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lunes, 18 de mayo de 2015

Sigue en carrera: ¿Cómo piensa el candidato a gobernador Julián Domínguez?


Luego de las sorpresivas “renuncias históricas” de Urribarri a la carrera por la presidencia y de Bossio a la de gobernador del día martes, se reducen los candidatos dentro del Frente para la Victoria a ambas contiendas. Se estima que en los próximos días tanto el ex canciller Jorge Taiana como el actual ministro de Defensa Agustín Rossi también declinarán sus candidaturas ya que no miden en las encuestas, dejando despejado el camino a solo dos candidatos a las PASO: Randazzo o Scioli.
No obstante, en la terna a la gobernación bonaerense aún no está todo tan claro. Si bien se descarta una postulación de Insaurralde por sus vaivenes con el Frente Renovador, aún no se sabe que rol jugará el secretario de Seguridad Sergio Berni, quién sonaba para acompañar a Bossio. Lo que sí se sabe con certeza es que tanto el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández (¿acompañado por el intendente de la La Matanza Fernando Espinosa?) como el presidente de la Cámara de Diputados Julián Domínguez (acompañado por el intendente de Berazategui) siguen firmes en sus chances. Habituado al trato con los medios y una alta exposición, todo el mundo conoce a Aníbal. ¿Pero cómo piensa Julián Domínguez?
El perfil de Domínguez rebosa de activos. Perteneciente a la “generación malvinera” y de lealtad indudable a la Presidenta, fue un exitoso Ministro de Agricultura luego de la crisis de la 125, re construyendo el diálogo con el sector hasta desarticular la Mesa de Enlace. Íntimo del Papa Francisco, cuenta con el respaldo de Roma y el voto católico. Como presidente de la Cámara de Diputados, acentuó su perfil de hombre de diálogo con todos los partidos políticos.
A diferencia de otros candidatos, Julián Domínguez creó un anillo de dirigentes y cuadros medios con su Grupo San Martín, entre los que destacan Mario Oporto, Carlos Kunkel, Maria Eugenia Bielsa, y muchos más. En su reciente libro “Hacia el Sueño Argentino (para el ordenamiento e integración territorial con desarrollo)” Julián Domínguez propuso algunas ideas que seguramente llevaría adelante en la provincia. Veamos:

Industrializar la Ruralidad

Domínguez afirma que el ingreso al consumo de grandes masas en China e India garantiza el crecimiento por años de nuestro campo. Es por eso que “hay una tendencia a un cambio de eje en el comercio” mundial que hace necesario “alianzas económicas con China e India, pero también con los países del mundo árabe y los países vinculados al comercio del Pacífico en general. Vamos girando cada vez más de Europa y el Atlántico, a Latinoamérica y al Pacífico”.
Sin embargo ese empuje de la demanda internacional debe transformarse necesariamente en trabajo argentino. Julián Domínguez afirma que defiende “un proyecto amplio de industrialización del país que deje en claro que lejos estamos de pretender desarrollar un modelo de reprimarización de nuestra economía”. Por eso “aún cuando conozcamos el interés de grandes inversores, la llegada de estos capitales no debe hacernos olvidar que el Estado debe impulsar la promoción de las PYMES y cooperativas, pues éstas explican el 70% del empleo argentino”.
La liquidación de cosechas y la generación de divisas para la industria nacional no es ajena a ese esquema. Por eso Julián Domínguez sostiene “¿En qué sentido podemos llamarnos independientes si un oligopolio de empresas controla los alimentos que consumimos y nos impone sus precios? ¿Y qué de las grandes dificultades de stock de divisas que trae aparejado el hecho de que sea un pequeño grupo de empresas la que controla el comercio exterior de nuestro país?”

Descentralizar

No es menor tampoco el problema de la concentración de población en el conurbano bonaerense, con altos porcentajes de necesidades básicas insatisfechas y déficit de estructura en general. Julían Domínguez plantea “vincular la educación y el conocimiento con la producción en la posibilidad de profundizar la generación de valor agregado en origen. El crédito nacional tiene que estar orientado a promover y financiar ese tipo de emprendimientos productivos y la consecuencia inmediata será el regreso de nuestra gente a sus lugares de origen, la reversión de la tendencia de la migración interna hacia las grandes ciudades, la nueva esperanza de crear un interior próspero e inclusivo y el sueño de tener un país ordenado y territorialmente integrado”. Para eso hay que generar un proceso “potenciando 100 ciudades, 100 nuevos polos de una vida autosuficiente”
Su visión política lo coloca sin dudas como “el bonaerense más amigo del interior”, una especie de Manuel Dorrego del siglo XXI.

martes, 5 de mayo de 2015

Impuesto a las Ganancias, unidad de la CGT y sintonía fina: ¿Podrá Scioli?

El martes último, el ministro de economía Axel Kicillof anunció la modificación en la escala de ganancias beneficiando aproximadamente al 68% de trabajadores alcanzados por el impuesto (dentro del 10% de trabajadores en total que lo pagan) en aproximadamente 6% de desgravación impositiva. Una excelente noticia que aporta una cierta "justicia cortoplacista" en medio de un esquema fiscal argentino complejo y regresivo, a pesar de que ciertamente ganancias es el impuesto más progresivo si se lo compara, por ejemplo, con el iva al consumo. Sin embargo vale la pena preguntarse: ¿Por qué se anuncia esta medida ahora?
Varios son los factores, que involucran ciertamente aspectos macroeconómicos, políticos y electorales. En primer lugar ganancias no es un impuesto menor dentro de la recaudación del gobieno nacional. Anses se nutre en un alto porcentaje (casi un 20%) del aporte del impuesto a las ganancias, con lo cual cuando Cristina dice que ese dinero se "redistribuye" en cierta medida lo hace, vía jubilaciones, asignación universal, netbooks escolares, etc. Por otro lado, el gobierno acaba de tomar hace quince días deuda por aporximadamente 1.400 millones de dólares, que se estiran si se sumán los bonos que colocó en el mercado la YPF de Galluccio. Así "el puente de plata" que significan unas reservas robustas del Banco Central, que mantengan el tipo de cambio "planchado" y eviten corridas bancarias u operaciones de desestabilización financiera en medio de la campaña, está garantizado. El costado electoral de la medida se aprecia si se recuerda 2013. Ese año, en medio de una presión creciente de los sindicatos, la oposición al gobierno principalmente en la figura de Sergio Massa, tomó el reclamo otorgándole estatus de promesa de campaña. Tras una derrota en primarias, el gobierno modificó el mínimo no imponible, pero fue demasiado tarde y no le alcanzó. Falló el timming.
El Papa peronista
No es menor tampoco el estado de agitación en el sindicalismo argentino. A pesar de la fractura de las centrales sindicales (tres CGTs, dos CTAs), "los muchachos" suelen unirse cuando de pelear reivindicaciones se trata y 2015 no es un buen año para tener un proceso de cierre de paritarias traumático. Ni el propio Caló, líder de la CGT más próxima al gobierno pudo (¿quiso?) contener a sus bases metalúrgicas, que fueron al paro por un porcentaje de aumento que le gane a la inflación y sume un par de puntos al salario real. Un dato significativo fue que el anuncio extraoficial de la medida lo hiciera el líder de la UOCRA y representante internacional de la CGT en la Organización Internacional del Trabajo (¿el Canciller obrero?) Gerardo Martínez, tal vez el más cercano a Crisitina en este momento político. Otro gesto apreciable fue la audiencia que le otorgó el papa Francisco a Pablo Moyano y el llamado que su padre Hugo recibió del Santo Padre en medio de su reunión con la Pastoral Social. Se sabe, Francisco como buen cristiano y peronista, trabaja por la reunificación del movimiento obrero en una sola CGT. No sería esta una mala noticia, tal vez condición necesaria para el efectivo combate contra el trabajo en negro y demás flagelos laborales que aún quedan pendientes.
Si de asuntos pendiente se trata, vale preguntarse cuánto más aguanta el actual esquema impositivo, de subsidios al transporte y la energía y baja inversión de los empresarios.
El próximo gobierno deberá ordenar algunas cuestiones macroeconómicas que sirvieron para salir de la crisis y "apalancar" la producción y el mercado interno. Se sabe que una buena receta, si no se modifica y adapta a los tiempos, a la larga arruina el pastel. Habrá que ver como se logra desatar el potencial de productividad e inversiones sin malograr las conquistas sociales, el nivel de empleo ni el mercado interno con una devaluación grosera o atajo similar. Lo que se dió en llamar la sintonía fina es el desafío del próximo gobierno sea este de Macri, Massa o Scioli. Aunque en el caso de Macri sabemos hasta el momento, lo más "fino" que presentó fue al ex jefe de la metropolitana procesado por escuchas Palacio.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Subámonos Todos y Todas al Papamóvil




Cristina pasó por el Vaticano para recibir el apoyo de Francisco. Tanto en su pelea con los fondos buitre, y así acumular fuerza para su intervención en la ONU, como hacia el frente interno que impone un año de gobierno en una situación económica y política delicada con sectores siempre dispuestos a apostar a romper la paz social con saqueos y rio revuelto.
¿Cómo se lee políticamente todo esto? Por un lado los intelectuales orgánicos de la oligarquía argentina muestran a un Papa poderoso y magnánimo que le perdona a Cristina años de destrato en aras de la paz social, la "ayuda".
Por otro lado, influyentes intelectuales progresistas alineados con el gobierno hacen una lectura en la cuál Francisco tiene un doble juego, interviniendo activamente en la política interna argentina del lado del más crudo antikirchnerismo. 
Lo cierto es que tanto la derecha como la progresía del kirchnerismo sangra por la herida. Veamos.

Perón y la Iglesia
El General reconocía como un error el haber planteado un enfrentamiento político con la Iglesia Católica en su segundo mandato. El General reaccionó de mala manera a la creación del Partido Democratacristiano (que obedecía a una estrategia internacional de los Estados Unidos y el Vaticano, para frenar al Partido Comunista en Italia y Francia en particular) porque sentía que le disputaba electoralmente dentro del Frente Nacional que era el justicialismo, que incluía a los católicos. La escalada terminó con el catolicismo como aglutinador de la clase media y las fuerzas armadas que lograron derrocar, bombardeo previo mediante, al presidente constitucional. Bombardeo donde las bombas tenían la leyenda "cristo rey" y donde el corpus christi se transformó en la primera movilización de masas del antiperonismo, que ganó la calle y se envalentonó.
Y si bien es verdad que la primer reacción desde la militancia fue "nos enchufaron un Juan Pablo II en latinoamerica para que la libere como a Polonia", Cristina aprendió de eso. 
No es posible llevarse mal con el Papa, menos si es argentino.

Néstor vs Bergoglio
Es verdad que siempre fueron adversarios políticos Néstor/Cristina y Bergoglio. Pero esto se explica por un contexto. El rol cómplice de la cúpula de la Iglesia con la última dictadura (confesión a torturadores con capellanes en los centros clandestinos, intermediación en la distribución de los nietos apropiados y un largo etcétera) imponía a la política, recuperada en 2003, marcarle la cancha. Al Gobierno ponerle los puntos a la corporación Iglesia. Ya no más esos "Tedeum porteños" donde un Arzobispo "reta" a un Presidente Constitucional (como a Alfonsín, que contestó). Así es que a la política de derechos humanos que ponía en el centro el papel cómplice de la Iglesia institución (siempre reivindicando la figura de los curas tercermundistas como el padre Mugica, el obispo Angelelli, los curas Palotinos, entre otras víctimas de la dictadura), le siguieron los "Tedeum federales" itinerantes, por el interior del país y la silla vacía en la catedral de Bergoglio. Situaciones como la muestra de León Ferrari en su momento y la Ley de Matrimonio Igualitario o de Identidad Sexual fueron los picos de tensión. Ello obedece también a una visión civil laica de la vida pública, casi alfonsinista, de Néstor y Cristina donde la Iglesia no debe inmiscuirse en derechos civiles. Más allá de la postura contraria de Cristina como creyente y por su experiencia personal, al tema aborto.
Pocos recuerdan que la famosa expresión "crispación" la popularizó Bergoglio luego de que en una entrevista en la campaña presidencial de 2007 Cristina dijera que prefería "la evita de puño crispado".
No es menos cierto que Bergoglio siempre fue un tipo muy complejo, que lideraba el ala izquierda de la Iglesia argentina y era atacado por monseñor Aguer desde La Plata. También que siempre apadrinó a los curas villeros, quienes hablan maravillas de él. Un tipo no apto para simplificaciones.

Bergoglio ha muerto. Viva Francisco.
El jesuita demostró que aunque no pudo torcerle la mano a Néstor, es un político muy hábil. Por fortuna, pero también por mucha virtú, logró llegar a la cima de la organización política internacional más antigua y poderosa del planeta. Juega en otra liga, Argentina ya le queda chica. Es por ello que la relación con Cristina ha mutado. A ambos les interesa y conviene llevarse bien.
A los interpretes periodísticos ya mencionados, no. Según Blank en Clarín: 
"La Presidenta le había dicho al Papa, en agosto, que quería verlo porque “necesito su ayuda”. Cristina se llevó ayer del Vaticano todo lo que esperaba encontrar. Gestos de cercanía, atención personal, respaldo institucional"
Aunque quiera poner a Cristina mendigando apoyo, no puedo ocultar que fue un éxito para ella.
Por su parte, Verbitsky en Página 12 pone énfasis en cómo "opera" Bergoglio en la coyuntura local:
"Despejadas las prevenciones personales entre ambos, tampoco es novedoso que un liderazgo político busque reforzar su legitimidad aproximándose a la Silla Apostólica. Pero ese movimiento suele ser recíproco, y su contraparte es el fortalecimiento de las posiciones eclesiásticas en la secularizada sociedad argentina. A través de voceros propios y ajenos, religiosos y políticos, Francisco actúa sobre la realidad nacional. Esta semana lo hizo a través de tres sacerdotes muy próximos. Carlos Accaputo, quien fue su principal operador político en el arzobispado porteño, dijo que el Papa era solidario con los intereses de la Argentina en el litigio con los fondos buitre, que tenía una relación muy honesta y de confianza con Cristina y que para la Iglesia Católica el sistema financiero debe estar al servicio de la economía real, que genera trabajo, y no de una acumulación desencarnada de la vida del hombre y de los pueblos. El jefe de protocolo del Vaticano, Guillermo Karcher, informó que al Papa le preocupaban “la gobernabilidad y la sana democracia en la Argentina” y por eso recomendaba “cuidar a Cristina”. El rector de la Universidad Católica Argentina (UCA), Víctor Manuel Fernández, dijo que el Papa relativizaba los escandalosos informes del Observatorio de la Deuda Social de su universidad, según los cuales la pobreza es hoy similar o peor que en la crisis de fin de siglo y que no hablaba a través de los obispos (...) La extraordinaria sutileza de esta maniobra es imperceptible para el ojo no entrenado. Accaputo transmite las mejores intenciones de la palabra oficial. Karcher repite el recado ambiguo que su jefe comunica a todos sus visitantes argentinos y que el encargado de relaciones exteriores del PRO, Diego Guelar, decodificó sin ambages: “Está dando una señal de urgencia y de comprensión de que la situación argentina es muy grave”. La reflexión de Fernández agrega un matiz alambicado. Primero difunde los informes del Observatorio, que desconocen todos los avances logrados en una década de sostenida reparación social, pero una vez logrado el efecto ensombrecedor desdeña con elegancia su propia obra (...) Si la situación nacional tuviera el desenlace trágico que Bergoglio presagió con insistencia durante sus años frente a la Plaza de Mayo (...), el papa Francisco podría decir que hizo todo lo posible por evitarlo, pero que sus esfuerzos no bastaron..."

O sea, si bien el apoyo es genuino a nivel internacional, a nivel local "en público banca" para quedar despegado si "por abajo" pasara algo que con la instalación de temas de sus operadores, sin duda contribuiría a generar.
Blank hace una lectura similar:
¿Qué piensa el Papa sobre esto? Volvamos a El Cardenal, que en la soleada tarde que anticipa la primavera recomienda prestar más atención al rector de la Universidad Católica (UCA), Víctor Manuel Fernández, hecho arzobispo por Francisco; que a los dichos un tanto estentóreos de monseñor Guillermo Karcher, jefe de protocolo del Vaticano. Karcher había declarado el martes pasado que a Francisco “le preocupan la gobernabilidad y la sana democracia”. Algunos lo vieron como el fósforo acercándose a la bomba que había instalado la propia Cristina, cuando en esos días sostuvo que se preparaba un“estallido” y que algo podría suceder cuando ella estuviera de viaje. Por las dudas, Hugo Moyano convenció enseguida a Luis Barrionuevo de que era mejor guardar la convocatoria a otro paro sindical para mejor ocasión.
O sea que en los hechos, aparte del apoyo internacional por coincidencias doctrinarias contra la fase especulativa del capitalismo global, en la coyuntura argentina sus dichos desactivaron la pelea por la calle que estaban prestos a iniciar Barrionuevo-Moyano-Duhalde. ¿Por qué el Papa Francisco recibe a todo el mundo y no recibe a Sergio Massa?
Hasta ahí lo que se "lleva" Cristina y lo que "aporta" Francisco. ¿Pero que se "lleva" Francisco y "aporta" Cristina?
Nos dice nuevamente Blanck:
"El Cardenal le agrega a esa lógica, casi obvia preocupación institucional, un condimento político muy propio de un Papa al que la política nunca le fue ajena. Y dice: “¿Usted se imagina?... Hablar de iniciativas por la paz con los principales líderes del mundo, con Obama, con Putin, y que pase algo en la Argentina... Todos mirarían al Vaticano, no a Buenos Aires”. Visto así, si se perdona la irreverencia, la ayuda del Papa a una transición serena de Cristina tendría que ver también con mantener ordenada su propia interna".
Y agrega la crónica de Página 12:
"Lo que sí es un tema que le interesa al Papa es el de transmitir un mensaje de paz, sobre todo en medio de la convulsionada situación mundial. La Presidenta, que también participará en la ONU en una reunión del Consejo de Seguridad sobre terrorismo, que presidirá Obama, mencionó que Francisco estaba sorprendido de que no dejaran hablar en ese ámbito a los miembros observadores, El Vaticano y Palestina. Y sugirió que ella podría leer parte del Evangelii Gaudium referida a la necesidad de buscar la paz. De esa forma, así como Bergoglio puede contribuir a amplificar el reclamo de la Argentina contra los buitres, CFK podría ser de alguna forma mensajera de un pedido del Papa para el resto de los líderes del mundo.."
O sea, buena imagen internacional por no tener quilombo en casa y una "voz" en la ONU. Representación. Si bien en La Nación Morales Solá lee similiar pero invertido a Verbistky dejando a Cristina como la manipuladora y a Francisco como el desprendido cuando dice:
"Cristina Kirchner está desplegando un proyecto, cada vez más ostensible, de acumulación de poder para comenzar en algún momento una negociación con los holdouts y también para conservar su liderazgo político más allá de la presidencia. El Papa tiene preocupaciones más inmediatas: preservar la paz social en su país y contribuir a que el proceso político llegue a diciembre del próximo año sin sorpresas ni arrebatos". 
Que en el fondo no la quiere y la guerrea también ya que:
"Basta leer los últimos pronunciamientos de los obispos argentinos (inseguridad, inflación, empleo, narcotráfico) para inferir sobre las ideas del Papa."
Pero los hechos son los hechos, y ni Morales Solá ni Julio Blanck hablan del gesto hacia la juventud y el Cuervo.

La Foto


¿Que significa la foto? La mulipartidaria de los jóvenes. Los gestos con el Cuervo (el regalo de una remera de la Básica de La Cámpora en la villa Zabaleta de Barracas, el cuadro de Mugica como diciendo "nosotros no somos anti iglesia, estos son los curas que nos gustan") y la llamada de Francisco completamente fuera de protocolo a la abuela por el cumpleaños, como trato preferencial hacia él. La presencia de los influyentes del Gobierno, como Zaninni y Julián Dominguez. La ausencia de los pre candidatos presidenciales Scioli, Randazzo, etc. 
¿Es verdad que Francisco hace política en la coyuntura argentina via Carrió, Michetti, Gustavo Vera? Si. Si tal como dice Blank:
"Antes de reunirse con la Presidenta, Francisco había hecho más intensos los contactos con compatriotas invitados a visitarlo. Este jueves, por ejemplo, recibió a catorce obispos argentinos. La mayoría de ellos fueron nombrados por él mismo, son su tropa. Ante él desfilaron también dirigentes del oficialismo y la oposición".

Los hechos muestran que Francisco juega a garantizar una transición ordenada y en paz y eso fortalece a Cristina, lo cual no agrada ni a Blanck ni a Morales Sola. Y a su vez Cristina empodera a Francisco, lo cual ciertamente no agrada a Verbistky.
La realidad es que este encuentro y sus resultados generaron una reacción gorila muy fuerte entre los caceroleros, aún los católicos. Concretamente aísla violentos que quieren sublevar la calle y pescar en río revuelto. Garantiza la paz social y brinda fortaleza para hacer el planteo en la ONU.

Actualización:

Dice Pagni en su nota del lunes en La Nación: 
"El Papa pretendía que su red de Escuelas para el Encuentro, Scholas Ocurrentes, sea proyectada a escala internacional por la Argentina (...) Scholas Ocurrentes, una asociación global de colegios para promover una "pedagogía de la paz", nació en Buenos Aires con el nombre Escuelas Vecinas. La fundaron el entonces arzobispo Jorge Bergoglio y el educador José María del Corral, que hoy preside Scholas en el Vaticano.......Es habitual que Francisco recurra a argentinos para llevar adelante algunos de sus principales proyectos. A comienzos de mes, por ejemplo, les encargó a Ricardo Romano -un dirigente que durante años estuvo al frente de las relaciones internacionales del PJ- y a José Luján y Mariano Conde, dos expertos en relaciones con China, entregar una carta al presidente Xi Jinping para instarlo a visitar la Santa Sede".
O sea: Francisco también "pide" y definitivamente, juega "en otra liga".

Actualizaciòn II:

Acá el Turco Asís agrega dos hitos notables en el enfrentamiento Bergoglio-Néstor: la salida al ruedo del ex obispo en Misiones que le ganó a Rovira, volteando las reelecciones en 2007 (y cuyo principal perjudicado fue Felipe Sola en PBA); y la Misa por la Memoria de Rucci, el muerto incómodo de la izquierda peronista, en la Catedral Metropolitana en 2007 también.
Y lucha contra una tesis invertida, "educando políticamente a los antikirchneristas", a saber: que Francisco no se (los) traicionó. Notable. 

Actualización III: Increíble la nota del blog Taller La Otra sobre el tema. IMPERDIBLE

jueves, 28 de agosto de 2014

Lugano y Berni. El problema de la vivienda y la represión en la Ciudad de Buenos Aires



Nos tomamos unos días para pensar este post, porque es un tema sensible. Invita a la fácil, la de indignarse por la represión, decir que son todos unos hijos de puta (la Metropolitana, Gendarmería, Macri, Berni ¿Cristina?)…y olvidarse.
Y porque queríamos hablar con los compañeros. Que nos cuenten cómo la vieron. Y lo publicamos hoy que hay paro, porque ya hablamos del paro y porque nos gusta ir a contramano de la vorágine de la agenda mediática, aunque no garpe.
El sábado por orden de una jueza la Policía Metropolitana, con asistencia de la Gendarmería, reprimió y desalojó a los vecinos de la Toma Papa Francisco en Lugano. 700 familias fueron desplazadas y sus ranchos destruidos por las topadoras, al mejor estilo Cacciatore ´78. Por el gobierno de la Ciudad puso la carita la vicejefa de Gobierno Maria Eugenia Vidal. Por el gobierno nacional el secretario de Seguridad Sergio Berni.
El tema es complejo por varias aristas. La represión toca la fibra de cualquier militante que la sufrió y despierta una postura antiyuta y antirepresiva enseguida. Hay que condenarla. Pero importa dejar en claro quién fue que reprimió, saber bien cómo vino la mano. Y además animarse a pensar otras cosas: ¿Estaba bien esa toma? ¿Por qué nació? ¿El gobierno nacional tuvo un giro en su política de no- represión? ¿Cómo juegan los cálculos e intereses electorales de 2015? ¿Y los negocios inmobiliarios en la Ciudad? ¿Está bien la política de estado del Gobierno Nacional hacia la Ciudad de Buenos Aires en el tema tan sensible de la vivienda?

La toma
El Parque Indoamericano es un gigantesco “espacio verde” en el barrio de Lugano, entre Av. Cruz, Lacarra, los piletones hacia Soldati y casi llegando a la autopista “lugano arriba”. Para otros es un descampado, donde se arrojan residuos y escombros. Lo cierto es que está emplazado entre la Villa 20, que está del otro lado de Lacarra; Barrio Los Piletones-Villa Fátima hacia Soldati;  y no muy lejos (15 cuadras) está la cancha de San Lorenzo y la Villa 1.11.14 o “Bajo Flores”. A su alrededor hay varios monoblocks, los más conocidos Lugano 1 y 2 y el Barrió Samoré, de “vecinos” muchas veces furiosamente antivilleros (¿obreros? ¿Clase media baja? ¿Blancos?).
En diciembre 2010, luego de la muerte de Néstor, hubo una toma grande y una represión poco clara de la Federal, con muertos incluso. Este hecho significó un apriete de la cana como corporación a Cristina (parecido a lo que le sucedió a Correa en Ecuador en su momento) y precipitó que se le quite el manejo de las fuerzas de seguridad a Aníbal y la creación del Ministerio de Seguridad a cargo de Nilda Garré.
Esa toma se desactivó luego de un intenso laburo del Ministerio de Desarrollo de la Nación, articulando con Desarrollo de Ciudad, y donde se terminó prometiendo que por cada peso que pusiera la Ciudad pondría uno la Nación. Nadie puso un peso. Las causas siguen estando. No hay terreno para construir. Los alquileres salen muy caros porque hay mucha demanda, mucho movimiento, “mucho trabajo” y los vivos especulan. No hay una política de vivienda de la Ciudad. Tampoco de Nación.
Por supuesto que el tema reflotó. En febrero de este año hubo una toma más pequeña que la anterior, pero más duradera. Seis meses duró. Y hasta le pusieron un nombre que los proteja: “Barrio Papa Francisco”.
Algunos creen que el primer error fue dejar crecer esa toma. Que se agrande, que se ponga sólida.


¿Cómo no va a haber toma?
Hay toma porque no hay vivienda. No hay vivienda porque no hay terrenos y porque no hay créditos hipotecarios (tasas bajitas, muchos años, para el laburante). Pero al mismo tiempo no para de crecer la demanda. Hay un gobierno en la Ciudad que debe por mandato constitucional tener una política de estado frente a esta demanda ciudadana. En esta nota, Juan Cabandié da números:
“En 2001 había 107.805 personas habitando en villas y asentamientos, hoy son entre 250 y 300 mil las personas que habitan de manera precaria y el déficit habitacional total en la Reina del Plata afecta a unos 500.000 habitantes.
También deberían cumplirse las leyes de urbanización de villas, recuperando –de mínima– el nivel de inversión previo a la actual gestión. Esto significa que si en 2013 se hubiese invertido un 4 por ciento en vez de un 2 por ciento, el presupuesto en este rubro hubiese sido 1000 millones de pesos mayor, lo que equivaldría a la construcción de 3800 casas que podrían alojar a más de 19.000 personas (…) Sólo con el dinero subejecutado –es decir, no utilizado– entre 2008 y 2013 se podrían haber construido más de 6100 viviendas, satisfaciendo la necesidad habitacional de 30.000 porteños.”
Si bien Juan Cabandié es un hombre del “partido de gobierno” como dirían los radicales, los números son los números.
Ahora bien, la toma es una herramienta clásica de los sectores populares. Muchos barrios de inmigrantes arrancaron así. No todo fue urbanismo en el pasado y los orígenes de las cosas suelen ser barrosos, aunque después se emprolijen con el tiempo. En los setenta los milicos volaron muchas villas de la capital federal. El caso paradigmático fue la 31 en Retiro, que pasó de 60 mil habitantes a 12 mil en el 1983. Mucha de esa gente se fue a provincia. Los milicos solucionaban todo con monoblocks, Fuerte Apache nace en esa época. En los ochenta hubo grandes tomas de tierra, en Lomas de Zamora, Lanús y La Matanza por ejemplo. Pero una toma es distinta que una villa. Porque en la primera se trazan calles, se reparten lotes desde un principio, se jode con los servicios. Apunta a ser un barrio desde sus orígenes. La villa crece como puede, desordenada, con pasillos. Es más quilombo, menos planificada y por eso también cuesta que lleguen los servicios (ver “De la Ruta al Barrio” de Maristella Svampa). Muchas de esas tomas de los ochenta derivaron en un movimiento, que luego se llenó de desocupados y se le dijo piquetero, la Federación Tierra y Vivienda de Luis D´elía (FTV).
Pero también es verdad que hay mucho “vivo” en las tomas. Porque la toma es como el saqueo. Ambos se basan en una necesidad primaria (el hambre, el techo) pero siempre un grupo organizado “tira la primera piedra” y luego la gente se prende espontáneamente y la masividad lo torna popular y anónimo.
Esta toma era un imposible desde el principio. Porque no se iba a dejar crecer una villa en el Indoamericano. No se dejó en 2010, no se iba a dejar ahora. Pero además porque esas tierras están contaminadas. Había un depósito judicial de autos secuestrados ahí. Aceites, naftas, mercurio de baterías, durante años, contaminando la tierra. Tan es así que cuando la Fundación Madres de Plaza de Mayo con su proyecto de viviendas “Sueños Compartidos” quiso construir ahí para urbanizar la Villa 20, un juez le dijo que no, que primero había que remover no solo los vehículos sino por lo menos tres metros de profundidad de tierra contaminada y reemplazarla por nueva. Nada menos.


La Represión
Muchos compañeros nos decían asombrados que les impresionó lo “cebados” que estaban los canas de la Metropolitana. A Horacio Pietragalla (hijo de desaparecidos y nieto recuperado, diputado nacional por el FPV que milita en Lugano) le dieron hasta tirarlo y le siguieron dando en el piso. Encima después lo toreaban “cómo cobraste eh”, y eso que Horacio es grandote.
Reprimió la Policía Metropolitana por orden de una jueza, en forma constitucional, legal, por derecha”. Y la Gendarmería estuvo de contención, haciéndole la segunda a la Metropolitana, pero no participó en la represión. Mal que les pese a la izquierda y a los liberales, que por las bravuconadas de Berni ya querían endilgarle la represión al gobierno nacional y jugarle las contradicciones, chicanearlo con que había abandonado sus banderas. Por ejemplo Tennembaun, que lo ubicó Maria Rachid (legisladora porteña del Mov. Evita) cuando por twitter le dijo “yo estuve desde las 9 de la mañana, hasta las 23 del sábado y a la Gendarmería no la vi reprimiendo”.
Es muy, muy destacable que los representantes de la militancia hayan puesto el cuerpo. Hubo muchos legisladores porteños como Paula Penacca, Pablo Ferreyra, Maria Rachid, José Cruz Campagnoli de Nuevo Encuentro; el diputado nacional Horacio Pietragalla; comuneros como Facundo Roma y referentes del barrio como Alejandro “el pitu” Salvatierra que dieron el presente. Incluso el Cuervo Larroque, que tiene su básica de siempre en la Villa 20.
Que bancaron a la gente, aún no estando del todo de acuerdo con la toma.
“El sábado fue ir a aguantar y ver que estos no maten a nadie. El domingo acompañar a la gente a los paradores de la Ciudad, que zafan. Ver que se reparta la comida. Gestionar los documentos para los subsidios.”
Los subsidios son de 1.800 pesos por mes y un pago extra único de 3 mil, cuando los alquileres en la Villa 20 están entre dos y dos mil quinientos pesos.

B.E.R.N.I.
Lo que generó mucho ruido fue ver y escuchar al secretario de Seguridad bancando el desalojo, a pesar de decir que fue improvisado y mal hecho. Aunque no “prestó” la Gendarmería, e incluso parece fue una decisión directa de la Ministra, si es verdad que puso la cara y declaró fuerte. La militancia dice que le venía pidiendo hace rato que pusiera más seguridad en la zona, que “estaba picante”. Da la sensación que se hizo zona liberada para que haya delito y tener la excusa para el desalojo. Y mataron a la piba. Y hubo desalojo.
No vamos a hablar de Berni, habiendo algo tan groso escrito. Lo que sí vamos a decir es que parece que más allá de su eficacia o no, la sobreactuación de Berni parece más exacerbada que nunca de cara a una posible candidatura en 2015. Es parte del juego. A nosotros no nos asusta Berni. De hecho, nos gusta. El peronismo (el kirchnerismo) tiene derecho a tener un tipo que intente una política de seguridad distinta a la del eje Nilda-Verbistky-Arslanian-Saín (que nos gusta más, es estructural y más seria. Pero no anduvo). Y los emparentamientos con Aldo Rico o Ruckauf no pasan de chicanas baratas. Porque a Berni lo conduce alguien bien distinto, que es Cristina. Pero bueno, esto desata internas en el movimiento y dispara debates. Que hay que dar, porque sino la militancia no crece. Te corren por izquierda. Te quedás en la chiquita, en la coyuntural.

¿Tenía que quedarse la gente en esos terrenos intoxicados? No. Todos sabemos que apuntamos a una solución de fondo, posta, las casitas.  Pero ¿mientras tanto? “Esto va camino a ser Villa Cartón 2” nos dice un compañero, en alusión a la villa que se quemó en tiempos de Telerman y que fue el origen  del Parador de Parque Avellaneda.
Y acá hay que hacer una autocrítica, que es la experiencia de viviendas de las Madres. Que fue hermoso hasta que Shocklender las cagó y se choreó todo. Pero esa frustración está muy presente en la memoria viva del barrio. Y hay que hacerse cargo. Porque el gobierno nacional, frente a un distrito opositor opulento como lo es la Ciudad, tomó la sensata decisión de dejar que fuera Macri el que tuviera que poner dinero de su presupuesto para hacer viviendas y priorizar las provincias. Pero eso no pasó y el gobierno nacional bajó viviendas desde Madres, y eso no salió. Entonces la promesa que levantó la toma del Indoamericano en 2010, “por cada peso que la Ciudad ponga, pondrá otro la Nación” quedó en la nada.
La solución de fondo es regular los alquileres, para que no se zarpen con la especulación y hacer algo con las viviendas desocupadas en la Ciudad. También exigirle a Macri que ponga a disposición terrenos. Y al gobierno nacional que destine una cuota decente del Plan Federal de Viviendas a la Ciudad.
Y discutir estas cosas. Hacerse preguntas. ¿Está bien siempre que venga cualquiera y pinte una toma? ¿Todas las tomas son iguales? ¿Todo operativo que haga uso de la fuerza está reprimiendo? La definición básica de Estado es una organización que ejerce el legítimo monopolio de la fuerza en un territorio y sobre una población determinada. ¿Es lo mismo la represión de una dictadura que la de un gobierno electo que puede perder la siguiente elección?
A mí me gusta la represión “a lo Néstor”. Como cuando sacó a upa al gordo De Angelis de la ruta en 2008. Creo en eso, que la cana tiene que cobrar. Tiene que ir desarmada, solo con gas pimienta y bastones, y si cobran que cobren. Prefiero ciudadanos canas que ciudadanos civiles en el hospital. Prefiero desarmar el piquete y aparte ganar la pulseada políticamente porque tengo canas heridos. Pero hay veces que el Estado debe accionar. Y estos debates se tienen que dar. Porque si no viene cualquier jipi y te corre por izquierda.
Y Juan Domingo Perón no era trabajador social, ni boy scout. Era un Hombre de Estado. Que hacía casas.