante, al medio o atrás, todos mezclados. No vale la pena bajarse, siempre con las Tres Banderas en cartel, yendo desde estación Pueblo, pasando por  estación Democracia hasta cabecera Patria.

martes, 14 de octubre de 2014

La Leyenda Gris del Viejo Cafiero: buen viaje compañero.

Se ha ido un pedazo grande de la historia del peronismo. Un tipo que fue junto con Cooke, desde posiciones ideológicas distintas, el mejor cuadro joven que tuvo el General Peron en su primer gobierno. 
Es que Cafiero era militante católico universitario, y como cuenta en sus memorias, construyó el peronismo en las universidades. Así fue que participó activamente como organizador del Primer Congreso de Juventud Latinoamericana de 1949 en Colombia justo cuando lo matan a Gaitán, época en que Fidel era sindicado por la CIA cómo "joven cubano peronista"...
Jóven Secretario de Comercio Exterior en 1952, hay que recordar que dejó el gobierno luego de plantearle al General su incomodidad como católico frente a la disputa con la Iglesia. Pero se mantuvo leal. La vivió a Eva, sufrió el golpe y la proscripción, los 18 años de resistencia, la vuelta del General. Un tipo que cenó con Jorge Antonio, Vandor, Campora, Paladino, etc.




Cuenta la leyenda incluso que podría haber ocupado el lugar de Cámpora en 1973 pero el General se enojó porque "Antonito va mucho a la embajada". Lo dice Bonasso en "El Presidente que no fue". Nunca lo sabremos.
Con la vuelta del General Perón ocupó varios cargos de gobierno:
En 1973 fue nombrado Presidente de la Caja Nacional de Ahorro y Seguro. Fue más tarde Secretario de Comercio de la Nación (1974), Interventor Federal de la Provincia de Mendoza entre agosto de 1974 y mayo de 1975, Ministro de Economía de la Nación(1975 - 1976) y finalmente Embajador ante la Santa Sede en 1976, cargo al que debió renunciar debido al golpe militar de ese año, regresando a su país donde fue privado de su libertad por segunda oportunidad.
Ministro de Economía post "Rodrigazo", o sea: puesto por los gremios, también hay que decir que fue uno de los que firmó como Ministro los decretos de aniquilación de la subversión. Que no significaban burdamente desaparecer militantes como hicieron los militares por izquierda, sino un intento de un gobierno civil por usar el instrumento de las fuerzas armadas para sofocar al movimiento guerrillero que atentaba contra un orden constitucional. Hay que poder repensar el accionar guerrillero del 73 al 76 y separar la represión legal de la ilegal que ejerció la dictadura. Sabiendo que las desapariciones empezaron antes de 1976 y que campeaban las AAA, luchando por memoria, verdad y justicia, tratar de contextualizar políticamente para entender. 
Porque se podrán decir muchas cosas de Cafiero, pero nunca fue funcionario de los milicos como muchos de su generación sí fueron (baste solo recordar tristes episodios participacionistas de algunos sindicalistas) y sí fue dos veces preso político, en 1955 y en 1976.
Pero el viejo Cafiero no necesita que se haga una crónica edulcorada de su vida, sino entender las circunstancias de su accionar político.


La historia grande de Cafiero se escribe sin embargo luego de la dictadura. Su rol fundamental en la transformación del movimiento peronista, que estaba aún sufriendo la falta de su líder y había sido mal copado por una mezcla particular de sindicalismo y derecha peronista (el "isabelismo", sintetizada la época en Lorenzo Miguel y Herminio Iglesias) que aún predominaba en la conducción. Cafiero tuvo la capacidad de liderar la Renovación, que pasó a retiro a los "mariscales de la derrota" (Herminio, Luder, Bittel) y balanceó el poder del "Loro" Miguel aliándose con ese otro gran líder del peronismo de los ochenta que fue Saúl Ubaldini.
Cafiero fue Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, arrebatándosela al radicalismo. Bancó a Alfonsín con su presencia en el balcón de la Rosada cuando fue la rebelión carapintada. Ese gestó lo hizo entrar en la historia, primero la patria, después el movimiento, después los hombres. 




Y eso le jugó en contra en la interna, que perdió con Menem. Fue a internas...y perdió. Aceptó las reglas del juego, el que gana conduce el que pierde acompaña.
Pero en los noventa Cafiero primero descolló en la Convención Constituyente, a tal punto que la Ley de adecuación de la autonomía porteña (que impidió el traspaso de la policia federal y el puerto, poniendo un límite a ese engendro de autonomía) es referenciada con su nombre, la famosa "Ley Cafiero". Pero el tipo hizo algo más en esa década nefasta: junto con Chacho, Moyano y el periodista Joaquín Morales Solá (si señor) denunció a la corrupción de la Ley Banelco. El senador Cafiero denunció que había senadores peronistas opositores cobrando coimas. Pero a pesar de que denunció la corrupción de la Ley Banelco como dice Caló acá, también es verdad que la votó por "disciplina partidaria", como dijo en su momento Moyano acá. 
Una ley que sí votó como Senador fue la Nulidad de las Leyes de Impunidad, algo que a los militantes de h.i.j.o.s. de esa época nos llegó cambiado y casi lo trompeamos en el café de la esquina del Congreso esa noche histórica.
Y a pesar de que tal vez fuera, como dijo Alfonsín, "el gran presidente que no tuvimos", Don Antonio terminó ocupando hacia adentro del peronismo un lugar mítico que se reflejaba por ejemplo en sus convocantes cumpleaños o en el apoyo buscado y obtenido por Néstor y Cristina en sus peores años de 2008 y 2009.
Su última labor política lo pinta de cuerpo entero: conduciendo la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de Latinoamerica (Coppal), apostando a la revigorización de los partidos populares como herramientas para fortalecer la democracia. Con grandes publicaciones, tratando de unir a la ciencias sociales con el "populismo".



Un jóven que estuvo donde tenía que estar, un militante católico, un tipo preparado, un leal, un perseguido en su momento, un funcionario que acompaño el orden legal como pudo, un dirigente que renovó el peronismo, un gobernador que hizo oposición constructiva y fortaleció a la democracia, un tipo que supo perder, un hombre honesto entre deshonestos, un "hombre del movimiento". Todo eso y nada menos fue Don Antonio Cafiero.

miércoles, 1 de octubre de 2014

China y Hong Kong


Pintó revuelta estudiantil en Hong Kong y muchos ven una "primavera democrática"  en China. Las crónicas dicen que: 
Hong Kong es, junto con Macao, uno de los territorios que tienen el estatus de Región Administrativa Especial. Luego de haber sido una colonia británica amparada por un contrato de arrendamiento vencido en 1997, fue devuelto por el Reino Unido con ciertas condiciones. Bajo la fórmula ‘Un país, dos sistemas’, China se comprometió a preservar las instituciones y el sistema económico del territorio durante 50 años. Por ello, en Hong Kong existe un Consejo Legislativo. Sin embargo, el jefe de gobierno es hoy escogido por un comité electoral de 1.200 miembros. Beijing se había comprometido en diciembre de 2007 a permitir que los ciudadanos elijan a esta autoridad en los comicios locales de 2017. Ante el temor de que eso no se cumpliera, Occupy Central With Love And Peace, el principal movimiento de protestas sin vínculo oficial con los estudiantes, organizó en el verano de este año un referendo extraoficial con tres propuestas hipotéticas para las elecciones de 2017. La alianza de los 26 partidos pro democracia ganó con el 42 por ciento de los votos. Beijing ignoró este sufragio ficticio y anunció el 31 de agosto las nuevas reglas para escoger el jefe del gobierno local, lo que confirmó su deseo de reducir la autonomía.
En el libro sobre la China post Mao "La segunda revolución china"(Ed. Capital Intelectual), el ex embajador de España en China, Eugenio Bregolta, nos dice:  
"La dictadura del proletariado encaja perfectamente con la cultura política China. El secretario general del Partido ocupa el lugar del Emperador y el Partido, el del mandarinato. El imperio era, en teoría, una dictadura benévola. Algo así como un "despotismo ilustrado". Los súbditos tenían que acatar el poder sin discutirlo, pero el emperador debía garantizar la seguridad y bienestar de sus súbditos". (pág. 23)
So pena de legitima rebelión y destitución, agregamos nosotros. La historia China está llena de estas rebeliones. Sus más brillantes dinastías, la Han (206 a.C. -220 d.C) y la Ming (1368-1644) las iniciaron jefes campesinos (ni nobles ni ricos) victoriosos. Pero ello no implicó el abandono del sistema imperial (centralizado) porque este es necesario para las grandes obras públicas (caminos, acueductos, murallas) y estás lo fueron (¿son?) para evitar las hambrunas.
Ello no implica que el imperio fuera cerrado, oligarca. El mandarinato siempre se caracterizó por un sistema de selección y formación de hombres de estado, funcionarios de carrera, entre todas las capas de la población (hasta el último pueblo) mediante un sistema de exámenes.
Ahora bien, el PCCh derivó su legitimidad de la expulsión del extranjero (japonés y europeo) del territorio.
Luego se presentó el desafío del crecimiento (desarrollo de las fuerzas productivas) y el socialismo (justicia social). Mao tuvo éxitos y fracasos. No logró un gran crecimiento a pesar de su voluntarismo(Gran Salto Adelante, etc.) pero si logró ampliar la educación a toda la población y algunas mejoras de salud básicas.
Deng Xiaoping a partir del ´78 postula que el socialismo, como etapa previa al comunismo, es lograr desarrollar las fuerzas productivas. Como sea. Que el comunismo se da en naciones ricas, no pobres, tal como dijera Marx y no como adaptara (¿tergiversara?) Lenin con su teoría del eslabón más débil en la fase imperialista del capitalismo.
Aprendiendo de las experiencias de sus pequeños vecinos (Singapur, Taiwan, Corea del Sur y Tigres Asiáticos en general) Deng va liberando sectores de la economía al capital privado, siempre en forma escalonada y en experiencias "piloto" acotadas geográficamente, que van resultado exitosas en cuanto desarrollan las fuerzas productivas. La propiedad pública (estatal y colectiva) iba a coexistir con la familiar (hasta ocho empleados), la privada (más de ocho empleados), la extranjera y formas mixtas de las anteriores.
Las famosas "cuatro modernizaciones" (campo, industria, ciencia y tecnología, defensa) económicas se complementan con los "cuatro principios" políticos: vía socialista, dictadura del proletariado, liderazgo del PCCh y pensamiento de Marx-Lenin-Mao.
Si uno garantiza el desarrollo económico, el otro garantiza el monopolio político.
No es menor que donde se antepuso la apertura democrática liberal al desarrollo económico como forma de transición, explotara todo por los aires. China aprendió de la experiencia de la ex Unión Soviética.


Al aumento espectacular de su PBI (las famosas "tasas chinas" del 9% anual), la gran urbanización de su población, la radicación de empresas multinacionales extranjeras y demás, hay que darle el consabido contexto. Porque aquí juega la táctica y la estrategia también. Si bien es verdad que al principio las grandes empresas multinacionales se radicaban en suelo chino por la mano de obra barata (plusvalía pura y dura) no es menos cierto que las empresas chinas fueron copiando tecnología, know how y desarrollando modelos propios. Para primero competir y ganar su (mega) mercado interno y luego exportar. Esto se puede ver en cualquier ramo de la industria y en las constantes acusaciones por robo de patentes o competencia desleal de firmas europeas y norteamericanas.
Dos o tres peligros acechan esta estrategia, como "efectos colaterales": los desbalances regionales, la corrupción de funcionarios, la contaminación. El factor regional es el más bravo, el que genera más desigualdades entre la zona costera abierta al extranjero y el interior rural. Por eso nos permitimos pensar si esto más que un problema de división de poderes y sistema de partidos con competencia electoral, no es más un problema de federalismo o unitarismo.
Los chinos con su ancestral tradición filosófica taoista y su culto al equilibrio, van haciendo contrapesos. Pero lo fundamental es que los resortes claves de la economía (banca, energía, transporte, etc.) están en manos del estado. Ellos ponen "el marco" en que se desenvuelve el capital.
Se puede ver este proceso de distintas formas. Una es como en Los Simpson donde un pobre chinito trabaja mil horas por un salario miserable fabricando productos que se consumirán en el primer mundo. Otro modo es contemplar a ese obrero urbano (con las comodidades de la ciudad que su padre campesino no tuvo) mandando a su hijo a la universidad. Verdades relativas.
Políticamente, el régimen tiene el desafío de procesar las nuevas demandas que surgen de los actores económicos que crea (clase media, empresarios). Esto lo hace incorporando al PC una "rama de empresarios" por ejemplo. 

Logo del ASEAN, Mercado Común del Asia-Pacífico

En cuanto a política exterior varios fueron/son los desafíos. Crear una región de influencia (ASEAN) que via mercado común permita colocar sus productos y aislar (o balancear) políticamente a Japón en la región; crear una multipolaridad a nivel mundial (BRICS) para contrarrestar al eje USA-Europa-Japón; intervenir según sus intereses nacionales en zonas antes vedadas como África, Medio Oriente o Latinoamérica; resolver le tradicional enemistad con su vecina Rusia. Pero las dos piedras en el zapato siempre fueron Taiwan y Hong Kong (no así Tibet, a pesar de Hollywood ), viejos resabios coloniales ingleses.
Hoy por hoy son muy pocos los países que reconocen a Tawian como estado soberano, condición sine qua non que exige China para entablar relaciones bilaterales. El asunto Hong Kong se resolvió con un esquema negociado con Inglaterra, cuyo resultado fue el lema "un país, dos sistemas" que implica una sola soberanía China pero con grandes niveles de autonomía económica y hasta ahí, política.
Es verdad que la población de Hong Kong no viene del fondo del tarro, como venían los Chinos, y no pueden comparar o apreciar los grandes avances materiales de los últimos 30 años. Ellos eran una plaza financiera y militar inglesa, algo así como Uruguay. También es verdad que debe haber latente un gran localismo que se puede traducir politicamente en una especie de "nacionalismo antiimperialista" o grito confederal. No es menos cierto que juegan las potencias extranjeras, financiando y difundiendo, para generar a su rival un conflicto que lo debilite, al menos en su prestigio.
Nosotros como argentinos no podemos ver este proceso con ojos europeos. Y si se es peronista tampoco con ojos "demoliberales", como diría el General. Porque cada pueblo tiene sus formas y se erra el análisis cuando se absolutizan y se extrapolan modelos. Modelos que por otra parte fueron sustentables gracias a una política imperialista de transferencia de riquezas que aplacó las contradicciones "de clase" del centro imperial. En fin, basta ver a la izquierda opinar sobre Medio Oriente y el Islam Político para ver esta apreciación en acción.
Por otro lado, vale recordar que la pobreza mundial baja gracias a que China saca de la pobreza a cientos de millones de sus habitantes por década. Para una justa comparación habría que mirar a la India. Todo en China debe medirse según su escala, causa y fundamento de su temprano estado centralizado y también del confucionismo como ordenador social.
Como argentinos lo que más nos puede reportar esta experiencia es adaptar ideas creativas en cuanto a la recuperación de Malvinas. Al intento de "compra" del General a los ingleses en la década del 50 y al non-paper de los setenta, donde se ensayaba un esquema de soberanía mixta con alternancia de gobernadores y ambos idiomas oficiales, pueden sumarse antecedentes de otras latitudes. Hechos trastocados a fines de los 70 por el descubrimiento inglés de potencial petrolero y a la bravata de la dictadura militar.
Por último y en clave maquiaveliana somos de la opinión de que "si no puedes contra ellos, úneteles". En toda sociedad hay "reglas de juego" políticas, más o menos justas. Matices, internas. Es verdad que no es lo mismo un régimen de "partido único" que uno de "partido hegemónico", pero tienen parecidos. Y si uno quiere tallar, debe ir por adentro. Llegar arriba, hamacándose, y desplegar su idea de reforma.  

(Sobre la China post Mao se puede ver "La segunda revolución china" del ex embajador de España en China, Eugenio Bregolta (Ed. Capital Intelectual) y/o "China y el Nuevo Orden Mundial" del argentino Antonio López Crespo).

martes, 30 de septiembre de 2014

Teléfono para la Juventud Sindical


Ultimamente venimos viendo que se plantea una discusión que para nosotros es errónea, que es: a la hora de hacer un análisis y crítica (¿superadora?) de La Cámpora se enfoca en que no tiene potencia electoral, no gana centros de estudiantes ni federaciones universitarias, no tiene Intendentes. Coincidimos. 
Ahora, algunos llevan esto más allá y le endilgan no tener una construcción juvenil sindical, como la sobre valorada y muy idealizada JTP de los 70s. Incluso van más allá y le achacan la co-responsabilidad no solo de la poca renovación de las estructuras sindicales (la famosa burocracia....buuuuu), sino su consecuencia lógica, la tenue aparición de sobre mediatizadas comisiones internas conducidas por la "izquierda" local, en su versión PTS o PO.
Por ejemplo Martín Pato Rodríguez dice acá que: 
El problema de La Cámpora es que ocupan sólo los lugares de poder para los que son designados. No supieron construir una ubicación en el poder de abajo hacia arriba: no tienen intendentes ni sindicatos. Ese es el déficit, porque el peronismo pasó a colocar la columna vertebral de su movimiento (que era el sindicalismo) en las intendencias.
Ahora bien, nosotros creemos que el problema, como lo dice Artemio acá, es el bajo porcentaje de comisiones internas en relación al total de establecimientos. En criollo: que los sindicatos no laburan.
Lo cierto es que no hay siquiera delegados de fábrica en el 80% de los establecimientos (!!!) y cuando algunos pocos aparecen, son captados por la oposición de izquierda sin perspectiva política, porque la CTA Yasky y su troupe no parece ser un polo de atracción irresistible para los jóvenes delegados fabriles . Ah y Caló es Caló, ese modelo está ya en tercer anillo de Júpiter, digámoslo metafóricamente. 
Un retroceso histórico notable en la tradición de las organizaciones peronistas de base,  por ejemplo la frustrada y frustrante JTP en los 70 se armó en diez meses, acá llevamos diez años y mucho más de silencio en materia de militancia gremial - y en especial juvenil - "kirchnerista" . Edison, apure con la lamparita que se viene la noche. Les cabe Cámporas, como que no! 
Esta ausencia de práctica sindical de la militancia kirchnerista obviamente no se compensa ocupando bancas o desarrollando militancia barrial aderezada con "batallas culturales" en una especie de scoutismo social, querible pero que se revela muy acotado, breve, angosto o fútil,  a la hora de afrontar los mega conflictos que en el terreno de la producción y al interior del ámbito sindical surgen inexorablemente al desplegarse proyectos reformistas.
Ambos discursos absuelven de toda responsabilidad a la Juventud Sindical. Ahora resulta que no existió un pacto que impuso Néstor donde cada cual construía en su ámbito natural para no repetir el viejo error de la JTP, que el General Perón le pidió a los Montos bajar para apaciguar con la CGT y estos no le dieron bola. Incluso el Movimiento Evita quiso reflotar eso en 2005 con el globo de ensayo Motokeros Peronistas y Néstor se los dió de baja al toque. Seamos buenos entre nosotros.
Porque Facundo y la Juventud Sindical tuvieron su Luna Park en 2010, escasas semanas antes que el La Cámpora. Respetamos mucho a Facundo, creemos que es un gran cuadro que ha logrado una síntesis, rescatando la CGTA y a Cooke y otros yeites generacionales que se puede permitir. Que la Juventud Sindical vaya a la Plaza los 24 de Marzo era muy bueno. Que sus talleres de formación política los diera Galasso, era muy bueno. Creemos que si los trabajadores son la columna vertebral del movimiento (al menos en la doctrina) y la juventud el agente más dinámico de cambio, no debería haber una cruza más revolucionaria que un joven trabajador. "Debería".

Ahora, a Facundo lo conduce Hugo. Y Hugo se fue. Nosotros entendemos "los motivos de Cristina para la ruptura. Creo que Hugo no se encuadró como debía,  que la vio viudita y la quiso condicionar. Cristina se anticipó, zafó el abrazo del oso.  El cupo sindical en las listas 2011 fue la excusa. La oportunidad de demostrar lealtad. Primaron el ego y un poco de misoginia de Hugo. De todos, solo    D´elía supo ir al fondo del bondi, habiendo estado adelante, sin bajarse. El único. Una vez que Cristina tomó la decisión, a Hugo "ni justicia". Subsidios, aliados, paritaria testigo, funcionarios en Trabajo y Salud, CGT única, chau todo".
Es muy elogiable que la segunda línea de Hugo (hablo de Schmidt, Plaini, Piumato) lo hayan acompañado a Hugo, aún con dudas, hasta adentro del cementerio. O a una alianza con De Narváez, que es lo mismo. Pero es gente grande, con más pasado que futuro. Facundo tiene muchos años por delante, y no merece carbonizarse por el ego de su padre. Ahora resulta que Moyano, que no es bobo, pone un huevo en cada canasta y lo manda a Plaini con Scioli, a Facundo con Massa y él mismo va con Macri. Que se yo...
Pero volvamos al tema. Acá yo planteo tres preguntas:

  1. ¿Por qué en 10 años de hegemonía moyanista de la CGT no se llegó, digamos, al 75% de los establecimientos con comisiones internas?
  2. ¿Por qué el moyanismo no logró disputarle UN sindicato a los gordos? ¿Cómo no lográs dar vuelta al 2do, al 3ro o al 4to contra el 1ro? Ni hablar de la paliza que se comieron en Comercio.
  3. ¿Queremos "libertad sindical" a lo Brasil, donde hay 7 centrales obreras? Recordamos el viejo apotegma de "divide et impera", donde el patrón (o el gobierno) puede jugar la interna. ¿O queremos movilidad dirigencial, renovación de cúpulas, sangre joven?

La Juventud Sindical modelo 2010 fra-ca-só en su misión histórica, al menos en el corto plazo. Por lo poco que duró su "despliege", porque Hugo la canceló cuando rompió (o eso parece por su capacidad de movilización, etc). Hoy Facundo es un diputado, nada más. 

¿Es posible/deseable, con la capacidad de "daño" que le queda al Gobierno con su mayoría en ambas cámaras y teniendo en cuenta que "ya no queda nada que perder" electoralmente hablando si es que se apuesta a ser oposición en 2015, que se sancione una Ley de Internas Obligatorias para los Sindicatos, que garantice condiciones mínimas de competencia? 
El resto es coraje, tejer pacientemente, con iniciativa, de querusa si hace falta. Nada nuevo.
Ya sé que se va a plantear como una agresión al Movimiento Obrero Organizado, van a tirar con el antecedente de Alfonsín y todo eso. Por otro lado, no nos preocupa el avance de la "izquierda" en las comisiones internas, porque es muy endeble. Avanzan sobre un vacío, donde los sindicatos de la CGT no laburan, hacen la plancha o acuerda algún dirigente con la patronal. La "izquierda" sigue sin entender al peronismo, no tiene historia, ni héroes ni mártires (ni al Che lo bancan, así de antipopulares son) y no saben hacer otra cosa que ir al choque. Vale decir, no saben hacer política, ni les interesa mucho contar con el apoyo mayoritario, sino tener razón. Y los laburantes se avivan, como queda demostrado en la excelente nota que hacen Martín Rodriguez y Mario Santucho en la última Crisis, donde entrevistan a un delegado sindical de izquierda, que hace una autocrítica feroz.
Pero si ni el moyanismo (que es el factor más dinámico y combativo de la CGT) logró armarle la interna a los gordos, se ve que necesitan una ayudita. Como la unidad del trotskysmo con las PASO, ponele.