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lunes, 13 de octubre de 2014

¿Día de la Raza? Rosas, Roca, Yrigoyen y Cristina



Que ya no se llama más así desde 2010, sino "Día del Respeto a la Diversidad Cultural". Una serie de tuits con un par de compañeros nos llevó a reflexionar sobre esta cuestión, porque este tema a veces mal entendido como "indigenismo" (con otros como el "ambientalismo", el "ONGismo", que han sido herramientas anglosajonas de política internacional) es un buen test para confrontar cuánto se tiene de pensamiento nacional en sangre y cuánto de progresismo o liberalismo de izquierda. 
Contrariamente a lo que se cree, este feriado simbólico (todos los feriados tienen la función social de la simbología política) no fue creado para "festejar" la "victoria" contra los pueblos originarios. Este feriado lo instaura Yrigoyen, líder de masas que conquista el orden democrático, en 1917 para reforzar la identidad nacional frente a una masa de inmigrantes anarquistas que lógicamente amaban más sus terruños de origen que al país que los alojaba, y que eran internacionalistas y por lo tanto no creían en patrias. Pero también y sobretodo frente a una "élite" oligárquica que en plena belle époqué estaba más anglófila que nunca, más aún en plena Primera Guerra Mundial, fenómeno que volverá a constatarse en la segunda de dichas guerras.
Identidad nacional que debe pensase en clave latinoamericana, de fusión, de mixtura entre lo hispano y la tierra. Porque si no es verdad la "leyenda rosa" española, tampoco lo es "la leyenda negra". Pero de la herencia de los hispano se explica Latinoamérica, su idioma, su religión, su literatura, su música.
Ese es el origen del día de la raza, su finalidad.
Instrumentado por el primer presidente elegido democraticamente, amado por las masas y vituperado por la oligarquía. Un criollo que había cabalgado todo el país y tenia madre indígena.


Si señor, porque nosotros adherimos a la tesis expuesta por Hugo Chumbita en su libro "Hijos del País" que consigna que tanto el Libertador San Martín, como Yrigoyen y el General Perón fueron grandes líderes de masas por su particularidad de ser hijos de indígena (hijos de la tierra) y recibir educación europea, siendo una perfecta "síntesis" de su pueblo.

Roca Genocida
Necesitamos para crecer complejizar la figura de Roca. 
Sí, fue un genocida, ya que realizó una matanza para incorporar territorio a la frontera nacional. Más allá de si los chilenos planeaban anexar la patagonia, la inmediata beneficiaria fue la Sociedad Rural Argentina, que se consolidó. Un gran libro para conocer la etapa inmediata posterior a la "Conquista del Desierto" es "Los Dueños de la Tierra" de David Viñas, que cuenta entre otras cosas como los pistoleros de los terratenientes le cortaban las orejas a los indígenas que cazaban.



Pero lo que condena al General Roca es que el General Rosas ya había demostrado que otros métodos eran preferibles por efectivos y más humanos (amistad con caciques y enrolamiento en la causa federal, negociación con otros respetando cierta autonomía a cambio de lealtad y aislando y haciendo la guerra solo a los más duros).
No obstante digo que hay que complejizar a Roca porque nos vino a contar un marxista de la izquierda nacional (aka revisionista histórico) como el colorado Jorge Abelardo Ramos que Roca también fue el que logró luego de 70 años de guerras civiles federalizar la ciudad de Buenos Aires, hacerla capital federal de la Nación, luego de una de las batallas más sangrientas de la historia argentina. Por eso, yo lo quiero mucho a Osvaldo Bayer, pero más lo quiero a Jauretche, e ir a tirarle huevos a la estatua de Roca o sacarlo del billete de 100 pesos parece una adolescentada política.

Muchos Pueblos Originarios
Para pensar este tema de verdad hay que entender que eran muchos pueblos originarios. Con distintas idiosincrasias y muchas veces enfrentados culturalmente entre si. Valga un ejemplo: los collas y los aymaras del altiplano (mascadores de coca) no se identifican en lo más mínimo y hasta tienen recelos frente al pueblo guaraní (paraguayos, correntinos, tomadores de yerba mate). Solo el Chaco los separa, pero tienen idiosincrasias distintas. Pero ambos hoy por hoy muy Católicos, eso si. Por eso, es muy fácil simplificar y equivocarse.
El Martín Fierro por ejemplo cuando habla del "indio" (del cual habla muy, muy, mal) no está hablando del "indio en general" o que se aplica al guaraní o al colla; está hablando del "pampa" que era una variante del pueblo mapuche que ingresó desde Chile luego de apoyar al resabio de las tropas realistas que luchaban contra los patriotas chilenos y que se llevaban muy mal con tehuelches y ranqueles. Entonces el pampa era complicado, asaltaba estancias y robaba ganado y mujeres, eran la "inseguridad" de esa época, no solo de Buenos Aires sino de San Luis y Córdoba también. Sin entender eso no se entiende a Rosas.
¿O lo vamos a acusar a José Hernández, defensor de gauchos, militante federal anti sarmientino y antimitrista de genocida de pueblos originarios o algo así?

Ciudadanos Originarios
El progre quiere al "indio" congelado en los tiempos, que se le respete su manejo "comunitario y su cultura". El pensamiento nacional quiere hacerlo ciudadano de la modernidad. Que llegue el agua y la luz, el gas y la cloaca. Un tipo defenestrado como el Gobernador de Formosa Insfrán, donde todas las escuelas son bilingues y se entregan planes de vivienda en cantidad. Y donde gana electoralmente en las comunidades. Cómo se explica sino ¿Son tontos los formoseños? ¿Son tontos los wichis?
El estado debe proteger derechos de los pueblos originarios como lo dicta la Constitución Nacional. También proteger un régimen especial de tierras comunitarias y particularidades culturales. Pero debe llevar empleo también. Y animarse a dar debates como dan Correa en Ecuador o Evo en Bolivia con las comunidades, cuando una ruta fundamental para el desarrollo productivo del pais debe atravesar un parque nacional para unir dos regiones aisladas del territorio.
Las naciones originarias fueron arrasadas en la conquista española. De la simbiosis cultural (surgidas de la violencia, explotación y violaciones) surgió el gaucho y el criollo. Ese fue luego el cabecita negra del peronismo, el pibe chorro de los noventa.
Ojo con amar pueblos originarios lejanos y discriminar pibes conurbanos cercanos. Ciudadanos con mismos derechos materiales y diferencias optadas culturales.

Actualización
En esta excelente nota de @PabloEstefanoni en la @PanamaRevista sobre el por qué del hermoso y arrasador triunfo de Evo en Bolivia, hay un párrafo que destacamos:
La paradoja actual –que genera el enigma– es que bajo Evo se está procesando el mayor proceso de modernización –y expansión económica– que conoció Bolivia. Por eso la conocida socióloga Silvia Rivera habla del MAS como un “un indianismo de caricatura” y convocó, para el 12 de octubre, a “votar por la derrota” (al Partido Verde). El problema es que con la “episteme indígena como alteridad sustantiva” –que ella sostiene– no se gana una elección nacional ni se construye un bloque de poder que incluya las ciudades y el oriente boliviano. El último censo de 2012 mostró la paradoja de que los bolivianos autoidentificados como indígenas –bajo el Estado plurinacional– bajaron de 62% a 42% respecto al censo de 2001. Bolivia se transformó, además, en una sociedad mayoritariamente urbana, atraída por el consumo y referencias culturales crecientemente globales.

lunes, 22 de septiembre de 2014

¿Qué es "militar a lo Jauretche"?


En el librito "Escritos Inéditos", Luis Alberto Romero le realiza una entrevista a Jauretche. Cuenta allí Don Arturo cómo era el radicalismo popular en tiempos de Yrigoyen, la década del 30 digamos. Hace una radiografía de los distritos electorales y de los punteros de parroquia de la època. Cuenta Jauretche:
LAR: "Me gustaría conversar un poquito sobre eso; es decir, cuál es la base del caudillo de parroquia".
AJ: "La simpatía desde luego, porque si no se tiene eso que llaman carisma, desde luego no va. La simpatía, la autoridad, la palabra es una cosa personal, el prestigio personal y el servicio personal... supóngase que yo soy caudillo aqui, de esta parroquia, bueno, durante esta conversación que hemos tenido ya habrían llegado 15 personas a pedir cosas. Uno que viene a decirme: ¿Y Dr., ese empleíto? -Mirá, hablé con fulano, pero va a haber que hablar la semana que viene...Mentirle o decirle la verdad al tipo, pero uno tiene que tenerlo presente y además saber cómo se llama, porque eso es lo que no se perdona, ignorar a la persona... No es vida eso, vea, es la peor maldición que yo le puedo mandar a un tipo y esto lo digo ahora, pero a las 3 de la mañana lo mismo. El tipo que viene por el médico, el tipo que quiere la cama en el hospital, el tipo que cayó preso...Nunca le diga ´hola amigo´ a una persona, porque le está diciendo que no sabe quién es...si yo soy un caudillo de barrio tengo que hacer gauchadas todos los días , y yo tengo mis hombres en todas partes y donde se puede hacer algo, se hace. Tengo un asunto en la comisaria y si no tengo en esa comisaria, tengo en otra, un amigo, para que hable, o un funcionario superior, o un jubilado que es un amigo de todos ellos, tengo un amigo en todas partes, para las pequeñas cosas que uno hace, y algunas veces, en un Banco; es decir, no me emancipo de un metier, no puedo ya emanciparme. Mire, es una cosa terrible".
¿Cuál es la contracara de esto, el beneficio de tanto sacrificio? El poder, el dinero, la fama. Si uno no tiene una sana ambición por esas cosas, jamás se pasa de militante a dirigente. Jamás la capacidad de servicio de un santo se convertirá en la capacidad de transformación de la realidad de un político. En el medio, Maquiavelo y El Príncipe. La rosca. 
Ahora, si te jode la superestructura, el "reunionismo", la sonrisita y el alcahueteo en general, que abunda en la buena, se complica. Porque eso depende de las inclinaciones personales, del "carácter", la personalidad. Si uno no tiene astucia, no sabe disimular, o "no ser bueno", no hay pasta de campeón. 
Pero hay muchos caminos para servir al movimiento. Si no se es un organizador nato, se puede ser bueno en la gestión, o en la "formación" de compañeros nuevos. El General Perón dividía a los hombres políticos en "realizadores" y "predicadores". El predicador transmite fe en una causa.

Dice El General Perón en su Manual de Conducción Política: "Si necesitamos de realizadores para poner en movimiento la acción, necesitamos también de predicadores que vaya formando la masa que empuja en esa acción. De nada valen los realizadores si no están impulsados, apoyados y defendidos por la masa de un pueblo que se consigue mediante los predicadores. Hay que salir a predicar esta doctrina, no enseñar, sino predicar. Quiero decir que hay que hacerla conocer, comprender y sentir. Eso es predicar. Predicar no es decir. Decir es muy fácil, predicar es muy difícil."
Perón era un realizador, Jauretche un predicador.
Así como los enciclopedistas fueron los predicadores de la revolución francesa, los forjistas fueron los predicadores que alumbraron el peronismo. Yo considero al movimiento de derechos humanos como la punta de lanza que instaló que había que cortar el nudo gordiano de sangre que unía el neoliberalismo argentino; la impunidad de los milicos, la desindustrialización y privatizaciones, las relaciones carnales, etc. Pero los noventa introdujeron un quilombo bárbaro en el movimiento nacional, porque el Federalismo tuvo su traidor en Urquiza, el Radicalismo en Alvear y el peronismo en Menem. Y hoy por hoy el adversario del pensamiento nacional es la antipolítica. Tenemos que volver a debatir, volver a persuadir.
La coyuntura es compleja, porque desde la muerte de Néstor le toca a una persona hacer el trabajo de dos, gobernar y conducir políticamente, y eso es muy difícil. El contexto económico no ayuda, a pesar de que se cuente con amplio apoyo popular para ser un gobierno en su tercer mandato y sin reelección (Pato Rengo no vino hoy). 
Pero sí es notable cuántos ex compañeros de ruta, kirchneristas "antigüos" se han pasado de bando. Es notable y llama a la reflexión, a la dificultad de contener. ¿O son todos todos traidores? Muchos queriendo hacer poskirchnerismo (¿síntesis?) terminan haciendo antikirchnerismo berretón, que eso si es traicionar. Creo que hoy se impone la tarea de los forjistas del año ´54, que desde adentro hacían la crítica constructiva, para no achancharse, algo inevitable que siempre viene con los alcahuetes en la buena. 

lunes, 1 de septiembre de 2014

Contra el 678ismo



Cada vez que alguien que se considera peronista me habla de izquierda o derecha me quiero morir. Así de fuerte. Esas categorías yo las discuto, aunque tenga enfrente un título de politólogo. Porque de última te muestro el mío.
No hace falta ser peronista para ser kirchnerista. Eso es un mérito y un desafío de este proceso. Mérito porque acumula más masa crítica (aliados) para transformar. Desafío porque exige un proceso de formación política permanente en pensamiento nacional. De desgorilización permanente. Porque no hace falta ser peronista para ser kirchnerista. Pero no se puede ser gorila.
Cuando un compañero me dice “No, hay que meter un candidato que asegure el proceso, tipo Zannini, Abal Medina o Rossi” me quiero morir. Así de fuerte. Porque el compañero no está haciendo política, está haciendo ideología. Y no entiende al peronismo. No se peronizó.
El movimiento es amplio, nunca sectario ni excluyente. Pero boludeces no. Si el nuevo sigue diciendo “clase obrera”, fijarse, adentro se dice “movimiento obrero organizado”. Si se sigue diciendo “movimiento popular”, fijarse, nosotros decimos “movimiento nacional”. A leer a Jauretche viejo. Después sí, nos metemos en cuestiones más finitas como la izquierda nacional y si la traición de Urquiza fue en 1852 o 1862 y esas cosas.
El peronismo volvió al poder luego de 18 años porque amplió su base de sustentación. Incorporó a los hijos de la clase media, que lo había derrocado en 1955. La historia de Estela lo demuestra. La biografía de Rodolfo Walsh lo demuestra. Pero no es lo mismo haberse sumado a la joda en 1966/69 que en 1973/74. Porque hay un empalme con la resistencia peronista, se pasa la antorcha. Durante el “engorde” la lucha armada dejó de ser una herramienta más. Las organizaciones político-militares no fueron un punto de llegada, sino de partida. Los cuadros político-militares pasaron a ser cuadros militares-políticos. Nunca fue lo mismo ser peronista y montonero que montonero y peronista. El orden de los factores sí altera el producto.
Hoy el desafío no es el clasismo (o el leninismo, o el guevarismo) sino el progresismo. Artemio siempre lo dice: el kirchnerismo no es una “superación” del peronismo (como sostienen Forster y tantas otras vacas sagradas que inventamos y no tienen foja militante), sino la modalidad que adopta el movimiento nacional y popular en los años dos mil. 
Si tiene diferencias (e incluso superaciones) respecto al peronismo, como la tolerancia con la oposición, la no censura mediática, el respeto por la identidad de género, etc., que son propias de la época y muy “made in 1983”. Pero se corre el riesgo permanente en la tensión y disputa “con el PJ” (¡política, no ideológica!) de que el progresismo, que es un aliado táctico, te conduzca ideológicamente el proceso. No porque Cristina sea “proge”, sino porque se hamaca para ganar autonomía frente al PJ. Como se hamaca en las provincias chicas para ganar autonomía frente a las provincias grandes (el radical santiagueño Zamora presidente provisional del Senado se explica por esas dos cosas por ejemplo. Para horror del progresismo).
Es verdad que 678 fue una herramienta imprescindible para romper el cerco mediático en 2009. Como lo fue la Ley de Medios. Como lo fue que aparecieran medios más ligados al gobierno como Tiempo Argentino o CN23. Como lo fueron los blogueros nac&pop también.
Pero esa etapa ya pasó, y leer a Jauretche es imprescindible. Porque te manda a leer revisionismo histórico para entender la contradicción principal. También es fundamental leer al General Perón, que la izquierda/progresismo ni siquiera sabe que escribió. Leer “Latinoamérica: Ahora o Nunca” o “Modelo Argentino para el Proyecto Nacional” de 1974.
Pero sobre todo Manual de Conducción Política. Para darle la pelea a la antipolítica, que es nuestro peor enemigo. Transmitirle al pueblo cosas que la clase dirigente ya sabe, como hace Maquiavelo en “El Príncipe”.
Por eso fue hermosa le lección que les dio Néstor en esa mesa durante el “redradogate”, cuando les quiso hacer entender que necesitaba poner a uno “de ellos” que le respondiera a “él”. ¿“A quién querían que ponga, al flaco Kunkel”? 
Te extraño flaco.



domingo, 31 de agosto de 2014

Pensamiento Nacional para fortalecer al kirchnerismo




Hoy sale en La Nación una nota excelente de una compañera de La Gran Makro, lástima que no figure su nombre. Allí se le pega al Presidente del Banco Provincia, Gustavo Marangoni, y por elevación a Scioli, por unas declaraciones sobre liberalismo que hizo. Se lo confronta con el pensamiento nacional, contraponiendo al liberal Alberdi con el General Perón respecto al rol que debe jugar el estado en la economía.
Más allá de rescatar al último Alberdi, que combatió a Mitre y a Sarmiento, nos parece que esta discusión es clave. Porque hoy toca anclarse muy fuerte en el pensamiento nacional para no perderse ideológicamente. Poder distinguir a los conservadores populares, que siempre fueron parte del movimiento nacional, de los neoliberales que son adversarios y muchas veces "se hacen los peronistas" para desde el PJ realizar lo opuesto que Perón.
Ayer viendo un tuit de Aníbal Fernández discutiéndole a La Nación pensé eso: al conservador popular le falta discutir más con ese diario. Ojo, no con Clarín que es el grupo empresario extorsivo que lidera a los demás e históricamente condicionó a la dirigencia política de este país. Con La Nación, que es la usina doctrinaria de la oligarquía argentina.
Pero la discusión es brava porque también acecha desde el otro win el progresismo, bastante más peligroso que el clasismo a la hora de confundir almas bien pensantes. El clasismo, abstrayendo que somos un país del tercer mundo, cree que la contradicción principal  es "capital vs trabajo" al igual que en Europa y no "imperio vs nación" al igual que en África, Asia y América Latina. Clarín, queriendo pegarnos nos hace un gran favor en esta discusión, mostrando que ya lo explicó Trotsky cuando vivía en Méjico y defendía a Cárdenas en su lucha contra las petroleras yanquis:
De todos modos, me parece claro que las tareas internas de estos países no se pueden resolver sin una lucha revolucionaria simultánea contra el imperialismo. Los agentes de Estados Unidos, Inglaterra, Francia (Lewis, Jouhaux, Toledano, los stalinistas) tratan de sustituir la lucha contra el imperialismo por la lucha contra el fascismo. En el último congreso contra la guerra y el fascismo fuimos testigos de sus criminales esfuerzos en este sentido. En los países latinoamericanos los agentes del imperialismo ‘democrático’ son especialmente peligrosos, pues tienen más posibilidades de engañar a las masas que los agentes descubiertos de los bandidos fascistas. Tomemos el ejemplo más simple y obvio. En Brasil reina actualmente un régimen semifascista al que cualquier revolucionario sólo puede considerar con odio. Supongamos, empero, que el día de mañana Inglaterra entra en un conflicto militar con Brasil. ¿De qué lado se ubicará la clase obrera en este conflicto? En este caso, yo personalmente estaría junto al Brasil ‘fascista’ contra la ‘democrática’ Gran Bretaña. Realmente, hay que ser muy cabeza hueca para reducir los antagonismos y conflictos militares mundiales a la lucha entre fascismo y democracia.
El progresismo en cambio pivotea sobre el eje autoritarismo-antiautoritarismo o corrupción-ética. Discusiones como la seguridad pública, o sobre obras públicas que se hacen desprolijamente puede ser pasto de esta discusión. O la cuestión medioambiental. La cuestión minera por ejemplo. Si se raspa un poco se encuentra antiperonismo enseguida. Es de piel blanca el progresismo, siempre. Ilustrado, cree que el peronismo es analfabeto. Y nunca leyeron al General Perón.
Hay que dar la discusión acá, porque hay aliados históricos de esta etapa que vienen del progresismo (muchos ex frepaso, Nuevo Encuentro o ex PCs en general, mismo del mov. de derechos humanos) y porque hubo un "engorde" muy groso de militantes post muerte de Néstor (gracias flaco). Y los está formando 678, que es progre. Yo confío en la militancia, pero con una salvedad generacional. Si te sumaste al kirchnersimo después de 2010 pero tenés 24 años, todo bien. Pero si tenés 30, ¿dónde estabas en el 2008?