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martes, 2 de junio de 2015

La Juventud Periodista y el fin de la grieta mediática


Argentina es un país apasionante y tiene un periodismo político que históricamente estuvo a la altura. Grandes polemistas en el siglo XIX como Alberdi, Sarmiento, Mitre, José Hernández; figuras como Natalio Botana, Walsh, Timmerman, Neustdat, Verbitsky, Lanata en el siglo XX. No interesa si unos eran conservadores o reformistas, demócratas o autoritarios, sino su efectividad como periodistas de investigación o formadores de opinión.

Siempre fue, es y será conflictiva la relación entre el periodismo y los gobiernos. Se disputa la opinión pública, la imagen política, la aceptación mediática de un gobierno, aunque la realidad material económica finalmente se imponga en la percepción del ciudadano. También es conflictiva la relación con el poder, que puede ser político o económico, porque se juega a develar secretos, una especie de juego de las escondidas, donde a veces encontrar puede ser riesgoso.
En la historia argentina reciente, hubo un periodismo complaciente con la dictadura (en un marco de terror y autocensura, pero también de negocios) que pudo apreciarse en forma cabal con la guerra de Malvinas; un periodismo ciudadano que apostó a reconstruir la democracia y los valores republicanos en épocas de don Raúl Alfonsín; y un periodismo que en medio de la corrupción derivada de las privatizaciones menemistas y altos grados de impunidad sistémica jugó el rol de justiciero mediático, de fiscal de la república, cuyo símbolo más acabado en todo sentido es Jorge Lanata.
El kirchnerismo puso en jaque todo lo que encontró (obstaculizando) a su paso. Así como eligió desde el comienzo como adversario ideológico al diario La Nación (fiel exponente doctrinario de la clase dominante argentina) y su recordada editorial donde Escribano imponía un pliegue de condiciones al nuevo gobierno; también eligió pactar con Clarín y cooptar Página 12 y su entera cantera de intelectuales de izquierda.
No interesa aquí juzgar el inicio del fin del pacto con Clarín en plena crisis con la Mesa de Enlace, ni la necesidad o efectividad de la nueva Ley de Medios. No se busca entrar en la batalla cultural.
Sí pensar que "la grieta" -como la bautizara Lanata-, o la "crispación" -como la nombró el santo padre Bergoglio-, implican un corte social y político y éste tuvo pleno impacto en el periodismo político argentino. No se menta el periodismo militante o la red de medios sensibles a los llamados del gobierno, ni a los productos de Diego Gvirtz. Se busca entender como un gobierno desde la polémica política pública corrió de ese lugar impoluto y contestatario al periodismo, emparentándolo con los grupos económicos que dominan el escenario local.
Muchos periodistas alegan que en esa práctica, el gobierno maltrata trabajadores de la prensa al presentarlos como co-partícipes de la línea editorial del grupo mediático en el que trabajan, pasando de ser posibles afiliados a la CGT o CTA a meros operadores políticos o intelectuales orgánicos del establishment. Esto último podría ser cierto en los editorialistas domingueros, de cualquier medio que sea, pero difícilmente encuadre a los meros redactores que trabajan en la redacción.

Comerás vacas sagradas
Sin embargo, lo más violento del proceso ha sido la desacralización de ciertas vacas sagradas del periodismo y su destemplada respuesta. Así, grandes periodistas que supieron construir sus prestigios en las décadas del ochenta y noventa como referentes contra la censura autoritaria, la corrupción o la impunidad, hoy ven llegando al momento de disfrutar de sus años dorados una impugnación política y social que los sorprende y llena de rencor. Figuras como Lanata, Majul, Leuco, Gelblung, Nelson Castro, el fallecido Eliaschev, Tenembaum y muchos más padecen lo que consideran una persecución ideológica desatada por el gobierno y realizada según sus críticas en principio por Diego Gvirtz. También existen momias oficiales como Victor Hugo Morales, Eduardo Aliberti, José Pablo Feinman y otros, que han visto alinearse un gobierno con sus luchas y han optado por quemar las naves y gastar los ahorros simbólicos acumulados durante toda una vida antes de entrar definitivamente en el cajón de olvido.
Si bien puede haber un poco de eso, la realidad es más compleja porque al debatir públicamente sobre sus editoriales, el kirchnerismo los obligó a fundamentar políticamente sus respuestas donde muchas veces se vislumbra un liberalismo ramplón, un falso progresismo, cierto republicanismo naif, cuando no el más insultante antiperonismo. Es legítimo y natural escribir desde la ideología (es imposible no hacerlo) siempre y cuando se respete una pluma apartidaria, sincera en los hechos que se reseñan y con buena fe en la interpretación.

Guerrilla Radio
Sucede que con la pérdida de derechos laborales y profesionales propios de la etapa neoliberal en las grandes empresas periodísticas, se gestó un movimiento paralelo de "emprendedurismo" del periodismo y de integración horizontal. Grandes figuras del periodismo, que saben que su nombre es su marca, fueron montando productoras y equipos para poder trabajar en la tv, en canales como el 26 o el 9, que alquilan su espacio de aire. Los canales ya no producen sus contenidos periodísticos, reteniendo tan solo el servicio de noticias, ya no emplean periodistas en planta. Sub-alquilan su hardware, al software que generan periodistas que deben traer sus propios anunciantes. La ventaja de este fenómeno es cierta independencia del periodista-frontman en la línea editorial respecto del canal desde donde emite, pero: ¿Respecto de sus anunciantes? Alfredo Leuco (hasta ayer nomás), Maxi Montenegro y Luis Majul son claros exponentes de este estadio (la grilla política de canal 26 en general). Se configura así una suerte de periodismo-pyme que obliga a pensar en costos y beneficios, en correr tras el anunciante y muchas veces la línea editorial funge de "herramienta" para conseguir pauta. Muchos rencores periodísticos con el gobierno se explican y mejor entienden bajo esta luz. La única opción válida en este caso es una línea editorial lo más plural posible (desde los invitados al programa) y una pauta lo más diversificada que se pueda (sub gobiernos de distintos signo partidario, pauta privada).
Los programas de Montenegro y de Sylvestre en tele, y Varsky y Sietecase en radio, son paradigma en este rubro.
A su vez hoy por hoy todo periodista de cierto renombre, aún joven, tiene la posibilidad de trabajar en varios formatos en simultáneo. Se aprecia un fenómeno que cobró potencia en los últimos años donde el periodista trabaja en televisión, radio y gráfica, muchas veces en el mismo grupo mediático (o no). Por ejemplo Gustavo Sylvestre hace tele en C5N, radio en Del Plata y gráfica para el Cronista Comercial. Alejandro Bercovich hace radio con Tenembaum en la Rock&Pop, gráfica en diario BAE y tele en C5N con Sylvestre. Nicolás Wiñazky está en la pantalla del 13 con Lanata y hace radio en Mitre con su padre. Mario Wainfeld hace radio en Nacional, gráfica en Página 12 y apariciones en tv en DDD de Gvirtz. También existen vasos comunicantes que unen radio Nacional Rock y espacios como Tiempo Argentino o Página 12 (Wernet Pertot, Nicolas Lantos, Julia Mengolini son buenos ejemplos). Como todo en esta vida, los huevos repartidos en varias canastas (grupos mediáticos) aumentan los márgenes de autonomía editorial y la sobrevida laboral.
Un fenómeno también impactante es el ingreso a la arena del periodismo político de conductores televisivos con poco recorrido previo en cuestiones públicas. Fantino como frontman de esta especie, seguido de cerca por Jorge Rial (casualmente elegido para entrevistar a la presidenta) y el joven Santiago Del Moro en Intratables demuestran que con una buena producción periodística, un formato show atractivo y -fundamental y excluyente para comprender- la buena fe en el mano a mano y la entrevista, la fauna política abreva en ese bebedero sin problemas. Martín Rodríguez ha escrito y bien sobre esto.
Por último se observan jóvenes periodistas, con cierto recorrido alternativo en los años noventa, que van llegando a un punto de maduración y ocupan lugares en el mainstream periodístico argentino. Con formación especializada en muchos casos, con profusas citas "en on" en tiempos donde ese recurso escasea, exhiben una honestidad intelectual que les permite ponderar la recuperación económica y social de esta última década y al mismo tiempo señalar el vaso medio vacío. Hoy existen jóvenes profesionales y nuevos productos periodísticos de una calidad refrescante.
Casos como Diego Genoud (Crisis, LPO, MdZ online, Plan M), Pablo Ibañez (Ámbito), José Natanson (Le Monde), Martín Rodríguez (radio Nacional, LPO, Crisis), Sebastian Lacunza (BsAs Herald), Marcelo Falak (Ámbito), Sebastian Iñurrieta (El Cronista), Fernando Rosso (La Izquierda Diario), Alejandro Bercovich (BAE, Rock&Pop, C5N), Jonatan Viale (América), Ivan Schargrodsky (Nacional Rock, El Destape web, DDD), Juan Cruz Sanz (Infobae) y muchos más aportan desde sus especialidades datos, formación académica y una mesura para tratar la coyuntura política que no se ve en sus mayores.
En paralelo han surgido productos periodísticos de altísima calidad como La Garganta Poderosa, Revista Anfibia, Revista Crisis, Le Monde Diplimatic Argentina, La Izquierda Diario, Revista Paco y observatorios como Diario Sobre Diarios y Chequeado.com o servicios informativos especializados como Infojus.
Esta nueva generación de periodistas -que vienen de militancias políticas, académicas o culturales y que flirtearon en su adolescencia política con el autonomismo y saben generar productos contraculturales de calidad-, no arrastra viejos rencores ni falsas lealtades partidarias o empresariales. Es la síntesis, el hilo de la aguja que coserá la famosa grieta social, política y cultural. Una grieta que supo transformarse en negocio para unos pocos que no permiten pensar el país y su futuro.

jueves, 21 de mayo de 2015

Aníbal Fernandez y Julián Domínguez se disputan los vices

20.05.2015 / ¿Cómo quedarán las fórmulas del FPV en Provincia de Buenos Aires?
Luego del “baño de humildad” sugerido por la presidenta, la catarata de renuncias a la carrera por la gobernación bonaerense no se hizo esperar. La carrera ahora es por los vices, que se disputan el jefe de Gabinete de ministros y el Presidente de la Cámara de Diputados.
por Santiago Costa para Politicargentina

Luego del “baño de humildad” sugerido por la Presidenta, la catarata de renuncias a la carrera por la gobernación bonaerense no se hizo esperar. Candidatos endebles en cuanto a conocimiento público e intención de voto (condiciones necesarias, pero no suficientes para competir con posibilidades de éxito) dieron el paso al costado.
Así desfilaron bajando del estrado el vice ministro de desarrollo social de la nación y referente de Kolina 
Carlos Castagnetto; el joven y exitoso intendente de Berazategui Patricio Mussi; los ministros sciolistas Cristina Álvarez Rodríguez y Santiago Montoya; y el vicegobernador actual Gabriel Mariotto.
El caso más resonante sin dudas fue 
Diego Bossio, no solo por liderar la intención de voto en las encuestas hasta el momento del ingreso de Aníbal Fernández, sino por tener una supuesta fórmula acordada con Sergio Berni. Este último siguió en carrera junto a Julián Domínguez, el mencionado jefe de Gabinete de la Nación y los intendentes de La Matanza Fernando Espinosa, y de Lomas de Zamora Martín Insaurralde, quienes no aceptan ningún tipo de baño de humildad por el momento.
Descontando el caso particular de Insaurralde, sobre quien el kirchnerismo hará sonar el escarmiento de la obligada reelección municipal por sus reiterados amagues de deslealtad, el resto de los ex candidatos bien pueden valer un vice. En ese caso a los ministros excluyentes (Fernández y Domínguez) pueden acompañarlos dirigentes con poder territorial (los intendentes Espinoza y Mussi), con perfil en el combate a la inseguridad (Berni) o con experiencia en el manejo legislativo en una siempre compleja Legislatura Provincial (Mariotto). ¿Pero cuáles son las fórmulas más posibles? ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de los candidatos a gobernador del FPV?
Circuló con intensidad la posibilidad de la fórmula Aníbal-Berni. Sin embargo, esa combinación sufre de exceso de “azul” y peca de dura. Es que al aporte de hombre de acción, incansable y eficaz de Berni se suma la experiencia de Aníbal Fernández como ministro del Interior coordinando a la Policia Federal. Además, ambos son reconocidos por interpelar a los jueces, por evitar la mano dura sin ser “progres” ni “garantistas”. Es lo más duro que puede ofrecer el kirchnerismo por dentro de los derechos humanos. Esa fórmula no se complementa y satura, aún en la provincia de Buenos Aires donde la inseguridad es la principal preocupación ciudadana.
Tanto Mussi por su buena gestión y “refrescante” juventud (algo que en el caso de Bossio parece haberle jugado en contra, “tener tiempo para la revancha”), como Espinoza por manejar el principal distrito y ser representativo del PJ son números puestos a vice. Domínguez parece inclinarse por el primero. No se sabe si Fernández se inclina por el segundo, que podría ser el heredero simbólico de Alberto Balestrini, y no hay dudas de que desde la vicegobernación al sillón de Dardo Rocha el trayecto es más corto que desde una intendencia.
El FPV tiene hoy por hoy como partido, como espacio político, la mayor intención de voto en la Provincia. Sin embargo no todo es color de rosa para ambos candidatos. Julián Domínguez debe luchar contra cierto desconocimiento del electorado. Esa fue la razón por la que desde la Casa Rosada asignarán en su equipo al publicista Enrique “Pepe” Albistur, otrora Secretario de Medios y jefe de campaña de varios candidatos kirchneristas.
Por su parte, Aníbal Fernández cuenta con una imagen negativa sensiblemente superior al promedio, que no le quita intención de voto por si le asigna un techo. Por su estilo, si hay un lugar donde pesa menos ese techo es en la provincia de Buenos Aires donde se valora su experiencia de trabajo y ese estilo arrabalero de tener pocos pelos en la lengua.
Faltan ver encuestas actuales, spots de campaña y actos que pongan en escena niveles de adhesión, así como saber si un episodio como vivido en la Bombonera la última semana no le da un plus a Berni que no lo deje afuera de una fórmula.

miércoles, 1 de abril de 2015

MAXIMUS


Máximo Kirchner dio una entrevista radial en el programa de Víctor Hugo y generó un hecho político que en gran medida distrajo la atención del paro de transporte. Timming le dicen.

No interesa aquí especular sobre el fato de las cuentas en Irán, el periodista Santoro ni el Grupo Clarín. Lo que dispara este post es un comentario visto en twitter: "Ja, y dicen que éste es un cuadro". Cuadro en la jerga política se le dice a un militante veterano de mil batallas, con historia, dirigente. Que tiene capacidad de análisis y de acción, que puede crear organización o generar estrategias. No hay fotos de Máximo de chico repartiendo volantes o pegando afiches, se duda que haya hecho "la escuelita". No terminó sus estudios universitarios, algo que es caro a la tradición argentina de "m´hijo el doctor", como si ser universitario fuera garantía para esquivar la mediocridad. Le tocó ser hijo de dos dirigentes políticos que hicieron fortuna, algunos lo ven como el hijo de dos presidentes, otros como el hijo de dos ricos.
En la entrevista Máximo deslizó la posibilidad de ser candidato y agitó el avispero. Es cultor del perfil bajo, pero el gran público tiene tres elementos para inclinarse por pensar si es un cuadro o no: su discurso en Argentinos Juniors, su entrevista de ayer y el libro sobre La Cámpora de Sandra Russo ("Fuerza Propia").
Una crónica de lo que dijo en Argentinos fue "que no hay apellidos milagrosos ni hombres providenciales sino proyectos, y también que sus compañeros son mejores que él. Pero aunque apueste a una conducción colegiada de la agrupación (más allá de la conducción final de Cristina), su apellido le impone eventualmente jugar de "jetón" electoral como mínimo". Dijo que nació en La Plata (guiño, guiño) y que cualquiera que quiera conducir el país (y el movimiento agregaría yo) "que compita con Cristina en elecciones", dando a entender que ella ganaría de no estar inhabilitada por la Constitución para competir. A presidente.
Del libro de Sandra se destaca este concepto central en la entrevista a Máximo: el método de toma de decisiones de Néstor. Cuenta allí que, en forma bien setentista, se hacía un "planteo" y se abría una discusión, tratando de persuadir y bancando las respuestas que pudieran venir, para llegar a una síntesis superadora colectiva, En base a eso, la decisión final la toma el jefe. Cuándo Máximo dice "mis compañeros son mejores que yo" está diciendo eso: que él replica ese método. Claramente es el hijo de dos ex presidentes.

El futuro de La Cámpora
Era necesario que Máximo saliera a la palestra porque su exacerbado bajo perfil y la línea anti mediática de la agrupación había dejado crecer una leyenda negra y había dejado un vacío. Sobre eso se escribió por entonces que "no poniéndole un rostro humano a la agrupación, se colabora con el abstracto. Rostros humanos, que debatan, que den la discusión(...) volver a dar el debate. Debatir la justicia social con Facundo Moyano y porque lo correcto es estar con Cristina y no con Moyano. Debatir la política de no represión con los troskistas trasnochados. Debatir soberanía económica con los niños neoliberales. Debatir la política de vivienda con los pibes de Un Techo. Debatir la política de reindustrialización y baja del desempleo con los pibes de Greenpeace".

Ayer, en forma inédita, estaban Cabandié en Intratables, el Cuervo con el Gato Sylvestre en C5N, Mariano Recalde en Duro de Domar y Ottavis en 678....

Es muy probable que Máximo sea candidato. No será candidato a diputado nacional por Buenos Aires como quiere el Cuervo Larroque si Cristina lo es, que viene siendo la jugada más probable. Además, "nadie es profeta en su propia tierra"...salvo los dirigentes políticos. Deben ser profetas en su tierra y Máximo remarca todo el tiempo que él es de Río Gallegos. Tiene el problema que la gobernación de Santa Cruz le queda grande, y la intendencia de Río Gallegos le queda chica, amen de que las encuestas parecen no acompañar. Tal vez su mejor lugar sea como primer candidato a diputado nacional por Santa Cruz. 

La Cámpora debe humanizarse para ganar a la opinión pública y tener volumen electoral. Debe lograr que "sus dirigentes de primera línea salgan a debatir en los medios no oficialistas, para no achancharse y poder ganar discusiones jugando de visitante; encarar tácticas de acuerdo a escenarios particulares que le permitan empezar a ganar de una vez centros de estudiantes en las universidades y secundarios; diseñar una estrategia de mediano plazo que les permita en dos o cuatros años ganar masivamente intendencias y, tal vez, alguna gobernación".

La postulación de Recalde como Jefe de Gobierno porteño avanza en esa dirección por no ser un dedazo y ajustarse a las necesidades actuales de La Cámpora. No hay dejar de ver que:

"este país es gigante y federal y La Cámpora tiene la particularidad de que su núcleo duro dirigencial, su "militancia más vieja", desplegó un desarrollo territorial muy fuerte en Capital Federal (80 básicas) y el Conurbano Bonaerense. En las provincias la estrategia fue mixta, sumando cuadros medios con alguna historia y formación previa, y desplegando tenue tropa propia desde cero, aprovechando el envión místico de la muerte de Néstor. Siempre con la línea rectora de la "autonomía" de los dirigentes locales, la línea directa y lealtad única a Nación. Que a veces se confunde con la capital federal. En la próxima etapa, en la que se integre un "gobierno de coalición" con Scioli o directamente la oposición a Macri/Massa vemos una contradicción insalvable: o se relaja la libertad táctica o se generarán fracturas (...) y no se vete desde la Capital Federal. Porque lo que sigue a un veto, cuando se cree firmemente que la táctica es correcta, muchas veces es la ruptura. O la cooptación sistemática de dirigentes desde las estructuras locales.

Como dijo Máximo ayer, "se verá entre los compañeros" si juega o no y en dónde. Pero una virtud que tiene y que siempre pide: hay que tener paciencia. 

miércoles, 11 de marzo de 2015

¿Qué significa "el candidato es el proyecto"?

¿Qué define el Proyecto?
El candidato es el proyecto, ok. ¿Qué significa eso?
¿Que quien sea el próximo titular del ejecutivo sea valiente frente a las corporaciones? ¿Que avance, siempre avance, en la profundización? 
El conductor tiene el privilegio, por su intuición política, de marcar los tiempos para desatar los conflictos. Néstor en 2003 pactó con algunas corporaciones, para poder enfrentar a otras, según la correlación de fuerzas del momento. Todo lo demás es progresismo en su versión light, trotskysmo en su versión dura. ¿Se debe creer en la revolución permanente o hay momentos de cuidar lo logrado, reagrupar desde posiciones ventajosas, superar el desgaste, esperar coyunturas que permitan mayor avance? Pensar que la correlación de fuerzas política obedece siempre a ir para adelante es ingenuo. Hay ciclos en que se hace necesario dar respiro a las bases-votantes (que no quieren lucha siempre, ni siempre están en condiciones de ganar la disputa -algo que un conductor debe garantizar sí o sí, ya que según Peron es un constructor de éxitos-). Hay todo alrededor en América Latina un ciclo de reformas radicales (jacobino) que se cierra y uno de reformas moderadas (o conservar lo logrado) que se abre. Con más continuidad que cambio, pero con fuertes matices de estilo, de temas en agenda, de ímpetus internacionales. 
¿Se va a privar el frente nacional de brindar un candidato conservador popular, que garantice las conquistas sociales, a falta de una oposición seria?
Si Scioli se kirchnerizó por el efecto del 1M debe ponerse en duda si se entiende "kirchnerizar" como una fidelidad discursiva que anula la mínima autonomía política, en un exceso de verticalismo. Esa actitud mata la potencia electoral propia, algo de lo que puede dar fe en mayor o menor medida todo Unidos y Organizados. ¿Fortalece al proyecto que no se construyan referencias electorales y que todo dependa del derrame de popularidad de Cristina? ¿Por qué "no andan" candidatos como Rossi o Urribarri? ¿Tener iniciativa propia es traición? A veces, la valentía de ir en contra de la opinión pública define a un no-oportunista. Scioli ya soportó esa presión en 2008/2009. Massa opina con las encuestas en la mano. Si la estrategia de polarización con Macri define los campos del peronismo y el antiperonismo, naturalmente se estrecharán los márgenes de acción de ese no-lugar llamado Frente Renovador. Esa ambulancia, que mezcla heridos ex kirchneristas con radicales pragmáticos, ve que la ancha alameda es cada vez más angosta.
Ahora pensar que porque Pinedo "haga la V" en el Congreso cuando Cristina lo nombra, o porque lo vean comiendo en "Peron-Peron" hay una kirchenirzación del macrismo, un plegarse al imaginario del modelo, a los usos discursivos y programáticos es delirante. El kirchnerismo no va ganando, no le esta haciendo hablar al adversario su idioma. Eso es autoengaño. Si puede plantearse como más significativo que Macri siempre  estuvo abierto al peronismo incorporando jefes territoriales como Ritondo y Santilli. Lo único que hará que el kirchnerismo vaya ganando es un correcto manejo de la economía que brinde suficientes expectativas a futuro, mezclado con una real posibilidad de optar por una versión conservadora de continuidad que se ajuste al reflujo popular y a la nueva etapa que se abre en el contexto regional.

Líneas maestras constantes adaptadas a coyunturas distintas vs falopa cultural

¿Al proyecto lo define lo programático? Plantear eso es irreal. Si Néstor hubiera dicho en 2003 todo lo que iba a hacer, se habría aislado. Habría juntado a todos los enemigos de la reforma enfrente suyo. Por eso lo chamuyó a Duhalde haciéndole creer que confirmaría las leyes de impunidad. Es más propio del kirchnerismo apuntar hacia una dirección ("las convicciones que no quedan en la puerta de la casa Rosada", "las tres banderas peronistas", elija usted) e ir tocando fondos, lo cual significa que se mantienen esquemas de alianzas y situaciones hasta que la realidad impone la reforma. Con las nacionalizaciones de AySA y el Correo Argentino fue así. Con las AFJP y con la Ley de Medios fue así. Con Aerolíneas e YPF fue así. Eso no desmerece las reformas, pero evita el engaño.  
Néstor, como Perón, sabía lo que había que hacer en el gobierno. En 2003 eso era acabar con el condicionamiento de la deuda, mantener un cambio competitivo para hacer crecer la economía exportando desde el campo, fortalecer con retenciones y subsidios un mercado interno reindustrializado que diera empleo a los trabajadores; eliminar la amenaza política que era la espada de damocles de una Corte Suprema menemista. El resto fue devenir, política. 
Si la lealtad se mide en base a una nula autonomía táctica respecto de la conducción estratégica, el candidato debería ser una marioneta de Cristina, más que el proyecto. El candidato será eso, o alguien que sintetice todas las contradicciones del movimiento, todos los intereses y expectativas de los distintos actores que componen el frente nacional y popular. El que gana conduce, el que pierde acompaña.
Llama la atención la falta de una segunda línea, de un anillo de dirigentes medios del Flaco Randazzo (su Grupo Calafate, digamos). No es ni bueno ni malo, es un hecho. ¿Realmente es lo mismo Scioli que Macri? No seamos macartistas, sectarios ni excluyentes.
Evolucionar con los tiempos, sintetizar
Muchos creen que se descubren viejos kirchneristas de la misma forma que se descubrían antes viejos peronistas: se animaban a putear al viejo (siempre desde adentro, claro). Y el viejo, muchas veces se equivocó. Cuando se peleó con la Iglesia se equivocó. Y el voto en blanco durante la resistencia no siempre le hizo caso. Lo obligaba a tener el oído pegado al suelo, a ser muy intuitivo a miles de kilómetros del humor social, las predisposiciones a la lucha o no, los tiempos políticos. Néstor apretó de más en la 125, Cristina se equivocó con Insaurralde. Son humanos, falibles. La intuición popular no, porque aunque muchas veces no sabe lo que quiere, siempre sabe lo que no quiere.  Algunos se preguntan como le iría al kirchnerismo si reduce las opciones a una oferta jacobina, maniatada o un regreso al neoliberalismo.
Si las enseñanzas de Néstor fueron nunca irse del PJ, aún siendo minoría; gestionar bien (que te cierren los números con la gente adentro) y apabullar al adversario con iniciativa política ¿Cómo puede ser que se condene la iniciativa política, la autonomía táctica, como deslealtad? 
El próximo presidente, si es compañero, deberá contar con margen de maniobra, con autonomía. Lula dejó ser a Dilma.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Muerte y Resurrección del PJ


Dice don Antonio Gramsci que los partidos políticos "tienen vida", un ciclo histórico, y luego mueren. Esto se debe a que representan un actor social en un determinado modo de producción. Un ejemplo es la Liga del Sur de Lisandro de la Torre, que representaba a los pequeños productores y arrendatarios del sur de Santa Fe. Emparentados con la Federación Agraria, no obstante ello, eran "socios menores" del modelo agroexportador pampeano. No lo impugnaban, querían reformarlo para estar adentro. Jamás podría haber desplegado un programa industrialista. De esto hablo mucho y bien Rodolfo Puiggrós en su "Historia crítica de los partidos políticos argentinos".  Luego de la muerte de Yrigoyen, ya en plena década infame, cuando el ala conservadora de la UCR representada en Alvear "traiciona" y abandona el "abstencionismo revolucionario" para participar- y legitimar- el fraude patriótico se produce lo que se conoce como "la alvearización del radicalismo", que significa que ha dejado de expresar al movimiento nacional, que queda huérfano. La agrupación F.O.R.J.A. de Jauretche y Scalabrini Ortiz será el puente que pase la antorcha entre el yrigoyenismo radical y el peronismo.


Junto con la desaparición de una generación de dirigentes, la última dictadura militar también inició el ciclo de endeudamiento externo o modelo de valorización financiera y fuga de capitales, que junto con la apertura comercial implicaron la desindustrialización del país. Este fenómeno produjo un debilitamiento del movimiento obrero organizado, que con el paulatino poder de la estructura territorial partidaria fruto de las elecciones generales e internas, reconfiguró al movimiento peronista (muerto con Perón dicen algunos) en Partido Justicialista.
Esta operación oligárquica de "reorganización nacional" se completó en la década de los 90 con privatizaciones, convertibilidad y desempleo masivo. La economía conducía la política, la mística juvenil se refugió en el fútbol y el rock nacional, se gerenciaba la miseria con los punteros del "pejota".
Muchos se preguntaron cómo el peronismo en el poder pudo hacer exactamente lo opuesto al General Perón. Algunos vivos incluso desconociendo la doctrina peronista, las tres banderas, como si el peronismo fuera el poder por el poder mismo a lo Frank Underwood. ¿Menem leyó la caída del Muro de Berlín y el mundo unipolar que sepultaba la Guerra Fría como el grado cero de autonomía y margen de maniobra en el plano internacional? ¿Así como Alfonsín pacto la impunidad con los genocidas para garantizar la vigencia de la democracia, Menem "adoptó" el programa económico del Partido Militar para volverlo prescindible para la oligarquía? ¿Eso le permitió desfinanciarlo y el "Caso Carrasco" fue la ocasión para "sacarle las bases" de los conscriptos? Quién sabe. Lo cierto es que en esta segunda década infame, el "pejota" dejó de expresar al Movimiento Nacional. Entró en terapia intensiva. 

Resistencias por abajo, rupturas por arriba. Juventud, autonomismo y después....
Muchos grupos que resistieron al neoliberalismo abandonaron el rótulo "peronista" y pasaron a encuadrarse dentro del "nacionalismo revolucionario", siendo Quebracho el más destacado pero se podría situar aquí también a Patria Libre (hoy degenerado en Libres del Sur) y al FTV de D´elía.
Por otra parte, hubo rupturas mayores. En el plano sindical, frente al tándem entreguista de Barrionuevo-Los Gordos se plantaron la CTA de Abdala-De Genaro y el MTA de Moyano-Palacios por dentro de la CGT. En el plano partidario, Chacho y el Grupo de los 8 abandonaron el PJ para fundar lo que luego sería el Frepaso, que tuvo tan triste final orgánico.
Sin embargo, Néstor hizo de Santa Cruz su Kamchatka y resistió junto a Cristina por dentro del Partido, a las puteadas con la Rosada. A Cristina le hicieron sentir el rigor de su rebeldía, pero jamás abandonó el bloque.


En el plano juvenil se destacan dos factores. Primero el relanzamiento del movimiento de derechos humanos como frente de resistencia, simbolizado en la marcha del 24 de Marzo de 1996 de 100 mil personas y la irrupción de la agrupación H.I.J.O.S., que lideró simbólicamente (mas no orgánicamente) a su generación.
Por otro lado se despliega una nueva ideología resistente, a tono con la globalización, el zapatismo y el Foro Social Mundial: el autonomismo. En esta corriente se inscriben desde el MOCASE, la MTD Anibal Verón, colectivos de prensa como Indymedia o La Vaca.org; las fábricas recuperadas, H.I.J.O.S. mismo.
Sus máximas eran horizontalidad (no hay jefes, no hay líderes) y decisión por asamblea (consenso de ser posible), articulación en red a nivel nacional similar a un esquema federativo, independencia de estructuras partidarias y del Estado. Para entender este fenómeno, hay que contextualizarlo en la caída del bloque soviético (y del liderazgo del Partido Comunista en la izquierda) y la traición del PJ a la doctrina del peronismo. Cuando los líderes traicionan, mejor que no haya líderes. Corte de ruta y asamblea...


Pero un día llegó Néstor y todo cambió. A la re industrialización, le siguió una medianamente fuerte re sindicalización y con ello el control de la CGT de la línea combativa liderada por Moyano.
Los ex piketeros, hoy dirigentes de movimientos sociales, que representan a los trabajadores informales (ex desocupados hoy monotributistas o cooperativistas) se integraron rápidamente al movimiento, siendo losmás lúcidos D´elía por la rapidez y Pérsico por la profundidad, que fundó el Movimiento Evita y juega como ala izquierda por dentro del Partido Justicialista.
El partido sufrió una renovación dirigencial con hechos como el paso a retiro de la primera línea duhaldista en 2005 o la intervención a Juárez en Santiago del Estero. Tan sólo en las elecciones de 2007 hubo recambio de barones del conurbano en Quilmes, Lanús, San Martín y bastantes más.
La dirigencia se relegitimó, porque al haber recursos se demostró quién gestiona bien y quién no, revalidando muchos con porcentajes superiores al 55%. Siempre machaca sobre esto Wainfeld en Página 12.
¿Cómo evaluar esta revitalización del PJ? Si es verdad que no ha tenido una gran vida interna bajo el kirchnerismo, esto se debe a varias causas. La primera es que nunca dejó de ser "la herramienta" electoral del movimiento. ¿Qué significa esto? El movimiento peronista se despliega en la sociedad civil en las "organizaciones libres del pueblo" (agrupaciones) y éstas se articulan con el Estado en sus distintos niveles, principalmente los municipios. Así, un intendente es el presidente del partido a nivel municipal, y su agrupación lidera la interna teniendo en general mayor despliegue territorial. 
El conflicto por la 125 con el mal llamado "campo" desató un terremoto que dividió aguas con ese sector del PJ-CGT que se neoliberalizó en los 90. Se parte el PJ en el Congreso (Reuteman, Solá y compañía) inaugurándose lo que Verbitsky denomina peornismo opositor o PJ-Disidente, junto a su ala sindical Barrionuevo-Momo Venegas.
Otro factor es que Néstor mismo le dio poca vida interna al PJ, condicionándolo con la trasversalidad y el sindicalismo para poder conducirlo (recién asume en mayo de 2008 y renuncia en julio de 2009). No fue Cafiero habilitando internas. Tampoco pidamos cosas que no dimos. Sí se habilitó el juego con colectoras, listas espejo, testimoniales y demás, pero internas no hubo. Eso fue lo que llevó a Moyano a decir que "el partido es una cáscara vacía sin vida" cuando renunció a él en diciembre del 2011. Pero Moyano estaba (está) resentido y sigue siendo el PJ el que sintetiza las líneas internas del peronismo (gobernadores, intendentes, sindicatos, organizaciones sociales).
Todos los que daban por muerto al PJ en 2003 se han llevado una sorpresa. Néstor le inyectó vida, lo revitalizó. El aluvión juvenil que se desató con su muerte le dio proyección, y sumó al peronismo una camada que no trae los complejos a resolver de la transición entre el autonomismo y la verticalidad a la conducción. 

Néstor le demostró a Chacho y al Frepaso que la construcción es territorial y no mediática, y que la disputa es por dentro del Partido Justicialista. Pero no es menos cierto que a los dirigentes partidarios les enseño a gobernar. A no "chocar la calesita", a que cierren los números "con la gente adentro", a ganar autonomía frente al poder económico. A que haya recursos para distribuir, sin necesidad de vender las joyas de la abuela como hizo Menem. Se abre un período en donde "hacer la escuelita" (Intendente, Gobernador, Presidente) pone en valor al candidato, porque la experiencia de gestión, saber gobernar los conflictos en distinta escala da patente de líder.
Es en este marco que se impone lo que dice (cito de memoria) Martín Rodríguez:  "Quiero un Presidente que me diga cuál es su proyecto de municipios e intendentes que me digan cuál es su proyecto de Nación".
Frente a esto, y en plena interna, resurgen voces "antipj" y sobreactuadamente montoneras que parecieran querer llevarnos a una interna del FpV que enfrente por un lado a Scioli-PJ contra Taiana-UnidosyOrganizados, lo cuál sería una demencia senil. ¿O queremos volver a jugar por afuera, hoy que tenemos tantos espacios ganados por dentro? Transformarse en línea interna del PJ es el desafío de UyO y la misión histórica de la generación del bicentenario para que nuestro partido, que tiene el mayor despliegue territorial en el país, nunca más deje de ser la expresión del movimiento nacional. No hay que olvidarse del conflicto de la 125 como termómetro para discernir lealtades y traiciones.

lunes, 27 de octubre de 2014

¿Seremos como Néstor?


Hoy se cumplen 4 años del ingreso a la inmortalidad de Néstor. Al "comando celestial" como dicen los compañeros de la Oesterheld.
Se multiplican los homenajes, las jornadas solidarias, los festivales. ¿Qué se recuerda? ¿A un ex presidente? ¿A un líder? A un tipo ciertamente disruptivo, que recogió demandas de justicia, empleo, seguridad social, educación, salud. Y para poder concretarlas rompió correlaciones de fuerzas, externas e internas, patrones de acumulación. Hizo política.
¿Cómo se emula un líder así? ¿Cómo se transforma un militante social en un militante político-partidario? ¿Cómo se transforma un joven militante que quiere cambiar el mundo en un político adulto obsesionado con ganar elecciones, tener votos propios, acceder al control del Estado para desplegar un proyecto político que logre transformar lo que "diosa fortuna" permita?
Eso es lo mejor que tiene Néstor  para enseñar. La apuesta en un pago chico (es más fácil juntar los votos para ser Gobernador en una provincia chica que Intendente en algunos municipios del conurbano), la acumulación de dinero para solventar campañas y darle autonomía a la política sin ser mero instrumento de poderes económicos. ¿Cómo logró Néstor comerle toda la tropa a Flores y desplazar a Puricelli? Las alianzas, las traiciones, la concentración de poder, las reformas electorales, las reformas constitucionales. Ir por adentro, siendo minoría, siempre por adentro. Armar equipo, bancar a los soldados propios, aunque algunos tengan manchas. Dar vuelta adversarios, tenerlos en el propio dispositivo. Al enemigo ni justicia, aprender a patear al caído en el piso. "Ser blando con los blandos y duro con los duros", como diría Fierro.
Aceptar privatizaciones nacionales si eso garantiza autonomías provinciales. Salud y educación y empleo provinciales. Aceptar aliarse con los feos, sucios y malos para llegar. Aceptar ser chirolita un rato, para llegar y cambiar la correlación de fuerzas. Apostar a la transversalidad si el clima de época ruge antipolítica, apostar al peronismo si se requiere gobernabilidad. Incumplir pactos, dejar en el camino leales de la primera hora si no se encuadran o se muestran rebeldes. Hoy hay demasiados ex kirchneristas de la primera hora.
Lo que se conoce como kirchnerismo se inició en 2003. Pero sus líderes se formaron como dirigentes en las décadas del 80 y 90. Hay que estudiar el período 1983-2001 de Néstor. Mostró que hay que aprender a gobernar. "Hacer la escuelita". Ser Intendente, Gobernador, Gobernador reelecto, Presidente. Y tener "virtú", no abandonarse nunca.
En esa elección no vinieron con un programa de gobierno bajo el brazo que decía "anularemos las leyes de impunidad", "recuperaremos YPF", "recuperaremos las AFJP". Cuanto más se define uno, más votos pierde.
Muchos creen que el kirchnerismo debe ganar porque si, por determinación histórica, porque es lo bueno contra lo malo. No hay política ahí. No hay alianzas, no hay pactos, no hay negociaciones por necesidades, sapos ideológicos. 
Néstor, como el General Perón, "sabía que había que hacer" en el gobierno, antes de ser gobierno. Tenía medidas ya pensadas, adversarios que sabía se iban a oponer, límites que romper. Se apoyó en la opinión pública, en el presupuesto, en las organizaciones sociales, luego en el aparato y en el sindicalismo.
El que haga liturgia kirchnerista, ideologismo, no le suma nada al proyecto. La lealtad de los pocos pero buenos, no le suma nada al proyecto. Si como decía Juan Perón "la acción electoral es una acción cuantitativa, la acción de gobierno es cualitativa", hoy se lo recuerda a Néstor por su acción de gobierno. El desafío para continuarlo es aprehenderlo en su accionar político-electoral.

viernes, 17 de octubre de 2014

Movimiento y Lealtad


Hoy los peronistas conmemoramos el Día de la Lealtad, en que el pueblo trabajador rescató al General Perón de su prisión en la isla Martín García y lo depositó en el balcón de la Casa Rosada, para que trabaje para la felicidad del pueblo y por la grandeza de la Nación.
Hoy, 69 años después de aquel 17 de octubre y a 40 años de la muerte del General, seguimos habiendo peronistas. Y los seguirá habiendo.
¿Pero qué significa la Lealtad en el peronismo? Primero fue la lealtad a una persona, a Juan Domingo Perón, conductor del movimiento y creador de su doctrina (si antiperonistas, hay doctrina, lean a Perón que escribió mucho). Pero luego Perón murió, y el peronismo devino de movimiento en partido. Allí nació la frase "el que gana conduce y el que pierde acompaña" porque siempre la unidad fue un valor en el peronismo, la autoridad la dan los votos y "para un peronista no hay nada mejor que otro peronista". Pero ha habido conductores de todas las layas en estos últimos 40 años, como correlaciones de fuerza ha habido en el mundo, porque también enseñó el General que "hay que adaptarse a la evolución de los tiempos". La famosa fortuna de Maquiavelo y la virtú para adaptarse.
Entonces, hubo conductores neoliberales como Menem, conservadores-populares/industrialistas como Duhalde y "desarrollistas con inclusión social" como Néstor y Cristina. 
Aníbal, que algo sabe de peronismo, suele decir que:
"Rescato que Néstor, que era profundamente peronista y Cristina, que es profundamente peronista, nunca fueron ávidos de `dar´ el discurso de Perón pero sí de volcar la política que Perón concebía como la política popular o la política del trabajador (...) el peronismo pasa hoy por la política que Néstor y Cristina llevaron a la práctica, porque ellos no se olvidaron ninguna de las materias que enseñaba Juan Perón. Ejercen el magisterio conceptual completo"
Hay quienes se quedan en la "liturgia" (gerontes generalmente) y andan peronómetro en mano diciendo quién es peronista y quién no. Y eso es una bobada, porque el peronismo es movimentista (no una estructura partidaria como la UCR o la izquierda) que se apoya en las "organizaciones libres del pueblo" ("agrupaciones" sueltas) y utiliza la herramienta electoral (PJ) solo en elecciones. Y al aparato del Estado. Siempre el intendente es el jefe del PJ local, el Gobernador del Provincial y el Presidente del Nacional, entonces a veces se resuelven pujas de poder partidarias al interior del Estado. 



Pero en lo ideológico, el peronismo son sus tres banderas: Soberanía Política, Independencia Económica, Justicia Social. En ese orden, porque son correlativas. Algunos agregan Integración Latinoamericana también, lo que nos lleva ya al concepto de Tercera Posición, etc.
Lo que queremos remarcar es lo siguiente: el peronismo se apoya ideologicamente en el Pensamiento Nacional creado por FORJA. Y Jauretche nos enseñó que el movimiento nacional tuvo distintas expresiones históricas (desde los patriotas de 1810, los caudillos federales, el yrigoyenismo radical, hasta llegar el peronismo, que lo abandonó momentáneamente en los noventa). El peronismo es el continente del pensamiento nacional.  Gramsci dice que los partidos tienen un ciclo histórico, una vida y una muerte. Y Néstor lo devolvió a la vida. 

En los primeros años del exilió de Perón, Jauretche apuntaba a detectar el sector menos duro del frente antiperonista y operar sobre él. Así fue que nació el pacto Perón-Frondizi, a instancias de Cooke, pero sobre una idea que Jauretche y Scalabrini Ortiz venían martillando desde el semanario Qué. Al principio Perón era renuente, porque es verdad que había quedado aturdido por la reacción del ´55 y sus peores años de conducción fueron los que van del ´56 al ´58 donde, en el mayor momento de debilidad del movimiento, solo apostaba a la línea  dura y el sabotaje. Perdón a los que sientan que lo dicho le quite un ápice de mística a la gloriosa Resistencia Peronista.
Entonces, hacia afuera detectar en qué sectores de la oposición democrática anida pensamiento nacional y patriotismo genuino, para construir consensos y gobernabilidad.
Hacia adentro: es necesario desmitificar algo. Muchas veces sobre cúpulas dirigenciales enquistadas, tanto en el partido como en los sindicatos, sectores del movimiento decidieron "jugar por afuera". Es válido, es parte del manual no escrito del peronismo. Pregúntenle al viejo Cafiero. Si la apuesta prospera, se copa por afuera la conducción. Si fracasa, se vuelve al redil "castigado" y al fondo del bondi. Porque el movimiento es eso, un gran bondi donde el conductor maneja y los leales y los ex adversarios van adelante, al medio o atrás, todos mezclados. No vale la pena bajarse, siempre con las Tres Banderas en cartel, yendo desde estación Pueblo, pasando por  estación Democracia hasta cabecera Patria.

miércoles, 15 de octubre de 2014

El Futuro de La Cámpora


Ya nos referimos en otros posts a la necesidad en esta "nueva etapa" para la Campora de:
  1. Que sus dirigentes de primera línea salgan a debatir en los medios no oficialistas, para no achancharse y poder ganar discusiones jugando de visitante, acá.
  2. Encarar tácticas de acuerdo a escenarios particulares que le permitan empezar a ganar de una vez centros de estudiantes en las universidades y secundarios, acá.
  3. Diseñar una estrategia de mediano plazo que les permita en el plazo entre dos y cuatros años ganar masivamente intendencias y, tal vez, alguna gobernación. Acá.
Basta de vivir del dedo de Cristina. Si esta generación de dirigentes y militantes va a trascender como se merece, como no lo logró la generación juvenil de los setenta debido a la matanza que hubo en este país, tiene que pensar a futuro que la única forma de ganar respeto en política es ganando elecciones.
Con votos propios, que certifiquen que se representa a la gente. No que se es la tropa leal de otro que sí representa a la gente. Entorno digamos. 
Ahora, este país es gigante y federal y La Cámpora tiene la particularidad de que su núcleo duro dirigencial, su "militancia más vieja", desplegó un desarrollo territorial muy fuerte en Capital Federal (80 básicas) y el Conurbano Bonaerense. En las provincias la estrategia fue mixta, sumando cuadros medios con alguna historia y formación previa, y desplegando tenue tropa propia desde cero, aprovechando el envión místico de la muerte de Néstor. Siempre con la línea rectora de la "autonomía" de los dirigentes locales, la línea directa y lealtad única a Nación. Que a veces se confunde con la capital federal.


Ahora, las listas se definen en los distritos electorales que, en este país federal, son las provincias. Ello hizo que en líneas generales, no se juegue. Salvo alguna diputada por la pampa y otras excepciones, que solo confirman la regla. Del gancho desde arriba.
En la próxima etapa, en la que se integre un "gobierno de coalición" con Scioli o directamente la oposición a Macri/Massa (de lo que hablamos acá y acá), vemos una contradicción insalvable: o se relaja la libertad táctica o se generarán fracturas. Porque el hecho de no contar más con los recursos nacionales para desplegar política ("los fierros", tan mal traducidos en potencia electoral, de lo que hablamos acá) llevará a un inevitable "desinflamiento" de la militancia. Si es un sueño de los neoliberales que la Cámpora vaya a desaparecer del mapa en el llano (como tal vez sí le suceda a Kolina), no menos cierto es que Argentinos Juniors con sus 40 mil compañeros es el punto más alto de una curva que indefectiblemente tenderá a descender. De cuánto descienda o no dependerá de la capacidad efectiva de empezar a ganar elecciones, ya sean de centros de estudiantes, concejales o intendencias.


Pero para ello, si bien la estrategia puede ser una en el nivel nacional, la táctica tiene que ser indefectiblemente provincial. De cómo se administren esas tensiones resultará la posibilidad de ganar intendencias propias, dando aire y "libertad de agenda" a candidatos locales con discursos locales. O integrar gobiernos de coalición donde la fuerza no resulte suficiente para ganar pero una alianza sea funcional a una acumulación en la correlación de fuerzas (¿sería posible? Hoy es un acto de imaginación por no decir de ciencia ficción política) y no se vete desde la Capital Federal. Porque lo que sigue a un veto, cuando se cree firmemente que la táctica es correcta, muchas veces es la ruptura. O la cooptación sistemática de dirigentes desde las estructuras locales. 
Entonces ¿Cómo emular a la JP de las Regionales? ¿Cómo mantener firme una orgánica nacional, una conducción nacional, una mística nacional y tener suficiente cintura para permitir tácticas locales sin vetos unitarios?
Ese es el desafío que se viene.


Actualización
Nos venimos a enterar que la edición de "El Estadista" que está en la calle dedica título de tapa a este tema ("La Cámpora y su futuro"). Allí escriben sobre e tema Martín Rodríguez (Pato o @tintalimon), Maria Esperanza Casullo (o @mecasullo) y un tal Sebastían Iñurrieta. 
Dejamos el link de la nota de Pato y dos caramelitos:
  • "La Cámpora es un fenómeno social de participación, no de representación"
  • "Muchos kirchneristas viven su ficción capitalina"

martes, 30 de septiembre de 2014

Teléfono para la Juventud Sindical


Ultimamente venimos viendo que se plantea una discusión que para nosotros es errónea, que es: a la hora de hacer un análisis y crítica (¿superadora?) de La Cámpora se enfoca en que no tiene potencia electoral, no gana centros de estudiantes ni federaciones universitarias, no tiene Intendentes. Coincidimos. 
Ahora, algunos llevan esto más allá y le endilgan no tener una construcción juvenil sindical, como la sobre valorada y muy idealizada JTP de los 70s. Incluso van más allá y le achacan la co-responsabilidad no solo de la poca renovación de las estructuras sindicales (la famosa burocracia....buuuuu), sino su consecuencia lógica, la tenue aparición de sobre mediatizadas comisiones internas conducidas por la "izquierda" local, en su versión PTS o PO.
Por ejemplo Martín Pato Rodríguez dice acá que: 
El problema de La Cámpora es que ocupan sólo los lugares de poder para los que son designados. No supieron construir una ubicación en el poder de abajo hacia arriba: no tienen intendentes ni sindicatos. Ese es el déficit, porque el peronismo pasó a colocar la columna vertebral de su movimiento (que era el sindicalismo) en las intendencias.
Ahora bien, nosotros creemos que el problema, como lo dice Artemio acá, es el bajo porcentaje de comisiones internas en relación al total de establecimientos. En criollo: que los sindicatos no laburan.
Lo cierto es que no hay siquiera delegados de fábrica en el 80% de los establecimientos (!!!) y cuando algunos pocos aparecen, son captados por la oposición de izquierda sin perspectiva política, porque la CTA Yasky y su troupe no parece ser un polo de atracción irresistible para los jóvenes delegados fabriles . Ah y Caló es Caló, ese modelo está ya en tercer anillo de Júpiter, digámoslo metafóricamente. 
Un retroceso histórico notable en la tradición de las organizaciones peronistas de base,  por ejemplo la frustrada y frustrante JTP en los 70 se armó en diez meses, acá llevamos diez años y mucho más de silencio en materia de militancia gremial - y en especial juvenil - "kirchnerista" . Edison, apure con la lamparita que se viene la noche. Les cabe Cámporas, como que no! 
Esta ausencia de práctica sindical de la militancia kirchnerista obviamente no se compensa ocupando bancas o desarrollando militancia barrial aderezada con "batallas culturales" en una especie de scoutismo social, querible pero que se revela muy acotado, breve, angosto o fútil,  a la hora de afrontar los mega conflictos que en el terreno de la producción y al interior del ámbito sindical surgen inexorablemente al desplegarse proyectos reformistas.
Ambos discursos absuelven de toda responsabilidad a la Juventud Sindical. Ahora resulta que no existió un pacto que impuso Néstor donde cada cual construía en su ámbito natural para no repetir el viejo error de la JTP, que el General Perón le pidió a los Montos bajar para apaciguar con la CGT y estos no le dieron bola. Incluso el Movimiento Evita quiso reflotar eso en 2005 con el globo de ensayo Motokeros Peronistas y Néstor se los dió de baja al toque. Seamos buenos entre nosotros.
Porque Facundo y la Juventud Sindical tuvieron su Luna Park en 2010, escasas semanas antes que el La Cámpora. Respetamos mucho a Facundo, creemos que es un gran cuadro que ha logrado una síntesis, rescatando la CGTA y a Cooke y otros yeites generacionales que se puede permitir. Que la Juventud Sindical vaya a la Plaza los 24 de Marzo era muy bueno. Que sus talleres de formación política los diera Galasso, era muy bueno. Creemos que si los trabajadores son la columna vertebral del movimiento (al menos en la doctrina) y la juventud el agente más dinámico de cambio, no debería haber una cruza más revolucionaria que un joven trabajador. "Debería".

Ahora, a Facundo lo conduce Hugo. Y Hugo se fue. Nosotros entendemos "los motivos de Cristina para la ruptura. Creo que Hugo no se encuadró como debía,  que la vio viudita y la quiso condicionar. Cristina se anticipó, zafó el abrazo del oso.  El cupo sindical en las listas 2011 fue la excusa. La oportunidad de demostrar lealtad. Primaron el ego y un poco de misoginia de Hugo. De todos, solo    D´elía supo ir al fondo del bondi, habiendo estado adelante, sin bajarse. El único. Una vez que Cristina tomó la decisión, a Hugo "ni justicia". Subsidios, aliados, paritaria testigo, funcionarios en Trabajo y Salud, CGT única, chau todo".
Es muy elogiable que la segunda línea de Hugo (hablo de Schmidt, Plaini, Piumato) lo hayan acompañado a Hugo, aún con dudas, hasta adentro del cementerio. O a una alianza con De Narváez, que es lo mismo. Pero es gente grande, con más pasado que futuro. Facundo tiene muchos años por delante, y no merece carbonizarse por el ego de su padre. Ahora resulta que Moyano, que no es bobo, pone un huevo en cada canasta y lo manda a Plaini con Scioli, a Facundo con Massa y él mismo va con Macri. Que se yo...
Pero volvamos al tema. Acá yo planteo tres preguntas:

  1. ¿Por qué en 10 años de hegemonía moyanista de la CGT no se llegó, digamos, al 75% de los establecimientos con comisiones internas?
  2. ¿Por qué el moyanismo no logró disputarle UN sindicato a los gordos? ¿Cómo no lográs dar vuelta al 2do, al 3ro o al 4to contra el 1ro? Ni hablar de la paliza que se comieron en Comercio.
  3. ¿Queremos "libertad sindical" a lo Brasil, donde hay 7 centrales obreras? Recordamos el viejo apotegma de "divide et impera", donde el patrón (o el gobierno) puede jugar la interna. ¿O queremos movilidad dirigencial, renovación de cúpulas, sangre joven?

La Juventud Sindical modelo 2010 fra-ca-só en su misión histórica, al menos en el corto plazo. Por lo poco que duró su "despliege", porque Hugo la canceló cuando rompió (o eso parece por su capacidad de movilización, etc). Hoy Facundo es un diputado, nada más. 

¿Es posible/deseable, con la capacidad de "daño" que le queda al Gobierno con su mayoría en ambas cámaras y teniendo en cuenta que "ya no queda nada que perder" electoralmente hablando si es que se apuesta a ser oposición en 2015, que se sancione una Ley de Internas Obligatorias para los Sindicatos, que garantice condiciones mínimas de competencia? 
El resto es coraje, tejer pacientemente, con iniciativa, de querusa si hace falta. Nada nuevo.
Ya sé que se va a plantear como una agresión al Movimiento Obrero Organizado, van a tirar con el antecedente de Alfonsín y todo eso. Por otro lado, no nos preocupa el avance de la "izquierda" en las comisiones internas, porque es muy endeble. Avanzan sobre un vacío, donde los sindicatos de la CGT no laburan, hacen la plancha o acuerda algún dirigente con la patronal. La "izquierda" sigue sin entender al peronismo, no tiene historia, ni héroes ni mártires (ni al Che lo bancan, así de antipopulares son) y no saben hacer otra cosa que ir al choque. Vale decir, no saben hacer política, ni les interesa mucho contar con el apoyo mayoritario, sino tener razón. Y los laburantes se avivan, como queda demostrado en la excelente nota que hacen Martín Rodriguez y Mario Santucho en la última Crisis, donde entrevistan a un delegado sindical de izquierda, que hace una autocrítica feroz.
Pero si ni el moyanismo (que es el factor más dinámico y combativo de la CGT) logró armarle la interna a los gordos, se ve que necesitan una ayudita. Como la unidad del trotskysmo con las PASO, ponele.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Chubut es un dolor en el cuore de los jóvenes peronistas


Quiero mucho a Mario Das Neves. El tipo rompió la hegemonía que el radicalismo tuvo durante la larga década neoliberal. Volvimos. Cada cosa que Néstor hacía a nivel nacional, repicaba incluso mejor a nivel provincial. Aeropuerto de Trelew Museo de la Memoria, la U6 de Rawson visitada por lo compañeros. La causa de la Masacre de Trelew reactivada: Sosa preso. Impensado. Emotivo.
La reactivación económica fenomenal, el federalismo hacia el interior de la provincia. Recuerdo la no represión de la protesta social, cuando en 2005 en el paro groso del sindicato de la alimentación se evitó la balacera en la ruta gracias también al Ministro Coordinador Yahuar y al Intendente Eliceche.
Yo me enamoré del todo un día de 2005 (tenía 20 años) cuando Mario fue a Gobernador Costa, pueblo chico, e hizo un desparramo. Entrego 40 viviendas, una ambulancia para cubrir la zona rural, guita para equipamento a los bomberos e inauguró una planta de reciclado de basura. Esto no será la revolución pensé, pero en un pueblo chico se parece bastante. Firmo.
En 2007 a la Concertación Plural a nivel nacional se replicó en la provincia con el Provech con vecinalistas, etc. Y el radicalismo pasó a ser un mal recuerdo, una especie en extinción en Chubut.
Pero a veces todo lo que crece tanto (70%), se parte. Lo dice el taoismo, todo crece hasta empezar a decrecer y así. Llegó el 2008 y la crisis con el campo.
Y Mario cometió el error de dar por muerto a Néstor. Error comprensible, porque todo cardenal quiere ser Papa. Y cuando se comparte tanto el perfil, a veces hay que irse enfrente. Preguntale a Giustozzi de Almirante Brown sobre su vecino de Lomas de Zamora Martín Insaurralde.
En fin, Mario la cagó, se fue con Duhalde. Duhalde!!! La concha de la lora, me rompió el corazón. 
Sentí como si un gobernador se le hubiera parado de manos a Perón en el ´52. Eso.
Lo de Moyano después no fue nada. Yo me quedé con Néstor y Cristina, ni dudar.
Y se plantan Yahuar y el Ganso Eliceche. Y en 2011 pardamos 35% a 35% y perdemos la gobernación por la nada misma de votos. Y perdemos Madryn y Trelew, pero ganamos Comodoro y Rawson y mantenemos Esquel. Que quilombo.
Buzzi ve el empate técnico y piensa: "la gente lo quiere a Mario y está agradecida. Pero con Cristina lo mismo". Y ve que la Rosada (el presupuesto, las obras) es nuestra, y la mayoría en la Legislatura provincial también (la gobernabilidad, las leyes). ¿Y qué hace? Traiciona.
A Yahuar (que perdió mal Trelew) lo premian con el Ministerio de Agricultura. A Eliceche que perdió Madryn y quedó careta con la gobernación le dan una diputación nacional.

Gobernador Buzzi, ex Ministro Yahuar, ex Intendente de Pto Madryn Eliceche

Mala lectura y autocrítica
¿Para qué carajo le hicimos a Buzzi el favor de integrar su gobierno? Un veleta, sin prosapia peronista, sin tropa propia. En una época de vacas flacas.
¿Eliceche necesitaba colocar su estructura militante, eyectada del municipio? Agarra Jefe de Gabinete, Ministro Coordinador (con la venia de Cristina, seguramente). 
El Gobernador, el Ministro Coordinador y el Ministro Nacional. Tres jefes y ninguno, la interna permanente. Pares pro primus. Sin palabras.
La lealtad a Cristina, que es lo único que les cotizaba, su único capital contra Mario, se lo fumaron en pipa en 2013, cuando por sacarle el banquito a Yahuar que puso la carita y fue de diputado, no le militaron la campaña o directamente le fueron para atrás para que no fuera competencia en la gobernación 2015 y se perdieron los dos diputados nacionales. Los dos!! Que no ganes bueno. Que te ganen por poco, 1 diputado para cada uno, bueno. Que te ganen los dos y ni entren fue el papelón del siglo. Pero claro, como no se jugaban cargos en la Legislatura Provincial y no peligraba la gobernabilidad ni les importó. ¿Cristina? Bien, gracias.
La otra diferencia fundamental es que Mario es un hombre de la política. No de la guita. De Eliceche y Yahuar no se puede decir lo mismo. Esto es como Rosas que  evolucionó de estanciero en político o Urquiza que involucionó de político en estanciero. No es lo mismo. Incluso Néstor hizo la guita para poder hacer política, para tener autonomía y jugarle de igual igual a "los grandes" como diría Maquiavelo. Yahuar tiene una fama en todo Chubut de cinco dedos que no puede más, nos conocemos todos allá. De la merca y la rinoscopia para todos ni hablo. Es muy difícil así, no hay mística que aguante. 

Madryn
Y lo de Eliceche en Madryn merece párrafo aparte. Que el pelado Sastre sea un chanta, un inoperante, un inútil, lo que se quiera. Uno no puede llevarse puesta la ciudad para llevarse puesto al Intendente. No se puede, no da. Fundir empresas para comprarlas con testaferros y lavar guita. Boicotear con el sindicato de municipales. Operar desde la provincia todo el tiempo. Apostar a quebrar la paz social. Porque la gente se da cuenta, es muy alevoso. Y te deja de querer. Tal vez te respeta por que un poco te teme, pero si no te quiere no hay conducción, ya está. Sos un cadáver político. Dos. Tres.

4 Casos Jóvenes
El Tano es un tipo con mucho empuje. Gran organizador, yo lo respeto mucho. El tipo armó la asociación de estudiantes, llenó siempre los bondis para ir a votar. Uno a ido coordinando alguno de esos bondis en 2007, en 2011. El tipo es bicho y a cada iniciativa le meta el negocio. Nada que reprochar. Si se arma la asociación, se arma el hostel, el bar, el centro cultural. Al infinito y más allá. Yahuar lo sedujo, y firmó. Rápido ascenso, meteórico. Ministerio, viajes, roce. Conducción de la juventud. Y el Mago Yahuar, cuya mano es más rápida que la vista, se estrelló contra las deslealtades de la interna permanente y su mal nombre, y no hubo gestión que aguante. Y ahora, un cuadro organizacional de tanto valor, una joven promesa, tan pegada a ese "conductor", tan asociado. ¿No la van a cobrar en la próxima interna? Y si agarra Mario, a los enemigos y ex amigos ni justicia seguramente. Va a costar convencer de la valía de uno, hacerse perdonar los pecados de juventud. Por llegar rápido.

Manu es un compañerazo fenomenal. Un amigo. Un tipo que es capaz de boxearse en un bar y al otro día mateando hablarte de foucault y de deleuze. De cine. Cráneo, coraje. Un nyc, un Mc Cloud con mil primos. Te charla con todos. Y por amistades, y por fe seguramente, lo siguió a Eliceche a sol y sombra. Fue su pollo, su privado en Provincia. ¿Y ahora? Con el Ganso exiliado en el Banco Chubut, sin gestionar, dedicándose a operarlo a Sastre 24/7 Manu está inactivo. Tal vez el FPV Madryn recupere la ciudad, y aunque el Ganso no agarre (¿le quedará resto electoral o está hiper quemado?) agarrará un Delfín. Y habrá repechaje y sobrevida, distinto que en Trelew. Pero nos merecemos dirigentes mejores. ¿Dónde está el proyecto ahí? ¿Dónde está la mística cuando la guita y los manejes están tan mezclados con la política? Nos merecemos dirigentes mejores.

La Vasca estudió en sociales de la UBA. Tuvieron una buena idea, armar banda con compañeros chubutenses profesionales que se querían volver. Una especie de think thank. Aportar propuestas de políticas públicas. Escribieron un par de notas en diarios de Chubut. Y se volvieron. Yo desconfié, porque desconfió de la gente de mi edad o más que se hizo kirchnerista cuando se murió Néstor. Más si en 2008 cuando había quilombo y teníamos que dejar de pintar una básica en Lugano para ir a la Plaza te cruzabas en la facultad y te pinosolaneaban. Todo bien, el movimiento es amplio, nunca excluyente. Pero con la carta de la mística no. Menos Galeano y más Perón. Se volvieron. A militarle a Buzzi. De tecnócratas. ¿Hay algo más intrascendente, más tibio, que ser buzzista? Dan ganas de llorar. ¿Ya tenemos una básica en las cuatro ciudades más grandes, la linea interna para conducir la juventud? ¿Y cuando vuelva Mario? Los va a pasar por las armas a todos los buzzistas, no tengan dudas. Otra vez por llegar rápido no se va lejos.

"El Máquina" es un hermano mio. El loco se vino a estudiar y nos conocimos allá por 2003 en el CBC. En Trelew lo conocen hasta las piedras. Alguna seguramente besó también. Curtió guevarismo del bueno durante un tiempo, chicana va chicana viene. Siempre militando, en la facultad, dando clases en la villla en Quilmes, quemando alguna goma. Variadito. Y se murió Néstor y entendió. Y a todo su ser ultra popular de cancha y tablón le sumó lo único que faltaba: peronismo. "El Máquina" se recibió, dejó el laburo y se volvió a sus pagos. Y se metió en La Cámpora.
La Cámpora Chubut, nota aparte. Al principio plantaron bandera algunos oportunistas, "venidos de afuera". Se pasó a retiro a Anton en Trelew, "el cordobés" defeccionó en Madryn, lo volaron a Ronconi también. Pero a los pibes les toca bailar con la más fea, porque solo se responde a Cristina. A ningún jefe local, pero tienen que militarle la campaña a los "leales". Que mal sueño. En fin, que la orga nunca se metió en nada, en ninguna gestión. Sacando Anses de Esquel, Pami Comodoro, un ente de comunicación relacionado al Afsca en comodoro, CDR de Trelew (proximamente), Renatea. Pero algún día se va a tener que meter, va a tener que jugar. ¿Qué hacemos? Me dicen que ahora hay un mercedino de pura cepa radicado en Esquel que anda conduciendo. Buen augurio, veremos que pasa.
Marconetto es uno de los pocos dirigentes que se preservó. Que no se quemó. Que tal vez sintetice. Ojalá juegue más fuerte y se arrimen ahí. Tranqui con los caramelos de Aereolíneas, hay que ganarselos.

Vuelve Mario
Mario va a volver. Esto es así. Y es bueno. Nos reventó en 2013. La gente lo adora. Los ¿nuestros? no estuvieron a la altura, ni por asomo. Se guerrearon entre ellos, la cagaron a Cristina. Juegan de los dos lados del mostrador, están por la guita. Les importa tres carajos el proyecto, la gente.
Yo me pregunto qué va a pasar cuando agarre Mario. Porque estuvo en la  buena y en la mala también. Vio darse vuelta a muchos, se quedó sin "amigos" en su momento. Yo estoy convencido de que el tipo respeta más a los kirchneristas de paladar negro que a los que lo cagaron desde arriba. Creo que respeta más a los que le fueron de frente que a los buzzistas. Y me pregunto cómo van a quedar las columnas de su balance cuando reordene amigos-adversarios con tanto tipo que lo cagó.
Pero es un tipo de la política, que sabe gestionar. Un peronista posta. A mi personalmente cuando se vaya Cristina de la Rosada se me acaban las contradicciones con él. Me importa tres carajos que esté con Massa, Massa no va a llegar. Y lo de Duhalde es viejo. Ya está, corrió mucha agua bajó el puente. Porque en el mejor de los casos va a ayudar a hacer la síntesis y va a unir al peronismo chubutense y acabar con esta interna eterna que nos está haciendo tan mal, política, económica y socialmente. Pero aunque no quiera hacer eso, nos va a hacer un favor igual: va a pasar a retiro a esta dirigencia impresentable que no nos merecemos. Todo ganancia.