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lunes, 18 de mayo de 2015

Sigue en carrera: ¿Cómo piensa el candidato a gobernador Julián Domínguez?


Luego de las sorpresivas “renuncias históricas” de Urribarri a la carrera por la presidencia y de Bossio a la de gobernador del día martes, se reducen los candidatos dentro del Frente para la Victoria a ambas contiendas. Se estima que en los próximos días tanto el ex canciller Jorge Taiana como el actual ministro de Defensa Agustín Rossi también declinarán sus candidaturas ya que no miden en las encuestas, dejando despejado el camino a solo dos candidatos a las PASO: Randazzo o Scioli.
No obstante, en la terna a la gobernación bonaerense aún no está todo tan claro. Si bien se descarta una postulación de Insaurralde por sus vaivenes con el Frente Renovador, aún no se sabe que rol jugará el secretario de Seguridad Sergio Berni, quién sonaba para acompañar a Bossio. Lo que sí se sabe con certeza es que tanto el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández (¿acompañado por el intendente de la La Matanza Fernando Espinosa?) como el presidente de la Cámara de Diputados Julián Domínguez (acompañado por el intendente de Berazategui) siguen firmes en sus chances. Habituado al trato con los medios y una alta exposición, todo el mundo conoce a Aníbal. ¿Pero cómo piensa Julián Domínguez?
El perfil de Domínguez rebosa de activos. Perteneciente a la “generación malvinera” y de lealtad indudable a la Presidenta, fue un exitoso Ministro de Agricultura luego de la crisis de la 125, re construyendo el diálogo con el sector hasta desarticular la Mesa de Enlace. Íntimo del Papa Francisco, cuenta con el respaldo de Roma y el voto católico. Como presidente de la Cámara de Diputados, acentuó su perfil de hombre de diálogo con todos los partidos políticos.
A diferencia de otros candidatos, Julián Domínguez creó un anillo de dirigentes y cuadros medios con su Grupo San Martín, entre los que destacan Mario Oporto, Carlos Kunkel, Maria Eugenia Bielsa, y muchos más. En su reciente libro “Hacia el Sueño Argentino (para el ordenamiento e integración territorial con desarrollo)” Julián Domínguez propuso algunas ideas que seguramente llevaría adelante en la provincia. Veamos:

Industrializar la Ruralidad

Domínguez afirma que el ingreso al consumo de grandes masas en China e India garantiza el crecimiento por años de nuestro campo. Es por eso que “hay una tendencia a un cambio de eje en el comercio” mundial que hace necesario “alianzas económicas con China e India, pero también con los países del mundo árabe y los países vinculados al comercio del Pacífico en general. Vamos girando cada vez más de Europa y el Atlántico, a Latinoamérica y al Pacífico”.
Sin embargo ese empuje de la demanda internacional debe transformarse necesariamente en trabajo argentino. Julián Domínguez afirma que defiende “un proyecto amplio de industrialización del país que deje en claro que lejos estamos de pretender desarrollar un modelo de reprimarización de nuestra economía”. Por eso “aún cuando conozcamos el interés de grandes inversores, la llegada de estos capitales no debe hacernos olvidar que el Estado debe impulsar la promoción de las PYMES y cooperativas, pues éstas explican el 70% del empleo argentino”.
La liquidación de cosechas y la generación de divisas para la industria nacional no es ajena a ese esquema. Por eso Julián Domínguez sostiene “¿En qué sentido podemos llamarnos independientes si un oligopolio de empresas controla los alimentos que consumimos y nos impone sus precios? ¿Y qué de las grandes dificultades de stock de divisas que trae aparejado el hecho de que sea un pequeño grupo de empresas la que controla el comercio exterior de nuestro país?”

Descentralizar

No es menor tampoco el problema de la concentración de población en el conurbano bonaerense, con altos porcentajes de necesidades básicas insatisfechas y déficit de estructura en general. Julían Domínguez plantea “vincular la educación y el conocimiento con la producción en la posibilidad de profundizar la generación de valor agregado en origen. El crédito nacional tiene que estar orientado a promover y financiar ese tipo de emprendimientos productivos y la consecuencia inmediata será el regreso de nuestra gente a sus lugares de origen, la reversión de la tendencia de la migración interna hacia las grandes ciudades, la nueva esperanza de crear un interior próspero e inclusivo y el sueño de tener un país ordenado y territorialmente integrado”. Para eso hay que generar un proceso “potenciando 100 ciudades, 100 nuevos polos de una vida autosuficiente”
Su visión política lo coloca sin dudas como “el bonaerense más amigo del interior”, una especie de Manuel Dorrego del siglo XXI.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Los límites del Modelo Económico, en clave política



"Estos asuntos de economía y finanzas son tan simples que están al alcance de cualquier niño. Sólo requieren saber sumar y restar. Cuando usted no entiende una cosa, pregunte hasta que la entienda. Si no la entiende es que están tratando de robarlo. Cuando usted entienda eso, ya habrá aprendido a defender la patria en el orden inmaterial de los conceptos económicos y financieros".
Raúl Scalabrini Ortiz


Si bien es cierto que la economía no es una ciencia oculta, ni que tampoco es "la reína de las ciencias sociales", como los sectores dominantes quieren imponer hegemónicamente para subordinar a las demás ciencias sociales y a la política, no es menos cierto que cuando uno no sabe del tema debe mirar a especialistas. En los cuales confíe, ya sean del propio bando pero críticos, o del bando opuesto pero "buena leche".
En ese sentido, y lógicamente preocupados por los destinos de la patria y su pueblo, nos asombró profundamente un artículo visto en el último número del Le Mond Diplomatique .
El artículo de Juan M. Graña, que mereció la tapa, se titula "Grietas en el Trabajo"  y explica la complejidad del período 2003-2014 de una forma increíblemente accesible. Nos disparó una serie de reflexiones que se vieron muy enriquecidas por la charla, asado mediante, con un amigo economista que la ve lunga. Nos apoyaremos entonces en este artículo y los interrogantes que despertó esa charla, complementando con señales de alerta que hace un tiempo vienen enviando (y nosotros anotando) dos tipos que respetamos mucho: Edualdo Basualdo (marxista, director de CIFRA CTA-Yasky y economista de cabecera de Verbitsky) y Aldo Ferrer, el hijo teórico no reconocido del maridaje Prebisch-Jauretche. Nosotros, apenas militantes con patente de corso en ciencia política, nos limitaremos a darle un marco de pensamiento nacional al asunto. 

Baja productividad de la estructura industrial argentina y las tres formas de su apalancamiento.

Graña plantea que hay tres síntomas de alarma en el mercado de trabajo argentino: suspenciones aisladas de personal, estancamiento de la creación de empleo en el sector privado y aumento de la informalidad laboral (monotributistas, vendedores ambulantes, subocupados). 

Se pregunta qué pasó que se frenó el amplio crecimiento producto del círculo virtuoso iniciado en 2003, donde había 25% de desocupación, 42% de empleo informal y 50% de pobreza; y que nos permitió llevar esos números a 7,5%, 32% y 15% respectivamente en 2014.

Dice Graña:
"El quiebre de tendencia se produjo en 2007 (en el caso de la desocupación), 2008 (en el caso de la precariedad) y 2010 (en el caso de la pobreza). La piedra fundante de la recuperación fue la salidad de la convertibilidad, mediante la devaluación. Ello permitió un nuevo tipo de cambio real, que inauguró un nuevo modelo basado en la producción de bienes industriales, desplazando a un segundo plano el sector de servicios, generando expansión de empleo vía PyMEs. El impulso a la demanda provino de la multiplicación de la renta del campo y del Estado, que se apropió de una parte de ella vía retenciones y las volcó en la industria vía subsidios y a la sociedad mediante programas sociales anti desempleo que fomentaron el consumo".
Lo novedoso de Graña es el enfoque que marca los límites del modelo aún antes de la 125 y de la crisis internacional.
El autor hace foco en el rezago productivo de la estructura industrial argentina. En la falta de productividad comparado con otros países. Dice Graña:
"En el capitalismo, las empresas buscan valorizar su capital compitiendo en el mercado: el principal mecanismo para triunfar es la reducción de costos que se logra, en términos generales, a través del aumento de la productividad. Si no logran sostener el ritmo de la competencia, quiebran. Pero antes pueden recurrir a "fuentes extraordinarias de financiamiento", que son tres. La primera es la apropiación de la renta de la tierra, sea directamente o a través del Estado y sus subsidios. La segunda es la reducción de costos a través del deterioro de las condiciones de empleo de los trabajadores (salario real). La tercera es el endeudamiento externo, que permite financiar ese rezago durante un tiempo, aunque su posterior repago profundiza el problema."
Esto ayuda a pensar como, una vez que con Néstor nos sacamos al FMI de encima y reestructuramos la deuda, la política de subsidios apalancó a la industria sin perjudicar al salario real hasta que en 2008 el campo se sacó la manito del hombro. Es ahí donde arranca la inflación, el tironeo por la manta corta entre el capital y el trabajo. Pero la inflación no solo erosiona la capacidad adquisitva del salario, también le resta competitividad a los productos manufacturados exportables, encareciendo la moneda. Como los empresarios no invierten fuerte en el recambio de maquinarias que asegure productividad, la van contra el salario via remarcación de precios y cacarean la devaluación, arman "El club de los Devaluadores" como les dice Cristina, al que se suma "el campo".
Sin la capacidad de financiamiento externo o endeudamiento y perdida la posibilidad de trasladar la renta agraria diferencial a la industria, en 2008 se estatizan las ex AFJP. Medida que posibilita al Estado financiarse con una base material que le permite desplegar toda una batería de medidas heterodoxas impedidas por la injerencia previa del FMI y la falta de recursos.
La política anticíclica de sostenimiento de la demanda agregada, del mercado interno (trabajadores, industriales, jubilados, comercio, servicios), inyectó recursos en la base de la pirámide: nuevos jubilados y dos aumentos por año, Asignación Universal por Hijo, ProCrear, ProCreAuto, Programa de Cooperativas Argentina Trabaja-Ellas Hacen.
Si bien el "estar aislados del mundo" (financieramente) nos preservó de la debacle mundial, eso no necesariamente le sucedió a nuestros principales socios, y aunque China siguió comprando soja, Brasil sufrió una fuerte desaceleración económica, y por ende nuestra industria también.
No obstante, mediante paritarias, el salario nominal siempre le ganó unos puntos a la inflación (remarcación de precios), con lo cual el salario real no decayó y en ciertos sectores de la industria, incluso siguió aumentando. Fue 2014, luego de la devaluación de enero, el primer año en que esto no pasó. ¿Cómo llegamos hasta acá?

Muerte de Néstor y agonía del Modelo
Con Néstor no sólo murió el líder en las decisiones estratégicas, sino el impetuoso que encaraba a los empresarios, que tenía sus contactos en los distintos ámbitos nacionales e internacionales, niveles de diálogo privilegiado. Si es verdad que cuando muere una persona pública, las fuerzas sociales generan recambio porque no se eliminan las causas que lo "generaron"; también lo es que los conocimientos, los contactos y los atributos no son "transferibles" sin más.



Cristina debió afrontar dos mandatos sin vice presidente, muerto Néstor se aflojó el dispositivo de control a la clase dominante argentina y lo aprovecharon. La fuerte corrida cambiaria (fuga de capitales) inmediatamente posterior al triunfo de CFK en 2011 achicó las espaldas del Banco Central, que quedó muy disminuido. En sólo dos años (2011 y 2012), mientras se festejaba el 54%, Repsol vació YPF al punto tal que no quedó más opción lógica que renacionalizarla. El agujero energético y la importación de combustibles que implicó se llevó puesto el superávit comercial, y con él murió el superávit fiscal. 
Como señalara Verbitsky a través de Basualdo:
"Hace dos años, cuando el precio del barril de petróleo superó los cien dólares, el gobierno empezó a prestar atención al peso de los combustibles sobre la balanza comercial. A partir de entonces el saldo energético pasó a ser negativo. La respuesta fue la recuperación de YPF, en lo que Kicillof tuvo un rol central. El déficit energético, que en 2012 fue de 2.500 millones de dólares, palidece ante el del complejo automotriz, que es casi del doble, y el del sector de bienes de capital que apunta a triplicarlo. Entre los tres, devoraron tres cuartos del superávit comercial de 2011 y la mitad del de 2012. Tanto el cuadro de situación automotriz como la tecnología del destornillador implantada en Tierra del Fuego, reflejan la enorme extranjerización de la economía argentina. Con una integración de partes nacionales que apenas excede del 20 por ciento, el complejo automotriz arrojó en 2012 un desequilibrio de 4400 millones de dólares, que llegó a 6850 millones en el caso del sector de bienes de capital. La industria automotriz fue un gran dinamizador de la producción, el empleo, las exportaciones y el consumo, pero no puede seguir siendo por tiempo indefinido el principal motor del crecimiento. Peor es el cuadro de Tierra del Fuego: su déficit es mayor, los niveles de empleo son menos significativos y no han tenido éxito los intentos de avanzar en la integración de partes nacionales, aún las más elementales".
Estos factores sumados a la imposibilidad de encarar una reducción o redireccionamiento del esquema de subsidios son errores no forzados de la conducción económica que agravan la escasez de dolares. En este escenario, la decisión de las pocas principales exportadoras de granos en 2014 de retener el 50% de la cosecha de soja tuvo el timming necesario para que la negativa de generar divisa junto a la fuga de capitales intensificara como nunca la presión devaluatoria. Es bueno diferenciar ambas devaluaciones, la de 2002 y la de 2014. Más allá del porcentaje, una devaluación pega por igual a todos aquellos trabajadores con ingresos fijos. No es menor que el día que devaluó, Cristina anunció el plan Progresar de incentivos a la terminalidad de estudios secundarios y terciarios. No por la medida en sí, sino por la orientación que marca, de inyectar ingresos en la base de la pirámide para atenuar el impacto devaluatorio. ¿Por qué se devaluó? Para que el campo y la industria volvieran a traccionar la economía. Pero con el campo especulando y Brasil sin crecer y devaluando, se devoró todo la inflación.
El inoportuno fallo de Griesa a favor de los fondos buitres, dinamitó la opción por el financiamiento externo que se venía ensayando con el pago de la indemnización a Repsol, los pagos en el tribunal CIADI y la cancelación de la deuda con el Club de París. Estamos en el mismo punto crítico: sin capacidad de financiamiento externo y con los precios de la soja en caída. Se impone frente a esto arreglar con los holdouts una vez vencida la cláusula RUFO (que nos haría caer la reestructuración de la deuda al incluir al 93% que sí arregló), donde ya no serán 1600 millones de dólares sino en el mejor de los casos 7 mil millones (y en el peor 15 mil millones, dado que los otros bonistas de ese 7% fuera ahora quieren el mismo arreglo que Singer). No es un panorama tan oscuro, ya que el monto total es aún inferior al de un año de importación de combustibles, 15 mil millones de dólares, por compararlo con algo. Sin embargo, frente a una muy posible nueva mini devaluación en enero, inmediatamente posterior al arreglo con los holdouts (que descomprima hasta octubre) se impone pensar hacia adelante.

El nuevo gobierno

"No debemos olvidar en ningún momento -cualesquiera sean las diferencias de apreciación- que las opciones que nos ofrece la vida política argentina son limitadas. No se trata de optar entre Scioli y el Arcángel San Miguel. Se trata de optar entre Scioli y Macri. Todo lo que socava a Scioli fortifica a Macri, en cuanto él simboliza un régimen político y económico de oprobio y un modo de pensar ajeno y opuesto al pensamiento vivo del país".

Miguel Bein, ponderado por Cristina, espada económica de Scioli
Muchas medidas macroeconómicas correctas, que en el fondo son políticas virtuosas, a veces corren el riesgo de volverse rigideces ideológicas que atenten contra el fin primero perseguido en un contexto diferente. La deuda y los subsidios son dos claras muestras de ello. Una cosa es la deuda como valorización financiera, como modelo para tapar el agujero de las privatizaciones y como forma de pagar sueldos estatales nacionales y deudas provinciales. Ahora, ¿Nunca jamás el financiamiento externo como herramienta? ¿Ni para represas en el sur, o Atucha III, o mega proyectos mineros o petroleros? ¿Es imposible redireccionar los subsidios? Es verdad que el gobierno de CFK tuvo la intención al menos dos veces, y tuvo que retrotraer por una mala aplicación primero y por el choque del tren en Once la segunda vez. 
Tocará redistribuir y aminorar subsidios. Concentrar las retenciones en la soja y aminorar el resto. Gravar la renta financiera. Impulsar una reforma impositiva que elimine el cobro de ganancias del aguinaldo y baje algunos puntos el IVA en la canasta básica. Impulsar una industria como la minería, que es multiplicadora de otras industrias. 
Tenemos una cordillera de los Andes que cruza toda la Nación. Ya Mariano Moreno proponía la mineria como motor de industrias. Las provincias mediterráneas a su pie son las más pobres del país. Hay que aprender de la experiencia de modelos sustentables como Canadá y Australia y exigir a las multinacionales los controles ambientales que emplean allá. Exploremos la posibilidad de un esquema de empresas mixtas, 49% privado 51% estatal. Se debe industrializar al menos en parte la materia prima en origen. Junto a la mina de estaño haya una fábrica de baterías de auto.
No debemos obturarnos la posibilidad de pagar y tomar deuda para inversiones estructurales y no gastos corrientes. Lograr un tipo de cambio real competitivo, compensando en la base de menores ingresos con el andamiaje social-institucional creado por el gobierno de Néstor&Cristina.
Dice Aldo Ferrer que un gobierno debe generar densidad nacional para poder impulsar el desarrollo en tiempos de globalización. Generar espacios de rentabilidad que movilicen el ahorro argentino y lo transforme en inversión, que se complemente, mas no sustituya, con inversión extranjera. Es la única forma de obturar el proceso de descapitalización permanente. Ese ahorro interno, el crédito, debe estar estratégicamente dirigido. El kirchnerismo deja una sociedad integrada socialmente, con una inversión en educación y  una repatriación de científicos que garantiza un impulso a la ciencia y tecnología. También ha producido una emancipación cultural en términos de soberanía. Existe una estabilidad institucional donde los conflictos son procesados con instrumentos como el Congreso Nacional (2008-2009) o las paritarias. Es en este contexto que puede producirse una "industrialización de la ruralidad" (Julián Domínguez) o generar un proceso de industrialización mayor con YPF y la industria minera como eje.
Nada será suficiente mientras la actividad financiera genere más renta que la industrial. Hoy los bancos junto a las grandes cadenas de electrodomésticos y consumo (Fávrega, Garbarino, Coto, etc.) son los grandes beneficiarios del sostenimiento de la demanda agregada y la bancarización de las prestaciones sociales. Esto debe cesar, máxime cuando las doscientas mayores empresa argentinas están grandemente centralizadas y extranjerizadas. No se sorteará este cuello de botella oligopólico con el garrote "a lo Moreno" (sea reventando cuevas o con "precios cuidados") o el micromanaging de los planes de cuotas, eso son sólo salidas coyunturales que permiten ganar tiempo. Necesitamos planteos estructurales.
Cuando le preguntamos a este amigo por los equipos económicos en danza, nos tiró la siguiente semblanza: 
"A mí me gusta más Bein que Lavagna. Sabe mucho y está conectado. Blejer es tan solo la terminal a los centros financieros mundiales, el puente. Peirano sabe y es industrialista, pero es muy cagón. Lo podés tener de asesor, pero no va a poner la cara nunca. A mi me da más miedo Massa que Macri. Los dos van a ir por una reprivatización por lo menos parcial del fondo previsional. El único que no toca eso es Scioli. Los tres van a buscar endeudarse. El tema es cómo, a qué costo, en que plazos, para qué".

Notas: 
  1.  Graña, Juan M. "Grietas en el Trabajo". Le Monde Diplomatique, noviembre 2014.
  2. Basualdo, Eduardo. "La economía argentina de la posconvertibilidad en tiempos de crisis mundial". CIFRA-CTA, 2010.
  3. Ferrer, Aldo. "Vivir con lo nuestro". Fondo de Cultura Económica, 2009. 

jueves, 16 de octubre de 2014

Ambientalismo: liberalismo de izquierda para el subdesarrollo


El General Perón decía en Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, entre otras cosas, que el capitalismo es tan salvaje que no solo condena al hambre a millones de explotados o excluidos, sino que por otro lado genera un consumismo de las minorías que contamina el planeta y es insostenible, no solo en el tiempo sino en escala.
Es el famoso ejemplo de Galeano: "¿Que pasaría con el ambiente si cada ciudadano de la India o China tuviera su propio automóvil? Pero al mismo tiempo ¿No tienen derecho a tenerlo? ¿Solo los yanquis o europeos pueden tener un auto cada uno? 
Algunos creemos que una solución a la necesidad de movilidad urbana de las masas es un buen sistema de transporte público (trenes, subtes y colectivos). El ambientalista no, él te manda en bici. Porque "una bici más es un auto menos que contamina" y las variantes de ese cartelito jipi que se ve colgado en algunas bicis.


Ahora bien, si vos vivís en una ciudad pequeña o aún pueblo, va bien la bici. Porque llegas a todos lados enseguida, sin gastar un mango. De hecho en la primer china maoista es sabido que se popularizó la bici como el medio de transporte proletario. En 1950.
Ahora bien, si vos tenés un país que de largo tiene 5121 km, hay que replantearse cosas. Porque esas visiones nacen en países nórdicos ya industrializados, con otras geografía (son países más chicos), otros pisos sociales, otras necesidades. Están en otro punto de demanda social. Si se "importa" esa visión de ver el mundo, desconstextualizándola de la realidad concreta en que nace y absolutizándola ("esto es verdad para todo tiempo y lugar")... bueno, esa es la forma más fácil de equivocarse, sociológicamente hablando. 


Lo mismo pasa con planteos absolutistas contra "la contaminación" que desembocan en una actitud anti-industrial, lo cual le conviene ciertamente a los países del primer mundo ya industrializado, que elimina así competencia. Un claro ejemplo de esto es la política anti minera. "La mega minería mata", "agua es vida" y demás eslogans efectistas lo único que hacen es cancelar por anticipado un debate necesario.
Porque resulta que nosotros tenemos, a lo largo de todo nuestro territorio nacional, una Cordillera de los Andes. Y coincide también que las provincias a su pie, mediterráneas y alejadas del mar (lo que les dificulta exportar) son a su vez de las más pobres de la Nación.
Si ya Mariano Moreno planteaba en 1810 en su Plan de Operaciones explotar por parte del Estado el Cerro Famatina en La Rioja...
Que existen riesgos ambientales, ok. Ahora yo me pregunto ¿Cómo hizo un país serio a más no poder como Canadá para desarrollar su minería sin destruir su naturaleza? Porque Canadá es potencia minera y debe su desarrollo a dicha actividad. Australia también. Entonces el planteo es poder dictar un marco regulatorio adecuado y exigirle a las multinacionales que operen la actividad con la misma seriedad con la que lo hacen en el primer mundo. Que no se ahorren "unos mangos" haciendo las cosas mal porque no les importan las consecuencias total no temen sanciones. Y vayamos más allá y planteemos la posibilidad de un esquema de empresas mixtas, 49% privado 51% estatal. 
Pero el planteo fundamental es para mi el siguiente: la exigencia de industrializar al menos en parte la materia prima en origen. Que al lado de la mina de estaño haya una fábrica de baterías de auto. Porque sino, se va la empresa y quedan las remiserias, los kioskos y los puticlub. Ya lo vimos cuando Menem cerró la mina de hierro en Sierra Grande y mató el pueblo. Algo que Néstor evitó en Río Turbio.


Yendo específicamente a Chubut, donde el grito de "No a la Mina" hizo punta en Esquel, se desprenden varias lecciones de dicho episodio. La primera es que debe consultarse a la comunidad, y esa consulta debe ser vinculante. Debe respetarse la voluntad popular plebiscitada, que no significa que transcurridos algunos años no pueda volver a hacer una nueva consulta popular, que arroje otro resultado tal vez. Ello nos lleva a la segunda lección que es que hay que hacer política señores. Hay intereses legítimos, hay ideales legítimos, lo que también hay es mucha desinformación, sin querer y queriendo también. Cada sector, supongamos la UOCRA porque crea empleo por un lado, y la Cámara de Turismo porque cree que afectará el activo ambiental por el otro, deberán crear opinión y alianzas con otros sectores sociales. Política, ni más ni menos. Pero dentro de los marcos democráticos, posibilitando el debate, respetando al rival. Y no pensar que porque el otro piensa distinto es un hijo de puta que quiere envenenar a los niños o un traidor a la patria. Nos merecemos más que eso.
La última lección que se propone es que no es lo mismo un lugar turístico como Esquel, con lagos, parques nacionales, centro de esquí, etc. que un pueblo en el medio de la Meseta como Gan Gan, donde no hay laburo y la gente mata su ocio con los vicios. Por que otrora comunidades ganaderas (laneras) luego de la ceniza están en la lona. Y desconocen lo que es un salario. O un salario industrial, que es otra cosa.
Entonces, como decía aquel tema de las Manos de Filipi Ballenas:
"Que me importan las ballenas,
que me importan los pingüinos,

yo quiero un ejército de locos que me saque de la tumba..."

Algunos links de interés 


miércoles, 17 de septiembre de 2014

Petroleo y Federalismo


Leemos que se acordó entre Nación y Provincias un proyecto de Ley que supliría la Ley Corta de Hidrocarburos. Esto dispara distintas reacciones, algunas virulentas desde las oposiciones de los gobiernos provinciales petroleros.
Creemos que fue un retroceso que la Reforma del ´94 consagrara los recursos como propiedad de las provincias debilitando a la Nación, como ya desarrollamos acá. Se entiende en el marco de las privatizaciones y el traspaso de la salud y la educación a los ámbitos provinciales. Fue parte de la correlación de fuerzas plasmada en medio de la paliza neoliberal, sazonada con algunas conquistas de la transición democrática. Reformar la Constitución y una nueva Ley de Coparticipación son grandes deudas pendientes, muy difíciles de concretar por la cantidad de intereses y jugadores que implican (gobernadores, legislaturas provinciales, partidos). Por eso se avanza como se puede. 
¿Que cambió? Apareció Vaca Muerta y se nacionalizó YPF. Nada menos.
Y como se puede es así, nacionalizando YPF (con un modelo mixto, no estatizando); revitalizando la OFEPHI (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos) y sacando una Ley que homogenice los criterios de las concesiones y desmantele kioskos provinciales (carry). Como dijo Cristina: 
"para asegurar que ser gobernador de una provincia no sea patente de corso para otorgar áreas a cualquiera sin ningún tipo de control, y sin un modelo general que asegure transparencia al mercado, y no desincentive la inversión del exterior. Porque si no ponemos reglas claras en materia tributaria, en materia de porcentajes de regalías, en materia de porcentajes de cánones y en pliegos de licitación de áreas públicos e internacionales, no vamos a lograr inversión por una razón muy sencilla: la inversión que se requiere para Vaca Muerta oscila entre 100 y 200 mil millones de dólares. Y esas sumas no se consiguen si no funcionamos de manera previsible”
Por que las provincias no van a velar por alcanzar la soberanía energética. Y ahora YPF es nacional, explora e invierte, crea puestos de trabajo y aumenta la producción de petróleo y gas. ¿Quién sale más dañado en la guerra simbólica si confrontan, los Gobernadores o YPF?
Los cambios son los siguientes: 
Se redujo el canon que Nación quería eliminar y las provincias dejar intacto.
Se eliminó a futuro el carry (asociación "empresa" provincial).
Se subió el techo de regalías posibles de 12% a 18% 
Se incorporó criterios para shale y off shore.
Se va a aun esquema mixto en la concesión 
Todos los detalles en esta nota acá .

Lo que me preocupa son reacciones furibundas de la oposición en provincias petroleras (particularmente el dasnevismo) donde se habla de entrega de soberanía provincial y mala defensa de los intereses de los chubutenses. Sapag firmó también eh.

Bandera Confederada Rosista

Y acá salimos de la lógica del federalismo y entramos en la de la confederación. Y es así, el General Lee le debía lealtad y patriotismo primero al Estado de Virginia... y bueno, hagamos de cuenta que YPF no es nacional y cambiemos petroleo por yerba a los misioneros...
Así se cae en la misma lógica que cayeron las provincias de la pampa húmeda con el tema de la soja: lo que yo genero para mí. Eso es una lógica CONFEDERAL. Con esa lógica las provincias pobres se caen del mapa. Pero ojo, tienen 3 senadores cada una eh. 
Para todos todo. Vayamos por la soberanía energética. 


Bandera Federal Artiguista

viernes, 29 de agosto de 2014

Picadillo de noticias: Inversiones en YPF/La "Crema Empresaria" y los Candidatos/¿Berni + Bossio?


YPF nacional sigue creciendo, con joint ventures. Es lindo leer estás cosas en La Nación
En el Consejo de las Américas:
  • Macri repite la receta neoliberal (no intromisión del Estado en la economia y endeudamiento).
  • Capitanich habla del origen de los problemas de la economía (caída del crecimiento-demanda de Brasil, y del esfuerzo por revertir el déficit energético-comercial-fiscal). 
  • Sanz habla de republicanismo (?). 
  • Scioli, pillo, habla de un candidato "previsible que evite un salto al vació". 
  • Massa parece que quiso ser el que "cerraba", le dijeron que no, se hizo el ofendido y no fue. Mala jugada.
  • Binner "no llegó por un piquete"
Los empresarios por su parte, compiten en hacerse "amigos" de Axel, a ver quién puede influir en él. Bobos


Berni crece en las encuestas y se muestra con Bossio. ¿El rostro amable y el rostro duro del modelo en una fórmula para la Provincia?


jueves, 28 de agosto de 2014

Lugano y Berni. El problema de la vivienda y la represión en la Ciudad de Buenos Aires



Nos tomamos unos días para pensar este post, porque es un tema sensible. Invita a la fácil, la de indignarse por la represión, decir que son todos unos hijos de puta (la Metropolitana, Gendarmería, Macri, Berni ¿Cristina?)…y olvidarse.
Y porque queríamos hablar con los compañeros. Que nos cuenten cómo la vieron. Y lo publicamos hoy que hay paro, porque ya hablamos del paro y porque nos gusta ir a contramano de la vorágine de la agenda mediática, aunque no garpe.
El sábado por orden de una jueza la Policía Metropolitana, con asistencia de la Gendarmería, reprimió y desalojó a los vecinos de la Toma Papa Francisco en Lugano. 700 familias fueron desplazadas y sus ranchos destruidos por las topadoras, al mejor estilo Cacciatore ´78. Por el gobierno de la Ciudad puso la carita la vicejefa de Gobierno Maria Eugenia Vidal. Por el gobierno nacional el secretario de Seguridad Sergio Berni.
El tema es complejo por varias aristas. La represión toca la fibra de cualquier militante que la sufrió y despierta una postura antiyuta y antirepresiva enseguida. Hay que condenarla. Pero importa dejar en claro quién fue que reprimió, saber bien cómo vino la mano. Y además animarse a pensar otras cosas: ¿Estaba bien esa toma? ¿Por qué nació? ¿El gobierno nacional tuvo un giro en su política de no- represión? ¿Cómo juegan los cálculos e intereses electorales de 2015? ¿Y los negocios inmobiliarios en la Ciudad? ¿Está bien la política de estado del Gobierno Nacional hacia la Ciudad de Buenos Aires en el tema tan sensible de la vivienda?

La toma
El Parque Indoamericano es un gigantesco “espacio verde” en el barrio de Lugano, entre Av. Cruz, Lacarra, los piletones hacia Soldati y casi llegando a la autopista “lugano arriba”. Para otros es un descampado, donde se arrojan residuos y escombros. Lo cierto es que está emplazado entre la Villa 20, que está del otro lado de Lacarra; Barrio Los Piletones-Villa Fátima hacia Soldati;  y no muy lejos (15 cuadras) está la cancha de San Lorenzo y la Villa 1.11.14 o “Bajo Flores”. A su alrededor hay varios monoblocks, los más conocidos Lugano 1 y 2 y el Barrió Samoré, de “vecinos” muchas veces furiosamente antivilleros (¿obreros? ¿Clase media baja? ¿Blancos?).
En diciembre 2010, luego de la muerte de Néstor, hubo una toma grande y una represión poco clara de la Federal, con muertos incluso. Este hecho significó un apriete de la cana como corporación a Cristina (parecido a lo que le sucedió a Correa en Ecuador en su momento) y precipitó que se le quite el manejo de las fuerzas de seguridad a Aníbal y la creación del Ministerio de Seguridad a cargo de Nilda Garré.
Esa toma se desactivó luego de un intenso laburo del Ministerio de Desarrollo de la Nación, articulando con Desarrollo de Ciudad, y donde se terminó prometiendo que por cada peso que pusiera la Ciudad pondría uno la Nación. Nadie puso un peso. Las causas siguen estando. No hay terreno para construir. Los alquileres salen muy caros porque hay mucha demanda, mucho movimiento, “mucho trabajo” y los vivos especulan. No hay una política de vivienda de la Ciudad. Tampoco de Nación.
Por supuesto que el tema reflotó. En febrero de este año hubo una toma más pequeña que la anterior, pero más duradera. Seis meses duró. Y hasta le pusieron un nombre que los proteja: “Barrio Papa Francisco”.
Algunos creen que el primer error fue dejar crecer esa toma. Que se agrande, que se ponga sólida.


¿Cómo no va a haber toma?
Hay toma porque no hay vivienda. No hay vivienda porque no hay terrenos y porque no hay créditos hipotecarios (tasas bajitas, muchos años, para el laburante). Pero al mismo tiempo no para de crecer la demanda. Hay un gobierno en la Ciudad que debe por mandato constitucional tener una política de estado frente a esta demanda ciudadana. En esta nota, Juan Cabandié da números:
“En 2001 había 107.805 personas habitando en villas y asentamientos, hoy son entre 250 y 300 mil las personas que habitan de manera precaria y el déficit habitacional total en la Reina del Plata afecta a unos 500.000 habitantes.
También deberían cumplirse las leyes de urbanización de villas, recuperando –de mínima– el nivel de inversión previo a la actual gestión. Esto significa que si en 2013 se hubiese invertido un 4 por ciento en vez de un 2 por ciento, el presupuesto en este rubro hubiese sido 1000 millones de pesos mayor, lo que equivaldría a la construcción de 3800 casas que podrían alojar a más de 19.000 personas (…) Sólo con el dinero subejecutado –es decir, no utilizado– entre 2008 y 2013 se podrían haber construido más de 6100 viviendas, satisfaciendo la necesidad habitacional de 30.000 porteños.”
Si bien Juan Cabandié es un hombre del “partido de gobierno” como dirían los radicales, los números son los números.
Ahora bien, la toma es una herramienta clásica de los sectores populares. Muchos barrios de inmigrantes arrancaron así. No todo fue urbanismo en el pasado y los orígenes de las cosas suelen ser barrosos, aunque después se emprolijen con el tiempo. En los setenta los milicos volaron muchas villas de la capital federal. El caso paradigmático fue la 31 en Retiro, que pasó de 60 mil habitantes a 12 mil en el 1983. Mucha de esa gente se fue a provincia. Los milicos solucionaban todo con monoblocks, Fuerte Apache nace en esa época. En los ochenta hubo grandes tomas de tierra, en Lomas de Zamora, Lanús y La Matanza por ejemplo. Pero una toma es distinta que una villa. Porque en la primera se trazan calles, se reparten lotes desde un principio, se jode con los servicios. Apunta a ser un barrio desde sus orígenes. La villa crece como puede, desordenada, con pasillos. Es más quilombo, menos planificada y por eso también cuesta que lleguen los servicios (ver “De la Ruta al Barrio” de Maristella Svampa). Muchas de esas tomas de los ochenta derivaron en un movimiento, que luego se llenó de desocupados y se le dijo piquetero, la Federación Tierra y Vivienda de Luis D´elía (FTV).
Pero también es verdad que hay mucho “vivo” en las tomas. Porque la toma es como el saqueo. Ambos se basan en una necesidad primaria (el hambre, el techo) pero siempre un grupo organizado “tira la primera piedra” y luego la gente se prende espontáneamente y la masividad lo torna popular y anónimo.
Esta toma era un imposible desde el principio. Porque no se iba a dejar crecer una villa en el Indoamericano. No se dejó en 2010, no se iba a dejar ahora. Pero además porque esas tierras están contaminadas. Había un depósito judicial de autos secuestrados ahí. Aceites, naftas, mercurio de baterías, durante años, contaminando la tierra. Tan es así que cuando la Fundación Madres de Plaza de Mayo con su proyecto de viviendas “Sueños Compartidos” quiso construir ahí para urbanizar la Villa 20, un juez le dijo que no, que primero había que remover no solo los vehículos sino por lo menos tres metros de profundidad de tierra contaminada y reemplazarla por nueva. Nada menos.


La Represión
Muchos compañeros nos decían asombrados que les impresionó lo “cebados” que estaban los canas de la Metropolitana. A Horacio Pietragalla (hijo de desaparecidos y nieto recuperado, diputado nacional por el FPV que milita en Lugano) le dieron hasta tirarlo y le siguieron dando en el piso. Encima después lo toreaban “cómo cobraste eh”, y eso que Horacio es grandote.
Reprimió la Policía Metropolitana por orden de una jueza, en forma constitucional, legal, por derecha”. Y la Gendarmería estuvo de contención, haciéndole la segunda a la Metropolitana, pero no participó en la represión. Mal que les pese a la izquierda y a los liberales, que por las bravuconadas de Berni ya querían endilgarle la represión al gobierno nacional y jugarle las contradicciones, chicanearlo con que había abandonado sus banderas. Por ejemplo Tennembaun, que lo ubicó Maria Rachid (legisladora porteña del Mov. Evita) cuando por twitter le dijo “yo estuve desde las 9 de la mañana, hasta las 23 del sábado y a la Gendarmería no la vi reprimiendo”.
Es muy, muy destacable que los representantes de la militancia hayan puesto el cuerpo. Hubo muchos legisladores porteños como Paula Penacca, Pablo Ferreyra, Maria Rachid, José Cruz Campagnoli de Nuevo Encuentro; el diputado nacional Horacio Pietragalla; comuneros como Facundo Roma y referentes del barrio como Alejandro “el pitu” Salvatierra que dieron el presente. Incluso el Cuervo Larroque, que tiene su básica de siempre en la Villa 20.
Que bancaron a la gente, aún no estando del todo de acuerdo con la toma.
“El sábado fue ir a aguantar y ver que estos no maten a nadie. El domingo acompañar a la gente a los paradores de la Ciudad, que zafan. Ver que se reparta la comida. Gestionar los documentos para los subsidios.”
Los subsidios son de 1.800 pesos por mes y un pago extra único de 3 mil, cuando los alquileres en la Villa 20 están entre dos y dos mil quinientos pesos.

B.E.R.N.I.
Lo que generó mucho ruido fue ver y escuchar al secretario de Seguridad bancando el desalojo, a pesar de decir que fue improvisado y mal hecho. Aunque no “prestó” la Gendarmería, e incluso parece fue una decisión directa de la Ministra, si es verdad que puso la cara y declaró fuerte. La militancia dice que le venía pidiendo hace rato que pusiera más seguridad en la zona, que “estaba picante”. Da la sensación que se hizo zona liberada para que haya delito y tener la excusa para el desalojo. Y mataron a la piba. Y hubo desalojo.
No vamos a hablar de Berni, habiendo algo tan groso escrito. Lo que sí vamos a decir es que parece que más allá de su eficacia o no, la sobreactuación de Berni parece más exacerbada que nunca de cara a una posible candidatura en 2015. Es parte del juego. A nosotros no nos asusta Berni. De hecho, nos gusta. El peronismo (el kirchnerismo) tiene derecho a tener un tipo que intente una política de seguridad distinta a la del eje Nilda-Verbistky-Arslanian-Saín (que nos gusta más, es estructural y más seria. Pero no anduvo). Y los emparentamientos con Aldo Rico o Ruckauf no pasan de chicanas baratas. Porque a Berni lo conduce alguien bien distinto, que es Cristina. Pero bueno, esto desata internas en el movimiento y dispara debates. Que hay que dar, porque sino la militancia no crece. Te corren por izquierda. Te quedás en la chiquita, en la coyuntural.

¿Tenía que quedarse la gente en esos terrenos intoxicados? No. Todos sabemos que apuntamos a una solución de fondo, posta, las casitas.  Pero ¿mientras tanto? “Esto va camino a ser Villa Cartón 2” nos dice un compañero, en alusión a la villa que se quemó en tiempos de Telerman y que fue el origen  del Parador de Parque Avellaneda.
Y acá hay que hacer una autocrítica, que es la experiencia de viviendas de las Madres. Que fue hermoso hasta que Shocklender las cagó y se choreó todo. Pero esa frustración está muy presente en la memoria viva del barrio. Y hay que hacerse cargo. Porque el gobierno nacional, frente a un distrito opositor opulento como lo es la Ciudad, tomó la sensata decisión de dejar que fuera Macri el que tuviera que poner dinero de su presupuesto para hacer viviendas y priorizar las provincias. Pero eso no pasó y el gobierno nacional bajó viviendas desde Madres, y eso no salió. Entonces la promesa que levantó la toma del Indoamericano en 2010, “por cada peso que la Ciudad ponga, pondrá otro la Nación” quedó en la nada.
La solución de fondo es regular los alquileres, para que no se zarpen con la especulación y hacer algo con las viviendas desocupadas en la Ciudad. También exigirle a Macri que ponga a disposición terrenos. Y al gobierno nacional que destine una cuota decente del Plan Federal de Viviendas a la Ciudad.
Y discutir estas cosas. Hacerse preguntas. ¿Está bien siempre que venga cualquiera y pinte una toma? ¿Todas las tomas son iguales? ¿Todo operativo que haga uso de la fuerza está reprimiendo? La definición básica de Estado es una organización que ejerce el legítimo monopolio de la fuerza en un territorio y sobre una población determinada. ¿Es lo mismo la represión de una dictadura que la de un gobierno electo que puede perder la siguiente elección?
A mí me gusta la represión “a lo Néstor”. Como cuando sacó a upa al gordo De Angelis de la ruta en 2008. Creo en eso, que la cana tiene que cobrar. Tiene que ir desarmada, solo con gas pimienta y bastones, y si cobran que cobren. Prefiero ciudadanos canas que ciudadanos civiles en el hospital. Prefiero desarmar el piquete y aparte ganar la pulseada políticamente porque tengo canas heridos. Pero hay veces que el Estado debe accionar. Y estos debates se tienen que dar. Porque si no viene cualquier jipi y te corre por izquierda.
Y Juan Domingo Perón no era trabajador social, ni boy scout. Era un Hombre de Estado. Que hacía casas.  

miércoles, 27 de agosto de 2014

EL DESARROLLISMO TEOLÓGICO DE DANIEL SCIOLI por Sergio Friedemann

Hoy nos limitamos a recomendar el excelente post de Sergio Friedemann en PanamáRevista 

EL DESARROLLISMO TEOLÓGICO DE DANIEL SCIOLI

scioli

Por Sergio Friedemann :: @serfri

Hace pocos días, en un acto de campaña en la Ciudad de Buenos Aires, Scioli dijo que Dios lo preparó para ser presidente y que le mandó una señal. En consonancia, afirmó que está trabajando para el cargo de jefe de estado desde que nació. Esta idea del llamado del más allá, me recordó un texto del filósofo alemán Max Weber: La política como vocación. La sorpresa fue que al googlear el nombre del texto, la cuarta entrada ofrecida por el buscador era un trabajo publicado con membrete oficial en la página web del gobierno de la provincia de Buenos Aires, escrito por una asesora de la Jefatura de Gabinete del Gobierno de la Provincia.
En alemán, el vocablo Beruf significa profesión, oficio, pero proviene del verbo rufen, llamar. Cuando Max Weber escribió Politik als Beruf, diferenció a aquellos que buscan vivir de la política, de aquellos que viven para la política. El ensayo bien se tradujo como La política como vocación. La idea de vocación, muy utilizada para otros oficios como el de los maestros, está íntimamente ligada a la de un llamado: no sabemos bien de donde proviene nuestro interés por este oficio, pero lo llevamos adelante con amor y sacrificio, con trabajo y compromiso. De algún lado proviene. Lo hacemos por vocación.
Sabemos que “vocación”, junto con “trabajo” y “compromiso”, son de las palabras más elegidas por el gobernador. ¿Dicen algo estas palabras de su proyecto político? El problema de la idea de vocación como un llamado del más allá, es que oculta el carácter histórico y político de la actividad. No nos dice nada del proyecto que está detrás de la tarea que llevamos adelante y para la cual se nos llamó.
Continuidad y cambio
Se sabe que Scioli y Massa tuvieron más de una reunión hace dos años para evaluar los pasos a seguir en las elecciones de medio término. Cuando Massa se lanzó como pre-candidato, con un discurso de “tercera posición”, el kirchnerismo salió rápidamente a diferenciarse y a demostrar que el intendente de Tigre era un exponente más de la oposición. El tigrense, por su lado, se empeñó en mostrarse por encima de la gran querella nacional, literalmente como aquel que puede transitar por una gran avenida mientras unos y otros van por veredas opuestas. Lo cierto es que hay dos veredas opuestas donde muchos ya caminan firmemente, también hay calles paralelas, gente que camina por la calle, o están aquellos que cruzan de un lado al otro según dicte el clima, las vidrieras u otras circunstancias. Tal vez Scioli tenía razón al evaluar que no convenía jugar por afuera del kirchnerismo para mostrarse como la opción de continuidad y cambio. Massa pasó rápidamente a una oposición intransigente, pero tal vez sus caminos se vuelvan a cruzar.
El gobernador bonaerense volvió a mencionar que no está de acuerdo con quienes dicen que todo tiene que cambiar después de 2015, e invitó a “cuidar los logros” de los últimos diez años. Es interesante el modo que tiene Scioli de situarse en una especie de kirchnerismo crítico de derecha, porque al poner de interlocutor a los que, desde afuera de la alianza oficialista, “critican todo”, está diciendo entonces que algunas cosas sí tienen que cambiar. ¿Qué es ese algo que Scioli quiere cambiar si es presidente? ¿Qué dice Scioli que va a hacer desde la casa rosada?

Es la economía
Axel Kicillof es Doctor en Economía y tiene una larga trayectoria como economista, como investigador y como profesor universitario. Es el primer Ministro de Economía que en las últimas décadas se apersona frente a los pesos más pesados de la economía global para enfrentarse al modelo de valorización financiero neoliberal todavía hegemónico en el “primer mundo”. Lo acusan de marxista y de keynesiano, y a sus casi 43 años, de ser demasiado joven. Scioli dijo que quiere “ser el puente entre las viejas y las nuevas generaciones que se tienen que organizar para tomar la posta”. El discurso del “trasvasamiento generacional” de Scioli, en un contexto en el que éste ya comenzó, es una forma de retardarlo. Todavía hace falta un puente. Que no se apresuren poniendo a jóvenes en lugares tan relevantes.
Claro que Scioli también se ocupa de ser fiel a su táctica electoral de permanecer dentro del Frente para la Victoria. Según cita Página/12, llamó a “tener cuidado y estar atentos” frente a “quienes proponen soluciones y quieren cambiar todo”. Enseguida, sintetizó qué es lo que sí estaba bien: la “política de derechos humanos que puso en marcha ese gran líder que fue Néstor Kirchner” y “la lucha que está dando la Presidenta para dejar un país desendeudado”. Quiere asumir la presidencia luego de pagar todas las deudas. ¿Para poder luego volver a insertar al país en la economía mundial, según reza el relato neoliberal?

Las palabras y las cosas
Si uno lo escucha a Scioli, verá que hay palabras que se repiten. “Vocación”, “trabajo” y “compromiso”, no dicen demasiado. Pero “desarrollo” e “inversiones”, son vocablos que están cada vez más presentes, y dicen mucho más de lo que se ha interpretado.
La que hace las veces de think tank del sciolismo es la fundación DAR – Desarrollo Argentino, cuyo primer encuentro realizado en junio pasado se denominó: “Argentina, del crecimiento al desarrollo”. Presidido por José “Pepe” Scioli, la fundación prevé dar un ciclo de charlas sobre diversas áreas de trabajo: Desarrollo Social y Humano; Desarrollo Institucional y Democracia; Desarrollo Regional, Mundial y Sostenible.
En mayo, La Nación preanunciaba su creación: “El gobernador bonaerense Daniel Scioli encargó a un equipo de colaboradores y especialistas en distintas áreas la elaboración de proyectos de políticas públicas, que aplicaría para impulsar “el desarrollo de la economía” del país en caso de llegar a la Casa Rosada en 2015.”
Como puede verse, la palabra “desarrollo” ocupa un lugar predominante en el discurso del gobernador. Hasta tal punto que esta semana dijo: “Eso es honrar las banderas del peronismo y la soberanía. El desarrollo es el nuevo nombre de la justicia social”. No hay mejor forma de traicionar una bandera que decir que se la está honrando. ¿Cómo planea impulsar Scioli el “desarrollo de la economía”?
“Tenemos que duplicar la producción minera en el norte del país, tomando como ejemplo a Chile”. Según La Nación, en el sciolismo “se quejan” porque ven en la minería “una puerta a abrir a inversores internacionales que ayudaría a salir de la parálisis a la economía local”. Desde ya que la palabra “parálisis” es del matutino de Bartolomé Mitre. Pero lo cierto es que hace unos meses Pepe Scioli estuvo en Expomin, el principal evento de la minería latinoamericana, que se desarrolla en Santiago de Chile. El hermano de Daniel dijo allí, según el diario mendocino Aconcagua que “hay una enorme expectativa por el futuro de nuestro país por parte de las principales empresas mineras del mundo” y que Argentina “debe desarrollar de manera responsable sus recursos minerales”. Dijo que “la exportación minera chilena es de alrededor de 70 mil millones de dólares anuales, mientras que la argentina ronda entre los 4 mil y 5 mil millones de la misma moneda”. “Es una diferencia abismal la que existe cuando ambos países comparten la misma cordillera”.

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Desarrollismo del siglo XXI
Muchos analistas e historiadores han identificado un cuello de botella en las políticas industrializadoras del primer peronismo en tanto no pudieron alcanzar un desarrollo de la industria básica: máquinas, petróleo y acero, necesarias para alimentar a la industria liviana. Se necesitaba de una inversión considerable de capitales, insuficientes en nuestro país, mientras que el ingreso de divisas continuó dependiendo de la exportación de productos primarios, concentrados en pocas manos. Cuando los terratenientes decidieron dejar de producir todo lo que podían, el IAPI perdió efectividad como modo de regular por parte del Estado el flujo de divisas hacia la industrialización sustitutiva. Por esos motivos, muchos estudiosos interpretaron que la única manera de continuar industrializando el país sin abandonar la bandera de la justicia social, era llevando adelante transformaciones revolucionarias de la estructura productiva, incluyendo una reforma agraria.
Nada de eso sucedió, y las propuestas que ganaron terreno fueron aquellas que evaluaron que para lograr la industrialización pesada y llevar al país al desarrollo, lo que hacían falta eran grandes inversiones de capital, sin importar de dónde provinieran. Si estas no se encontraban en nuestro suelo, había que buscar inversiones extranjeras. Las empresas multinacionales se instalaron en nuestro país, pero el desarrollo no avanzó. Los capitales así como llegaron, se fueron en forma de ganancias, y el resultado del desarrollismo frondicista fue una economía subdesarrollada, pero mucho más extranjerizada, acentuando la fuga de capitales.
Como Frondizi con el petróleo, Scioli apunta fuertemente a la minería. Propone seducir a inversores extranjeros para aumentar la producción minera e impulsar el desarrollo de la economía a partir de la industria extractiva, favoreciendo al mismo tiempo a los exportadores de productos primarios bajando las retenciones. Es cierto que el kirchnerismo también ha sobreestimado las posibilidades de perpetuar un modelo de inclusión social basado en la exportación de productos primarios, de la que depende en buena medida para mantener el flujo de divisas, pero ha demostrado también el privilegiar la inclusión social y las políticas “contracíclicas”, no “recomendadas” por los organismos multilaterales de crédito, y se ha enfrentado así a los condicionamientos que el capital financiero impone para tocar las puertas de un país dependiente. Así, cuando la restricción externa se manifestó con fuerza, los grandes lineamientos del proyecto político-económico no se modificaron, aunque la economía se frenó. En este momento, una nueva moratoria que según ANSES aspira a incorporar medio millón de jubilados, así como el plan PROGRESAR, y el PROCREAUTO, son tres ejemplos que vuelven a privilegiar la inyección de demanda para reactivar la producción, en lugar de abrir el mercado externo poniendo en riesgo los puestos de trabajo creados en la última década.

Al decir que “el desarrollo es el nuevo nombre de la justicia social“, Scioli ya se empieza a diferenciar del proyecto económico y social del gobierno nacional. Desarrollo y justicia social son dos aspectos totalmente diferentes que pueden presentarse juntos o separados. Muchas veces en la historia argentina se ha impulsado el desarrollo sin atender a una distribución progresiva de la riqueza que ese desarrollo genera. El sciolismo ha mencionado varias veces la necesidad de bajar las retenciones, insistiendo ahora en que la entrada de divisas podría aumentarse con mayor producción minera. Repite incesantemente que lo que necesita el país es el ingreso de inversiones extranjeras, pero sin decir palabra acerca de los condicionamientos que los capitales extranjeros globalizados imponen como requisitos para entrar al país. Para empezar a hablar, exigen la posibilidad de liquidar en el extranjero la totalidad de las ganancias. En una frase sorprendentemente antiperonista, Scioli dijo en Radio Mitre: “Necesitamos más inversiones. Esto se logra seduciendo al capital, no combatiendo al capital”. En el contexto de disputa con los “fondos buitre”, su afirmación no deja demasiadas dudas sobre el lugar que quiere ocupar. El que avisa no traiciona.