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martes, 2 de junio de 2015

La Juventud Periodista y el fin de la grieta mediática


Argentina es un país apasionante y tiene un periodismo político que históricamente estuvo a la altura. Grandes polemistas en el siglo XIX como Alberdi, Sarmiento, Mitre, José Hernández; figuras como Natalio Botana, Walsh, Timmerman, Neustdat, Verbitsky, Lanata en el siglo XX. No interesa si unos eran conservadores o reformistas, demócratas o autoritarios, sino su efectividad como periodistas de investigación o formadores de opinión.

Siempre fue, es y será conflictiva la relación entre el periodismo y los gobiernos. Se disputa la opinión pública, la imagen política, la aceptación mediática de un gobierno, aunque la realidad material económica finalmente se imponga en la percepción del ciudadano. También es conflictiva la relación con el poder, que puede ser político o económico, porque se juega a develar secretos, una especie de juego de las escondidas, donde a veces encontrar puede ser riesgoso.
En la historia argentina reciente, hubo un periodismo complaciente con la dictadura (en un marco de terror y autocensura, pero también de negocios) que pudo apreciarse en forma cabal con la guerra de Malvinas; un periodismo ciudadano que apostó a reconstruir la democracia y los valores republicanos en épocas de don Raúl Alfonsín; y un periodismo que en medio de la corrupción derivada de las privatizaciones menemistas y altos grados de impunidad sistémica jugó el rol de justiciero mediático, de fiscal de la república, cuyo símbolo más acabado en todo sentido es Jorge Lanata.
El kirchnerismo puso en jaque todo lo que encontró (obstaculizando) a su paso. Así como eligió desde el comienzo como adversario ideológico al diario La Nación (fiel exponente doctrinario de la clase dominante argentina) y su recordada editorial donde Escribano imponía un pliegue de condiciones al nuevo gobierno; también eligió pactar con Clarín y cooptar Página 12 y su entera cantera de intelectuales de izquierda.
No interesa aquí juzgar el inicio del fin del pacto con Clarín en plena crisis con la Mesa de Enlace, ni la necesidad o efectividad de la nueva Ley de Medios. No se busca entrar en la batalla cultural.
Sí pensar que "la grieta" -como la bautizara Lanata-, o la "crispación" -como la nombró el santo padre Bergoglio-, implican un corte social y político y éste tuvo pleno impacto en el periodismo político argentino. No se menta el periodismo militante o la red de medios sensibles a los llamados del gobierno, ni a los productos de Diego Gvirtz. Se busca entender como un gobierno desde la polémica política pública corrió de ese lugar impoluto y contestatario al periodismo, emparentándolo con los grupos económicos que dominan el escenario local.
Muchos periodistas alegan que en esa práctica, el gobierno maltrata trabajadores de la prensa al presentarlos como co-partícipes de la línea editorial del grupo mediático en el que trabajan, pasando de ser posibles afiliados a la CGT o CTA a meros operadores políticos o intelectuales orgánicos del establishment. Esto último podría ser cierto en los editorialistas domingueros, de cualquier medio que sea, pero difícilmente encuadre a los meros redactores que trabajan en la redacción.

Comerás vacas sagradas
Sin embargo, lo más violento del proceso ha sido la desacralización de ciertas vacas sagradas del periodismo y su destemplada respuesta. Así, grandes periodistas que supieron construir sus prestigios en las décadas del ochenta y noventa como referentes contra la censura autoritaria, la corrupción o la impunidad, hoy ven llegando al momento de disfrutar de sus años dorados una impugnación política y social que los sorprende y llena de rencor. Figuras como Lanata, Majul, Leuco, Gelblung, Nelson Castro, el fallecido Eliaschev, Tenembaum y muchos más padecen lo que consideran una persecución ideológica desatada por el gobierno y realizada según sus críticas en principio por Diego Gvirtz. También existen momias oficiales como Victor Hugo Morales, Eduardo Aliberti, José Pablo Feinman y otros, que han visto alinearse un gobierno con sus luchas y han optado por quemar las naves y gastar los ahorros simbólicos acumulados durante toda una vida antes de entrar definitivamente en el cajón de olvido.
Si bien puede haber un poco de eso, la realidad es más compleja porque al debatir públicamente sobre sus editoriales, el kirchnerismo los obligó a fundamentar políticamente sus respuestas donde muchas veces se vislumbra un liberalismo ramplón, un falso progresismo, cierto republicanismo naif, cuando no el más insultante antiperonismo. Es legítimo y natural escribir desde la ideología (es imposible no hacerlo) siempre y cuando se respete una pluma apartidaria, sincera en los hechos que se reseñan y con buena fe en la interpretación.

Guerrilla Radio
Sucede que con la pérdida de derechos laborales y profesionales propios de la etapa neoliberal en las grandes empresas periodísticas, se gestó un movimiento paralelo de "emprendedurismo" del periodismo y de integración horizontal. Grandes figuras del periodismo, que saben que su nombre es su marca, fueron montando productoras y equipos para poder trabajar en la tv, en canales como el 26 o el 9, que alquilan su espacio de aire. Los canales ya no producen sus contenidos periodísticos, reteniendo tan solo el servicio de noticias, ya no emplean periodistas en planta. Sub-alquilan su hardware, al software que generan periodistas que deben traer sus propios anunciantes. La ventaja de este fenómeno es cierta independencia del periodista-frontman en la línea editorial respecto del canal desde donde emite, pero: ¿Respecto de sus anunciantes? Alfredo Leuco (hasta ayer nomás), Maxi Montenegro y Luis Majul son claros exponentes de este estadio (la grilla política de canal 26 en general). Se configura así una suerte de periodismo-pyme que obliga a pensar en costos y beneficios, en correr tras el anunciante y muchas veces la línea editorial funge de "herramienta" para conseguir pauta. Muchos rencores periodísticos con el gobierno se explican y mejor entienden bajo esta luz. La única opción válida en este caso es una línea editorial lo más plural posible (desde los invitados al programa) y una pauta lo más diversificada que se pueda (sub gobiernos de distintos signo partidario, pauta privada).
Los programas de Montenegro y de Sylvestre en tele, y Varsky y Sietecase en radio, son paradigma en este rubro.
A su vez hoy por hoy todo periodista de cierto renombre, aún joven, tiene la posibilidad de trabajar en varios formatos en simultáneo. Se aprecia un fenómeno que cobró potencia en los últimos años donde el periodista trabaja en televisión, radio y gráfica, muchas veces en el mismo grupo mediático (o no). Por ejemplo Gustavo Sylvestre hace tele en C5N, radio en Del Plata y gráfica para el Cronista Comercial. Alejandro Bercovich hace radio con Tenembaum en la Rock&Pop, gráfica en diario BAE y tele en C5N con Sylvestre. Nicolás Wiñazky está en la pantalla del 13 con Lanata y hace radio en Mitre con su padre. Mario Wainfeld hace radio en Nacional, gráfica en Página 12 y apariciones en tv en DDD de Gvirtz. También existen vasos comunicantes que unen radio Nacional Rock y espacios como Tiempo Argentino o Página 12 (Wernet Pertot, Nicolas Lantos, Julia Mengolini son buenos ejemplos). Como todo en esta vida, los huevos repartidos en varias canastas (grupos mediáticos) aumentan los márgenes de autonomía editorial y la sobrevida laboral.
Un fenómeno también impactante es el ingreso a la arena del periodismo político de conductores televisivos con poco recorrido previo en cuestiones públicas. Fantino como frontman de esta especie, seguido de cerca por Jorge Rial (casualmente elegido para entrevistar a la presidenta) y el joven Santiago Del Moro en Intratables demuestran que con una buena producción periodística, un formato show atractivo y -fundamental y excluyente para comprender- la buena fe en el mano a mano y la entrevista, la fauna política abreva en ese bebedero sin problemas. Martín Rodríguez ha escrito y bien sobre esto.
Por último se observan jóvenes periodistas, con cierto recorrido alternativo en los años noventa, que van llegando a un punto de maduración y ocupan lugares en el mainstream periodístico argentino. Con formación especializada en muchos casos, con profusas citas "en on" en tiempos donde ese recurso escasea, exhiben una honestidad intelectual que les permite ponderar la recuperación económica y social de esta última década y al mismo tiempo señalar el vaso medio vacío. Hoy existen jóvenes profesionales y nuevos productos periodísticos de una calidad refrescante.
Casos como Diego Genoud (Crisis, LPO, MdZ online, Plan M), Pablo Ibañez (Ámbito), José Natanson (Le Monde), Martín Rodríguez (radio Nacional, LPO, Crisis), Sebastian Lacunza (BsAs Herald), Marcelo Falak (Ámbito), Sebastian Iñurrieta (El Cronista), Fernando Rosso (La Izquierda Diario), Alejandro Bercovich (BAE, Rock&Pop, C5N), Jonatan Viale (América), Ivan Schargrodsky (Nacional Rock, El Destape web, DDD), Juan Cruz Sanz (Infobae) y muchos más aportan desde sus especialidades datos, formación académica y una mesura para tratar la coyuntura política que no se ve en sus mayores.
En paralelo han surgido productos periodísticos de altísima calidad como La Garganta Poderosa, Revista Anfibia, Revista Crisis, Le Monde Diplimatic Argentina, La Izquierda Diario, Revista Paco y observatorios como Diario Sobre Diarios y Chequeado.com o servicios informativos especializados como Infojus.
Esta nueva generación de periodistas -que vienen de militancias políticas, académicas o culturales y que flirtearon en su adolescencia política con el autonomismo y saben generar productos contraculturales de calidad-, no arrastra viejos rencores ni falsas lealtades partidarias o empresariales. Es la síntesis, el hilo de la aguja que coserá la famosa grieta social, política y cultural. Una grieta que supo transformarse en negocio para unos pocos que no permiten pensar el país y su futuro.

sábado, 23 de mayo de 2015

Mesa Redonda Pateando el Tablero con Martín Rodríguez, Diego Genoud y Fernando Rosso

Gratamente sorprendidos, reproducimos el programa Pateando el Tablero de la Izquierda Diario. Allí se desarrollo una mesa redonda con Martín Rodríguez, Diego Genoud y Fernando Rosso. Gran debut, tocando todos los temas: kirchnerismo, juventud, movimiento obrero, la coyuntura electoral y la izquierda.







jueves, 21 de mayo de 2015

Aníbal Fernandez y Julián Domínguez se disputan los vices

20.05.2015 / ¿Cómo quedarán las fórmulas del FPV en Provincia de Buenos Aires?
Luego del “baño de humildad” sugerido por la presidenta, la catarata de renuncias a la carrera por la gobernación bonaerense no se hizo esperar. La carrera ahora es por los vices, que se disputan el jefe de Gabinete de ministros y el Presidente de la Cámara de Diputados.
por Santiago Costa para Politicargentina

Luego del “baño de humildad” sugerido por la Presidenta, la catarata de renuncias a la carrera por la gobernación bonaerense no se hizo esperar. Candidatos endebles en cuanto a conocimiento público e intención de voto (condiciones necesarias, pero no suficientes para competir con posibilidades de éxito) dieron el paso al costado.
Así desfilaron bajando del estrado el vice ministro de desarrollo social de la nación y referente de Kolina 
Carlos Castagnetto; el joven y exitoso intendente de Berazategui Patricio Mussi; los ministros sciolistas Cristina Álvarez Rodríguez y Santiago Montoya; y el vicegobernador actual Gabriel Mariotto.
El caso más resonante sin dudas fue 
Diego Bossio, no solo por liderar la intención de voto en las encuestas hasta el momento del ingreso de Aníbal Fernández, sino por tener una supuesta fórmula acordada con Sergio Berni. Este último siguió en carrera junto a Julián Domínguez, el mencionado jefe de Gabinete de la Nación y los intendentes de La Matanza Fernando Espinosa, y de Lomas de Zamora Martín Insaurralde, quienes no aceptan ningún tipo de baño de humildad por el momento.
Descontando el caso particular de Insaurralde, sobre quien el kirchnerismo hará sonar el escarmiento de la obligada reelección municipal por sus reiterados amagues de deslealtad, el resto de los ex candidatos bien pueden valer un vice. En ese caso a los ministros excluyentes (Fernández y Domínguez) pueden acompañarlos dirigentes con poder territorial (los intendentes Espinoza y Mussi), con perfil en el combate a la inseguridad (Berni) o con experiencia en el manejo legislativo en una siempre compleja Legislatura Provincial (Mariotto). ¿Pero cuáles son las fórmulas más posibles? ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de los candidatos a gobernador del FPV?
Circuló con intensidad la posibilidad de la fórmula Aníbal-Berni. Sin embargo, esa combinación sufre de exceso de “azul” y peca de dura. Es que al aporte de hombre de acción, incansable y eficaz de Berni se suma la experiencia de Aníbal Fernández como ministro del Interior coordinando a la Policia Federal. Además, ambos son reconocidos por interpelar a los jueces, por evitar la mano dura sin ser “progres” ni “garantistas”. Es lo más duro que puede ofrecer el kirchnerismo por dentro de los derechos humanos. Esa fórmula no se complementa y satura, aún en la provincia de Buenos Aires donde la inseguridad es la principal preocupación ciudadana.
Tanto Mussi por su buena gestión y “refrescante” juventud (algo que en el caso de Bossio parece haberle jugado en contra, “tener tiempo para la revancha”), como Espinoza por manejar el principal distrito y ser representativo del PJ son números puestos a vice. Domínguez parece inclinarse por el primero. No se sabe si Fernández se inclina por el segundo, que podría ser el heredero simbólico de Alberto Balestrini, y no hay dudas de que desde la vicegobernación al sillón de Dardo Rocha el trayecto es más corto que desde una intendencia.
El FPV tiene hoy por hoy como partido, como espacio político, la mayor intención de voto en la Provincia. Sin embargo no todo es color de rosa para ambos candidatos. Julián Domínguez debe luchar contra cierto desconocimiento del electorado. Esa fue la razón por la que desde la Casa Rosada asignarán en su equipo al publicista Enrique “Pepe” Albistur, otrora Secretario de Medios y jefe de campaña de varios candidatos kirchneristas.
Por su parte, Aníbal Fernández cuenta con una imagen negativa sensiblemente superior al promedio, que no le quita intención de voto por si le asigna un techo. Por su estilo, si hay un lugar donde pesa menos ese techo es en la provincia de Buenos Aires donde se valora su experiencia de trabajo y ese estilo arrabalero de tener pocos pelos en la lengua.
Faltan ver encuestas actuales, spots de campaña y actos que pongan en escena niveles de adhesión, así como saber si un episodio como vivido en la Bombonera la última semana no le da un plus a Berni que no lo deje afuera de una fórmula.

lunes, 18 de mayo de 2015

Muta la oposición: del escenario de tres tercios a la polarización. El gobierno, ¿se beneficia o perjudica?

Meses atrás el panorama electoral argentino estaba clavado en los tres tercios: tanto Scioli como Macri y Massa (y no en ese orden necesariamente) oscilaban entre los 20 y los 27 puntos en las encuestas, determinando un escenario de tres tercios. Nadie ganaba en primera vuelta y el opositor que pasara al ballotage tenía la seguridad de ganar. Recordemos que el sistema electoral argentino para elección presidencial, luego del Pacto de Olivos, indica que el ganador se consagra presidente sin segunda vuelta solo si supera el 45% de los votos válidos o si saca 40% + 1 voto, con diferencia de 10 puntos al segundo.
Todo un desafío para el Frente para la Victoria, que veía articularse alianzas opositoras competitivas en varias provincias como Córdoba, Mendoza, Catamarca, Jujuy, Chubut y otras. La fortaleza inconmovible de Massa en la provincia de Buenos Aires, que concentra 40% del padrón nacional, era otro factor que se sumaba a esa cadena de triple empate.
Sin embargo el tiempo todo lo acomoda y Mauricio Macri mostró ser más virtuoso en términos maquiavélicos (astucia y fuerza para aprovechar la oportunidad) que Sergio Massa. O tener más fortuna, suerte. Fuera por sus asesores electorales, por la ayuda de la fracción conservadora del radicalismo, por la conveniencia del gobierno a jugar a que la dinámica kirchnerismo-antikirchnerismo angostara la ancha avenida de Massa y lo deje en un no-lugar; lo cierto es que Mauricio Macri acumuló una serie de triunfos políticos, algunos simbólicos y otros más bien materiales como el apoyo de la cúpula del empresariado argentino.
El gobierno por su parte logró sortear el caso Nisman sin que lo afectara electoralmente, capitalizó el repunte económico que desenmascaró los pronósticos apocalípticos, sosteniendo el nivel de empleo y consumo, bajando algunos puntos la inflación. Si las paritarias logran superar la inflación y el salario real vuelve a ganar unos puntos, la sensación de bienestar social impactará en el proceso electoral.
Es en medio de la creciente polarización entre Scioli como candidato más potente del kirchnerismo y de un Macri como referente de la oposición no peronista unida, que comienza el ciclo de fugas desde el massismo, como bien lo señala Diego Genoud. Fugas de intendentes aliados, retaceo de apoyo empresario, internas ventiladas mediáticamente, y un lugar de no-gestión fueron algunos factores que hicieron que Massa ya no sea hoy “un tercio” de la torta electoral. Se va desarrollando una paradoja: la principal debilidad de Macri y la principal fortaleza de Massa se atraen.
Macri no logra hacer “pata ancha” en la Provincia de Buenos Aires, con mayoría de identidad peronista. No es casualidad que su incansable candidata Maria Eugenia Vidal, que mide entre 12 y 16 puntos según que encuesta se mire, tire flores al peronismo con frases en un reportaje de Infobae tales como: “Les reconozco que en estos últimos 25 años han parado la olla solos. Para la gente, cuando está en problemas, el que está es el intendente” o “Scioli es alguien que ha tenido buenas intenciones, y le destaco su vocación de diálogo…Scioli no pudo, más allá de sus intenciones”. Tampoco la “estructura” del radicalismo bonaerense, que garantiza fiscales y acaso algún que otro candidato a intendente competitivo en el interior de la provincia, logran conjurar ese mal electoral.
Por su parte, el massismo pasó de la sobreabundancia de precandidatos a gobernador (recordemos: Giustozzi, Solá, Posse, casi Insaurralde, Francisco De Narváez y Mónica López) a ser rehén de su único candidato con potencia en intención de voto y dinero para financiar su campaña: Francisco De Narváez. Es que hoy por hoy, Massa es casi un rehén electoral del colorado, que ya mide más que él en suelo bonaerense, acaso por su fuerte instalación nacional y desgaste. Massa no tiene hoy ya margen para “bajarse” de la presidencia a la gobernación. No sólo porque falló en el timming, sino porque el propio De Narváez no permitiría que le arruinen el negocio así, y ya no queda claro quién necesita a quién en términos electorales. Si De Narváez quisiera un candidato a presidente con buen volumen electoral tal vez optaría por inclinarse hacia Macri. Y a la inversa. El problema de este nudo gordiano electoral es que Macri, a pesar de conocer a De Narváez hace décadas, le desconfía por su actitud post 2009 donde se sintió usado. Teme que la alianza electoral se rompa a poco de andar y se transforme en un problema de ingobernabilidad. Por eso prefiere una “fórmula pura PRO”, pero se sabe la necesidad tiene cara de hereje. Por eso pierden valor rumores de una candidatura de Niembro a vice de Vidal, ya que siendo un primerizo seguramente prefiera un cómodo destino de primer diputado nacional al tan expuesto cargo ejecutivo bonaerense al que no aporta los suficientes votos por más conocimiento público que tenga.
El periodista Pablo Ibañez puso el ojo en un dato revelador: en todas las elecciones en las que jugó a lo largo de los años, Felipe Solá siempre terminó en la boleta de “la vereda donde da el sol”. Habrá que reconocer sin duda el olfato político del ex gobernador y preguntarse si no es un indicador suficiente que esté funcionando como jefe de campaña de Francisco De Narváez.
Desde el macrismo quieren que Massa “vaya al pie”, rendición incondicional. Según Diego Genoud “Sergio tiene que salir a negociar a los próximos días porque si no se le desbanda todo”, advierten. El optimismo es tanto que –según declaran- ya no le pueden ofrecer ni la gobernación bonaerense. “Eso era en marzo, ahora ya no”. Ibañez en su nota aborda las negociaciones que se dan entre el el massismo y el macrismo “en off”: “La charla en Tigre, el lunes, se licuó cuando Monzó le hizo a Massa la “última oferta” de Macri: avanzar en un acuerdo, ahora que todavía mide, pero en términos hirientes que implicarían la autoexclusión del tigrense como candidato a cambio del ingreso del esquema del FR en las boletas del PRO. Algo así como un massismo sin Massa”. Se asegura que el diálogo está al nivel de Malena Massa-Nicolás Caputo, que son las dos personas con más chance de convencer a sus respectivos jefes (¿socios?) políticos.
Un sector del kirchnerismo prefiere un escenario estilo peronismo versus antiperonismo, donde creen que la “continuidad con cambio de estilo” que implica Scioli, le ganaría al cambio conservador que propone Macri, que se esfuerza en suavizarlo día a día con promesas de conservar logros sociales o guiños al peronismo. Sin embargo un Massa debilitado por debajo de los 15 puntos puede obrar el milagro de crear un frente solido del antiperonismo que no solo fuerce un ballotage sino que haga imprevisible su resultado.

jueves, 14 de mayo de 2015

El Problema de “Macri Presidente”: la Provincia de Buenos Aires

Frente a un Sergio Massa que se desploma en las encuestas y es abandonado por sus aliados, la estrella electoral de Mauricio Macri parece monopolizar el espacio opositor en un esquema nítido de polarización electoral en términos de kirchnerismo y antikirchnerismo, o más elegantemente “continuidad” versus “cambio”.
Los últimos seis meses de Macri han sido realmente brillantes, logrando generar hechos políticos que le permitieron perforar su techo de imagen negativa e intención de voto. Podemos recordar el desplome del espacio UNEN y el triunfo del sector que lo apoyó en la Convención Radical de Gualeguaychú, que le otorga estructura de alianzas en la matoria de las provincias donde PRO casi no existe. Al “pase” de un dirigente de peso como el Lole Reuteman desde el Frente Renovador, se sumó la buen performance de Del Sel en Santa Fe y su victoria personal como líder del PRO en imponer a Larreta en las primarias porteñas.

A Macri las encuestas le sonrién con un segundo lugar, oscilando entre 26 y 30 puntos, depende la encuestadora en cuestión. En términos territoriales Mauricio es fuerte en el eje “pampa húmeda” que compone Córdoba (donde logró articular existosamente una alianza competitiva que es la pesadilla de De la Sota), Santa Fe, Ciudad de Buenos Aires y Entre Ríos. A ese dispositivo de “provincias grandes” se suma Mendoza, donde el radicalismo tiene chances serias de gobernar. Sin embargo su talon de Aquiles sigue siendo el mismo de siempre: la Provincia de Buenos Aires, hogar del 40 por ciento del padrón nacional. Es que si de Buenos Aires hablamos, “la ciudad” no es lo mismo que “la provincia”, donde todo el peronismo sumado suele pasar la barrera del 60 por ciento, yendo unido en el PJ o en variantes “renovadoras”.

El nuevo Macri es un pragmático. Eso explica las alianzas que desarrolló en suelo bonaerense tanto en 2009 con Francisco De Narvaez como en 2013 con Sergio Massa. Sin embargo su intento de posicionar una candidata propia chocó con la negativa de Gabriela Michetti de “mudarse” de distrito electoral. Hoy ese lugar lo ocupa María Eugenia Vidal, que viene “pateando” la provincia hace un año. Se reconoce en Vidal a una incansable trabajadora que ha logrado aumentar su nivel de conocimiento e intención de voto que oscila entre 12 y 16 puntos. Sin embargo eso sigue siendo poco. Macri confía en que su figura en la boleta logre “arrastre” desde arriba, potenciando a Vidal.
A eso se suma la estructura del radicalismo bonaerense, que pese a su declamado progresismo ya ha hecho gala de un pragmatismo que la llevó a la fórmula Alfonsín-De Narváez en 2011 sin ir más lejos. Se sabe, “no hay pueblo que no tenga capilla ni comité radical” y eso asegura fiscales y hasta candidatos en algunos pueblos, más bien del interior rural bonaerense. Sin embargo, y pese a los “nombres” que arrime el radicalismo, Macri se inclina por colocarlos en lugares de la lista legislativa provincial. Es que en la cabeza de Mauricio el ejecutivo tiene que ser PRO puro, gente de confianza y eso lo inclina en sentido contrario a fórmulas mixtas o acuerdos. Lo que necesita de los radicales bonaerense es un apoyo en bloque que obture fugas hacia el espacio de Margarita Stolbizer.

La desconfianza es la misma barrera con que topan intendentes como Posse, Cariglino y otros que ofrecen estructura territorial y niveles de conocimiento aceptables. Macri no quiere repetir la experiencia de la Alianza con”menjunges” electorales. Recibirá el apoyo del pro peronismo, pero les ofrecerá reelegir en sus distritos, ni menos ni más.
Sin embargo, hoy el candidato no kirchnerista que más “mide” en la provincia se llama Francisco De Narvaez. Mide más incluso que el propio Massa, ya identificado y desgastado en la batalla nacional. Eso le da “margen” de maniobra al colorado, que nunca fue un hombre de partido o alianzas duraderas y necesita un candidato a presidente fuerte. Ese motivo es el que lleva a muchos a imaginarse una posible alianza opositora Macri Presidente-De Narvaez Gobernador donde todo sea win-win.

Este escenario cuenta con un problema: Macri recela de De Narvaez. Todos los que lo conocen aseveran que Mauricio no es una persona rencorosa. Sin embargo sí se sintió usado dos veces: por De Narvaez y por Massa. El primero se obnubiló luego de su estrellato electoral de 2009 y tuvo actitudes extorsivas hacia Macri que llevaron al fin de esa exitosa alianza electoral.
Pero ambos empresarios se conocen, junto con Scioli, desde hace años cuando eran jóvenes promesas del jet set argentino.

¿Se jugará Macri por una fórmula “pura” confiando en transferirle votos desde su figura a la de su candidata Vidal? ¿Buscará un acuerdo con De Narvaéz que le asegure orillar un 40% de votos bonaerense como piso? Algo es seguro, una candidatura presidencial competitiva no puede conformarse con menos de 30 puntos en suelo bonaerense, que son 15 a nivel nacional.

lunes, 27 de abril de 2015

PASO porteñas: sorpresas y lecciones.


La sorpresa que no sorprendió

La excelente elección del PRO en la ciudad de Buenos Aires, con el mismo porcentaje que Mauricio en la primera vuelta de 2011 (pero sin Mauricio) mostró que, contrario a lo que dijo en su discurso tanto Horacio como Macri, los ciudadanos porteños votaron por la continuidad. Tanto votaron por la continuidad que siguieron a quién Macri les indicó que más la garantizaba: su jefe de gabinete, su mejor gestor.
Claramente fue un triunfo de Macri, que logró transferirle votos a Larreta (nunca había ganado una elección) y demostrar que los votos del PRO son sus votos. Mostró que él es el líder e impuso a su delfín ante la rebeldía de Michetti (que no quiso ser su candidata en Provincia en 2011, que no quiso ser su vice en la fórmula en 2015). ¿Qué hubiera pasado si Michetti ganaba y Macri perdiera en la presidencial? Macri sofocó la rebeldía interna y garantizó el esquema actual de alianzas con los grupos de poder (negocios) en la ciudad, sintetizado en la figura de Nicolás Caputo, algo que el discurso de Michetti ponía en evidencia y amenazaba tenuemente. 
Hay que reconocerle a Michetti que se la jugó. Apostó y perdió, pero apostó. No hay peligro para ella, es senadora hasta 2019. Si es de notar como Larreta logró posicionarse como el gestor, el que domina el día a día y tiene un equipo que lo apoya. También hay que reconocer que Larreta logró aislar a Gabriela, alineando a toda la estructura del PRO tras él, y que la ciudadanía lo notó. 
Larreta con la segunda línea del Ministro de Cultura de Lombardi, uno de los dos ministros que apoyaban a Michetti
Michetti no logró salir del lugar legislativo que siempre tuvo, de las buenas intenciones pero inexperta en la gestión, con planteos de vuelo político como la lucha contra el narcotráfico, la trata o el juego en la ciudad. Macri logró con su apoyo hacer de Larreta, que no tiene gran carisma ni sonrisa seductora, Horacio no es un "rubio de ojos celestes" para los porteños. Shapó.
Mauricio por su parte capitalizó la victoria en su discurso pidiéndole al país que "no tenga miedo, se anime y acompañe", cerrando la puerta a una interna con Massa, por que "es peronista".

La sorpresa

Lousteau hizo una excelente elección. Su espacio ECO quedó como segunda fuerza y él como el candidato no PRO más votado, ganando en ambas peleas a Recalde y el FPV. Su discurso "evolutivo" y su perfil no peronista, jóven, experto universitario lograron captar al sector no PRO ni peronista de la ciudad. Su desafío es retener los votos de Ocaña, que con su 5% hizo buena elección sumando a ECO (algo que no se vio en el FPV con los competidores de Recalde) y salir a sumar los votos de Michetti, votos que en gran medida eran PRO con "mejores intenciones" (voto Papal, digamos) y otros de esos votos eran tal vez massistas, tal vez "voto útil" antimacrista pero no peronista.

El dilema es que la Ciudad de Buenos Aires siempre fue antiperonista y eso significó hasta 2001, "radical". Mucho del voto PRO fue, hace mucho, radical. Macri logró captar y darle una nueva identidad a ese voto, "modernizarlo" con un look empresarial y antipolítico. Macri también logró acaparar y consolidar un voto peronista porteño, reflejado en dirigentes como Ritondo y Santilli con fuerte predicamento en el sur de la ciudad. ¿Logrará Lousteau pescar en esa franja de voto no peronista y ex radical? Si pudiera hacerlo, es probable que consolide su ventaja y entre al ballotage. No parece tan probable que un electorado que voto continuidad se anime a "cambiar un equipo que gana" por alguien nuevo, sin experiencia ni equipo consolidado que mostrar. Sí hay que valorar la apuesta de un joven técnico de animarse a hacer política. 
El sorpresón

Si los objetivos eran quedar segundo como fuerza y tercero como candidato, salir tercero como fuerza y cuarto como candidato solo puede llamarse una mala elección para Recalde y el FPV. En vista de que los resultados de 2011 en primera vuelta fueron mejores que los actuales, corresponde formular ciertas preguntas. ¿Sumó o restó al Frente para la Victoria llevar tantos pre candidatos (Ibarra, Cerruti, Heller, Oviedo, López) en la interna? No por nada Scioli y los gobernadores del PJ se esfuerzan tanto en que en las PASO nacionales no haya más de dos candidatos: por  temor a que la excesiva competencia interna genere una foto perdedora en la competencia con otras fuerzas. 
Si el objetivo de Kirchner en 2009 al seducir a Heller fue retener al progresismo pero prescindir de Ibarra: ¿Por qué hoy son los dos candidatos? ¿Era necesario premiar al "radicalismo k" de Gustavo Lopez o a Lubertino (que impulsó a Oviedo) con candidaturas? El FPV tendrá que evitar la tentación de Fito Paéz de tildar a los porteños de retrógradas y bucear en las causas de su aislamiento electoral. Se sabe que en una ciudad con asfalto, agua y cloacas es más difícil demostrar las bondades del "proyecto nacional" que se evidencian solas en provincias del norte argentino. Pero es muy probable también que pese mucho la "obstinación capitalina" de estar en tensión con el poder nacional, ser "autónoma". Cabe preguntarse entonces qué contribuye más a una victoria: presentarse como un "delegado" de Cristina o construir un perfil propio autónomo y acaso hasta  "rebelde" en cuestiones locales. Nacionalizar la campaña hablando de Cristina o decir que "el candidato es el proyecto" evidentemente no sirvió. 
Se debe tener la certeza de que la única manera de terminar con la hegemonía del PRO es aceptar algunas de sus banderas ("lo que hizo bien") y apostar a fragmentar ese voto que alguna vez fue peronista. ¿Si los ex pj porteño Ritondo y Santilli de pronto dudaran de su pertenencia al PRO y vieran más negocio en integrar una fórmula PJ con Santamaria por ejemplo, qué se diría? 
Si el FPV quiere ganar la nación y para eso está dispuesto a perder en la ciudad, como dice acá mendieta, no hay tales dilemas. Lo cierto es que hoy por hoy Recalde y el FPV arrancan de muy atrás y es difícil que entren al ballotage ya que tanto su piso como su techo bajaron y mucho del voto de Michetti y del voto útil anti PRO vayan a Lousteau. 

martes, 3 de marzo de 2015

¿La Plaza de la ofensiva?


La Plaza llena de la apertura de sesiones 2015 fue una demostración de muchas cosas. Por ello, más allá de la especulación sobre su número final de asistentes, a la que no nos sumaremos, nos interesa deglosar sus múltiples significados de cara a la etapa que se abre.

Contexto Internacional
Todos supimos (incluso la oposición) que la acusación de Nisman a la Presidenta y al Canciller era un bluff. Una opereta donde se entremezclaban intereses geopolíticos e internas del aparato de inteligencia. La trágica muerte de Nisman, si bien no nos corresponde especular si fue suicidio o asesinato, puede decirse que fue consecuencia política de esa denuncia descabellada. Que fue desmentida por Interpol, y donde no se verificaron los indicadores propuestos (importación de crudo iraní -imposible de refinar en el país- y nulo incremento del intercambio comercial con Irán).
Sin embargo, hoy vemos que simultáneamente se produce el asesinato de un opositor a Putin en Rusia, al que más allá de que se compruebe o no que lo haya mandando a matar el gobierno, se lo adjudicarán en la opinión pública. Y a Dilma le intentan un juicio político sobre la base de los casos de corrupción en Petrobras. O sea, no encanar a los funcionarios corruptos: destituirla a ella.
Digamos que la Embajada está activa, hay escenarios de desestabilización.

El 18F 
La muerte de Nisman actuó como aglutinante de una oposición políticamente fragmentada. Por eso salieron a la palestra los fiscales como punta de lanza de la convocatoria del 18F. Un poder judicial que ya resistió su reforma en 2012/13, que se sabe en la mira de las reformas kirchneristas. Que fue provocado discursivamente con la amenaza de pago de ganancias y en los hechos con la reforma del código procesal penal, que le dio mayor poder a los fiscales y al Ministerio Público. Una famiglia judicial que no soporta una corriente interna de jueces y fiscales reformistas como Justicia Legítima, y cuyos lazos con el poder económico, militar, eclesiástico y mediático nunca fue ningún secreto. La reforma de la ex-SI fue el detonante de ese entramado, y el punto de largada de la estrategia que puso en papel Moralés Solá en el diario La Nación: fin de mandato con causas, imputaciones y procesamientos cada 15 días o un mes. Siempre fue así, esta vez será peor que nunca.


¿Pero quién capitaliza electoralmente la masiva marcha del 18F? La oposición no puede traducir toda esa potencia callejera, de opinión, en un liderazgo, en una única opción político-partidaria. Siempre llenaron la plaza los antiperonistas, en 1945 con la Marcha de la Constitución y la Libertad; en 1955 en la asunción de Lonardi. No es nuevo. Pero la desaparición del Partido Militar y la implosión del Partido Radical en una liga de intendentes complica sus perspectivas de éxito. 

El Discurso de Cristina
Cristina, muy hábilmente, sitúa a Macri como contrincante principal. De este modo desinfla el falso peronismo de Massa y el falso progresismo de centroizquierda de UNEN. En su discurso, Cristina dio una clara señal hacia Randazzo con la estatización de los trenes. Hubo un guiño ahí. También con la frase "voy a volver acá a debatir". Va a ser candidata. A diputada nacional por Buenos Aires seguramente, ya que no se eligen senadores ni en Santa Cruz ni en Buenos Aires en 2015. Ello profundiza la táctica del reloj de arena que se viene escuchando (ancho arriba y abajo, delgado en el centro) que implica internas para presidente e intendentes pero lista única para legisladores nacionales. También agrega el factor fueros en un país donde casi todos los ex líderes políticos terminan presos o en el exilio. Un gladiador necesita espada, pero también escudo.
Sin embargo y a pesar de la visibilización del Partido Judicial como quien tendrá en sus manos la ofensiva contra el gobierno durante la campaña, ¿Cómo reaccionará el gobierno? Es claro que el kirchnerismo en su máximo poder (2012) no logró la reforma judicial. No logró crear un estado de opinión, no logró persuadir a las mayorías como sí lo hizo en la Ley de Medios. Tal vez la inflación, ganancias, la inseguridad, Once, el fantasma de la Re-re y todo lo que desembocó en Massa hiciera de ese no-debate una cuestión superestructural, ajena a los intereses de la gente del llano. Lo cierto es que lo que no se logró cuando la correlación de fuerzas era mejor, no sería sensato plantearlo en circunstancias peores. Quiero decir: se demostró que la justicia tiene un factor simbólico aglutinante de la oposición. 
Néstor&Cristina le enseñaron a la clase política de este país cómo se gobierna, con coraje frente a los poderes concentrados, hasta el último día de mandato. Y a los peronistas, que no es imposible controlar el aparato hasta el fin del mandato. Es cierto que ello se debe a la mayoría en ambas cámaras y al presupuesto que controla la Rosada y que no controlan las provincias (más allá de que las políticas públicas reparadoras se derramen en ellas con gran intensidad). También es cierto que Néstor&Cristina se valieron de iniciativas políticas (leyes) para obligar a definirse ideológicamente a la oposición y así dividirla y fragmentarla.
Pero más allá de todo esto ¿Esta fue una plaza de la ofensiva? Lo distintivo de esta marcha no fue su número (hubo muchas así, también en Plaza Congreso) sino su sentido de la oportunidad: fin de mandato y luego de Nisman-18F. Fue una plaza del empate, del fin de la iniciativa ajena. Del empardemos y largamos, diría Jauretche. Por eso el peligro de entusiasmarse por demás con la energía colectiva, de sobredimensionarla en términos políticos, de engañarse en la correlación de fuerzas. Hay que estar más atentos y humildes que nunca, no subestimar al adversario.


Todo pinta que será Macri el candidato del antiperonismo y que las opciones intermedias perderán potencia electoral. Frente a él, tanto Randazzo como Scioli (que será conservador popular, pero no traicionó en 2008 y 2009 cuando nos tenía a su merced) se recortan nítidamente. La plaza llena demostró que no hay nadie que sintetice los intereses de los diversos integrantes del frente nacional como Cristina, lo que seguramente signifique que su liderazgo trascenderá a pesar de quién ocupe el ejecutivo, tal como sucedió con Lula en Brasil. Resta saber si Cristina podrá inventar un candidato de la nada, como hizo Lula con Dilma (y ella misma con Insaurralde), transfiriéndole conocimiento público e intención de voto, o deberá apelar a quién más sintetice las contradicciones del movimiento (sindicalismo, gobernadores, intendentes, organizaciones sociales, clase media con pensamiento nacional) después de ella, que no puede ser candidata. 
Probablemente esa llave la tenga la evolución de la economía y la capacidad del Frente para la Victoria de recorrer la distancia que media entre un 33% hasta el 45% de los votos (o 40% + 1, con 10 puntos de ventaja sobre el segundo) y evite una segunda vuelta, donde pierde seguro. Deberá sumar a esa gente suelta, ese voto volátil, que suele votar kirchnerismo en las ejecutivas y antikirchnerismo en las legislativas. Sólo con ese plus continuará el proyecto. El peligro es creer que esa gente estaba en la plaza. No estuvo en ninguna de las dos. Sin ellos se gobierna, pero no se ganan elecciones. Estamos empatados, bancamos su ofensiva. Si se abre una etapa expansiva no será ni con núcleo duro, ni con aparato. Será con política. 

jueves, 23 de octubre de 2014

El día que la UCR se transformó en la Niña Bonita



Bipartidismo y Transversalidad
Este bendito país tiene dos partidos nacionales: el PJ y la UCR. Después hubo, hay y habrá muchos partidos provinciales (el Movimiento Popular Neuquino, el PRO, el Partido Nuevo de Luis Juez, Nuevo Encuentro, por ejemplo). Sin embargo, ese sistema bipartidista con un tercer partido como satélite (PI en los 80, Frepaso en los 90), que en su momento fue bueno, explotó en 2001 gracias el Pacto de Olivos y la Convertibilidad, que implicaron una indiferenciación de programas donde era todo "la misma mierda".
El radicalismo post 2001 estuvo al borde de la extinción. Si ello no sucedió fue porque se "replegó" en gobernaciones provinciales (Cobos en Mendoza 2003-2007, Angel Rozas en Chaco, etc.) y muchos gobiernos municipales. Al punto que, luego de perder gobiernos provinciales importantes en 2007, la UCR pasó casi a ser una "liga de intendentes". Y tropa legislativa en el Congreso, pero que no maneja "estructura".
Por otro lado, si el PJ sobrevivió gracias al liderazgo de Néstor (que lo oxigenó y renovó parte de su cúpula dirigente y arrimó nuevas camadas juveniles), no es menos cierto que la época de los partidos de masas murió con la modernidad (a nosotros nos gusta fecha 1973 con crisis del petróleo). Por eso cuándo en 2003 o 2007 los noteros de CQC andaban a la busca de las plataformas electorales o los programas de gobierno de los candidatos, quedaban como unos boludos. Hoy, en plena posmodernidad, rige la "videopolítica", donde la "imagen" de un candidato y la intención de voto son el elemento central. Y las encuestas de opinión la herramientas principales. Las "horas vuelo" en los sets televisivos son fundamentales en este esquema, porque lo hacen conocido al candidato, su cara. Lo instalan. De ahí viene la bronca con las mal llamadas "listas sábana" o la frustración cuando al que se vota renuncia y entra el que le sigue, o el suplente, "si yo voté a fulano". Se tiende a votar personas, no partidos.
Ahora bien, nada es absoluto en esta vida, y a los cientistas sociales les gusta hablar de "rupturas y continuidades" en los procesos sociales, de "síntesis históricas", etc. Si bien hubo dirigentes que surfearon la ola de la videopolítica notablemente (Chacho Alvarez en los 90, Lilita Carrió en los 2000), el límite de esta forma de hacer política se reveló más temprano que tarde. Porque la estructuras partidarias (los militantes) garantizan territorialidad. Que no es solo la pegatina de afiches, el reparto de volantes y las pintadas de paredes en los barrios. Son los fiscales en las escuelas en la elección. Porque sino, te desaparece la boleta. Este mundo es así.
Entonces, recapitulando: ¿Cuál fue el único "activo" que le quedó a la UCR? Justamente esa estructura nacional, esa liga de intendentes, esos grupitos de militantes en todos y cada uno de los pueblos del país. ¿Qué le falta? Un líder.
Y ahí es donde entran Macri y Massa. Ambos líderes carismáticos, entradores. Sin estructuras nacionales. Sin llegada a las provincias. Hasta hace poco pensar en un catamarqueño votando por Macri movía a risa, por lo inverosímil. Pero el ensayo en Marcos Juárez Córdoba, donde se dio por abajo una alianza entre la UCR y PRO (con el apoyo tácito de Cristina que dividió al peronismo), fue exitoso y abrió a la tropa radical una perspectiva exitosa de "jugar por abajo" (candidato a Intendente radical, a Goberador radical, a Presidente Macri). Lo que se conoce como "alianzas multinivel". Los grandes perdedores en este esquema son los presidenciables de FAUNEN (Binner, Carrió, y Cobos. En ese orden).
¿Por qué sucede esto? Por que al historico clivaje argentino civilización/barbarie, antiperonismo/peronismo hoy se sobreimprime antikirchnerismo/kirchnerismo. Por ejemplo, Macri crece y cosecha en el antiperonismo y en ese sentido su alianza con los radicales es "natural". Y sin embargo en la Ciudad, tiene su pata peronista-menemista (Santilli, Ritondo). Massa por su parte, apostaba a una "rebelión en la granja" del PJ. Vía "liga de intendentes" nacional o cooptando algunos gobernadores peronistas. Pero resulta que los gobernadores peronistas (Gioja, Alperovich, Urtubey, Capitanich, Insfrán, Fellner, etc) están jugados por Scioli, sin fisuras.
¿Entonces? Entonces se avanza sobre el radicalismo. La foto en menos de 10 días con Morales (Jujuy) y Cano (Tucumán) es un mensaje de Massa a los gobernadores peronistas: "vayansé a la puta que los parió, los voy a destronar a ustedes también". 


Porque Massa tiene su pata radical en su armado bonaerense, no es algo nuevo para él. El diputado Adrián Pérez (ex "lilito" estrella) y Gustavo Posse (intendente de San Isidro, gordi) son alfiles en ese juego y a ello hay que sumar un número no menor de intendentes de pueblos rurales del interior bonaerense, donde siempre mandaron los radicales, como Coronel Pringles por ejemplo. 

¿Qué escenario puede imaginarse?
Los grandes perdedores de esta realidad inexorable son Binner, Carrio y Cobos porque tienen para aportarle al radicalismo tan solo "caras bonitas", y las de Massa/Macri miden más. Cobos, a pesar de ser radical, es detestado al interior de su partido por las reiteradas traiciones.
Fotos como la de la Carrió con Michetti son para la gilada. ¿Qué le puede aportar Lilita a Macri? No tiene estructura nacional y de hecho "comparten electorado" en la Ciudad. La nada misma. Solo los une su antiperonismo.
Acá hay un jugador clave que se llama Ernesto Sanz, presidente del Partido Radical y "dueño" relativo de la estructura (relativo porque las dinámicas locales a veces traccionan demasiado y nadie tiene el control remoto de la tropa), lo que lo vuelve "hermoso, alto y de ojos celestes" para todos. Si Sanz y Cobos van a internas de UCR para luego jugar con el radicalismo unido y con un solo candidato en internas de FAUNEN (u otras), nosotros creemos que la estructura apoyará a Sanz. Y Cobos deberá marchar hacia la gobernación de Mendoza (que gana cómodo).


Así las cosas resta ver si a Massa o Macri les cierra Sanz de vice. Macri ha desarrollado hasta ahora dos estrategias. Una es la de su asesor estrella Durán Barba, que es meter famosos apartidarios y ajenos a la política de candidatos, tal como McAllister en la Pampa; Baldassi en Córdoba; Del Sel en Santa Fe; y lo último: el Jardinero Cruz en Lomas de Zamora y Ramón Ángel Díaz para Gobernador de La Rioja. La otra es la de Emilio Monzó, que apunta justamente a radicales como Aguad y lo que se vió en Marcos Juárez. Hay que ver que "línea" se impone, por que la primera es más frágil, pero le deja las manos bien libres (sin acuerdos que lo aten) a Macri.
A Massa, por su parte, habrá que ver si le interesa negociar con Sanz, lo que implicaría no solo endurecer su perfil hacia un antikirchnerismo/antiperonismo más nítido (teniendo a Scioli con el peronismo unido aunque sin ganas enfrente), sino también repartir cuotas de poder que toda alianza conlleva. ¿Será el mensaje de Massa a los gobernadores peronistas ("también los voy a destronar a ustedes") implícitamente también para la Conducción Nacional del Radicalismo?

jueves, 16 de octubre de 2014

Ambientalismo: liberalismo de izquierda para el subdesarrollo


El General Perón decía en Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, entre otras cosas, que el capitalismo es tan salvaje que no solo condena al hambre a millones de explotados o excluidos, sino que por otro lado genera un consumismo de las minorías que contamina el planeta y es insostenible, no solo en el tiempo sino en escala.
Es el famoso ejemplo de Galeano: "¿Que pasaría con el ambiente si cada ciudadano de la India o China tuviera su propio automóvil? Pero al mismo tiempo ¿No tienen derecho a tenerlo? ¿Solo los yanquis o europeos pueden tener un auto cada uno? 
Algunos creemos que una solución a la necesidad de movilidad urbana de las masas es un buen sistema de transporte público (trenes, subtes y colectivos). El ambientalista no, él te manda en bici. Porque "una bici más es un auto menos que contamina" y las variantes de ese cartelito jipi que se ve colgado en algunas bicis.


Ahora bien, si vos vivís en una ciudad pequeña o aún pueblo, va bien la bici. Porque llegas a todos lados enseguida, sin gastar un mango. De hecho en la primer china maoista es sabido que se popularizó la bici como el medio de transporte proletario. En 1950.
Ahora bien, si vos tenés un país que de largo tiene 5121 km, hay que replantearse cosas. Porque esas visiones nacen en países nórdicos ya industrializados, con otras geografía (son países más chicos), otros pisos sociales, otras necesidades. Están en otro punto de demanda social. Si se "importa" esa visión de ver el mundo, desconstextualizándola de la realidad concreta en que nace y absolutizándola ("esto es verdad para todo tiempo y lugar")... bueno, esa es la forma más fácil de equivocarse, sociológicamente hablando. 


Lo mismo pasa con planteos absolutistas contra "la contaminación" que desembocan en una actitud anti-industrial, lo cual le conviene ciertamente a los países del primer mundo ya industrializado, que elimina así competencia. Un claro ejemplo de esto es la política anti minera. "La mega minería mata", "agua es vida" y demás eslogans efectistas lo único que hacen es cancelar por anticipado un debate necesario.
Porque resulta que nosotros tenemos, a lo largo de todo nuestro territorio nacional, una Cordillera de los Andes. Y coincide también que las provincias a su pie, mediterráneas y alejadas del mar (lo que les dificulta exportar) son a su vez de las más pobres de la Nación.
Si ya Mariano Moreno planteaba en 1810 en su Plan de Operaciones explotar por parte del Estado el Cerro Famatina en La Rioja...
Que existen riesgos ambientales, ok. Ahora yo me pregunto ¿Cómo hizo un país serio a más no poder como Canadá para desarrollar su minería sin destruir su naturaleza? Porque Canadá es potencia minera y debe su desarrollo a dicha actividad. Australia también. Entonces el planteo es poder dictar un marco regulatorio adecuado y exigirle a las multinacionales que operen la actividad con la misma seriedad con la que lo hacen en el primer mundo. Que no se ahorren "unos mangos" haciendo las cosas mal porque no les importan las consecuencias total no temen sanciones. Y vayamos más allá y planteemos la posibilidad de un esquema de empresas mixtas, 49% privado 51% estatal. 
Pero el planteo fundamental es para mi el siguiente: la exigencia de industrializar al menos en parte la materia prima en origen. Que al lado de la mina de estaño haya una fábrica de baterías de auto. Porque sino, se va la empresa y quedan las remiserias, los kioskos y los puticlub. Ya lo vimos cuando Menem cerró la mina de hierro en Sierra Grande y mató el pueblo. Algo que Néstor evitó en Río Turbio.


Yendo específicamente a Chubut, donde el grito de "No a la Mina" hizo punta en Esquel, se desprenden varias lecciones de dicho episodio. La primera es que debe consultarse a la comunidad, y esa consulta debe ser vinculante. Debe respetarse la voluntad popular plebiscitada, que no significa que transcurridos algunos años no pueda volver a hacer una nueva consulta popular, que arroje otro resultado tal vez. Ello nos lleva a la segunda lección que es que hay que hacer política señores. Hay intereses legítimos, hay ideales legítimos, lo que también hay es mucha desinformación, sin querer y queriendo también. Cada sector, supongamos la UOCRA porque crea empleo por un lado, y la Cámara de Turismo porque cree que afectará el activo ambiental por el otro, deberán crear opinión y alianzas con otros sectores sociales. Política, ni más ni menos. Pero dentro de los marcos democráticos, posibilitando el debate, respetando al rival. Y no pensar que porque el otro piensa distinto es un hijo de puta que quiere envenenar a los niños o un traidor a la patria. Nos merecemos más que eso.
La última lección que se propone es que no es lo mismo un lugar turístico como Esquel, con lagos, parques nacionales, centro de esquí, etc. que un pueblo en el medio de la Meseta como Gan Gan, donde no hay laburo y la gente mata su ocio con los vicios. Por que otrora comunidades ganaderas (laneras) luego de la ceniza están en la lona. Y desconocen lo que es un salario. O un salario industrial, que es otra cosa.
Entonces, como decía aquel tema de las Manos de Filipi Ballenas:
"Que me importan las ballenas,
que me importan los pingüinos,

yo quiero un ejército de locos que me saque de la tumba..."

Algunos links de interés 


martes, 23 de septiembre de 2014

Especulaciones Electorales domingueras de Verbitsky y Morales Solá


Nos vamos a manejar con la hipótesis, cada vez más fuerte en el ambiente, de que Cristina ha decidido una retirada táctica, un repliegue, frente a la imposibilidad de continuar el proyecto con alguien de su plena confianza. Que no le dejará servida la mesa a Scioli (para algunos un conservador popular, para otros lisa y llanamente un neoliberal) ni a Florencio Randazzo o los demás pre candidatos presidenciales del FPV.
Que la opción es retener la mayor cantidad de resortes institucionales (¿la guerra de posiciones de Gramsci?) para evitar que se desmonte lo logrado, y a su vez, consolidarse desde la oposición como la líder indiscutida del peronismo (o la corriente más vigorosa del PJ).
Así las cosas ¿Cuál será su movida estratégica electoral? Este país tiene una tradición muy cruel, amarga e ingrata con sus ex presidentes. Muchos han padecido exilio, persecución o cárcel. Por ello es una costumbre de los ex presidentes de este país ser Senadores por su provincia de origen (Menem, Alfonsín). Los fueros.
Pero en 2015 ni la provincia de Santa Cruz ni Buenos Aires eligen Senadores, con lo cual esa no es una opción para Cristina.
Morales Solá dice el domingo en La Nación que: 
"No descarta una candidatura de la actual presidenta como diputada por la provincia de Buenos Aires ni la aparición de un candidato presidencial "tapado" en marzo próximo. Le importa más colocar al próximo gobernador de Buenos Aires que al próximo presidente. El poder de ella estaría en la provincia de Buenos Aires y en el Congreso. ¿Terminará siendo Florencio Randazzo el candidato a gobernador de una lista de diputados liderada por Cristina?" 

A nosotros nos parece un exceso esto. Si bien a Cristina "no le vendrían mal" fueros ante una posible persecución penal, la vemos más en un organismo como UNASUR o jugando un rol internacional. ¿Alguién la ve rebajándose a discutir con pigmeos de la talla de Pato Bullrich, la Carrió o Pitrola? Ni hablar que a Cristina nunca le gustó "calentar la silla" o no ir a laburar. No lo vemos. Creemos que con Máximo alcanza. Y para ese lado va el Perro Verbitsky en Página 12:
"Es llamativo que a una semana del acto en Argentinos Juniors siga pasando inadvertido el principal mensaje de Máximo Kirchner, cuando al referirse a la inundación en La Plata, acotó: `..ciudad en la que yo nací´. El dato era conocido, pero la mención en el final de su primer discurso público significa que la hoja de ruta que consulta el primer hijo de dos presidentes en la historia argentina no es el anacrónico proyecto de repetir la carrera de su padre, compitiendo por la intendencia de Río Gallegos. Néstor Kirchner, que tenía la misma edad que hoy Máximo, comenzó por allí porque no tenía otra construcción política que su ateneo peronista en la capital de Santa Cruz". 

Acá yo veo dos cosas. La primera es que con Máximo alcanzaría para hacer una elección digna, que meta la cantidad suficiente de diputados nacionales sin sumarle votos al candidato a presidente (¿juega tijerita?). Pensado que el piso del FPV en PBA fue en 2009 y 2013 con 32% ambas veces, ese puede ser un buen número de referencia (mete 12 diputados nacionales, y al candidato a presidente lo mata). Cristina está muy desgastada y merece descansar. Puede delegar en Máximo y monitorear la conducción del bloque, en el cual estará bien acompañado por otros camporistas.
La segunda es que el Perro, que abomina del Partido Justicialista, desalienta a La Cámpora de ganar intendencias, única forma de consolidar en el tiempo una estructura interna dentro del PJ. Porque este país lo manejean los Gobernadores si el Presidente es débil, o con ellos si es fuerte (nunca contra ellos, 2008). Y para ser Gobernador siempre es bueno ser intendente primero. Aparte de consolidar estructura de base, bondis. Continúa Verbitsky:
"Otro dato subvalorado del panorama político fue la creación en el Frente Renovador de una comisión política encargada de fijar pautas para el ordenamiento interno de esa fuerza, que intenta traspasar los límites de la provincia de Buenos Aires. Una de las primeras resoluciones adoptadas fue que todos los aspirantes a distintas candidaturas ejecutivas deberán suscribir una única lista para los cargos legislativos. Esta parece una medida prudente para institucionalizar un proyecto cuyo solitario término de unidad ha sido hasta ahora el reconocimiento al liderazgo del bonaerense Sergio Tomás Massa (...) Que todos los cargos legislativos sean aprobados por Massa antes que por quienes competirán por las candidaturas ejecutivas es una forma de cohesionar al incipiente FR. Pero esta medida no dejará de repercutir en el Frente para la Victoria, cuya situación es muy distinta, entre otras cosas porque quien ejerce el liderazgo no puede ser candidata a la presidencia (...) La cuestión pendiente ahora pasa por la conformidad o la negativa de Daniel Scioli a que Cristina decida quiénes serán los postulantes por el FpV, como ya ocurrió en 2011, tanto para la Legislatura como para el Congreso Nacional (...) El último congreso justicialista puso la lápicera de oficializar las listas nacionales en manos de Carlos Zannini y las bonaerenses en las de Wado de Pedro. Scioli difunde por todos los medios sensibles a su proverbial generosidad que esta vez no lo aceptará, acaso porque no ha advertido que el tiempo de las rupturas para él ya pasó. Desde el lanzamiento de Massa, el espacio de la oposición ya está ocupado y Scioli sólo puede ofrecer matices de diferenciación. Sabe que no contará con un apoyo explícito de Cristina, pero todas sus chances se esfumaría si no lograra evitar su anatema".

Massita es un peligro real. Si hace una gran elección (¿Con Insaurralde, con Solá?) puede disputar la PBA. Chubut con Mario Das Neves será suya, y sus senadores también. En Rio Negro no hay que subestimar la capacidad de reelegir de un gobernador en ejercicio. Córdoba y San Luis jugarán con él. Santa Fe, que también elige senadores, y Salta darán pelea con dos ex gobernadores (Reuteman y Romero). Lindo TEG.
Cerramos con dar por válida la amenaza que esboza Verbistky sobre Scioli: aceptará nuestra lista de legisladores nacionales porque una cosa es que Cristina "no te acompañe fuerte" y otra es que salga a decir "los que están conmigo no lo voten" (pulverizándole al menos el 50% de su intención de voto).
Veremos.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Fotos que hablan, La Nación y los Diputados

Andamos vagos y más que hablar de los temas técnicos de lo que se votó, tenemos ganas de jugar con las fotos que editó La Nación para graficar la sesión de diputados.
Por ejemplo veo esto y pienso:
¿el barón del conurbano, el mazorquero, haciendo un acto de sumisión al género jacobino?

¿El ladero haciendo de faldero con sonrisita cómplice y él, ÉL, pescado sin cara de glamour, con cara del animal político que es, calculando variables, casi diciendo "te estoy mirando"?

¿Dice La Nación que Ella fascista?

¿La imagen de la convivencia democrática? Si se matea con alguien, no se lo detesta...

Los radicales. ¿Ricardito siempre será el niño mocoso?

¿La peronista Di tullio dándole explicaciones al trabajador Plaini?

¿Lousteau y su mirada socarrona de tecnócrata jóven y desalineado nos dice "están haciendo cualquiera"? ¿Qué hace el kirchnerista Depetri al lado?