Gratamente sorprendidos, reproducimos el programa Pateando el Tablero de la Izquierda Diario. Allí se desarrollo una mesa redonda con Martín Rodríguez, Diego Genoud y Fernando Rosso. Gran debut, tocando todos los temas: kirchnerismo, juventud, movimiento obrero, la coyuntura electoral y la izquierda.
Una jarra loca de pensamiento nacional, experiencias militantes y ciencia política
Mostrando entradas con la etiqueta sindicalismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sindicalismo. Mostrar todas las entradas
sábado, 23 de mayo de 2015
martes, 5 de mayo de 2015
Impuesto a las Ganancias, unidad de la CGT y sintonía fina: ¿Podrá Scioli?
El martes último, el ministro de economía Axel Kicillof anunció la modificación en la escala de ganancias beneficiando aproximadamente al 68% de trabajadores alcanzados por el impuesto (dentro del 10% de trabajadores en total que lo pagan) en aproximadamente 6% de desgravación impositiva. Una excelente noticia que aporta una cierta "justicia cortoplacista" en medio de un esquema fiscal argentino complejo y regresivo, a pesar de que ciertamente ganancias es el impuesto más progresivo si se lo compara, por ejemplo, con el iva al consumo. Sin embargo vale la pena preguntarse: ¿Por qué se anuncia esta medida ahora?
Varios son los factores, que involucran ciertamente aspectos macroeconómicos, políticos y electorales. En primer lugar ganancias no es un impuesto menor dentro de la recaudación del gobieno nacional. Anses se nutre en un alto porcentaje (casi un 20%) del aporte del impuesto a las ganancias, con lo cual cuando Cristina dice que ese dinero se "redistribuye" en cierta medida lo hace, vía jubilaciones, asignación universal, netbooks escolares, etc. Por otro lado, el gobierno acaba de tomar hace quince días deuda por aporximadamente 1.400 millones de dólares, que se estiran si se sumán los bonos que colocó en el mercado la YPF de Galluccio. Así "el puente de plata" que significan unas reservas robustas del Banco Central, que mantengan el tipo de cambio "planchado" y eviten corridas bancarias u operaciones de desestabilización financiera en medio de la campaña, está garantizado. El costado electoral de la medida se aprecia si se recuerda 2013. Ese año, en medio de una presión creciente de los sindicatos, la oposición al gobierno principalmente en la figura de Sergio Massa, tomó el reclamo otorgándole estatus de promesa de campaña. Tras una derrota en primarias, el gobierno modificó el mínimo no imponible, pero fue demasiado tarde y no le alcanzó. Falló el timming.
El Papa peronista
No es menor tampoco el estado de agitación en el sindicalismo argentino. A pesar de la fractura de las centrales sindicales (tres CGTs, dos CTAs), "los muchachos" suelen unirse cuando de pelear reivindicaciones se trata y 2015 no es un buen año para tener un proceso de cierre de paritarias traumático. Ni el propio Caló, líder de la CGT más próxima al gobierno pudo (¿quiso?) contener a sus bases metalúrgicas, que fueron al paro por un porcentaje de aumento que le gane a la inflación y sume un par de puntos al salario real. Un dato significativo fue que el anuncio extraoficial de la medida lo hiciera el líder de la UOCRA y representante internacional de la CGT en la Organización Internacional del Trabajo (¿el Canciller obrero?) Gerardo Martínez, tal vez el más cercano a Crisitina en este momento político. Otro gesto apreciable fue la audiencia que le otorgó el papa Francisco a Pablo Moyano y el llamado que su padre Hugo recibió del Santo Padre en medio de su reunión con la Pastoral Social. Se sabe, Francisco como buen cristiano y peronista, trabaja por la reunificación del movimiento obrero en una sola CGT. No sería esta una mala noticia, tal vez condición necesaria para el efectivo combate contra el trabajo en negro y demás flagelos laborales que aún quedan pendientes.
Si de asuntos pendiente se trata, vale preguntarse cuánto más aguanta el actual esquema impositivo, de subsidios al transporte y la energía y baja inversión de los empresarios.
El próximo gobierno deberá ordenar algunas cuestiones macroeconómicas que sirvieron para salir de la crisis y "apalancar" la producción y el mercado interno. Se sabe que una buena receta, si no se modifica y adapta a los tiempos, a la larga arruina el pastel. Habrá que ver como se logra desatar el potencial de productividad e inversiones sin malograr las conquistas sociales, el nivel de empleo ni el mercado interno con una devaluación grosera o atajo similar. Lo que se dió en llamar la sintonía fina es el desafío del próximo gobierno sea este de Macri, Massa o Scioli. Aunque en el caso de Macri sabemos hasta el momento, lo más "fino" que presentó fue al ex jefe de la metropolitana procesado por escuchas Palacio.
lunes, 17 de noviembre de 2014
Los límites del Modelo Económico, en clave política
"Estos asuntos de economía y finanzas son tan simples que están al alcance de cualquier niño. Sólo requieren saber sumar y restar. Cuando usted no entiende una cosa, pregunte hasta que la entienda. Si no la entiende es que están tratando de robarlo. Cuando usted entienda eso, ya habrá aprendido a defender la patria en el orden inmaterial de los conceptos económicos y financieros".
Raúl Scalabrini Ortiz
Si bien es cierto que la economía no es una ciencia oculta, ni que tampoco es "la reína de las ciencias sociales", como los sectores dominantes quieren imponer hegemónicamente para subordinar a las demás ciencias sociales y a la política, no es menos cierto que cuando uno no sabe del tema debe mirar a especialistas. En los cuales confíe, ya sean del propio bando pero críticos, o del bando opuesto pero "buena leche".
En ese sentido, y lógicamente preocupados por los destinos de la patria y su pueblo, nos asombró profundamente un artículo visto en el último número del Le Mond Diplomatique .
El artículo de Juan M. Graña, que mereció la tapa, se titula "Grietas en el Trabajo" y explica la complejidad del período 2003-2014 de una forma increíblemente accesible. Nos disparó una serie de reflexiones que se vieron muy enriquecidas por la charla, asado mediante, con un amigo economista que la ve lunga. Nos apoyaremos entonces en este artículo y los interrogantes que despertó esa charla, complementando con señales de alerta que hace un tiempo vienen enviando (y nosotros anotando) dos tipos que respetamos mucho: Edualdo Basualdo (marxista, director de CIFRA CTA-Yasky y economista de cabecera de Verbitsky) y Aldo Ferrer, el hijo teórico no reconocido del maridaje Prebisch-Jauretche. Nosotros, apenas militantes con patente de corso en ciencia política, nos limitaremos a darle un marco de pensamiento nacional al asunto.
Baja productividad de la estructura industrial argentina y las tres formas de su apalancamiento.
Graña plantea que hay tres síntomas de alarma en el mercado de trabajo argentino: suspenciones aisladas de personal, estancamiento de la creación de empleo en el sector privado y aumento de la informalidad laboral (monotributistas, vendedores ambulantes, subocupados).
Se pregunta qué pasó que se frenó el amplio crecimiento producto del círculo virtuoso iniciado en 2003, donde había 25% de desocupación, 42% de empleo informal y 50% de pobreza; y que nos permitió llevar esos números a 7,5%, 32% y 15% respectivamente en 2014.
Dice Graña:
"El quiebre de tendencia se produjo en 2007 (en el caso de la desocupación), 2008 (en el caso de la precariedad) y 2010 (en el caso de la pobreza). La piedra fundante de la recuperación fue la salidad de la convertibilidad, mediante la devaluación. Ello permitió un nuevo tipo de cambio real, que inauguró un nuevo modelo basado en la producción de bienes industriales, desplazando a un segundo plano el sector de servicios, generando expansión de empleo vía PyMEs. El impulso a la demanda provino de la multiplicación de la renta del campo y del Estado, que se apropió de una parte de ella vía retenciones y las volcó en la industria vía subsidios y a la sociedad mediante programas sociales anti desempleo que fomentaron el consumo".
Lo novedoso de Graña es el enfoque que marca los límites del modelo aún antes de la 125 y de la crisis internacional.
El autor hace foco en el rezago productivo de la estructura industrial argentina. En la falta de productividad comparado con otros países. Dice Graña:
"En el capitalismo, las empresas buscan valorizar su capital compitiendo en el mercado: el principal mecanismo para triunfar es la reducción de costos que se logra, en términos generales, a través del aumento de la productividad. Si no logran sostener el ritmo de la competencia, quiebran. Pero antes pueden recurrir a "fuentes extraordinarias de financiamiento", que son tres. La primera es la apropiación de la renta de la tierra, sea directamente o a través del Estado y sus subsidios. La segunda es la reducción de costos a través del deterioro de las condiciones de empleo de los trabajadores (salario real). La tercera es el endeudamiento externo, que permite financiar ese rezago durante un tiempo, aunque su posterior repago profundiza el problema."
Esto ayuda a pensar como, una vez que con Néstor nos sacamos al FMI de encima y reestructuramos la deuda, la política de subsidios apalancó a la industria sin perjudicar al salario real hasta que en 2008 el campo se sacó la manito del hombro. Es ahí donde arranca la inflación, el tironeo por la manta corta entre el capital y el trabajo. Pero la inflación no solo erosiona la capacidad adquisitva del salario, también le resta competitividad a los productos manufacturados exportables, encareciendo la moneda. Como los empresarios no invierten fuerte en el recambio de maquinarias que asegure productividad, la van contra el salario via remarcación de precios y cacarean la devaluación, arman "El club de los Devaluadores" como les dice Cristina, al que se suma "el campo".
Sin la capacidad de financiamiento externo o endeudamiento y perdida la posibilidad de trasladar la renta agraria diferencial a la industria, en 2008 se estatizan las ex AFJP. Medida que posibilita al Estado financiarse con una base material que le permite desplegar toda una batería de medidas heterodoxas impedidas por la injerencia previa del FMI y la falta de recursos.
La política anticíclica de sostenimiento de la demanda agregada, del mercado interno (trabajadores, industriales, jubilados, comercio, servicios), inyectó recursos en la base de la pirámide: nuevos jubilados y dos aumentos por año, Asignación Universal por Hijo, ProCrear, ProCreAuto, Programa de Cooperativas Argentina Trabaja-Ellas Hacen.
Si bien el "estar aislados del mundo" (financieramente) nos preservó de la debacle mundial, eso no necesariamente le sucedió a nuestros principales socios, y aunque China siguió comprando soja, Brasil sufrió una fuerte desaceleración económica, y por ende nuestra industria también.
No obstante, mediante paritarias, el salario nominal siempre le ganó unos puntos a la inflación (remarcación de precios), con lo cual el salario real no decayó y en ciertos sectores de la industria, incluso siguió aumentando. Fue 2014, luego de la devaluación de enero, el primer año en que esto no pasó. ¿Cómo llegamos hasta acá?
Muerte de Néstor y agonía del Modelo
Con Néstor no sólo murió el líder en las decisiones estratégicas, sino el impetuoso que encaraba a los empresarios, que tenía sus contactos en los distintos ámbitos nacionales e internacionales, niveles de diálogo privilegiado. Si es verdad que cuando muere una persona pública, las fuerzas sociales generan recambio porque no se eliminan las causas que lo "generaron"; también lo es que los conocimientos, los contactos y los atributos no son "transferibles" sin más.
Con Néstor no sólo murió el líder en las decisiones estratégicas, sino el impetuoso que encaraba a los empresarios, que tenía sus contactos en los distintos ámbitos nacionales e internacionales, niveles de diálogo privilegiado. Si es verdad que cuando muere una persona pública, las fuerzas sociales generan recambio porque no se eliminan las causas que lo "generaron"; también lo es que los conocimientos, los contactos y los atributos no son "transferibles" sin más.
Cristina debió afrontar dos mandatos sin vice presidente, muerto Néstor se aflojó el dispositivo de control a la clase dominante argentina y lo aprovecharon. La fuerte corrida cambiaria (fuga de capitales) inmediatamente posterior al triunfo de CFK en 2011 achicó las espaldas del Banco Central, que quedó muy disminuido. En sólo dos años (2011 y 2012), mientras se festejaba el 54%, Repsol vació YPF al punto tal que no quedó más opción lógica que renacionalizarla. El agujero energético y la importación de combustibles que implicó se llevó puesto el superávit comercial, y con él murió el superávit fiscal.
Como señalara Verbitsky a través de Basualdo:
"Hace dos años, cuando el precio del barril de petróleo superó los cien dólares, el gobierno empezó a prestar atención al peso de los combustibles sobre la balanza comercial. A partir de entonces el saldo energético pasó a ser negativo. La respuesta fue la recuperación de YPF, en lo que Kicillof tuvo un rol central. El déficit energético, que en 2012 fue de 2.500 millones de dólares, palidece ante el del complejo automotriz, que es casi del doble, y el del sector de bienes de capital que apunta a triplicarlo. Entre los tres, devoraron tres cuartos del superávit comercial de 2011 y la mitad del de 2012. Tanto el cuadro de situación automotriz como la tecnología del destornillador implantada en Tierra del Fuego, reflejan la enorme extranjerización de la economía argentina. Con una integración de partes nacionales que apenas excede del 20 por ciento, el complejo automotriz arrojó en 2012 un desequilibrio de 4400 millones de dólares, que llegó a 6850 millones en el caso del sector de bienes de capital. La industria automotriz fue un gran dinamizador de la producción, el empleo, las exportaciones y el consumo, pero no puede seguir siendo por tiempo indefinido el principal motor del crecimiento. Peor es el cuadro de Tierra del Fuego: su déficit es mayor, los niveles de empleo son menos significativos y no han tenido éxito los intentos de avanzar en la integración de partes nacionales, aún las más elementales".
Estos factores sumados a la imposibilidad de encarar una reducción o redireccionamiento del esquema de subsidios son errores no forzados de la conducción económica que agravan la escasez de dolares. En este escenario, la decisión de las pocas principales exportadoras de granos en 2014 de retener el 50% de la cosecha de soja tuvo el timming necesario para que la negativa de generar divisa junto a la fuga de capitales intensificara como nunca la presión devaluatoria. Es bueno diferenciar ambas devaluaciones, la de 2002 y la de 2014. Más allá del porcentaje, una devaluación pega por igual a todos aquellos trabajadores con ingresos fijos. No es menor que el día que devaluó, Cristina anunció el plan Progresar de incentivos a la terminalidad de estudios secundarios y terciarios. No por la medida en sí, sino por la orientación que marca, de inyectar ingresos en la base de la pirámide para atenuar el impacto devaluatorio. ¿Por qué se devaluó? Para que el campo y la industria volvieran a traccionar la economía. Pero con el campo especulando y Brasil sin crecer y devaluando, se devoró todo la inflación.
El inoportuno fallo de Griesa a favor de los fondos buitres, dinamitó la opción por el financiamiento externo que se venía ensayando con el pago de la indemnización a Repsol, los pagos en el tribunal CIADI y la cancelación de la deuda con el Club de París. Estamos en el mismo punto crítico: sin capacidad de financiamiento externo y con los precios de la soja en caída. Se impone frente a esto arreglar con los holdouts una vez vencida la cláusula RUFO (que nos haría caer la reestructuración de la deuda al incluir al 93% que sí arregló), donde ya no serán 1600 millones de dólares sino en el mejor de los casos 7 mil millones (y en el peor 15 mil millones, dado que los otros bonistas de ese 7% fuera ahora quieren el mismo arreglo que Singer). No es un panorama tan oscuro, ya que el monto total es aún inferior al de un año de importación de combustibles, 15 mil millones de dólares, por compararlo con algo. Sin embargo, frente a una muy posible nueva mini devaluación en enero, inmediatamente posterior al arreglo con los holdouts (que descomprima hasta octubre) se impone pensar hacia adelante.
El nuevo gobierno
| Miguel Bein, ponderado por Cristina, espada económica de Scioli |
Muchas medidas macroeconómicas correctas, que en el fondo son políticas virtuosas, a veces corren el riesgo de volverse rigideces ideológicas que atenten contra el fin primero perseguido en un contexto diferente. La deuda y los subsidios son dos claras muestras de ello. Una cosa es la deuda como valorización financiera, como modelo para tapar el agujero de las privatizaciones y como forma de pagar sueldos estatales nacionales y deudas provinciales. Ahora, ¿Nunca jamás el financiamiento externo como herramienta? ¿Ni para represas en el sur, o Atucha III, o mega proyectos mineros o petroleros? ¿Es imposible redireccionar los subsidios? Es verdad que el gobierno de CFK tuvo la intención al menos dos veces, y tuvo que retrotraer por una mala aplicación primero y por el choque del tren en Once la segunda vez.
Tocará redistribuir y aminorar subsidios. Concentrar las retenciones en la soja y aminorar el resto. Gravar la renta financiera. Impulsar una reforma impositiva que elimine el cobro de ganancias del aguinaldo y baje algunos puntos el IVA en la canasta básica. Impulsar una industria como la minería, que es multiplicadora de otras industrias.
Tenemos una cordillera de los Andes que cruza toda la Nación. Ya Mariano Moreno proponía la mineria como motor de industrias. Las provincias mediterráneas a su pie son las más pobres del país. Hay que aprender de la experiencia de modelos sustentables como Canadá y Australia y exigir a las multinacionales los controles ambientales que emplean allá. Exploremos la posibilidad de un esquema de empresas mixtas, 49% privado 51% estatal. Se debe industrializar al menos en parte la materia prima en origen. Junto a la mina de estaño haya una fábrica de baterías de auto.
No debemos obturarnos la posibilidad de pagar y tomar deuda para inversiones estructurales y no gastos corrientes. Lograr un tipo de cambio real competitivo, compensando en la base de menores ingresos con el andamiaje social-institucional creado por el gobierno de Néstor&Cristina.
Tenemos una cordillera de los Andes que cruza toda la Nación. Ya Mariano Moreno proponía la mineria como motor de industrias. Las provincias mediterráneas a su pie son las más pobres del país. Hay que aprender de la experiencia de modelos sustentables como Canadá y Australia y exigir a las multinacionales los controles ambientales que emplean allá. Exploremos la posibilidad de un esquema de empresas mixtas, 49% privado 51% estatal. Se debe industrializar al menos en parte la materia prima en origen. Junto a la mina de estaño haya una fábrica de baterías de auto.
No debemos obturarnos la posibilidad de pagar y tomar deuda para inversiones estructurales y no gastos corrientes. Lograr un tipo de cambio real competitivo, compensando en la base de menores ingresos con el andamiaje social-institucional creado por el gobierno de Néstor&Cristina.
Dice Aldo Ferrer que un gobierno debe generar densidad nacional para poder impulsar el desarrollo en tiempos de globalización. Generar espacios de rentabilidad que movilicen el ahorro argentino y lo transforme en inversión, que se complemente, mas no sustituya, con inversión extranjera. Es la única forma de obturar el proceso de descapitalización permanente. Ese ahorro interno, el crédito, debe estar estratégicamente dirigido. El kirchnerismo deja una sociedad integrada socialmente, con una inversión en educación y una repatriación de científicos que garantiza un impulso a la ciencia y tecnología. También ha producido una emancipación cultural en términos de soberanía. Existe una estabilidad institucional donde los conflictos son procesados con instrumentos como el Congreso Nacional (2008-2009) o las paritarias. Es en este contexto que puede producirse una "industrialización de la ruralidad" (Julián Domínguez) o generar un proceso de industrialización mayor con YPF y la industria minera como eje.
Nada será suficiente mientras la actividad financiera genere más renta que la industrial. Hoy los bancos junto a las grandes cadenas de electrodomésticos y consumo (Fávrega, Garbarino, Coto, etc.) son los grandes beneficiarios del sostenimiento de la demanda agregada y la bancarización de las prestaciones sociales. Esto debe cesar, máxime cuando las doscientas mayores empresa argentinas están grandemente centralizadas y extranjerizadas. No se sorteará este cuello de botella oligopólico con el garrote "a lo Moreno" (sea reventando cuevas o con "precios cuidados") o el micromanaging de los planes de cuotas, eso son sólo salidas coyunturales que permiten ganar tiempo. Necesitamos planteos estructurales.
Nada será suficiente mientras la actividad financiera genere más renta que la industrial. Hoy los bancos junto a las grandes cadenas de electrodomésticos y consumo (Fávrega, Garbarino, Coto, etc.) son los grandes beneficiarios del sostenimiento de la demanda agregada y la bancarización de las prestaciones sociales. Esto debe cesar, máxime cuando las doscientas mayores empresa argentinas están grandemente centralizadas y extranjerizadas. No se sorteará este cuello de botella oligopólico con el garrote "a lo Moreno" (sea reventando cuevas o con "precios cuidados") o el micromanaging de los planes de cuotas, eso son sólo salidas coyunturales que permiten ganar tiempo. Necesitamos planteos estructurales.
Cuando le preguntamos a este amigo por los equipos económicos en danza, nos tiró la siguiente semblanza:
"A mí me gusta más Bein que Lavagna. Sabe mucho y está conectado. Blejer es tan solo la terminal a los centros financieros mundiales, el puente. Peirano sabe y es industrialista, pero es muy cagón. Lo podés tener de asesor, pero no va a poner la cara nunca. A mi me da más miedo Massa que Macri. Los dos van a ir por una reprivatización por lo menos parcial del fondo previsional. El único que no toca eso es Scioli. Los tres van a buscar endeudarse. El tema es cómo, a qué costo, en que plazos, para qué".
Notas:
- Graña, Juan M. "Grietas en el Trabajo". Le Monde Diplomatique, noviembre 2014.
- Basualdo, Eduardo. "La economía argentina de la posconvertibilidad en tiempos de crisis mundial". CIFRA-CTA, 2010.
- Ferrer, Aldo. "Vivir con lo nuestro". Fondo de Cultura Económica, 2009.
viernes, 14 de noviembre de 2014
Muerte y Resurrección del PJ
Dice don Antonio Gramsci que los partidos políticos "tienen vida", un ciclo histórico, y luego mueren. Esto se debe a que representan un actor social en un determinado modo de producción. Un ejemplo es la Liga del Sur de Lisandro de la Torre, que representaba a los pequeños productores y arrendatarios del sur de Santa Fe. Emparentados con la Federación Agraria, no obstante ello, eran "socios menores" del modelo agroexportador pampeano. No lo impugnaban, querían reformarlo para estar adentro. Jamás podría haber desplegado un programa industrialista. De esto hablo mucho y bien Rodolfo Puiggrós en su "Historia crítica de los partidos políticos argentinos". Luego de la muerte de Yrigoyen, ya en plena década infame, cuando el ala conservadora de la UCR representada en Alvear "traiciona" y abandona el "abstencionismo revolucionario" para participar- y legitimar- el fraude patriótico se produce lo que se conoce como "la alvearización del radicalismo", que significa que ha dejado de expresar al movimiento nacional, que queda huérfano. La agrupación F.O.R.J.A. de Jauretche y Scalabrini Ortiz será el puente que pase la antorcha entre el yrigoyenismo radical y el peronismo.
Junto con la desaparición de una generación de dirigentes, la última dictadura militar también inició el ciclo de endeudamiento externo o modelo de valorización financiera y fuga de capitales, que junto con la apertura comercial implicaron la desindustrialización del país. Este fenómeno produjo un debilitamiento del movimiento obrero organizado, que con el paulatino poder de la estructura territorial partidaria fruto de las elecciones generales e internas, reconfiguró al movimiento peronista (muerto con Perón dicen algunos) en Partido Justicialista.
Esta operación oligárquica de "reorganización nacional" se completó en la década de los 90 con privatizaciones, convertibilidad y desempleo masivo. La economía conducía la política, la mística juvenil se refugió en el fútbol y el rock nacional, se gerenciaba la miseria con los punteros del "pejota".
Muchos se preguntaron cómo el peronismo en el poder pudo hacer exactamente lo opuesto al General Perón. Algunos vivos incluso desconociendo la doctrina peronista, las tres banderas, como si el peronismo fuera el poder por el poder mismo a lo Frank Underwood. ¿Menem leyó la caída del Muro de Berlín y el mundo unipolar que sepultaba la Guerra Fría como el grado cero de autonomía y margen de maniobra en el plano internacional? ¿Así como Alfonsín pacto la impunidad con los genocidas para garantizar la vigencia de la democracia, Menem "adoptó" el programa económico del Partido Militar para volverlo prescindible para la oligarquía? ¿Eso le permitió desfinanciarlo y el "Caso Carrasco" fue la ocasión para "sacarle las bases" de los conscriptos? Quién sabe. Lo cierto es que en esta segunda década infame, el "pejota" dejó de expresar al Movimiento Nacional. Entró en terapia intensiva.
Resistencias por abajo, rupturas por arriba. Juventud, autonomismo y después....
Muchos grupos que resistieron al neoliberalismo abandonaron el rótulo "peronista" y pasaron a encuadrarse dentro del "nacionalismo revolucionario", siendo Quebracho el más destacado pero se podría situar aquí también a Patria Libre (hoy degenerado en Libres del Sur) y al FTV de D´elía.
Por otra parte, hubo rupturas mayores. En el plano sindical, frente al tándem entreguista de Barrionuevo-Los Gordos se plantaron la CTA de Abdala-De Genaro y el MTA de Moyano-Palacios por dentro de la CGT. En el plano partidario, Chacho y el Grupo de los 8 abandonaron el PJ para fundar lo que luego sería el Frepaso, que tuvo tan triste final orgánico.
Sin embargo, Néstor hizo de Santa Cruz su Kamchatka y resistió junto a Cristina por dentro del Partido, a las puteadas con la Rosada. A Cristina le hicieron sentir el rigor de su rebeldía, pero jamás abandonó el bloque.
En el plano juvenil se destacan dos factores. Primero el relanzamiento del movimiento de derechos humanos como frente de resistencia, simbolizado en la marcha del 24 de Marzo de 1996 de 100 mil personas y la irrupción de la agrupación H.I.J.O.S., que lideró simbólicamente (mas no orgánicamente) a su generación.
Por otro lado se despliega una nueva ideología resistente, a tono con la globalización, el zapatismo y el Foro Social Mundial: el autonomismo. En esta corriente se inscriben desde el MOCASE, la MTD Anibal Verón, colectivos de prensa como Indymedia o La Vaca.org; las fábricas recuperadas, H.I.J.O.S. mismo.
Sus máximas eran horizontalidad (no hay jefes, no hay líderes) y decisión por asamblea (consenso de ser posible), articulación en red a nivel nacional similar a un esquema federativo, independencia de estructuras partidarias y del Estado. Para entender este fenómeno, hay que contextualizarlo en la caída del bloque soviético (y del liderazgo del Partido Comunista en la izquierda) y la traición del PJ a la doctrina del peronismo. Cuando los líderes traicionan, mejor que no haya líderes. Corte de ruta y asamblea...
Pero un día llegó Néstor y todo cambió. A la re industrialización, le siguió una medianamente fuerte re sindicalización y con ello el control de la CGT de la línea combativa liderada por Moyano.
Los ex piketeros, hoy dirigentes de movimientos sociales, que representan a los trabajadores informales (ex desocupados hoy monotributistas o cooperativistas) se integraron rápidamente al movimiento, siendo losmás lúcidos D´elía por la rapidez y Pérsico por la profundidad, que fundó el Movimiento Evita y juega como ala izquierda por dentro del Partido Justicialista.
El partido sufrió una renovación dirigencial con hechos como el paso a retiro de la primera línea duhaldista en 2005 o la intervención a Juárez en Santiago del Estero. Tan sólo en las elecciones de 2007 hubo recambio de barones del conurbano en Quilmes, Lanús, San Martín y bastantes más.
La dirigencia se relegitimó, porque al haber recursos se demostró quién gestiona bien y quién no, revalidando muchos con porcentajes superiores al 55%. Siempre machaca sobre esto Wainfeld en Página 12.
¿Cómo evaluar esta revitalización del PJ? Si es verdad que no ha tenido una gran vida interna bajo el kirchnerismo, esto se debe a varias causas. La primera es que nunca dejó de ser "la herramienta" electoral del movimiento. ¿Qué significa esto? El movimiento peronista se despliega en la sociedad civil en las "organizaciones libres del pueblo" (agrupaciones) y éstas se articulan con el Estado en sus distintos niveles, principalmente los municipios. Así, un intendente es el presidente del partido a nivel municipal, y su agrupación lidera la interna teniendo en general mayor despliegue territorial.
El conflicto por la 125 con el mal llamado "campo" desató un terremoto que dividió aguas con ese sector del PJ-CGT que se neoliberalizó en los 90. Se parte el PJ en el Congreso (Reuteman, Solá y compañía) inaugurándose lo que Verbitsky denomina peornismo opositor o PJ-Disidente, junto a su ala sindical Barrionuevo-Momo Venegas.
Otro factor es que Néstor mismo le dio poca vida interna al PJ, condicionándolo con la trasversalidad y el sindicalismo para poder conducirlo (recién asume en mayo de 2008 y renuncia en julio de 2009). No fue Cafiero habilitando internas. Tampoco pidamos cosas que no dimos. Sí se habilitó el juego con colectoras, listas espejo, testimoniales y demás, pero internas no hubo. Eso fue lo que llevó a Moyano a decir que "el partido es una cáscara vacía sin vida" cuando renunció a él en diciembre del 2011. Pero Moyano estaba (está) resentido y sigue siendo el PJ el que sintetiza las líneas internas del peronismo (gobernadores, intendentes, sindicatos, organizaciones sociales).
Todos los que daban por muerto al PJ en 2003 se han llevado una sorpresa. Néstor le inyectó vida, lo revitalizó. El aluvión juvenil que se desató con su muerte le dio proyección, y sumó al peronismo una camada que no trae los complejos a resolver de la transición entre el autonomismo y la verticalidad a la conducción.
Néstor le demostró a Chacho y al Frepaso que la construcción es territorial y no mediática, y que la disputa es por dentro del Partido Justicialista. Pero no es menos cierto que a los dirigentes partidarios les enseño a gobernar. A no "chocar la calesita", a que cierren los números "con la gente adentro", a ganar autonomía frente al poder económico. A que haya recursos para distribuir, sin necesidad de vender las joyas de la abuela como hizo Menem. Se abre un período en donde "hacer la escuelita" (Intendente, Gobernador, Presidente) pone en valor al candidato, porque la experiencia de gestión, saber gobernar los conflictos en distinta escala da patente de líder.
Es en este marco que se impone lo que dice (cito de memoria) Martín Rodríguez: "Quiero un Presidente que me diga cuál es su proyecto de municipios e intendentes que me digan cuál es su proyecto de Nación".
Frente a esto, y en plena interna, resurgen voces "antipj" y sobreactuadamente montoneras que parecieran querer llevarnos a una interna del FpV que enfrente por un lado a Scioli-PJ contra Taiana-UnidosyOrganizados, lo cuál sería una demencia senil. ¿O queremos volver a jugar por afuera, hoy que tenemos tantos espacios ganados por dentro? Transformarse en línea interna del PJ es el desafío de UyO y la misión histórica de la generación del bicentenario para que nuestro partido, que tiene el mayor despliegue territorial en el país, nunca más deje de ser la expresión del movimiento nacional. No hay que olvidarse del conflicto de la 125 como termómetro para discernir lealtades y traiciones.
viernes, 17 de octubre de 2014
Movimiento y Lealtad
Hoy los peronistas conmemoramos el Día de la Lealtad, en que el pueblo trabajador rescató al General Perón de su prisión en la isla Martín García y lo depositó en el balcón de la Casa Rosada, para que trabaje para la felicidad del pueblo y por la grandeza de la Nación.
Hoy, 69 años después de aquel 17 de octubre y a 40 años de la muerte del General, seguimos habiendo peronistas. Y los seguirá habiendo.
¿Pero qué significa la Lealtad en el peronismo? Primero fue la lealtad a una persona, a Juan Domingo Perón, conductor del movimiento y creador de su doctrina (si antiperonistas, hay doctrina, lean a Perón que escribió mucho). Pero luego Perón murió, y el peronismo devino de movimiento en partido. Allí nació la frase "el que gana conduce y el que pierde acompaña" porque siempre la unidad fue un valor en el peronismo, la autoridad la dan los votos y "para un peronista no hay nada mejor que otro peronista". Pero ha habido conductores de todas las layas en estos últimos 40 años, como correlaciones de fuerza ha habido en el mundo, porque también enseñó el General que "hay que adaptarse a la evolución de los tiempos". La famosa fortuna de Maquiavelo y la virtú para adaptarse.
Entonces, hubo conductores neoliberales como Menem, conservadores-populares/industrialistas como Duhalde y "desarrollistas con inclusión social" como Néstor y Cristina.
Aníbal, que algo sabe de peronismo, suele decir que:
"Rescato que Néstor, que era profundamente peronista y Cristina, que es profundamente peronista, nunca fueron ávidos de `dar´ el discurso de Perón pero sí de volcar la política que Perón concebía como la política popular o la política del trabajador (...) el peronismo pasa hoy por la política que Néstor y Cristina llevaron a la práctica, porque ellos no se olvidaron ninguna de las materias que enseñaba Juan Perón. Ejercen el magisterio conceptual completo"
Hay quienes se quedan en la "liturgia" (gerontes generalmente) y andan peronómetro en mano diciendo quién es peronista y quién no. Y eso es una bobada, porque el peronismo es movimentista (no una estructura partidaria como la UCR o la izquierda) que se apoya en las "organizaciones libres del pueblo" ("agrupaciones" sueltas) y utiliza la herramienta electoral (PJ) solo en elecciones. Y al aparato del Estado. Siempre el intendente es el jefe del PJ local, el Gobernador del Provincial y el Presidente del Nacional, entonces a veces se resuelven pujas de poder partidarias al interior del Estado.
Pero en lo ideológico, el peronismo son sus tres banderas: Soberanía Política, Independencia Económica, Justicia Social. En ese orden, porque son correlativas. Algunos agregan Integración Latinoamericana también, lo que nos lleva ya al concepto de Tercera Posición, etc.
Lo que queremos remarcar es lo siguiente: el peronismo se apoya ideologicamente en el Pensamiento Nacional creado por FORJA. Y Jauretche nos enseñó que el movimiento nacional tuvo distintas expresiones históricas (desde los patriotas de 1810, los caudillos federales, el yrigoyenismo radical, hasta llegar el peronismo, que lo abandonó momentáneamente en los noventa). El peronismo es el continente del pensamiento nacional. Gramsci dice que los partidos tienen un ciclo histórico, una vida y una muerte. Y Néstor lo devolvió a la vida.
En los primeros años del exilió de Perón, Jauretche apuntaba a detectar el sector menos duro del frente antiperonista y operar sobre él. Así fue que nació el pacto Perón-Frondizi, a instancias de Cooke, pero sobre una idea que Jauretche y Scalabrini Ortiz venían martillando desde el semanario Qué. Al principio Perón era renuente, porque es verdad que había quedado aturdido por la reacción del ´55 y sus peores años de conducción fueron los que van del ´56 al ´58 donde, en el mayor momento de debilidad del movimiento, solo apostaba a la línea dura y el sabotaje. Perdón a los que sientan que lo dicho le quite un ápice de mística a la gloriosa Resistencia Peronista.
Entonces, hacia afuera detectar en qué sectores de la oposición democrática anida pensamiento nacional y patriotismo genuino, para construir consensos y gobernabilidad.
Hacia adentro: es necesario desmitificar algo. Muchas veces sobre cúpulas dirigenciales enquistadas, tanto en el partido como en los sindicatos, sectores del movimiento decidieron "jugar por afuera". Es válido, es parte del manual no escrito del peronismo. Pregúntenle al viejo Cafiero. Si la apuesta prospera, se copa por afuera la conducción. Si fracasa, se vuelve al redil "castigado" y al fondo del bondi. Porque el movimiento es eso, un gran bondi donde el conductor maneja y los leales y los ex adversarios van adelante, al medio o atrás, todos mezclados. No vale la pena bajarse, siempre con las Tres Banderas en cartel, yendo desde estación Pueblo, pasando por estación Democracia hasta cabecera Patria.
martes, 30 de septiembre de 2014
Teléfono para la Juventud Sindical
Ultimamente venimos viendo que se plantea una discusión que para nosotros es errónea, que es: a la hora de hacer un análisis y crítica (¿superadora?) de La Cámpora se enfoca en que no tiene potencia electoral, no gana centros de estudiantes ni federaciones universitarias, no tiene Intendentes. Coincidimos.
Ahora, algunos llevan esto más allá y le endilgan no tener una construcción juvenil sindical, como la sobre valorada y muy idealizada JTP de los 70s. Incluso van más allá y le achacan la co-responsabilidad no solo de la poca renovación de las estructuras sindicales (la famosa burocracia....buuuuu), sino su consecuencia lógica, la tenue aparición de sobre mediatizadas comisiones internas conducidas por la "izquierda" local, en su versión PTS o PO.
Por ejemplo Martín Pato Rodríguez dice acá que:
El problema de La Cámpora es que ocupan sólo los lugares de poder para los que son designados. No supieron construir una ubicación en el poder de abajo hacia arriba: no tienen intendentes ni sindicatos. Ese es el déficit, porque el peronismo pasó a colocar la columna vertebral de su movimiento (que era el sindicalismo) en las intendencias.
Ahora bien, nosotros creemos que el problema, como lo dice Artemio acá, es el bajo porcentaje de comisiones internas en relación al total de establecimientos. En criollo: que los sindicatos no laburan.
Lo cierto es que no hay siquiera delegados de fábrica en el 80% de los establecimientos (!!!) y cuando algunos pocos aparecen, son captados por la oposición de izquierda sin perspectiva política, porque la CTA Yasky y su troupe no parece ser un polo de atracción irresistible para los jóvenes delegados fabriles . Ah y Caló es Caló, ese modelo está ya en tercer anillo de Júpiter, digámoslo metafóricamente.
Un retroceso histórico notable en la tradición de las organizaciones peronistas de base, por ejemplo la frustrada y frustrante JTP en los 70 se armó en diez meses, acá llevamos diez años y mucho más de silencio en materia de militancia gremial - y en especial juvenil - "kirchnerista" . Edison, apure con la lamparita que se viene la noche. Les cabe Cámporas, como que no!
Esta ausencia de práctica sindical de la militancia kirchnerista obviamente no se compensa ocupando bancas o desarrollando militancia barrial aderezada con "batallas culturales" en una especie de scoutismo social, querible pero que se revela muy acotado, breve, angosto o fútil, a la hora de afrontar los mega conflictos que en el terreno de la producción y al interior del ámbito sindical surgen inexorablemente al desplegarse proyectos reformistas.
Ambos discursos absuelven de toda responsabilidad a la Juventud Sindical. Ahora resulta que no existió un pacto que impuso Néstor donde cada cual construía en su ámbito natural para no repetir el viejo error de la JTP, que el General Perón le pidió a los Montos bajar para apaciguar con la CGT y estos no le dieron bola. Incluso el Movimiento Evita quiso reflotar eso en 2005 con el globo de ensayo Motokeros Peronistas y Néstor se los dió de baja al toque. Seamos buenos entre nosotros.
Porque Facundo y la Juventud Sindical tuvieron su Luna Park en 2010, escasas semanas antes que el La Cámpora. Respetamos mucho a Facundo, creemos que es un gran cuadro que ha logrado una síntesis, rescatando la CGTA y a Cooke y otros yeites generacionales que se puede permitir. Que la Juventud Sindical vaya a la Plaza los 24 de Marzo era muy bueno. Que sus talleres de formación política los diera Galasso, era muy bueno. Creemos que si los trabajadores son la columna vertebral del movimiento (al menos en la doctrina) y la juventud el agente más dinámico de cambio, no debería haber una cruza más revolucionaria que un joven trabajador. "Debería".
Ahora, a Facundo lo conduce Hugo. Y Hugo se fue. Nosotros entendemos "los motivos de Cristina para la ruptura. Creo que Hugo no se encuadró como debía, que la vio viudita y la quiso condicionar. Cristina se anticipó, zafó el abrazo del oso. El cupo sindical en las listas 2011 fue la excusa. La oportunidad de demostrar lealtad. Primaron el ego y un poco de misoginia de Hugo. De todos, solo D´elía supo ir al fondo del bondi, habiendo estado adelante, sin bajarse. El único. Una vez que Cristina tomó la decisión, a Hugo "ni justicia". Subsidios, aliados, paritaria testigo, funcionarios en Trabajo y Salud, CGT única, chau todo".
Es muy elogiable que la segunda línea de Hugo (hablo de Schmidt, Plaini, Piumato) lo hayan acompañado a Hugo, aún con dudas, hasta adentro del cementerio. O a una alianza con De Narváez, que es lo mismo. Pero es gente grande, con más pasado que futuro. Facundo tiene muchos años por delante, y no merece carbonizarse por el ego de su padre. Ahora resulta que Moyano, que no es bobo, pone un huevo en cada canasta y lo manda a Plaini con Scioli, a Facundo con Massa y él mismo va con Macri. Que se yo...Pero volvamos al tema. Acá yo planteo tres preguntas:
- ¿Por qué en 10 años de hegemonía moyanista de la CGT no se llegó, digamos, al 75% de los establecimientos con comisiones internas?
- ¿Por qué el moyanismo no logró disputarle UN sindicato a los gordos? ¿Cómo no lográs dar vuelta al 2do, al 3ro o al 4to contra el 1ro? Ni hablar de la paliza que se comieron en Comercio.
- ¿Queremos "libertad sindical" a lo Brasil, donde hay 7 centrales obreras? Recordamos el viejo apotegma de "divide et impera", donde el patrón (o el gobierno) puede jugar la interna. ¿O queremos movilidad dirigencial, renovación de cúpulas, sangre joven?
La Juventud Sindical modelo 2010 fra-ca-só en su misión histórica, al menos en el corto plazo. Por lo poco que duró su "despliege", porque Hugo la canceló cuando rompió (o eso parece por su capacidad de movilización, etc). Hoy Facundo es un diputado, nada más.
El resto es coraje, tejer pacientemente, con iniciativa, de querusa si hace falta. Nada nuevo.
Ya sé que se va a plantear como una agresión al Movimiento Obrero Organizado, van a tirar con el antecedente de Alfonsín y todo eso. Por otro lado, no nos preocupa el avance de la "izquierda" en las comisiones internas, porque es muy endeble. Avanzan sobre un vacío, donde los sindicatos de la CGT no laburan, hacen la plancha o acuerda algún dirigente con la patronal. La "izquierda" sigue sin entender al peronismo, no tiene historia, ni héroes ni mártires (ni al Che lo bancan, así de antipopulares son) y no saben hacer otra cosa que ir al choque. Vale decir, no saben hacer política, ni les interesa mucho contar con el apoyo mayoritario, sino tener razón. Y los laburantes se avivan, como queda demostrado en la excelente nota que hacen Martín Rodriguez y Mario Santucho en la última Crisis, donde entrevistan a un delegado sindical de izquierda, que hace una autocrítica feroz.
Pero si ni el moyanismo (que es el factor más dinámico y combativo de la CGT) logró armarle la interna a los gordos, se ve que necesitan una ayudita. Como la unidad del trotskysmo con las PASO, ponele.
jueves, 28 de agosto de 2014
Sobre el paro de hoy, de los compañeros Nestornautas
Como acá ya se habló del paro en otro post, y yo hoy estoy con la cabeza en algo que me jode más, me limito a recomendar este excelente post de los compañeros de Nestornautas.
GIRANDO EN CÍRCULOS
Cuando este post esté subido estaremos en las primera horas del paro del troscomoyanismo, y alguno podría preguntar por qué no lo ilustramos con alguna imagen de los alcances de la medida; que incluyó una simpática "previa" amenizada con cortes y piquetes, tal como daba cuenta acá Gerardo.
Nosotros elegimos otra imagen, la del tablero de Diputados ayer, reflejando el amplio apoyo que obtuvo la moratoria previsional que permitirá que casi medio millón de argentinos accedan a la jubilación; porque da una buena medida del contexto en el que el paro se despliega.
Un paro (otro más y van) que parece destinado a convertirse casi en parte del paisaje, y sobre el que mucho no se puede decir, que no haya sido dicho ya en los anteriores; porque la discusión en éste punto sigue girando en círculos.
Porque es tan cierto que existen dificultades objetivas en el mundo del trabajo o que el kirchnerismo tiene pendiente recomponer sus vínculos institucionales con buena parte del movimiento sindical; como que ese mismo movimiento sindical continúa estando dividido, atomizado y perdiendo peso específico en las grandes discusiones nacionales, con una extraviada hoja de ruta que no da cuenta tampoco de muchos de esos problemas que afectan a los trabajadores.
De hecho, sentado que todo paro es político, en los que vienen desplegando Moyano, Barrionuevo y sus aliados trotskistas (en una sociedad en la que desaparecen los resquemores a medida que crece el aislamiento hacia el resto del conjunto social), el componente específicamente reivindicativo viene apareciendo cada vez mas diluido; y por momentos -prolongados momentos- exclusivamente centrado en la cuestión de Ganancias; que afecta a una porción ciertamente menor de la fuerza laboral, y no la más desprotegida.
Lo que explica en buena medida la creciente soledad de Moyano y sus socios, o la también creciente gravitación que adquieren los piquetes de la izquierda para garantizar el éxito de la medida: de allí que en esta oportunidad el propio Moyano y Barrionuevo hayan decidido suavizar su habitual retórica maccartista, para no malquistarse con sus compañeros de ruta.
Que por supuesto son inmunes al ridículo, y por eso decidieron adelantar el happening un día, para "diferenciarse" de la burocracia sindical a la cual dicen combatir, pero de la que resultan eficacísimos aliados.
En ese contexto, carece de sentido reiterar otra vez la discusión sobre los alcances y el acatamiento del paro, o la incidencia que tienen a esos efectos los piquetes de la izquierda. En todo caso es más interesante detenerse a analizar sus posibles proyecciones posteriores; respecto a lo cual tampoco parece que este paro en particular, vaya a marcar demasiadas novedades.
En lo específicamente reivindicativo (concretamente, el reclamo por Ganancias) el que suponga que a esta altura de los acontecimientos Moyano y sus aliados tienen la capacidad de imponerle cambios al gobierno entiende bien poco de lo que está pasando; y sobre todo de la lógica política del kirchnerismo.
Y en otra cuestiones a menudo omitidas en el discurso del moyanismo -como el combate al empleo informal, las paritarias o el aumento del salario mínimo- el gobierno ha tomado la iniciativa, o ha sostenido los marcos institucionales donde se pueden canalizar las inquietudes; y de hecho así ha sucedido.
Lo que explica que, en una economía que no crece y tiene dificultades para generar empleo del sector privado o para sostenerlo, la conflictividad laboral no se haya desmadrado.
Un paro de naturaleza política (dicho esto sin connotación peyorativa, sino de simple constatación de la realidad), que goza del apoyo explícito de la "task force" de los fondos buitres, y respecto del cual el empresariado es indiferente; porque hoy tiene otras preocupaciones reales, como el avance en el Congreso de la ley de abastecimiento.
Lo que corrobora que es un paro contra el gobierno, que hace blanco en el programa económico del gobierno (sin acertar a precisar cuáles serían las alternativas que propone el sector del sindicalismo que promueve el paro); y que invisibiliza a las patronales como destinatarias de la protesta gremial.
Un paro atrapado en la lógica binaria que preside el debate político en la Argentina, y que hizo que ayer, mientras en el Senado se discutía la ley de pago local de los bonos de la deuda, la misma oposición que protagonizaba otro papelón fungiendo de infantería parlamentaria del buitrerío (y que venía de hacer de amanuense de las centrales empresariales en la discusión de la ley de abastecimiento), recibía en Diputados a una delegación de la CTA Micheli para expresarle su apoyo a la medida de fuerza: otro de los milagros que genera el kirchnerismo.
El moyanismo ampliado continúa así girando en círculos, condenado a expresar un difuso planteo de naturaleza política, sin un programa político concreto y con un liderazgo (el de Moyano) controvertido incluso hacia el interior de las fuerzas que hoy convergen en el paro; no hablemos ya de su imagen en el resto de la sociedad.
Emitiendo señales hacia el conjunto del sistema político de cara al 2015 para ser tenido en cuenta; pero gastando a cada paro su capacidad de hacer daño, y absolutamente incapaz de generar cambios en la agenda política.
Si Moyano y los suyos no obtienen respuesta de éste gobierno, pensar que las pueden obtener de los que hoy son prospectos a futuro para suceder a Cristina, es no entender nada de lo que está pasando en la Argentina. Y frente a esto la respuesta del gobierno al paro se puede conocer hoy: gobernar.
Si bien la moratoria previsional fue lanzada antes de decretarse el paro, no deja de ser un poderoso simbolo de época que se haya terminado de aprobar en las horas previas a que éste comience.
Mientras Moyano y los suyos armaban otro paro reclamando eliminar Ganancias para el sector de la fuerza laboral formalizada que ha sido el gran ganador de los años del kirchnerismo (porque fue el alza de sus salarios por la política oficial de sostener las paritarias lo que los puso a tiro del impuesto), el Congreso nacional aprobaba por amplísima mayoría una política impulsada por el kirchnerismo para incluir en los beneficios de la seguridad social a una buena parte de los perdedores de las políticas de los 90', hasta hoy no reivindicados.
Por eso la imagen que elegimos para ilustrar el post.
martes, 26 de agosto de 2014
No hay que tenerle miedo a un paro
Soy de los que eran más felices cuando Moyano era parte del
kirchnerismo. Creo que se perdió un aliado importante, el representante en las
últimas décadas del sindicalismo combativo.
Entiendo los motivos de Cristina para la ruptura. Creo que
Hugo no se encuadró como debía, que la
vio viudita y la quiso condicionar. Cristina se anticipó, zafó el abrazo del
oso. El cupo sindical en las listas 2011
fue la excusa. La oportunidad de demostrar lealtad. Primaron el ego y un
poco de misoginia de Hugo. De todos, solo D´elía supo ir al fondo del bondi, habiendo estado
adelante, sin bajarse. El único. Una vez que Cristina tomó la decisión, a Hugo "ni
justicia". Subsidios, aliados, paritaria testigo, funcionarios en Trabajo y
Salud, CGT única, chau todo.
¿Es verdad que la economía se frenó? Sí, más por la poca
demanda de Brasil que por el gobierno inepto que nos quiere hacer creer La
Nación.
¿Es verdad que hay inflación? Sí, a pesar del efecto del programa Precios Cuidados, que todos coinciden fue positivo. Y a
pesar también de que las paritarias hayan cerrado 30% en promedio, empatando la
inflación. Actualizando el salario con los precios internos (ni más, ni menos).
¿La devaluación implicó una pérdida de salario real? Sí.
Luego de una recuperación del mismo de 10 años, que no es poco ¿Un retroceso
táctico? Puede ser. El dólar a 3 fue un pilar del superávit comercial del gobierno
de Néstor. Más que presentar cifras de desempleo o inflación del Indec, que políticamente
no nos sirve, yo enfocaría en los programas de gobierno. Porque es verdad que
hay suspensiones. Es verdad que hay inflación. Pero es verdad que hay
paritarias y también es verdad que está la Asignación Universal. Que no hay
desempleo masivo, que están los Programas de Cooperativismo "Argentina
Trabaja-Ellas Hacen" que son una red de contención social importante, el “part-time” de la clase obrera.
El gobierno creó una institucionalidad que
le da movilidad al salario real del movimiento obrero. Instrumentos como la
actualización de la jubilaciones (en medio de una nueva moratoria), de la AUH,
las paritarias, el mínimo, vital y móvil, etc.
Pero bueno, la economía se frenó. Hay un poco de bronca,
pero más que nada miedo. Moyano y Barrionuevo (y Micheli y Pitrola) hacen su
juego. No hay que asustarse por un paro.
Más si los colectivos no paran.
3 polémicas
Primera_ Hay que remarcar que el piquete ya no es una
herramienta válida. Menos si no sos desocupado. Fue la herramienta de lucha de una época, como el escrache. Hoy si sos obrero hacé huelga. Si
sos estudiante, militante o lo que sea, hacé una manifestación, una marcha. En
los piquetes la legitimidad la da la masividad. No es lo mismo D´elía con 5 mil
personas cortando ruta 3 en la matanza en 2001, que 15 estudiantes cortando Callao
y Corrientes. Abusando de que el gobierno no movía un dedo (hasta que llegó Berni).
Cristina alguna vez lo dijo: "cualquiera es revolucionario sabiendo que no hay
represión". Si un laburante viene cansado
en un bondi y ve que está cortado por 500 tipos, quiere llegar a la casa y
prender la tele a ver qué pasó. Si ve que está cortado por 30 personas, los
quiere cagar a trompadas. Y es legítimo.
Ya no hay ni siquiera la creatividad de subir al bondi a volantear,
o hacerlo en los semáforos.
Segunda_ ¿Qué es más importante desde el pensamiento
nacional, un sindicalista rebelde a un gobierno entreguista o un sindicalista
leal a un gobierno nacional y popular? Porque tenemos la contradicción de
Moyano plantándose ambos. Y “los gordos” siendo leales a ambos. A mí no me
preocupa la subordinación de los gordos. Sí la desunión del movimiento obrero,
que le quita potencia y sostén a un gobierno que impulsa reformas.
Tercera_ Creo que Artemio, dolido por no contar más con el
moyanismo en el movimiento, enfoca mal una discusión, haciendo “cargo” a la
juventud de algo que no le corresponde. Comparándola al pedo con “la gloriosa”
y la JTP cuando dice:
"Un retroceso histórico notable en la tradición de las organizaciones peronistas de base , por ejemplo la frustrada y frustrante JTP en los 70 se armó en diez meses, acá llevamos diez años y mucho más de silencio en materia de militancia gremial - y en especial juvenil -`kirchnerista´ . Edison, apure con la lamparita que se viene la noche. Les cabe Cámporas, como que no!"
Seamos claros: la izquierda avanza donde el sindicalismo peronista
duerme. Siempre hubo sindicalismo combativo y "del otro" en el movimiento. Pero
no le corresponde a la Cámpora renovar las comisiones internas. Sí a la
Juventud Sindical. Así se pactó con Néstor en vida, no repetir el error de la
JTP vs la JS como en los setenta. Y Facundo se fue con Hugo (y con "Sergio"), qué se le va a hacer. Pero la deuda es cómo el
moyanismo no pudo armarle la interna a los gordos en casi 10 años, incluido el
papelón en Comercio. Cómo no se pudo dar vuelta al n°2 o el n°3 de cada gremio y destronar a los
Cavalieri, West y compañía. El crecimiento de la izquierda es un justo ¿castigo?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

