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miércoles, 3 de junio de 2015

#NiunaMenos: de las buenas intenciones a la efectividad política


La marcha realizada el miércoles 3 de Junio contra la violencia de género y los constantes casos de femicidio en Argentina ha sido un éxito total en su convocatoria. Cientos de miles de ciudadanos mujeres y hombres se han movilizado para participar demostrando su apoyo, no sólo en la plaza de los Dos Congresos sino en todas las capitales de provincia y en miles de ciudades en todo el país.
Este marco auspicioso de acompañamiento masivo a una causa urgente, que pone el foco de la opinión pública en un problema social muchas veces invisibilizado o "normalizado" como algo cotidiano e inmodificable, es la oportunidad perfecta para ver el estado del problema, lo que se ha hecho bien, mal y lo que falta y puede hacerse.
El peligro real de este tipo de convocatorias es que por su carácter difuso y abierto (que permitió que se subieran todas las expresiones políticas, mucho para bien y también algo para mal) en cuanto rechazo de una situación (ni una menos, basta de femicidios) muchas veces al movimiento que se genera le cuesta pasar a la fase propositiva concreta o programática. Para decirlo en criollo: el que mucho abarca poco aprieta. 
“Ni una menos” tiene cinco reclamos puntuales:
  1. La implementación, con recursos y monitoreo, del Plan Nación de Acción para la Prevención, la Asistencia y la Erradicación de la violencia contra las mujeres, que establece la Ley 26.485. 
  2. Garantizar el acceso de las víctimas a la Justicia, algo para lo cual debe haber personal idóneo y capacitado para recibir las denuncias, pero también algún mecanismo judicial que no revictimice a las víctimas, y también que ellas puedan disponer de patrocinio jurídico gratuito durante todo el proceso judicial. 
  3. La elaboración de un Registro Oficial Único de víctimas de violencia contra las mujeres, porque “sólo dimensionar lo que sucede permitirá el diseño de políticas públicas efectivas”. 
  4. Garantizar y profundizar la Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos, en todo el país, y que se capacite y sensibilice a docentes y directivos al respecto. 
  5. Garantizar la protección de las víctimas de violencia con monitoreo electrónico de los victimarios, “para asegurar que no violen las restricciones de acercamiento que les impone la Justicia”.
¿A quién le habla el 3J? 
La marcha fue una interpelación de la sociedad civil al estado, demandándole que accione para prevenir y castigar estos delitos. Que haga algo que no está haciendo, y si lo esta haciendo (mal), que lo haga infinitamente mejor. ¿A dónde debe apuntar el movimiento del 3J? Aquí se abre una discusión fundamental que hace al diagnostico de la situación y necesita a toda costa esquivar y evitar las mezquindades políticas que se verán en estos días donde la oposición dirá que todo es culpa del gobierno; el ejecutivo dirá que es culpa de la justicia, y algunos idealistas dirán que es todo culpa de "la cultura", lo que es tirar la pelota sin quererlo, a la tribuna. Los tuits de la presidenta no ayudaron en ese sentido.
Hay cosas que puede hacer la sociedad civil y cosas que debe hacer el estado. El "estado" son los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Además, vivimos en un régimen federal por lo que cada provincia tiene sus tres poderes. Nación necesita articular con las provincias y los municipios.

De donde venimos
Argentina no es, a pesar de este momento sensible y doloroso que estamos viviendo, un mal lugar para que viva una mujer. No es una sociedad islámica ni confuciana, no hay intolerancia religiosa. Si bien la iglesia católica mete el hocico en cosas que no le corresponden, sumar en esta discusión cuestiones como el derecho a la interrupción del embarazo no conviene ni a la lucha contra el femicidio ni a lo primero, porque mezcla todo y de nuevo: el que mucho abarca poco aprieta. Vivimos en una sociedad con estado laico (la educación pública y los requisitos para hacer política lo prueban) que tiene una Presidenta, juezas, legisladoras, intendentas, empresarias, grandes periodistas. Mujeres empoderadas. Y sin embargo aberrantes crímenes como los sucedidos con inusual frecuencia en los últimos meses y cuestiones de género que en pleno siglo XXI no se pueden tapar como el sol con un dedo nos vienen a demostrar que es urgente y necesario generar una agenda pública en la cuestión. Realizar el diagnóstico, construir propuestas de políticas públicas, generar la densidad social y política para poder realizarlas y saber dónde se da la disputa, para poder ganarla.
En el caso del Poder Legislativo, en el año 2012, la Argentina sancionó la Ley 26.791, incorporando entre sus supuestos la figura del homicidio de una mujer, cometido por un hombre, en un contexto de violencia de género, que puede ser de cualquier tipo. Si bien el femicidio no es una figura penal, se lo considera un agravante y la pena siempre es prisión perpetua. Sabemos que la mayoría de los casos de violencia de género en general y femicidios en particular se dan en el ámbiente familiar por una pareja, ex pareja, padre, etc.
En el caso del ejecutivo, se han realizado políticas públicas brillantes, otras opacas, y otras oscuras. El caso del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata del Ministerio de Justicia de la Nación es ejemplo de una política pública impecable, que en los pocos años en que se ha puesto en marcha ha logrado rescatar miles de mujeres de las garras de la mafia, donde se mezcla crimen organizado con violencia de género, prostitución forzada y reducción a la servidumbre. El infierno.
Si esos son los casos más extremos, volvamos un poco para atrás. La creación en su momento de la Comisaria de la Mujer fue un paso importantísimo que, lamentablemente y como la mayoría de las políticas públicas, puede haber tenido un gran diseño pero depende siempre de su implementación local. En todo el conurbano bonaerense hay casos de comisarias de la mujer que funcionan excelente y otras que no, y algunas se han transformado más en parte del problema que de la solución.
El gobierno nacional tomó una medida, inesperada en su momento, con el programa cooperativo Ellas Hacen, cuando apuntando al universo de las mujeres desocupadas hizo foco, entre otros sub universos, al de mujeres que sufren violencia de género. Lamentablemente el poder ejecutivo en este caso no ha logrado estar a la altura de la demanda que convocó, ofreciendo soluciones insuficientes. Es positivo incluir este sector social en una política pública que le posibilita contar con medios materiales (sabemos que uno de los principios de la violencia de género es el aislamiento social de la mujer por parte de la pareja de su familia, amigos y vecinos y el manejo del dinero que la hace dependiente de él), un dinero destinado a la mujer vulnerable que aumenta sus niveles de autonomía y a su vez le pide como contrapartida obligatoria el finalizar sus estudios primarios o secundarios. Pero esto solo no resolverá la situación de violencia cotidiana en que se ve envuelta la víctima, e incluso puede agravarla ante la inseguridad que siente su "pareja" por el statu quo amenazado. Es parte del programa Ellas Hacen la Secretaria de la Mujer que debe desplegar acciones y estrategias para atender la problemática. Lamentablemente este organismo cuenta con poca estructura territorial (recurso humano) y una concepción netamente liberal del problema que hace que priorice "talleres" a una política de sistemática organización de las mujeres, de recreación de los lazos sociales. Ninguna mujer que este sufriendo situaciones de violencia necesita que le vengan a contar cómo es el asunto. A su vez, los casos más comprometidos necesitan directamente: una casa segura a la que poder trasladarse con sus hijos con urgencia y un buen abogado, médico y psicólogo. Sin embargo, la mayoría de las mujeres están en el momento previo y es ahí donde es perentorio crear grupos porque nadie entiende mejor a una victima de la violencia de género que otra que la padece o padeció. La unidad hace a la fuerza, a la confianza, a la solidaridad y se han visto casos de mujeres alojando a otras mujeres o encarando "en banda" al machito que huye como el cobarde que es. La información, la experiencia, la unidad, fortaleza y esperanza que transmiten las mujeres que ya han logrado superar esta situación hace de faro para las demás. Es por ahí. Basta de talleres.

Solo la organización social de las víctimas y militantes de esta causa ciudad por ciudad permitirá controlar al juez que no hace respetar la orden de restricción, al comisario que no toma la denuncia o suelta al cobarde de turno al otro día. Es la sociedad civil la que construye la accountability horizontal, el control social sobre los órganos del estado. Por eso es impúdico cuando funcionarios del estado se solidarizan con una causa que mal sirven. El gobierno de CABA como el de las Provincias tienen que hacer su parte, los municipios también. Será con el botón antipánico y casas seguras para alojamiento urgente de víctimas, pulseras magnéticas para los acosadores, crear la figura de "Lesiones familiares" y todas las medidas que hagan falta.
La sociedad argentina se caracteriza por organizarse desde la tragedia. Las victimas se transforman en militantes de una causa y generan la conciencia social que con gobiernos receptivos se transforman en programas o políticas públicas que se cristalizan en agencias del estado. Si esas agencias están llenas de militantes de esas causas, la cosa camina. Pasó con las Abuelas de Plaza de Mayo y la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), con el caso Carrasco y el fin del servicio militar, con Susana Trimarco y la trata.
La cultura patriarcal existe, pero las nuevas generaciones argentinas están cada vez menos influenciadas por ella. El poder de convocatoria de la marcha y la masiva presencia de la juventud lo demuestra. Los debates sobre el rol de los medios son necesarios, pero la construcción social de políticas públicas y el control sobre su aplicación lo son más. No perdamos esta oportunidad, la gravedad del problema y esta fuerza social que se ha generado merece que seamos efectivos. 

lunes, 18 de mayo de 2015

Cristina candidata: ¿Diputada Parlasur o diputada nacional por Buenos Aires?

15.05.2015 / Los caminos posibles de la Presidenta

¿Cuál será el destino de la mandataria? ¿Será parlamentaria del Mercosur? ¿Legisladora nacional?


por Santiago Costa para Politicargentina




Existe una vieja frase en el peronismo que explica muchas cosas: “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”. En este ciclo electoral donde no puede reelegir como presidenta, Cristina necesita demostrar que quiere ganar para seguir conduciendo el movimiento nacional peronista (columna vertebral del kirchnerismo, aunque no su único componente) y por eso será candidata. Pero ¿candidata a qué?

Este año no renuevan senadores Santa Cruz ni Buenos Aires, distrito electoral adoptivo (por residencia) y de origen (por nacimiento) respectivamente de la Presidenta. Esa opción suele ser la preferida de los ex presidentes al ser el cargo legislativo que mayor cuota de poder concentra (poder de veto para obstruir una ley y negociar beneficios para la provincia de origen o partido al que se pertenece).

Ahora bien, la opciones actuales son dos: candidata diputada Parlasur o candidata diputada nacional por la provincia de Buenos Aires. Analicemos los pros y contras de ambas opciones.

No es en absoluto menor que el Congreso Nacional, a instancias del gobierno, haya aprobado la ley que reglamenta las elecciones a diputados del Parlasur y las haya “pegado” a las elecciones nacionales. Nada es casual en política y el kircherismo suele hacer estos moviemiento para contar “con un as en la manga” en caso de necesitarlo. Los pros, además de los fueros que eviten futuras cazas de brujas judiciales, son varios. Por un lado “la salida por arriba” que significa una representación latinoamericana, de perfil internacional. No obstante ello no es del todo satisfactorio si Cristina quisiera explorar ese perfil, dado que por su estatura política, no podria conformarse con menos que la secretaria general de Unasur que alguna vez detentara Néstor Kirchner. Sin embargo, hay otras ventajas y razones más terrenales en esta opción que hacen a lo electoral y lo simbólico. Los diputados parlasur se eligen en cierta cantidad por las provincias (como se elijen los diputados nacionales) y en cierta cantidad por distrito único, o sea en todo el país (como el presidente).

Esto significa que si Cristina fuera candidata parlasur por distrito unico, su boleta estaría en todo el pais, con el “arrastre” que eso significa para todos los gobernadores y demás cargos electorales que compitan en simultáneo con la elección presidencial. Incluso hay una última razón simbólica: sacar más votos que el candidato a presidente por el FpV. Mucho se dijo tanto en 2007 como en 2011, cuando la fórmula fue Cristina presidenta Scioli gobernador, acerca de quién sacaba más votos que quién (gracias a colectoras como Nuevo Encuentro o corte de boleta). Ese dato era leído en clave de demostración de poder, de quién “le aportó votos” a quién. En esta elección puede volver a repetirse. Cristina iría en la primer boleta desde la izquierda, “arriba” del candidato a presidente del FpV. Como contra de esta opción puede mencionarse el hecho de sacar al candidato del escenario local y la disputa de poder día a día (como el nombramiento en una Embajada) y que el Parlasur hoy en día tiene un carácter más bien testimonial y simbolico, no maneja ninguna cuota de poder significativa.

En el caso de ir Cristina como candidata a diputada nacional por Buenos Aires, las contras son evidentes: disputar en un solo distrito y en una categoría “menor”, aunque se sepa que al kirchernismo nunca le importó el título del cargo sino la cuota de poder efectivo que contiene. En este caso, la cuota sería grande ya que podría significar ser Jefa de Bloque del Frente para la Victoria o bien Presidenta de la Cámara de Diputados. En ambos casos lideraría y controlaría la tropa legislativa, asegurando su lealtad, en un próximo Congreso que no contará con mayorías absolutas y donde la primera minoría seguirá siendo muy probablemente del Frente para la Victoria. En el segundo caso además, Cristina se ubicaría como tercera en la línea de sucesión presidencial en caso de muerte o renuncia del Presidente y de su vice. A este panorama hay que agregarle que la Provincia de Buenos Aires concentra el 40% del padrón nacional, lo que significa que el kirchnerismo siente que allí hay que ganar si o sí y todos los sacrificios y “arrastres” son bienvenidos en la disputa central.

¿Qué hará Cristina? Sólo ella lo sabe, porque maneja como nadie manejó (exceptuando claro a Juan Domingo Peron y a Néstor Kirchner) la fórmula de la conducción política que reza información-secreto-sorpresa, que sirve tanto para apabullar al adversario con la iniciativa política como para refozar en la incertidumbre la lealtad de los propios. No obstante, un indicio puede darlo el florentino Maquiavelo, padre de la ciencia política moderna, cuando recomendaba que “al conquistar un reino, el principe debe mudar la capital de su reino e instalarse en él, para gobernarlo con justicia y ver los desordenes ni bien comienzan a generarse, a fin de remediarlos en su origen”. Sabemos que Néstor Kirchner conquistó el peronismo bonaerense en 2005 al ganarle a Duhalde y se asentó en él, nombrando a los gobernadores. Tal vez diputados sea el nuevo reino.

jueves, 26 de marzo de 2015

¿A qué juega y qué se juega Cristina?


Esta campaña electoral 2015 vive una guerra de encuestas y operaciones cruzadas que hace virtualmente imposible creer en los sondeos. ¿Cómo puede ser que para unos Michetti arrase en intención de votos a Larreta en Capital Federal, mientras para otros hay apenas unos puntos de diferencia? No es verosímil tampoco que en algunas encuestas Scioli se ubique a decenas de puntos de Randazzo y en otras la diferencia sea tan sólo de seis. ¿Massa está primero o tercero cómodo? ¿El FPV tiene alguna posibilidad de ganar en ballotage?
Puede incluso verse sobre este fenómeno una nota en clarin, o alguna encuesta que sugestivamente no incluye la segunda vuelta en el sondeo. Por consiguiente, como no se puede confiar en las encuestas, nos vamos a manejar con lógica política, con certezas y preguntas.
Certeza #1: Cristina va a ser candidata (por los fueros y para retener la conducción del movimiento).
Duda #1: ¿A qué?
  • Escenario 1: Candidata diputada al Parlasur. Cristina se aseguraría fueros y un perfil internacional. Sin embargo, una figura de la talla y consenso en la región como Cristina no podría menos que ocupar la Secretaria de Unasur, si ese fuera el perfil que ella deseara. No obstante esta opción la aleja del día a día de la política argentina, la confina en "Puerta de Hierro". Es poco probable.
  • Escenario 2: Candidata a diputada por Buenos Aires. Asegura fueros y ganar/retener la provincia de Buenos Aires. Clave para conducir el movimiento peronista, su condición necesaria es un presidente opositor en la Rosada. ¿Alguien imagina a Cristina en diputados con Scioli en la Rosada? Macri presidente, Cristina jefa de bloque de la oposición, reteniendo Buenos Aires y Santa Cruz. Muy probable.
  • Escenario 3: Cristina candidata a gobernadora de la provincia de Buenos Aires. Empezó a circular este planteo curioso (repetido por De Narváez, Hebe de Bonafini, Patricio Mussi). No porque Cristina no pudiera ocupar un rol inferior a Presidente como gobernadora, sino porque lo sería por Santa Cruz. No por nada le dicen al asiento del gobernador de Buenos Aires "la silla eléctrica" (Felipe Solá dixit) por el déficit presupuestario crónico. ¿Sería inteligente que Cristina "cambiara lugares" con Scioli y lo pusiera en la posición de retacearle fondos (como hizo ella en alguna ocasión) para asegurarse su obediencia? ¿O estar a tiro de un presidente opositor como Macri? Esta opción es delirante.

Cada vez es más claro que Cristina está trabajando para que gane Macri el gobierno y ella retenga el poder dentro de un peronismo en la oposición. La opción de una oferta popular-conservadora expresada por Scioli es, en el imaginario de Cristina, más peligrosa que un período "en el llano" del PJ, ejerciendo una oposición que recicle actores en su interior . Esta lógica condena a Randazzo a cumplir el rol de un digno sparring que esmerile a "Daniel" (nos remitimos a las encuestas de una primaria A-bier-ta, en esto todas coinciden). ¿Cómo llevaría Cristina esto a cabo? Logrando una gran elección de primera vuelta en provincia de Buenos Aires (que compense Capital Federal, Córdoba y Santa Fe) y con los diputados e intendentes ya elegidos, operar un leve boicot a Scioli para la segunda vuelta, sabiendo que el antikirchnerismo unido supera los 50 puntos.
Existe mucha ganancia en esta estrategia. Ser oposición de un gobierno macrista débil permite operar en dos planos: el ideológico y el federal. Conduciendo la primera minoría en la Cámara de Diputados, el kirchnerismo conservará poder de veto y lo usará para defender sus logros de gestión e impugnar medidas de gobierno neoliberales sobre temas como deuda externa, tipo de cambio, políticas sociales, entre otros. El clivaje será ideológico entre el modelo de desarrollo con inclusión social y un gobierno rotulado como neoliberal de derecha.
Es en el plano federal donde se jugará la batalla decisiva, con un pre requisito: que Cristina gane y retenga no solo Buenos Aires, sino Santa Cruz (hoy en empate técnico con el radicalismo). Desde Kamtchatca, Cristina podrá conducir la Mesa de los Gobernadores Peronistas, que reeditarán la lucha de Federales contra Unitarios.
Bendito seas Julián (Resurrección de Manuel Dorrego)

Cobra relevancia en esta estrategia la figura de Julián Domínguez, el hombre elegido por Cristina para gobernar la Provincia de Buenos Aires y futuro ariete contra un gobierno nacional macrista.
El perfil de Domínguez rebosa de activos: perteneciente a la generación malvinera y de lealtad indudable, fue un exitoso Ministro de Agricultura que supo desarticular la Mesa de Enlace construyendo diálogo con el sector. Íntimo del papa Francisco, cuenta con el respaldo de Roma y el voto católico. Como presidente de la Cámara de Diputados acentuó su perfil de hombre de diálogo con todos los partidos políticos.
No es menor que, a diferencia de Randazzo, Domínguez creó un anillo de dirigentes y cuadros medios en las provincias con su Grupo San Martín, entre los que destacan Bossio, Oporto, Kunkel, M.E. Bielsa, y muchos más. Desarrolló un planteo programático que incluye entre otras cosas el concepto de:
  • Industrializar la Ruralidad (haciendo eje en la producción rural pero sumando valor agregado)
  • Trasladar la capital federal al centro-norte del país (presumiblemente Santiago del Estero)
  • El proyecto Norte-Grande que implica no solo dotar de infraestructura y productividad a las provincias más pobres sino toda una visión de integración latinoamericana desde la frontera terrestre (para un misionero Córdoba es "el sur" y Buenos Aires la frontera con el ártico).
Su visión política lo coloca como "el bonaerense más amigo del interior", una especie de Manuel Dorrego del siglo XXI. Recordemos a ese federal bonaerense que luchó contra el porteño liberal Rivadavia (y su Constitución unitaria de 1826) con la confianza del interior depositada en él a un nivel tal que tenía mandato para representar a Bustos (Córdoba) e Ibarra (Santiago del Estero).
Certeza #2: La provincia de Buenos Aires es "la provincia inviable" (Jorge Asís dixit). ¿Cómo hará Julián Domínguez para gobernar una provincia inviable económicamente, que requiere el auxilio de la Nación (con Fondo del Conurbano en épocas de Menem-Duhalde, o de transferencias periódicas de Cristina a Scioli) si en la Rosada habrá un adversario político? Creando una coalición de gobernadores en pos de la reforma de la Ley de Coparticipación Federal.

El T.E.G. Federal y la salida del laberinto: por arriba
¿Qué se elige en 2015?
En Argentina el federalismo realmente existente significa que las provincias del Norte, Cuyo y Patagonia tengan encorsetadas políticamente, para que no "sobren" 20 millones de argentinos, a la locomotora económica que es la Pampa Húmeda (Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires). Lo logran a través del Senado donde todas son iguales, imponiendo retenciones a la soja y compensando con el presupuesto nacional. El campo traccionando la economía con las exportaciones y el gobierno federal distribuyendo hacia la industria, el consumo del mercado interno y con obra pública y programas sociales hacia las provincias. No fue casual que la resolución 125 despertara mayor oposición (y rechazo electoral) al kirchnerismo en la pampa húmeda y la capital federal.
Este esquema que perduró en la última década está por mutar con la gran chance del capitalino Macri de ganar la Presidencia y porque su alianza con el radicalismo le puede asegurar ganar la gobernación de las provincias "grandes": Córdoba, Santa Fe y Mendoza.
Las elecciones generales de 2015 posiblemente alumbren un escenario con un  peronismo mermado que seguirá conservando la mayoría de los gobernadores (La Pampa, San Juan, Entre Rios, Río Negro, Formosa, Misiones, Salta) pero con un radicalismo con posibilidades ciertas de gobernar solo o con aliados seis provincias (Mendoza, Catamarca, Jujuy, Tucumán, Corrientes, Chaco). Habrá un presidente débil en la Rosada sin bases propias en el interior (salvo Santa Fe) ni mayoría propia en el Congreso; habrá un grupo de gobernadores radicales primer mandato, con una inexperiencia y sed de consolidar recursos y autonomía, que pondrá a prueba su alianza con PRO.
El kirchnerismo, que hizo el mejor gobierno en los últimos 60 años, fue unitario económicamente. Con sus políticas de crecimiento económico, distribución social y geográfica impactó mucho más en las provincias que en la Capital Federal y la Pampa Húmeda (invirtiendo recursos a través de vialidad nacional, en transporte de energía, obra pública y creación de empleo, plan federal de vivienda y programas sociales), pero eso no quita que en el reparto entre la Nación y las Provincias (coparticipación primaria) la relación fuera 70-30 en desmedro de estas últimas, la más regresiva en mucho tiempo. 
También es cierto que la situación de la provincia de Buenos Aires es particularmente desfavorable ya que si bien produce 40 puntos del PBI, recibe tan solo 20 en coparticipación. Tal vez esta situación fuera justa si no existiera el conurbano con su carga de desigualdad social. La inequidad en los subsidios (¿Cuánto paga el colectivo un porteño, un cordobés y un tucumano? ¿La luz, el gas?) es la otra cara de la moneda, forma parte de la misma discusión.

Mapa de coparticipación impositiva

Si la coparticipación primaria es injusta, la coparticipación secundaria (lo repartido entre las provincias del monto que cede la Nación) es directamente un nudo gordiano, por no decir una bomba política. ¿Quién va a querer resignar puntos de coparticipación de su provincia? ¿Que gobernador puede sobrevivir electoralmente a eso? ¿Que provincias tienen derecho a ganar y cuales a perder? El mecanismo fijado por la Constitución para elaborar una nueva Ley de COparticipación federal es que dicha ley debe ser refrendada por cada una de las Legislaturas provinciales, casi un imposible.
La única solución políticamente posible es en detrimento de la nación, que la nación ceda puntos frente a las provincias. Deberán fijar entre ellas criterios objetivos y explicitos (un ejemplo sería el porcentaje de población con necesidades básicas insatisfechas por provincia, o el porcentaje de infraestructura básica sin desarrollar). ¿Qué mejor oportunidad histórica que un gobierno nacional inexperto, débil por no contar con mayoría legislativa en el Congreso ni gran número de gobernadores propios, que no es peronista, ni radical?
Cristina busca así rediseñar el sistema político argentino, conformando un bipartidismo sobre ejes ideológicos y geográficos donde se enfrenten Nacionales, Populares y Federales versus Neoliberales de la Pampa Húmeda.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Podemos, España y la cuestión nacional. La Cámpora, Argentina y la cuestión generacional.


¿Qué es y cómo nace Podemos?
Podemos es un nuevo partido español, liderado por Pablo Iglesias, que debutó en las elecciones a eurodiputados de 2014 y se llevó cinco, desplazando a Izquierda Unida como tercer partido, y que tiene el objetivo claro de acabar con el bipartidismo español. Su exitoso debut electoral y la proyección que le dan las encuestas para las generales de 2015 ameritan no solo reflexionar sobre el fenómeno, sino también ver qué puede ser útil para las juventudes políticas argentinas.
El surgimiento de Podemos sólo es explicable desde la coyuntura de crisis económica y política española, muy semejante a la crisis argentina de 2001. Deuda y recetas económicas impuestas; ajuste y 24% de desempleo (50% en las franjas juveniles); fuga de cerebros y algo muy particular: desalojos masivos.
En el plano político, un bipartidismo bobo donde se han desdibujado las diferencias programáticas del Partido Popular (PP, la derecha) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) nos remite fuertemente al Pacto de Olivos y a un Cavallo ministro tanto del Partido Justicialista como de la UCR. El renunciamiento a sus valores de parte del PSOE, por cobardía ante Alemania, lo llevó a adoptar posturas comunes con el PP frente a la Unión Europea (reforma del artículo 135 de la Constitución para prohibir el déficit fiscal), impulsar la flexibilidad laboral y el ajuste que mereció tanto al gobierno de Zapatero (PSOE) como al de Rajoy (PP) sendas huelgas generales.
El fenómeno social que surge a partir de este empobrecimieto general y orfandad política es el 15M, los indignados que ocupan la Puerta del Sol en Madrid en mayo de 2011. Una suerte de que se vayan todos, que evidencia un vacío político, pero que no logra expresarse en un movimiento propositivo. Sí brinda un sujeto social, las "mareas", los movimientos sociales. Faltaba la herramienta política.
Aparece un grupo de profesores de ciencias sociales, un desprendimiento de la izquierda clásica (IU) que se anima a hacer política, a crear, a desacralizar tradiciones, a romper ortodoxias. Tienen un líder y una estrategia.
Pablo Iglesias, un profesor de ciencia política convencido de que a las masas se llega por los medios de comunicación, funda con su grupo el programa La Tuerka. Allí plantea una serie de ejes discursivos, categorías conceptuales, un discurso, un relato de la crisis, sus causas, sus generadores. Define sus adversarios. Emite un mensaje, elabora una línea política.
"Quien le pone los nombres a las cosas suele ser la antesala de quien construye el poder político".
Se anima a diluir el eje izquierda-derecha, que es funcional a los poderosos que mantienen una izquierda minoritaria y testimonial, obsoleto luego de la traición programática del PSOE que lo indiferencia del PP. Plantea en cambio el eje democracia-oligarquía, donde el 95% de la gente enfrenta a la Casta o clase política, que tan sólo gerencia, ya que es realmente el sistema financiero quien gobierna. No obedece a sus votantes, sino a Alemania que impone los intereses financieros, y de esta manera tanto la democracia como la soberanía son secuestradas. Lo evidencia la denominada política de puertas giratorias, donde todos los ex altos funcionarios terminan en consejos de administración de las grandes empresas, cobrando grandes sueldos por sus servicios de asesoría e influencias.
Su heterodoxia conceptual y discursiva permite a Iglesias re apropiarse de la cuestión nacional, estableciendo el eje periferia-centro al corazón de la Unión Europea. Los PIGS vs Alemania. Convoca a los demócratas y a los patriotas, ya que rechaza esa España para pocos creada por el franquismo (católica, machista, antiobrera y anti minorías sexuales o nacionales vascas y catalanas). Ese discurso le permite interpelar incluso a las fuerzas de seguridad, "que se mueren de ganas de ponerle las esposas a un banquero". O a las fuerzas armadas, ya que Iglesias no quiere bases de la OTAN en España.
La disolución del eje izquierda-derecha también apunta a un discurso de vocación mayoritaria, que plebeyiza y apunta a la gente. Por eso dice que la unidad de la izquierda (la "sopa de letras" que fundiría a todas las agrupaciones) no sólo no sirve, sino que es lo que espera la derecha, ya que los condena a un techo de 20% y expresa la ausencia de vocación de mayorías. Y en política el primer deber es ganar.


Así llegamos a los "santos" de Iglesias, que los nombra cada vez que puede: Gamsci y Maquiavelo.
De Gramsci Pablo Iglesias toma la crisis como momento oportuno para disputar el sentido común y crear una nueva hegemonía. Traducir el diagnóstico académico desde la jerga marxista al lenguaje callejero del sentido común, tal como hiciera Lenin con Paz y Pan en su momento. Este proceso de desenmascaramiento del adversario, de decodificación de su discurso, de reemplazo de términos sirve para aislar al enemigo. Su planteo es: "Somos 95% de gente común contra el 5% de los dueños del país, no pedimos revolución, pedimos democracia". 
Y ahí entra Maquiavelo. La cuestión del poder. La vocación de ganar, de ser mayorías. La aceptación de las contradicciones, de las impurezas de hacer política. Y eso define la táctica: ir por adentro. A la impugnación de la izquierda desde la izquierda (Pablo Iglesias tiene linaje desde sus abuelo republicano fusilado, pasando por su madre abogada laboralista y desembocando hasta en su nombre, que emula al del fundador del PSOE), le sigue la decisión de jugar en la escena mediática. Para ello el "príncipe" Pablo crea su "partido" gramsciano: el programa La Tuerka. A la selección de ejes políticos, "la editorial" que es la línea política, se agregan invitados de la oposición política e ideológica que le permiten ir entrenando en el debate, como polemista en las "tertulias" televisivas. Esa reivindicación del debate, de la polémica  leninista, se combina con los medios materiales de una tecnología que permite su difusión desde lo minoritario: las redes sociales (youtube, facebook, twitter). El paso siguiente es ir a territorio enemigo, aceptar las invitaciones de los programas masivos de aire. Desde allí construye un liderazgo mediático, desplegando su carisma. ¿En qué se basa su carisma? En su know how, en el aura de experto que le da ser profesor de ciencia política, de técnico, una suerte de rey filosofo platónico. Su gran capacidad didáctica, entrenada en las aulas pero también en el set de La Tuerka, donde jamás se enoja, ni eleva la voz, ni interrumpe al oponente, logra modos suaves de buen pibe que muchas veces le permite incluso victimizarse ante los ataques de una derecha que por cierto no es suave. Su inteligencia ante acusaciones de chavista, pro ETA, populista y demás, le permite desmarcarse escapando de las ideologizaciones con lo concreto. Contestando "Podemos condena la violencia de ETA" o "a la derecha cuanto peor le va a los españoles con el empleo más le gusta hablar de lugares lejanos como Venezuela". Bicho.
A ese know how y esa didáctica, agrega una facha de tipo común, joven de pelo largo y anteojos de sol, siempre con una camisa a cuadros o chomba y jean, que anda en moto. Podría ser un delivery, transmite calle.


Es cierto que Podemos tuvo influencias desde América Latina y eso se ve en su programa de gobierno. De Venezuela toman su fuerte democratización, con herramientas como la revocatoria de mandato. De Ecuador la auditoria de la deuda externa. De Bolivia su concepto de Estado Plurinacional para intentar resolver las autonomías de vascos y catalanes desde allí. Es comprensible que no nombren a Argentina, que implica el siempre complejo y nunca entendido peronismo. Aunque tal vez la renta básica universal se inspire en la Asignación Universal por Hijo. Sí retoman a Laclau, desde el populismo como movimiento plebeyo que aúna mediante significantes vacíos, multitudes, desplegando un proceso de agregación de identidades.
Sin embargo, no son anti europeos. No cuestionan a la Unión Europea sino a "cierta institucionalidad de la Unión Europea". Una supra nacionalidad al servicio de las finanzas que roba la democracia y soberanía a los ciudadanos.

Qué le sirve y qué no le sirve a las juventudes políticas argentinas del fenómeno Podemos
Ya hemos enumerado suficiente las virtudes de la experiencia de construcción político-mediático-electoral de Podemos, en especial de su líder Pablo Iglesias. Veamos ahora sus limitaciones. 



Una de ellas es su débil inserción territorial. Si bien en un período de menos de un año pasaron de existir en ningún pueblo, a hacerlo en 400 y luego en 1000 con sus círculos, tienen en frente dos estructuras partidarias sólidas y que gestionan al nivel de alcaldías, regiones autonómicas y grandes bloques parlamentarios. Tanto el PP como el PSOE andarán de capa caída pero no van a desaparecer de la noche a la mañana. El segundo de Iglesias, Errejón, lo sabe y así lo dice en una entrevista con la Panamá Revista:
"Eso no significa que el bipartidismo del ‘78 esté roto, está seriamente tocado y hay condiciones para que en el plazo corto -porque ahora se abre un ciclo político electoral muy acelerado- pueda pasar a la historia, que sea de forma definitiva es bastante difícil porque es un bipartidismo que todavía tiene sus fuentes de poder prácticamente intactas".
Si llegara a aparecer un liderazgo joven y renovador en el PSOE, que pasara a retiro a viejas guardias dirigenciales, ello podría significar un durísimo desafío a Podemos. Sería deseable por el contrario lograr "robarle" parte de la juventud, o aún de la estructura partidaria al PSOE y no solo dirigentes aislados. Desde ya demostrar una experiencia de gestión exitosa es condición necesaria para consolidarse. Habrá que poner en práctica ese atractivo combo de jóvenes profesionales, expertos técnicos y la vocación democrática de consultar a las asociaciones de la sociedad civil (sindicatos, consumidores, ambientalistas) que aporten el conocimiento sectorial a la hora de elaborar leyes.
Por otro lado,  la tentación de confiar más en una política de liderazgo mediático que en la construcción de una sólida estructura territorial puede implicar el riesgo de la ingobernabilidad si se llegara al poder, o de construir un ídolo con los pies de barro. Casos como el del Chacho Álvarez y el Frepaso en Argentina lo atestiguan.
Por ello no es trasladable mecánicamente una experiencia así. Argentina salió del 2001 con un liderazgo renovador dentro de uno de sus dos partidos tradicionales, que condujo a una renovación dirigencial y atrajo una masiva camada de dirigentes sociales, de derechos humanos y de género pero principalmente juvenil que lo proyecta en el futuro.
La tendencia juvenil impugnadora del 2001, encarnada en el autonomismo, siguió dos caminos. Una fue parte fundante de La Cámpora (el grupo Wado-Recalde) y tuvo una evolución desde esas prácticas discursivas disruptivas similares a las de Iglesias hacia un formato nac&pop duro. La otra vertiente es la encarnada por la izquierda independiente, cuyo mayor símbolo es La Mella (hoy Marea Popular). Fuertemente latinoamericanista y enraizada en los movimientos sociales, jamás entendió al peronismo, ni al sindicalismo argentino. Condiciones necesarias para realizar una política de mayorías. 
Los críticos argentinos de Iglesias, en general tuiteros cínicos, profesionales de las ciencias sociales ex militantes a los que les encantaría ser él, se ríen de la sobrevaloración mediática del fenómeno, conscientes de la improbabilidad de que efectivamente Podemos entierre al sistema bipartidario español. Apuestan a un desinflamiento en el tiempo que lo coloque como tercer partido del sistema, como lo fueron el PI en los 80, el FREPASO en los 90 y el ARI en los 2000 en Argentina. Destino poco glorioso, digamos.
Sin embargo, hay otro modo de evaluar la experiencia de Iglesias, que estimamos más enriquecedora para la realidad argentina. Tiene que ver con la dimensión conceptual-discursiva y la performance mediática del mismo. Cuando Iglesias habla de la Casta puede recordarse a Yrigoyen impugnando al Régimen. Cuando se introducen términos y conceptos nuevos en el sentido común para entablar la disputa política, e incluso el adversario se ve obligado a hablar en esos términos, puede vislumbrarse el accionar de FORJA. Cuando se utiliza la herramienta de la polémica para disputar sentido y crear estados de opinión se lo puede ver a Jauretche. Y eso es exactamente lo que la juventud kirchnerista no está haciendo. Todo el peso recae en Cristina. No hay iniciativa generacional y mucho menos polemistas dentro de la dirigencia juvenil. A las pecheras me remito. El debate televisivo genera pánico y no se adivina a un joven Aníbal o a un mesurado Feletti. Es un déficit gigante de los cuadros dirigentes, que se han quedado en las formas, a lo Télam, y en el despliegue viral de contenidos. Se adivina una intención (o un pasado) cuando se hacen vídeoclips políticos con música de rock nacional (incluso consignas) y se ve una animación del General Perón, imitando su voz en código juvenil. Pero no reemplaza lo anterior y deja gusto a poco. Y es en ese sentido que la experiencia de Pablo Iglesias es útil. 

jueves, 13 de noviembre de 2014

¿Por qué hay izquierda y derecha en el kirchnerismo y en el antikirchnerismo?

Por la misma razón por la que lo hubo en el peronismo y en el antiperonismo: porque es una categoría conceptual europea que no sirve para explicar el fenómeno social argentino. No por chauvinismos o vanidades particulares nacionales, sino porque es un fenómeno latinoamericano, vale decir tercermundista, o sea: atravesado por el colonialismo o el clivaje imperio-nación que ya describiera Lenin. Esa es la razón de que el peronismo original fuese un Frente de Liberación Nacional, igual que el Nasserismo en Egipto, Tito en Yugoslavia, el Movimiento 26 de Julio en Cuba o el Sandinismo en Nicaragua.
Ahora bien, los cientistas sociales producto (producidos) en las universidades coloniales generalmente buscan el modelo europeo de moda (por ejemplo el toninegrismo en los 2000) para aplicar al fenómeno tercermundista. Y el resultado es que la realidad no encaja en la teoría y no se comprende el fenómeno político. 
Las categorías izquierda-derecha nacen de la disposición física (lugar en que se sentaban) de los diputados en la Asamblea francesa, jacobinos y girondinos. Revolucionarios políticos ambos, pero  conservadores sociales los segundos.
Generalmente esa categorías se subdividen en si un individuo es más liberal (pro libertad) o autoritario (totalitario, absolutista); también si cree que la desigualdad social es natural y no pretende modificarla, o si cree que es un producto social (histórico) y apunta a la igualdad efectiva de oportunidades desde el nacimiento.
En criollo: si le cabe más la represión o no y la justicia social o no. Pero el marxismo te advierte: "ojo que la libertad no es LA libertad, es UNA libertad, de clase. Los ricos pueden sentir que no hay libertad cuando se les quita privilegios (comprar dolares por ejemplo) y los pobres sentirse libres por conquistar derechos (vacaciones pagas por ejemplo)". Apa.

La brújula política: http://www.politicalcompass.org/es/analysis2
Sigamos. Si uno dice que el eje imperio-nación define el primer campo, va a entender más las cosas. Porque hace a la soberanía de una Nación inconclusa, a un nacionalismo defensivo (extra, extra: hay más de un tipo de nacionalismo, ver a Hernández Arregui o la peli el patriota -?-). A un proteccionismo económico para desarrollar la industria y el mercado interno, tal cual lo practicó en el siglo XVI-XVII Inglaterra o en el XIX USA y Alemania. No seamos ingenuos, hay más de un tipo de capitalismo.


De esta manera uno entenderá que de un lado estén los industrialistas, los obreros, los sectores vincualdos a un estado fuerte, el pequeño comercio que disputa con marcas extranjera cuotas de mercado interno o regional. Del otro los importadores, los intereses financieros, los exportadores de materia prima, las multinacionales que ven a sus obreros como un costo y no como consumidores.
Los cientistas sociales (sociólogos, politólogos, licenciados en filosofía, antropólogos) sienten urticaria cuando se menciona a Arturo Jauretche, sin dudas el divulgador número uno del Pensamiento Nacional (mas no su creador, que fue Scalabrini Ortiz). Su figura marginal de la "academia" (aka universidad), a la cual consideraba un aparato cultural de la clase dominante (revelando grandes puntos de contacto con Althusser y Gramsci, a quienes no leyó previamente ya que eran contemporáneos) lo ubica como ese baqueano que busca agua en el campo "con el palito".
No importa su brillante caracterización de "los tres fracasos históricos de la burguesía argentina" que remite a la discusión del Che sobre si el estado revolucionario debía reemplazar el papel histórico de esa famosa "burguesía nacional" que nunca termina de hacerse cargo de su rol (a la cual Néstor también apostó e intentó conducir, siendo sus testaferros gran parte de ella); o los precisos tipos ideales al estilo weberiano como "el guarango", "el tilingo", etc. Para los "intelectuales" no tiene brillo, era un viejo cuentero...


¿Y los marxistas de la izquierda nacional como Jorge Abelardo Ramos, Juan José Hernandez Arregui, Rodolfo Puigross, John William Cooke, Norberto Galasso? Esos son todos doctores, saben de filosofía, economía, historia. La academia los silencia y el día que los veamos en los programas de estudio oficiales sabremos por Gramsci que estaremos en una revolución profunda.
Por ello si el "campo nacional" (aka peronismo/kirchnerismo) se identifica con el revisionismo histórico que levanta San Martin-Rosas-Yrigoyen-Peron-N&C y las Tres Banderas del peronismo: Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social (+ Integración Latinoamericana); quedan para mi dos clivajes más, uno verdadero y otro falso.

En un país colonial las oligarquías son las dueñas de los diccionarios. 
J.W. Cooke
El verdadero hace a la categoría de "ilustrado" o no ilustrado. De nuevo, si la historia la escriben los que ganan y las universidades responden a la clase dominante, una persona muy instruida con tres masters no garantiza nada. Corresponde la frase del Martín Fierro que reza "mejor que aprender muchas cosas, es el aprender cosas buenas". Deben desaprenderse muchas cosas de la educación formal como capas de cebolla, para empezar a aprender otras con mayor grado de verdad. Mayor grado de verdad en relación a la definición de Kuhn de paradigma: es una estructura interpretativa que ordena los hechos. Cuando quedan muchos o cada vez más hechos por fuera de la potencia interpretativa oficial, su legitimidad cae, se produce revolución conceptual.
Eso es lo que se puede llamar un "tecnócrata", tres masters y no entiende nada. Nada. Por eso no entienden que un tipo como Lula sea el mejor presidente de Brasil, que habrá tenido sus colaboradores y asesores (como Evo lo tiene a García Linera) pero el criterio político, el que conduce, es él. Entonces muchas veces en este eje, a mayor instrucción europeizante, mayor alienación de la realidad.


Por último, el clivaje falso del que se agarran nuestros progresistas, que asimilan autoritario con derecha y la no represión con "la izquierda". Eso es de un idealismo político que Aristóteles, Maquiavelo y todos los que entienden algo de política se matarían de risa.
Así puede haber pases mágicos como que Berni sea "de derecha" igual a Franchiotti que dirigió la Masacre de Avellaneda o el comisario Weber que dirigió la represión el 2001 en capital con sus decenas de muertos. Tampoco es lo mismo qué se reprime. ¿Es lo mismo reprimir a los más ricos que a los más pobres? ¿Es lo mismo reprimir una marcha pacífica que una violenta? ¿Es lo mismo reprimir una marcha multitudinaria que una acción directa de pocas personas? ¿Siempre reprimir significa muertos o heridos?
Son cosas para pensar, porque desde Maquiavelo sabemos que el príncipe (electo) tiene el deber de hacer uso de la fuerza cuando sea necesario para conservar su poder (democrático o no). Y juega también la política, la opinión pública. Si la mayoría está de acuerdo o no con tal represión. Y eso depende del caso, de si es fenómeno social ampliamente apoyado (democrático) o no. Y con las acciones directas esto es más evidente que nunca. No es lo mismo que un piquete o una toma de una universidad, colegio o fábrica sea masiva o minoritaria. 

Si la definición básica de Estado es una organización que ejerce el legítimo monopolio de la fuerza en un territorio y sobre una población determinada. ¿Es lo mismo la represión de una dictadura que la de un gobierno electo que puede perder la siguiente elección?

A mí me gusta la represión “a lo Néstor”. Como cuando sacó a upa al gordo De Angelis de la ruta en 2008. Creo en eso, que la cana tiene que cobrar. Tiene que ir desarmada, solo con gas pimienta y bastones, y si cobran que cobren. Prefiero ciudadanos canas que ciudadanos civiles en el hospital. Prefiero desarmar el piquete y aparte ganar la pulseada políticamente porque tengo canas heridos.
Si no se comprende esto terminan siendo más afines un anarquista con un neoliberal. ¿O  Fidel cuando reprime es "de derecha"? Juzgar a un proyecto político de gobierno en su dimensión histórica por su carácter progresivo (crecimiento económico, distribución de la renta, creación de derechos, soberanía política, tolerancia religiosa, competencia electoral y demás) o regresivo exclusiva o preponderantemente por el uso del poder de policía es propio de la tradición del liberalismo y del idealismo político.
Preferir siempre equivocarse junto a las mayorías que acertar sin ellas es la garantía de no equivocarse, de no dejarse jugar las contradicciones, de no dejarse vender espejitos de colores. Difundamos pensamiento nacional.

miércoles, 22 de octubre de 2014

¿Yo? Argentino y Politólogo


Una que sepamos todos

Cuándo en 2003 llegué a Capital y me preguntaban que estudiaba, respondía automáticamente: "sociología". Me daba un poco de vergüenza con el "que se vayan todos" tan cerca y con la antipolítica tan campante, tener que andar explicando tanto a cualquiera.
Amo profundamente lo que estudié. Amo la política. Me apasiona, me quita el sueño, me hace leer y hablar durante horas.
Por eso me sorprendí tanto al ver compañeros de cursada a los que no. Eran amplia mayoría y no les interesaba la política, saber quién carajo es el intendente de Escobar: No leían los diarios. No militaban.
Parecía una suerte de post secundario, de estudiar por estudiar, de buenos estudiantes. Acríticos respecto de los profesores y la bibliografía. 
Ahora bien, si uno dice "la universidad es un aparato cultural de la clase dominante, que reproduce la cultura de la clase dominante", es obvio que es una escalerita caracol donde el final es...terminar siendo un intelectual orgánico de la clase dominante. Debe ponérsela en crisis, desacralizarla, historizarla. Si en la facultad de sociales de la UBA, en la carrera de ciencia polìtica, historia argentina arranca en 1890 cuando está todo cocinado....

¿Marxismo, qué marxismo? 
Una vez un amigo que estudiaba socio me dijo orgulloso: "mi facultad es una de las que más marxismo ves en todo el mundo"....ajá. Pero ¿Qué marxismo? Porque si el materialismo histórico es un método de análisis de la realidad, depende de qué historia uno le ponga el resultado que sale ¿no? Como una máquina de picar carne y la calidad de la carne. Historia rusa, realidad rusa. Si uno sabe de chiquito que la historia la escriben los que ganan ¿Le vas a poner la historia oficial, que en este país se llama mitrismo? Guarda por que dos toneladas de "marxismo" sobre tres fetas de mitrismo te pueden llevar a ser el PC en el antiperonismo o el PO en el antikirchnerismo. Cuidado con la curva.
¿La historia de los plebeyos del siglo XIX, de los derrotados, de los masacrados, o sea el revisionismo histórico, no tuvo marxistas? Si los tuvo. Estoy podrido de hablar con "marxistas" que no leyeron a Jorge Abelardo Ramos, Juan José Hernández Arregui, Rodolfo Puiggrós o John William Cooke. 



Si seguimos a Lenin, en la era del imperialismo la contradicción en el tercer mundo era imperialismo-nación. El primer peronismo fue un frente de liberación nacional (policlasista), como el 26 de julio en Cuba o el Sandinista en Nicaragua. ¿Cómo vamos a caer en un clasismo trasnochado? 
Claro que esa época ya pasó y hoy entramos campantes en la globalización y el posmodernismo y todo, pero si no se entienden algunas cosas se compra Toni Negri muy rápido. O modelitos de incentivos y costos influenciados por métodos de económicas onda teoría de los juegos y esas cosas, a veces descontextualizadas.

El producto de la Facu
La carrera tiene muchas falencias. A la ausencia de revisionismo histórico, y a la lista de autores citados y proscriptos, se suma ausencia de tesina de egreso y bajo nivel de instrucción metodológica. A pesar de que en Teorías andemos muy bien, sin nada que envidiar a sociología.
Sí adolece de un eclecticismo donde uno puede terminar sus tres últimas materias con papers sobre "La crisis de la matriz energética argentina, la necesidad de su diversificación y la integración energética latinoamerica"; "Costos de transacción en la elaboración de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual según Douglas North"; o "La transición en el mundo árabe del Panarabismo al surgimiento del Islam Político"
No obstante creo que sí se va acentuando un perfil que hace a lo propio como asuntos geopolíticos, de política comparada o neoinstitucionales. ¿Sistemas Políticos Comparados  y Federalismo y Gobernabilidad?
¿Y el egresado que sale, de qué labura? Muchos de los ingenuos que citamos al principio salen y cuelgan el cv en zonajobs o lo tiran en una empresa que para qué va a querer un politólogo. Muchos se dan cuenta de que al no haber militado nunca, o haberlo hecho en espacios minúsculos, no poseen el "capital social" o la relaciones para acceder a algún cargo de gestión en el estado. 
Por desorientación o como forma de retrasar el ingreso al mercado laboral deambulan en el circuito del master del master del master, de los congresos o seminarios ad infinitum donde uno nunca termina de ser estudiante, aunque ya empiece a "producir".

Gestión, Academia, Periodismo y más allá...
Cada uno hace lo que puede, o lo que le sale. Cada uno es hijo de sus circunstancias, dicen. A veces se plantea una falsa dicotomía donde el académico vendría a ser ese ñoño encerrado en la torre de marfil que no sabe ni cuánto salen los cigarrillos, en vez del investigador nato del Conicet; o quien está en el estado un gris burócrata cuya alma muere día a día por su vocación frustrada, en vez del cuadro técnico político que gestiona un programa de inclusión social o educativa; el profesor universitario, terciario o secundario el que repite un catecismo que nunca aplicó, cual maestra de corte y confección a la que nunca se le encargó un traje, en vez del apasionado por transmitir con fe, una ciencia.
Hoy uno ve una nueva generación de politólogos que se abre paso. Un joven licenciado en ciencia política dirigiendo la edición cono sur de Le Monde Diplomatic (excelentemente renovado por cierto), la Revista Debate, nuevas experiencias como la Revista El Estadista, participaciones en revistas como la Crisis, blogs pioneros como Artepolítica, nóveles blogs como Revista Panamá, etc; hablan de un cambio de época notable. Haber tenido uno de los mejores profesores de la carrera como Jefe de Gabinete de Ministros fue no solo novedoso sino significativo, al igual que la sanción de una ley como las PASO. Otro piso se ha logrado.


Nos interesa un tipo de politólogo que no sea "ascéptico". Químicamente puro. Academicista. El radicalismo ya tiene sus politólogos. El peronismo también. Imaginamos que el PO estará cosechando nuevas promociones. El PRO debe tener los suyos. Y eso es altamente positivo. Eso no significa el boludismo del "politólogo militante" a la imagen del "periodismo militante". Si tal como decía Gramsci, un diario es un partido político ¿Una columna de radio, un blog, un paper son una "trinchera"? Entonces cuando damos clase, cuando escribimos una nota o un paper ¿Desde dónde escribimos? Por que uno es primero argentino, y después politólogo. El orden si altera el producto.
Muchas veces me pregunté cuál es la diferencia entre el Padrino y el Consiglieri. Porque ambos "la ven". Pero es verdad que no conduce o es dirigente el que quiere, sino el que puede. Hoy creo que la respuesta es que el consiglieri sabe lo que hay que hacer, pero no tiene la intuición del timming político, la capacidad de transmitir una fe y persuadir, la capacidad de tomar decisiones y "saber no ser bueno" como dice Maquiavelo. Asesora al dirigente. Me da la sensación que ese es un buen lugar para un politólogo.

domingo, 19 de octubre de 2014

Drácula, Maquiavelo y los Progresistas


"... haga, pues, el príncipe lo necesario para vencer y mantener el estado, y los medios que utilice siempre serán considerados honrados y serán alabados por todos..."
Maquiavelo


Vimos la película "Drácula, la leyenda jamás contada" donde se dice una frase impactante: "Matando un pueblo salve a diez, a veces los pueblos no necesitan un héroe, necesitan un monstruo". Nos disparó un par de reflexiones.
En la película, ambientada históricamente hacia el 1300 con el avance del Imperio Turco sobre Europa; el príncipe de una Transilvania sin ejército se niega a sumar al pago de los tributos una cohorte de rehenes reales o niños-soldados, que era una práctica común en la antigüedad para asegurarse la lealtad de un príncipe al emperador e inculcar los valores y cultura dominantes en la joven aristocracia. Fenómeno que se ve también en la versión histórica de "Arturo" de Clive Owen. Nosotros queremos comparar "Drácula" con "Cruzada" de Orlando Bloom, ya que la tragedia se desata por la misma decisión política errónea. En esta última, un joven soldado preferido del Rey, justo y tolerante de los árabes, se niega a casarse con la hermana de éste para sucederlo y su lugar es ocupado por un noble bruto y cruel que desata la rebelión de Saladino. En ambas pelis es patente la necedad de la decisión.


En ambos casos una decisión personal, "con arreglo a valores", diría Weber se antepone a una decisión política o de "arreglo a fines", donde se mensuran las consecuencias y repercusiones de dicha decisión.
La famosa frase de Maquiavelo "el fin justifica los medios" no existe como tal, es una simplificación de la Iglesia Católica, que logró popularizarla, así como el término "maquiavélico", como algo diabólico, cruel, despiadado. Esa versión es falaz y deforme, porque remite a la dimensión individual del poder. El poder por el poder mismo. "Hago lo que sea necesario para ganar o mantener el poder, mi poder". Sin proyecto político. House of Cards, digamos. Maquiavelo lo deja en claro al decir sobre Agátocles que: 

"Pero no puede llamarse virtud, el asesinar a sus ciudadanos, traicionar a los amigos, no tener palabra, ni piedad, ni religión; estos medios harán ganar poder pero no gloria." 

Pero sí insiste en que:

"... la crueldad esta bien usada cuando se la emplea una sola vez por la necesidad de afianzar el poder y después no se repite..."

Lo que Maquiavelo quiere decir es justamente eso: si para salvar a un pueblo debo fusilar una persona, la fusilo. Después explicaré la necesidad de ello al pueblo, me encargaré de que no le falte nada a su familia, erigiré estatuas en su memoria. Pero si para evitar una ola de secuestros de embarcaciones y una crisis migratoria ilegal debo fusilar a tres, los fusilo, como hizo Fidel, a pesar de Serrat. La ética y la política tienen racionalidades separadas.


Esto se ve lungo en la historia de la humanidad. Se pueden tomar muchos ejemplos de la excelente obra "Historia Universal" de Isaac Asimov. En la que más se ve es en el tomo "Historia de la Tierra de Canaán" (Palestina) donde al ser una "tierra-puente" entre dos grandes imperios (el Asirio/Babilonio/Persa al norte, el Egipcio al sur) se benefició de todos los avances culturales pero al gran costo de interminables guerras e inestabilidad política. Sangre, sudor y lágrimas.
¿Qué se aprecia allí? Que frente a una amenaza superior, una correlación de fuerzas abrumadora e inmodificable, se debe negociar. Pagar tributo, agachar la cresta. Para sobrevivir y esperar que cambien los tiempos, la "diosa fortuna" de Maquiavelo. Que alguna crisis (crisis palaciega por la sucesión del trono, hambruna, catástrofe natural) debilite al Imperio y brinde la oportunidad para la rebelión. Que debe contar con el líder adecuado. Pero mientras tanto, se paga el tributo y se entrega a los hijos de la aristocracia, so pena de exterminación (Tebas fue exterminada por Alejandro Magno para demostrarle a las polis griegas que no iba en joda). ¿Qué se gana aparte de vida y tiempo? En la antiguedad se perdía la autonomía en relaciones exteriores, como "estado", pero se mantenía la autonomía cultural (lengua y religión, hasta la llegada de los musulmanes) y se permitía que gobierne alguien pro imperio de la propia élite dominada.


¿Cuál es la alternativa? "Morir con las botas puestas". Que tiene la ventaja de la belleza y épica del martirologio pero la desventaja de....morir. Solano López en Paraguay tomó este camino en el siglo XIX. Por no medir bien la correlación de fuerzas, llevó al exterminio honroso a su pueblo. Del que aun no pudo recuperarse, siendo anexado parte de su territorio por Argentina y Brasil.
El Che actuaba con arreglo a valores, Fidel con arreglo a fines. Y eso caracteriza al progresista. No entiende la Razón de Estado, ni la negociación política, que involucra a la táctica y a la estrategia.

miércoles, 1 de octubre de 2014

China y Hong Kong


Pintó revuelta estudiantil en Hong Kong y muchos ven una "primavera democrática"  en China. Las crónicas dicen que: 
Hong Kong es, junto con Macao, uno de los territorios que tienen el estatus de Región Administrativa Especial. Luego de haber sido una colonia británica amparada por un contrato de arrendamiento vencido en 1997, fue devuelto por el Reino Unido con ciertas condiciones. Bajo la fórmula ‘Un país, dos sistemas’, China se comprometió a preservar las instituciones y el sistema económico del territorio durante 50 años. Por ello, en Hong Kong existe un Consejo Legislativo. Sin embargo, el jefe de gobierno es hoy escogido por un comité electoral de 1.200 miembros. Beijing se había comprometido en diciembre de 2007 a permitir que los ciudadanos elijan a esta autoridad en los comicios locales de 2017. Ante el temor de que eso no se cumpliera, Occupy Central With Love And Peace, el principal movimiento de protestas sin vínculo oficial con los estudiantes, organizó en el verano de este año un referendo extraoficial con tres propuestas hipotéticas para las elecciones de 2017. La alianza de los 26 partidos pro democracia ganó con el 42 por ciento de los votos. Beijing ignoró este sufragio ficticio y anunció el 31 de agosto las nuevas reglas para escoger el jefe del gobierno local, lo que confirmó su deseo de reducir la autonomía.
En el libro sobre la China post Mao "La segunda revolución china"(Ed. Capital Intelectual), el ex embajador de España en China, Eugenio Bregolta, nos dice:  
"La dictadura del proletariado encaja perfectamente con la cultura política China. El secretario general del Partido ocupa el lugar del Emperador y el Partido, el del mandarinato. El imperio era, en teoría, una dictadura benévola. Algo así como un "despotismo ilustrado". Los súbditos tenían que acatar el poder sin discutirlo, pero el emperador debía garantizar la seguridad y bienestar de sus súbditos". (pág. 23)
So pena de legitima rebelión y destitución, agregamos nosotros. La historia China está llena de estas rebeliones. Sus más brillantes dinastías, la Han (206 a.C. -220 d.C) y la Ming (1368-1644) las iniciaron jefes campesinos (ni nobles ni ricos) victoriosos. Pero ello no implicó el abandono del sistema imperial (centralizado) porque este es necesario para las grandes obras públicas (caminos, acueductos, murallas) y estás lo fueron (¿son?) para evitar las hambrunas.
Ello no implica que el imperio fuera cerrado, oligarca. El mandarinato siempre se caracterizó por un sistema de selección y formación de hombres de estado, funcionarios de carrera, entre todas las capas de la población (hasta el último pueblo) mediante un sistema de exámenes.
Ahora bien, el PCCh derivó su legitimidad de la expulsión del extranjero (japonés y europeo) del territorio.
Luego se presentó el desafío del crecimiento (desarrollo de las fuerzas productivas) y el socialismo (justicia social). Mao tuvo éxitos y fracasos. No logró un gran crecimiento a pesar de su voluntarismo(Gran Salto Adelante, etc.) pero si logró ampliar la educación a toda la población y algunas mejoras de salud básicas.
Deng Xiaoping a partir del ´78 postula que el socialismo, como etapa previa al comunismo, es lograr desarrollar las fuerzas productivas. Como sea. Que el comunismo se da en naciones ricas, no pobres, tal como dijera Marx y no como adaptara (¿tergiversara?) Lenin con su teoría del eslabón más débil en la fase imperialista del capitalismo.
Aprendiendo de las experiencias de sus pequeños vecinos (Singapur, Taiwan, Corea del Sur y Tigres Asiáticos en general) Deng va liberando sectores de la economía al capital privado, siempre en forma escalonada y en experiencias "piloto" acotadas geográficamente, que van resultado exitosas en cuanto desarrollan las fuerzas productivas. La propiedad pública (estatal y colectiva) iba a coexistir con la familiar (hasta ocho empleados), la privada (más de ocho empleados), la extranjera y formas mixtas de las anteriores.
Las famosas "cuatro modernizaciones" (campo, industria, ciencia y tecnología, defensa) económicas se complementan con los "cuatro principios" políticos: vía socialista, dictadura del proletariado, liderazgo del PCCh y pensamiento de Marx-Lenin-Mao.
Si uno garantiza el desarrollo económico, el otro garantiza el monopolio político.
No es menor que donde se antepuso la apertura democrática liberal al desarrollo económico como forma de transición, explotara todo por los aires. China aprendió de la experiencia de la ex Unión Soviética.


Al aumento espectacular de su PBI (las famosas "tasas chinas" del 9% anual), la gran urbanización de su población, la radicación de empresas multinacionales extranjeras y demás, hay que darle el consabido contexto. Porque aquí juega la táctica y la estrategia también. Si bien es verdad que al principio las grandes empresas multinacionales se radicaban en suelo chino por la mano de obra barata (plusvalía pura y dura) no es menos cierto que las empresas chinas fueron copiando tecnología, know how y desarrollando modelos propios. Para primero competir y ganar su (mega) mercado interno y luego exportar. Esto se puede ver en cualquier ramo de la industria y en las constantes acusaciones por robo de patentes o competencia desleal de firmas europeas y norteamericanas.
Dos o tres peligros acechan esta estrategia, como "efectos colaterales": los desbalances regionales, la corrupción de funcionarios, la contaminación. El factor regional es el más bravo, el que genera más desigualdades entre la zona costera abierta al extranjero y el interior rural. Por eso nos permitimos pensar si esto más que un problema de división de poderes y sistema de partidos con competencia electoral, no es más un problema de federalismo o unitarismo.
Los chinos con su ancestral tradición filosófica taoista y su culto al equilibrio, van haciendo contrapesos. Pero lo fundamental es que los resortes claves de la economía (banca, energía, transporte, etc.) están en manos del estado. Ellos ponen "el marco" en que se desenvuelve el capital.
Se puede ver este proceso de distintas formas. Una es como en Los Simpson donde un pobre chinito trabaja mil horas por un salario miserable fabricando productos que se consumirán en el primer mundo. Otro modo es contemplar a ese obrero urbano (con las comodidades de la ciudad que su padre campesino no tuvo) mandando a su hijo a la universidad. Verdades relativas.
Políticamente, el régimen tiene el desafío de procesar las nuevas demandas que surgen de los actores económicos que crea (clase media, empresarios). Esto lo hace incorporando al PC una "rama de empresarios" por ejemplo. 

Logo del ASEAN, Mercado Común del Asia-Pacífico

En cuanto a política exterior varios fueron/son los desafíos. Crear una región de influencia (ASEAN) que via mercado común permita colocar sus productos y aislar (o balancear) políticamente a Japón en la región; crear una multipolaridad a nivel mundial (BRICS) para contrarrestar al eje USA-Europa-Japón; intervenir según sus intereses nacionales en zonas antes vedadas como África, Medio Oriente o Latinoamérica; resolver le tradicional enemistad con su vecina Rusia. Pero las dos piedras en el zapato siempre fueron Taiwan y Hong Kong (no así Tibet, a pesar de Hollywood ), viejos resabios coloniales ingleses.
Hoy por hoy son muy pocos los países que reconocen a Tawian como estado soberano, condición sine qua non que exige China para entablar relaciones bilaterales. El asunto Hong Kong se resolvió con un esquema negociado con Inglaterra, cuyo resultado fue el lema "un país, dos sistemas" que implica una sola soberanía China pero con grandes niveles de autonomía económica y hasta ahí, política.
Es verdad que la población de Hong Kong no viene del fondo del tarro, como venían los Chinos, y no pueden comparar o apreciar los grandes avances materiales de los últimos 30 años. Ellos eran una plaza financiera y militar inglesa, algo así como Uruguay. También es verdad que debe haber latente un gran localismo que se puede traducir politicamente en una especie de "nacionalismo antiimperialista" o grito confederal. No es menos cierto que juegan las potencias extranjeras, financiando y difundiendo, para generar a su rival un conflicto que lo debilite, al menos en su prestigio.
Nosotros como argentinos no podemos ver este proceso con ojos europeos. Y si se es peronista tampoco con ojos "demoliberales", como diría el General. Porque cada pueblo tiene sus formas y se erra el análisis cuando se absolutizan y se extrapolan modelos. Modelos que por otra parte fueron sustentables gracias a una política imperialista de transferencia de riquezas que aplacó las contradicciones "de clase" del centro imperial. En fin, basta ver a la izquierda opinar sobre Medio Oriente y el Islam Político para ver esta apreciación en acción.
Por otro lado, vale recordar que la pobreza mundial baja gracias a que China saca de la pobreza a cientos de millones de sus habitantes por década. Para una justa comparación habría que mirar a la India. Todo en China debe medirse según su escala, causa y fundamento de su temprano estado centralizado y también del confucionismo como ordenador social.
Como argentinos lo que más nos puede reportar esta experiencia es adaptar ideas creativas en cuanto a la recuperación de Malvinas. Al intento de "compra" del General a los ingleses en la década del 50 y al non-paper de los setenta, donde se ensayaba un esquema de soberanía mixta con alternancia de gobernadores y ambos idiomas oficiales, pueden sumarse antecedentes de otras latitudes. Hechos trastocados a fines de los 70 por el descubrimiento inglés de potencial petrolero y a la bravata de la dictadura militar.
Por último y en clave maquiaveliana somos de la opinión de que "si no puedes contra ellos, úneteles". En toda sociedad hay "reglas de juego" políticas, más o menos justas. Matices, internas. Es verdad que no es lo mismo un régimen de "partido único" que uno de "partido hegemónico", pero tienen parecidos. Y si uno quiere tallar, debe ir por adentro. Llegar arriba, hamacándose, y desplegar su idea de reforma.  

(Sobre la China post Mao se puede ver "La segunda revolución china" del ex embajador de España en China, Eugenio Bregolta (Ed. Capital Intelectual) y/o "China y el Nuevo Orden Mundial" del argentino Antonio López Crespo).